Ricardo Rocha
De todas las imágenes difundidas desde el sábado, me impresiona sobre todo la de la tribuna homogeneizada en un multicolor mosaico plano. Sin relieves. Con toda la gente metida entre las gradas y los asientos. Como si quisieran fundirse con el cemento. Así de grande el miedo a los balazos. El temor a la muerte. El pánico por lo que pueda ocurrir.
Fueron 20 mil los secuestrados en el estadio del Santos Laguna en Torreón por los disparos producto de la torpeza o la vileza, que para el caso es lo mismo. Menos mal que de milagro no se dio una tragedia de grandes proporciones de apachurrados como suele ocurrir en estos casos. También, por más de una hora, estuvieron secuestradas en las tiendas de un centro comercial en Morelia cientos de personas que disfrutaban el domingo hasta que un asalto a una joyería generó una enorme movilización de policías estatales y municipales y soldados del Ejército. La histeria se apoderó de la Plaza de las Américas y de cada uno de sus ocupantes. Y cómo olvidar el terror que secuestró a los niños del kínder de Monterrey hace no mucho; todos con las caras al suelo escuchando los cantos de la maestra milagrosa.
Pero ésos son sólo ejemplos de los millones de mexicanos que hoy viven secuestrados por su propio miedo o por el horror de allá afuera. O cómo le vamos a llamar a las ciudades que se afantasman apenas al caer la noche. Como ocurre en Juárez con un toque de queda que mantiene a muchos en sus casas por el terror enfermizo que produce la calle. Como en Acapulco, que hasta hace poco era sinónimo de insomnio y ahora encierra y secuestra a sus paseantes que se limitan a los hoteles y a dormirse temprano. Y qué decir de Tamaulipas: con una violencia de escalofrío en Reynosa, donde más vale ni salir una vez que oscurece; el quebradero de negocios en Matamoros, donde la gente se habla por el celular para informarse de la balacera más próxima como si de embotellamientos de tránsito se tratase; o de Nuevo Laredo donde el miedo a la violencia y los muertos de cada día ya les secuestró su feria tradicional que por primera vez en 50 años dejará de festejarse.
Por eso, y según los resultados de una encuesta elaborada por nuestra UNAM, 7 de cada 10 personas tiene la percepción de que la violencia y la delincuencia se han generalizado y están peor cada vez; los encuestados también están convencidos de que la justicia en México no funciona por la corrupción, la impunidad y la presencia de intereses extra-legales.
Además de los efectos directos de la guerra federal contra el crimen organizado, la criminalidad se ha disparado en todos los delitos según las propias cifras oficiales compiladas por México Evalúa; el secuestro creció 188% de 2007 a 2010, al pasar de 438 a mil 262 denuncias; el robo de automóviles se incrementó 123% y el homicidio 96%.
Día a día, quienes hacemos noticieros nos hemos de enfrentar a la náusea de un recorrido obligado por el mapa de la violencia cada vez más extenso y ya no limitado a ciertos estados y regiones del país como la propaganda oficial –que insiste en que se va ganando la guerra– nos quiere hacer creer.
Un recuento de las noticias que difundimos ayer es apenas una muestra: el presidente Calderón hace un llamado a la unidad tras los hechos violentos registrados en Torreón y Morelia; el líder del Senado, Manlio Fabio Beltrones, urge a no permitir que el crimen organizado secuestre los espacios públicos; en este 2011 se han registrado 222 feminicidios en Chihuahua, algunos de los cuales podrían estar relacionados con el crimen organizado; en Monterrey un grupo de hombres armados abre fuego contra un auto, mata a dos jóvenes y deja heridos a otros dos; en Zacatecas, una balacera entre sicarios y militares deja ocho muertos; en Veracruz, cuatro muertos y tres heridos luego de que desconocidos balearon una casa; el niño Osvaldo Zamora –al que una granada dejó sin brazo y pierna en Puebla– fue trasladado, al fin, al Hospital Central Militar.
Es por eso que el pánico en el estadio es sólo el espejo del estremecimiento en México.
ddn_rocha@hotmail.com / @RicardoRocha_MX
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miércoles, 24 de agosto de 2011
martes, 15 de febrero de 2011
¿QUIEN MIENTE EN EL CASO CASSEZ?
