BLOG DE ANÁLISIS Y PERIODISMO PROPOSITIVO

BLOG DE ANÁLISIS Y PERIODISMO PROPOSITIVO
La verdad nos hará libres...
Mostrando entradas con la etiqueta Juarez Chihuahua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juarez Chihuahua. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de marzo de 2011

EL TRABAJO MAS PELIGROSO DEL MUNDO

Ximena Antillón / FUNDAR



Hace poco más de una semana ocurrieron en Ciudad Juárez dos nuevos ataques en contra de defensoras de derechos humanos: el 15 de febrero fue incendiada la casa de doña Sara Salazar y un día después dos individuos le prendieron fuego al hogar de María Luisa García Andrade. Ambas trabajan para la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, que se dedica a acompañar a las familias de mujeres desaparecidas en Ciudad Juárez.
Tal y como lo documenta Human Rights Watch en un comunicado de prensa emitido el jueves 24 de febrero, los recientes incendios de las viviendas han sido tan sólo las más recientes acciones en una serie de intimidaciones y amenazas contra defensores y defensoras de derechos humanos en aquella ciudad. Seguir la pista de estos actos de hostigamiento nos lleva a adentrarnos en una escalada de violencia y crueldad que parece no tener fin. Sin embargo, es importante hacer un recuento de esta persecución criminal.
En enero de 2010, Josefina Reyes, activista que luchó por esclarecer casos de desaparición forzada en Valle de Juárez, fue asesinada después de recibir amenazas de muerte y de que su hijo fuera ultimado. A los pocos días, su hermano Rubén sufrió la misma suerte. El pasado 7 de febrero, Elías y Magdalena Reyes Salazar, hermanos de Josefina, así como la esposa de éste, Luisa Ornelas, fueron secuestrados y sus cuerpos sin vida fueron encontrados el 25 de febrero de 2001.
A partir del exterminio de su familia, Marisela y Claudia Reyes Salazar, hermanas de Josefina e hijas de Sara, de forma muy valiente emprendieron una huelga de hambre para exigir a las autoridades estatales la detención de los asesinos. Estaban apostadas en un pequeño campamento instalado frente a la Fiscalía General del Estado cuando la casa de doña Sara fue incendiada. Al otro día, mientras María Luisa (Malú) García las acompañaba en su huelga de hambre, su hogar fue destruido por dos desconocidos que le prendieron fuego. Es importante explicar que la hermana de Malú, Lilia Alejandra, fue violada y asesinada en febrero de 2001.
Por otro lado, todos ya conocemos el trágico caso de Marisela Escobedo Ortiz que el 16 de diciembre de 2010 fue acribillada frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, donde protestaba para reclamar justicia en el caso de su hija (Rubí Marisol Frayre, quien fue asesinada en septiembre de 2008). También es importante recordar a Susana Chávez, defensora de derechos humanos y poetisa, que fue ejecutada en Ciudad Juárez el 6 de enero de este año.
Human Rights Watch detalla que así como Nuestras Hijas de Regreso a Casa, otras organizaciones como el Centro de Derechos Humanos de la Mujer y Justicia Para Nuestras Hijas han recibido amenazas, e incluso cuentan con medidas de protección de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Sin embargo, el gobierno no ha logrado identificar y juzgar a los responsables de los ataques y amenazas, ni ha tomado las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las defensoras y defensores de derechos humanos.
En muchos casos, las personas que hoy son amenazadas y hostigadas se involucraron en la defensa de los derechos humanos porque les tocó perder a una persona querida debido a la violencia, y después se enfrentaron a la negligencia e insensibilidad del Estado. Aquellas autoridades encargadas de investigar fallaron primero en su responsabilidad de brindar seguridad a sus familiares y después en garantizar su derecho a exigir justicia sin sufrir la misma suerte. En otras palabras, ser defensor o defensora de derechos humanos en México equivale a tener los días contados.
Los ataques contra los defensores de derechos humanos apuntan en contra del tejido social solidario que los y las familiares de las víctimas y activistas han logrado construir. Es claro que estos actos intimidatorios buscan desmovilizar a este sector de la sociedad civil, inhibir su participación política y silenciar sus demandas. Esto trae como consecuencia volver aún más vulnerable a la sociedad frente a los abusos y la violencia, venga de donde venga.
Es por esta razón que desde Fundar exigimos una política de seguridad ciudadana que empiece por garantizar el derecho a proteger los derechos humanos. Consideramos urgente promover un mecanismo de protección a defensores de derechos humanos con la participación de las organizaciones de la sociedad civil. Es justo para que este trabajo en nuestro país deje de ser una actividad de alto riesgo, este mecanismo debe formar parte de una visión integral y amplia de la seguridad.

