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miércoles, 2 de marzo de 2011

CENSURAN PELICULA "PRESUNTO CULPABLE"

Se dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces -o hasta más- con la misma piedra.
¿Cuántas veces se ha visto que el intento de censura a una obra no genera sino mayor interés en conocerla? Ejemplos tenemos muchos. Entre los que recuerdo en este momento, está la censura de "Aura", la obra de Carlos Fuentes que fue censurada por el entonces Secretario de Gobernación, Carlos Abascal, al considerarla una obra de "fuerte sensación sensual". Una censura similar a la mencionada obra se vivió en Puerto Rico, en el año de 2009, por considerar que "contenía un vocabulario y lenguaje inaceptable, por ser extremadamente burdo y soez".
Otro de los más sonados casos fue el de la película mexicana "El Crímen del Padre Amaro", la cual, sin ser catalogada como una película de gran calidad, se convirtió en un éxito en taquilla en el año 2002, consecuencia directa de la censura que la organización ProVida intento ejecutar sobre el filme.
Y la lista es larga: obras como "El Evangelio según Jesucristo", de José Saramago, o incluso el reciente caso de la periodista carmen Aristégui que, aunque no del todo claro, lo único que lograron fue catapultar lo que de origen se quería ocultar.
Esa es la paradoja de la censura, entre más quieres esconder algo, más sale a la luz.
Hoy en México parece que se repite la historia. Hace dos semanas se estrenó en México el pasado 18 de Febrero el documental "Presunto culpable", que a grandes rasgos, trata sobre los evidentes vicios que existen en la justicia penal mexicana. La noticia es que esta tarde, la exhibición del documental ha sido Suspendida por una juez.
El motivo aparente es que uno de los testigos que aparecen en el documental (Víctor Manuel Reyes) se quejó formalmente de que nunca dió su autorización para que su imagen fuera mostrada en la obra. Una juez dió entrada a su queja, y resolvió que el documental fuese retirado de su exhibición, otorgando un amparo al quejoso. Ahora, lo que sigue, es que el distribuidor sea notificado y, en consecuencia, deje de estar en las salas de cine. Claro, existe la posibilidad de que los afectados se incorformen y el caso comienze a alargarse.
Y mientras tanto, lo que seguramente ocurrirá, es que se creará una mayor expectativa de ver el documental. En el cine, comprándolo en la piratería, descargándolo de internet.
Jueces censurando documentales sobre jueces. Luego entonces, jueces promoviendo el documental donde no salen muy bien parados.

lunes, 7 de febrero de 2011

PRESUNTO CULPABLE

En México se aprehende sin pruebas y se juzga sin testigos

Denise Dresser

"Fuiste tú". "No te hagas pendejo". "No te explico nada cabrón". "Ya te agarré; ya te chingaste". Palabras rutinarias que pronuncia cualquier policía judicial a la hora de arrestar a cualquier mexicano común y corriente. Palabras que corren en contra de ese principio fundamental del Estado de derecho que es la presunción de inocencia. Palabras que revelan un sistema policial y penal dedicado a encarcelar inocentes, fabricar culpables, maquilar injusticias. Evidenciado en el estrujante documental de dos abogados con cámara, Roberto Hernández y Layda Negrete, que en "Presunto Culpable" retratan la podredumbre de los policías, la incompetencia de los ministerios públicos, la sinrazón de los jueces, la arbitrariedad del arresto. En México se aprehende sin pruebas y se juzga sin testigos. En México se condena aunque existan dudas razonables sobre la culpabilidad y razones para cuestionarla. En México una persona inocente se ve obligada a demostrar que lo es. 



Como le ocurre a José Antonio Zúñiga Rodríguez en el 2005. Acusado de homicidio calificado. Arrestado a pesar de que había testigos que lo situaban en otro lugar en el momento de los hechos. Condenado a 20 años de cárcel en el Reclusorio Oriente, a pesar de que la prueba realizada para ver si había disparado un arma había resultado negativa. Encontrado culpable en un proceso repleto de irregularidades, incluyendo la falsa cédula profesional de su abogado defensor. 

Encerrado en una celda con otros 20 reos, rodeado de cucarachas, durmiendo en el piso de concreto, muerto de frío, de miedo, de incertidumbre. Víctima de un sistema legal en el cual 93 por ciento de los presos nunca vieron una orden de aprehensión. Víctima de un sistema carcelario donde languidecen millones de mexicanos cuyos derechos han sido atropellados, porque ni siquiera saben que los tienen. 

"En la cárcel eres nadie", dice José Antonio Zúñiga. Pero es un hombre de carne y hueso para dos valientes abogados que creen en su inocencia y están dispuestos a luchar para comprobarla. En la pantalla plasman escenas que todo mexicano debe ver; narran una historia que todo mexicano debe conocer; condenan a un sistema judicial que todo mexicano debe rechazar. 

Torceduras trágicas como el testimonio acusatorio del único testigo quien acepta, en la reposición del procedimiento que los abogados logran conseguir, que no vio el disparo. Entrevistas enervantes como aquella en la cual el testigo admite que no sabía el nombre del acusado y sólo lo dio después de que le fue proporcionado por policías. 

Escenas kafkianas que captan a esos mismos policías judiciales responsables de la detención mintiendo, rehuyendo, manipulando, diciendo que "no recuerdan" el arresto. Y finalmente la voz de un policía anónimo reconociendo que a los "delincuentes" con frecuencia les inventan "delitos". 

Y de allí el imperativo de hacer las preguntas clave para entender el sistema de justicia en México. ¿Por qué la policía no investiga? ¿Cómo es que la policía puede inventar pruebas o desconocerlas o borrarlas? ¿Por qué nadie puede cuestionar el expediente después de que ha sido integrado por la Procuraduría? Cómo hemos permitido el surgimiento de un sistema en el cual una persona puede ser declarada culpable con base en la integración de un expediente, y sin haber visto jamás a un juez? ¿Por qué es posible detener a alguien sin pruebas, sin huellas, sin evidencia? ¿Cómo es que la presunción de inocencia ha sido reemplazada por la presunción de culpabilidad? Y precisamente por ello, 95 por ciento de las sentencias emitidas por los jueces, que nunca vieron o escucharon al acusado, son condenatorias. Por ello, 92 por ciento de las condenas en México no están basadas en evidencia física. Por ello, nuestro sistema de justicia es como una lotería en la que el "premio" puede ser un arresto arbitrario, una condena inexplicable, un encarcelamiento injustificado. La justicia institucionalizada, plenamente avalada por un juez resguardado dentro de un túnel de papel. 

Para los cientos de miles de mexicanos detenidos, los principios fundamentales del debido proceso y la presunción de inocencia no se aplican. La encarcelación se convierte en un castigo aún antes de la convicción. El mito del presunto inocente es reemplazado por la realidad del presunto culpable. Y si después de 804 días en prisión, José Antonio Zúñiga es declarado "absuelto", se debe al arduo trabajo de quienes realizaron un documental para probarlo. 

De quienes, como Roberto Hernández y Layda Negrete, exigen que sea posible videograbar todos los reconocimientos de personas, todos los juicios, todos los interrogatorios. De quienes insisten en que el presunto inocente tiene derecho a que el juez esté presente en el juicio, y que ese juicio sea oral. De quienes piden que envíes la palabra "Justicia" en un mensaje al 62362. De quienes saben que tú también, lector o lectora, debes saber el significado de un derecho legal consagrado en la frase en Latín: "Ei incumbit probatio qui dicit, non qui negat". La prueba del delito reside en quien acusa, no en quien niega.