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| Charlotte, Bertrand y Florence Cassez, con Israel Vallarta |
Gabriel Zendejas / La Prensa
En una nota publicada el 16 de junio de 2008 por La Prensa (OEM) y que parece haber sido olvidada por los franceses, queda muy claro que los padres de la secuestradora Florence Cassez, condenada a 96 años de cárcel por formar parte de la peligrosa banda encabezada por Isreael Vallarta Cisneros, fueron fotografiados durante un convivio con el peligroso delincuente, lo cual echa por tierra su versión que han sostenido durante mucho tiempo para no verse implicados con el que sería su yerno, sobre todo porque dicen que su hija ni siquiera sospechaba de las verdaderas actividades de su "novio", y que su sentencia es injusta.
| Bertrand Cassez con Israel Vallarta |
El caso ya adquirió otra vez notoriedad internacional debido a que el Presidente francés Nicolas Sarkozy apoya a la mujer a petición de los padres de ésta, Bertrand y Charlote Cassez, y piden revisar el caso porque su hija es "inocente", aun cuando hay pruebas que demuestran lo contrario, mismas que fueron entregadas a LA PRENSA.
Funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR), conocedores de este sonado caso, advirtieron que hay denuncias en torno a una supuesta venganza en contra de un empresario mexicano, que libra un juicio civil por negocios en contra de Sebastien Cassez, hermano de la joven gala, y a quien quieren hacer aparecer como si hubiera intervenido directamente en la detención de Florence.
Como lo informó en su momento LA PRENSA, esta francesa fue detenida el 8 de diciembre de 2005 en la carretera México-Cuernavaca, tras las investigaciones encabezadas en ese tiempo por Genaro García Luna, quien era el director de la Agencia Federal de Investigación (AFI).
Sin embargo, cometió el error de haber montado un "show mediático" para gusto de las televisoras, en cuyas escenas Florence y su amante Israel Vallarta eran capturados en el rancho Las Chinitas, en la Delegación Tlalpan, en los momentos en que eran liberados tres secuestrados. Sin embargo, el delito sí fue real, en las investigaciones se demostró que Israel Vallarta Cisneros era jefe de la peligrosa banda de plagiarios denominada "Los Zodiacos", conformada por sus propios familiares.
Para liberarse de toda culpa, Florence Cassez alegó haber desconocido por completo las actividades delictivas de Israel Vallarta, y sus padres, en repetidas ocasiones afirmaron que no conocían en persona a Israel Vallarta.
Sin embargo, ya aparecieron las fotografías donde se observa a Florence y sus padres Bertrand y Charlote Cassez en el interior de una espaciosa construcción estilo campestre, cuando comparten con el jefe de la banda de secuestradores, el peligroso Israel Vallarta Cisneros. Ellos aparecen brindando con unas sofisticadas copas en sus manos, cuya base está formada por un enorme caracol, mientras comparten una comelitona. Incluso, Bertrand aparece jugando billar con Israel.
El conocido abogado penal Alberto Woolrich, se refirió a los intentos de injerencia a la justicia mexicana por parte del Presidente Nicolas Sarkosy. "Me recuerda, guardando las distancias, la ridícula guerra de los pasteles prohijada por el imperio francés a mediados del siglo XIX".
Investigadores que participaron en ese caso criminal recuerdan que Israel Vallarta Cisneros no era el único en su familia dedicado al secuestro, porque él era la cabeza de una violenta familia de plagiarios cuya banda fue bautizada como "Los Zodiacos".
En las declaraciones de su sobrino Arturo Vallarta de la Cruz, quien fue detenido junto con su primo Pável Antonio de la Cruz Islas, por haber secuestrado a un joven que retenían en una casa de seguridad del poblado de Tepoztlán, Morelos, dijeron que Israel era el cabecilla de "Los Zodiacos", con lo cual se despejaron las dudas.
En la averiguación previa FSPI/T2/1279/06-09, del 20 de septiembre de 2006, integrada por el agente del Ministerio Público Jaime César Arellano García, de la Fiscalía para la Seguridad de las Personas e Instituciones del Distrito Federal, se asentó: "Arturo Vallarta Cruz nos informa que tienen un tío, de nombre Israel Vallarta Cisneros, quien fue detenido por los agentes de la AFI, con Marie Louisse Cassez Florence, que su tío está recluido en el Reclusorio Varonil Oriente por el delito de secuestro, y que Arturo Vallarta, en compañía de su hermano Giovanni Vallarta de la Cruz, de su primo Pável Antonio de la Cruz Islas y de Edgar Lagunas Méndez, lo visitaban para que les diera asesoría sobre cómo realizar los secuestros.
Asimismo, que anteriormente visitaban a su tío Israel Vallarta Cisneros en su rancho denominado Las Chinitas, en San Miguel Topilejo, Tlalpan. Es decir, que pese a su captura, Israel continúa dirigiendo los plagios desde el propio reclusorio. Testimonios que involucran a familiares de Israel con el delito de secuestro, se repiten en el mismo número de averiguación previa, pero con diferentes fechas.