jueves, 24 de febrero de 2011

MALÚ: CARTA DE UNA ACTIVISTA AMENAZADA

Queridos amig@s y compañer@s: 

Con el atentado a mi domicilio cometido el día miércoles por la noche el terror y el miedo invadió mi corazón ya que por primera vez vi de cerca la muerte no solo me preocupo mi vida sino me aterra la idea de que a mis niños les pueda pasar algo este nuevo atentado contra mi vida paso justo en el aniversario del asesinato de mi hermana Lilia Alejandra Garcia Andrade asesinato que se cometió del 14 al 21 de febrero del 2001, es verdad que me han orillado a salirme de mi ciudad ya que mi primer pensamiento fue alejarme y poner a salvo a mi familia, pero nunca huyo como una delincuente, es parte de una estrategia para crear un mecanismo y poder seguir trabajando con la denuncia, la defensa de los derechos humanos de las familias del femicinidio, la investigación de mujeres y niñas desaparecidas y trata de personas así como seguir evidenciando a un gobierno inepto, corrupto, omiso negligente y culpable por las amenazas a los defensores de los derechos humanos.

Con este atentando al quemar mi único patrimonio lo único que provocan es fortalecer mi capacidad para poder seguir en la lucha y así lograr crear mejores mecanismos para poder seguir realizando mi trabajo en favor de las familias de las victimas; es verdad, SÍ tengo MIEDO... terror de imaginarme el formar parte de la cifras de mujeres asesinadas y madres que les han asesinado a una hija, pero también es cierto que el dolor de haber perdido a mi hermana y de conocer el dolor de mas madres y familias que han vivido y siguen viviendo la impunidad de no poder tener a un asesino tras las rejas o poder encontrar a sus hijas, es lo que me da el ánimo de regresar y no abandonar esta lucha que es de tod@s. 

Gracias, muchas gracias por concederme el honor de formar parte de sus amistades; por enseñarme a levantarme después de caerme, brindarme su apoyo y solidaridad en estos momentos de angustia para mi y mi familia. 

Malú Garcia Andrade 
Nuestras Hijas de Regreso a Casa



Antecedentes del caso:

Ante las amenazas de muerte que ha recibido, la activista de Juárez, integrante de la organización ¨Nuestras Hijas de Regreso a Casa¨, Malú García Andrade, se exiliará a partir de la tarde de este viernes al interior del país.
García Andrade, reveló, que junto con sus familiares, será trasladada a la Ciudad de México por la Secretaría de Gobernación, en donde vivirá por tiempo indefinido.
El anuncio lo realizó la activista al mediodía durante la manifestación que diversas organizaciones civiles realizaron en el puente internacional Córdova de las Américas o comúnmente llamado ¨puente Libre¨, en demanda de que las autoridades busquen a los integrantes de la familia Reyes Salazar, Elías, Malena y Luisa, secuestrados la semana pasada en El Valle deJuárez.
Informó que la decisión se tomó con personal de Gobernación, Secretaría de la Defensa Nacional, Policía Federal: ¨ofreciéndose la Segob a pagarme mí traslado a la Ciudad de México, será por tiempo indefinido, y será el Instituto de las Mujeres el que se haga cargo del hospedaje¨.
Manifestó que el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU, solicitó que se haga un diagnóstico para medir el grado de riesgo que hay para poder hacer bien un plan de seguridad para que ella pueda regresar a Juárez a continuar con su lucha.
Señaló que ha recibido amenazas diversas, entre ellas, su hijo fue encañonado, a través de correos electrónicos, mensajes en cartulinas en su casa, intentos de ingresar a ésta y amenazas por celular; ¨cállate o ejecutamos a tu familia, cállate o te descuartizamos a tu hija¨, señaló.
El último ataque un grupo de personas llegaron en varios vehículos y se bajaron para rociar con gasolina su casa, prendiéndole fuego.