Por plagio y otros ilícitos, se encuentran sentenciados a 54 años de prisión Arturo Vallarta de la Cruz y Pável de la Cruz, sobrinos de Israel. Otro sobrino, Giovanni Vallarta, se encuentra prófugo, y los hermanos de Israel, René y Mario Vallarta Cisneros, continúan siendo buscados.
UN ABOGADO SOSPECHOSO
Fuentes allegadas a la investigación de la SIEDO afirman que hay indicios de que el abogado de la francesa, llamado Franck Berton, es conocido en su país por llevar procesos vinculados con grupos de pederastas.
Asimismo, los voceros de la PGR sospechan que revivir el caso tendría como objetivo una venganza en contra de un empresario mexicano -cuyo nombre fue reservado-, al que se quiere involucrar como si él hubiera intervenido en la detención de Florence, y ya libra un conflicto de negocios con Sebastien Cassez, hermano de ella, quien reside en México desde el año 2000.
El empresario no es ni vendedor de armas ni jefe de la comunidad israelí, como se ha mencionado en algunos medios. "Se trata, simplemente, de un problema de negocios, el cual se ventila mediante juicios estrictamente civiles, pero se busca difamarlo con presuntos fines de extorsión. Hemos podido constatar que los viajes de este personaje a otros países obedecen a que, como padece cáncer, acude a nosocomios extranjeros con la intención de recuperar la salud", remataron.
Funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR), conocedores de este sonado caso, advirtieron que hay denuncias en torno a una supuesta venganza en contra de un empresario mexicano, que libra un juicio civil por negocios en contra de Sebastien Cassez, hermano de la joven gala, y a quien quieren hacer aparecer como si hubiera intervenido directamente en la detención de Florence.
Como lo informó en su momento LA PRENSA, esta francesa fue detenida el 8 de diciembre de 2005 en la carretera México-Cuernavaca, tras las investigaciones encabezadas en ese tiempo por Genaro García Luna, quien era el director de la Agencia Federal de Investigación (AFI).
Sin embargo, cometió el error de haber montado un "show mediático" para gusto de las televisoras, en cuyas escenas Florence y su amante Israel Vallarta eran capturados en el rancho Las Chinitas, en la Delegación Tlalpan, en los momentos en que eran liberados tres secuestrados. Sin embargo, el delito sí fue real, en las investigaciones se demostró que Israel Vallarta Cisneros era jefe de la peligrosa banda de plagiarios denominada "Los Zodiacos", conformada por sus propios familiares.
Para liberarse de toda culpa, Florence Cassez alegó haber desconocido por completo las actividades delictivas de Israel Vallarta, y sus padres, en repetidas ocasiones afirmaron que no conocían en persona a Israel Vallarta.
Sin embargo, ya aparecieron las fotografías donde se observa a Florence y sus padres Bertrand y Charlote Cassez en el interior de una espaciosa construcción estilo campestre, cuando comparten con el jefe de la banda de secuestradores, el peligroso Israel Vallarta Cisneros. Ellos aparecen brindando con unas sofisticadas copas en sus manos, cuya base está formada por un enorme caracol, mientras comparten una comelitona. Incluso, Bertrand aparece jugando billar con Israel.
El conocido abogado penal Alberto Woolrich, se refirió a los intentos de injerencia a la justicia mexicana por parte del Presidente Nicolas Sarkosy. "Me recuerda, guardando las distancias, la ridícula guerra de los pasteles prohijada por el imperio francés a mediados del siglo XIX".
Investigadores que participaron en ese caso criminal recuerdan que Israel Vallarta Cisneros no era el único en su familia dedicado al secuestro, porque él era la cabeza de una violenta familia de plagiarios cuya banda fue bautizada como "Los Zodiacos".
En las declaraciones de su sobrino Arturo Vallarta de la Cruz, quien fue detenido junto con su primo Pável Antonio de la Cruz Islas, por haber secuestrado a un joven que retenían en una casa de seguridad del poblado de Tepoztlán, Morelos, dijeron que Israel era el cabecilla de "Los Zodiacos", con lo cual se despejaron las dudas.
En la averiguación previa FSPI/T2/1279/06-09, del 20 de septiembre de 2006, integrada por el agente del Ministerio Público Jaime César Arellano García, de la Fiscalía para la Seguridad de las Personas e Instituciones del Distrito Federal, se asentó: "Arturo Vallarta Cruz nos informa que tienen un tío, de nombre Israel Vallarta Cisneros, quien fue detenido por los agentes de la AFI, con Marie Louisse Cassez Florence, que su tío está recluido en el Reclusorio Varonil Oriente por el delito de secuestro, y que Arturo Vallarta, en compañía de su hermano Giovanni Vallarta de la Cruz, de su primo Pável Antonio de la Cruz Islas y de Edgar Lagunas Méndez, lo visitaban para que les diera asesoría sobre cómo realizar los secuestros.
Asimismo, que anteriormente visitaban a su tío Israel Vallarta Cisneros en su rancho denominado Las Chinitas, en San Miguel Topilejo, Tlalpan. Es decir, que pese a su captura, Israel continúa dirigiendo los plagios desde el propio reclusorio. Testimonios que involucran a familiares de Israel con el delito de secuestro, se repiten en el mismo número de averiguación previa, pero con diferentes fechas.
Por plagio y otros ilícitos, se encuentran sentenciados a 54 años de prisión Arturo Vallarta de la Cruz y Pável de la Cruz, sobrinos de Israel. Otro sobrino, Giovanni Vallarta, se encuentra prófugo, y los hermanos de Israel, René y Mario Vallarta Cisneros, continúan siendo buscados.
UN ABOGADO SOSPECHOSO
Fuentes allegadas a la investigación de la SIEDO afirman que hay indicios de que el abogado de la francesa, llamado Franck Berton, es conocido en su país por llevar procesos vinculados con grupos de pederastas.
Asimismo, los voceros de la PGR sospechan que revivir el caso tendría como objetivo una venganza en contra de un empresario mexicano -cuyo nombre fue reservado-, al que se quiere involucrar como si él hubiera intervenido en la detención de Florence, y ya libra un conflicto de negocios con Sebastien Cassez, hermano de ella, quien reside en México desde el año 2000.
El empresario no es ni vendedor de armas ni jefe de la comunidad israelí, como se ha mencionado en algunos medios. "Se trata, simplemente, de un problema de negocios, el cual se ventila mediante juicios estrictamente civiles, pero se busca difamarlo con presuntos fines de extorsión. Hemos podido constatar que los viajes de este personaje a otros países obedecen a que, como padece cáncer, acude a nosocomios extranjeros con la intención de recuperar la salud", remataron.
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lunes, 14 de febrero de 2011
Michèlle ¿quiéres romper relaciones?
Carlos González Correa / La Cronica de Hoy
Madame MICHÈLE ALLIOT-MARIE, donde quiera esté usted despachando permítame la confianza de preguntarle qué pajaritos estarán revoloteando en esa su cabecita loca: ¡mire que está casi provocando una ruptura de relaciones entre nuestros 2 países!
Relaciones que casi siempre han sido entrañables, quitando algunos hechos y fechas, que imagino allá en Francia como aquí pocos han de recordar mucho, pues empañaron cualquier idilio.
¿Quién allá entre ustedes se acuerda del Archiduque de Austria MAXIMILIANO DE HABSBURGO y de su esposa la Princesa Belga CARLOTA AMALIA, que desembarcaron en Veracruz el 23 de mayo de 1864, para sentarse en el trono de un disque Imperio?
Claro: ellos no llegaron por propia voluntad, los trajeron LOS CONSERVADORES MEXICANOS. El epílogo se dio 3 años después, el 15 de mayo de 1867 cuando MAX fue fusilado en el Cerro de las Campanas junto con los generales mexicanos MIRAMÓN Y MEJÍA.
Pero muchos de nosotros, este ATALAYO por delante, allá en la prehistoria de mi juventud, adoramos a Francia a través de sus letras, su cine, sus cantores y canciones. Cuando joven me sabía casi de memoria tras casi mil páginas de MARCEL PROUST A LA RECHERCHE DU TEMP PERDU (A la búsqueda del tiempo perdido). ¿Y ÉDITH PIAF? ¿YVES MONTAND? ¿LA VIE EN ROSE?
Hoy no llenaríamos nunca los recuerdos. Y nos viene saliendo hoy, MICHÈLE, refiriéndote a tu pobrecita compatriota, la mártir FLORENCE CASSEZ, condenada a 60 años de prisión ¡POR SER INTEGRANTE DE UNA BANDA DE SECUESTRADORES! (y algún asesinato)
Entre tú y tu presidente el galán internacional NICOLAS SARKOZY, se han desbocado pidiendo a nuestro FELIPE-PRESIDENTE ¡que les devolvamos a FLORENCE CASSEZ para que pague su sentencia allí!
Hoy MICHÈLE nos sales con que “la justicia mexicana a maltratado el estado de Derecho, y está perjudicando las relaciones bilaterales” me dejas llorando, MICHÈLE (perdóname el tuteo).
Si tú y SARKOZY, me invitan al Palacio del Elíseo, les llevaré el expediente completo de LA FLORENCE, para restregárselo en las narices a ustedes dos.
PERDONEN EL ATREVIMIENTO
car.atalaya@hotmail.com
Madame MICHÈLE ALLIOT-MARIE, donde quiera esté usted despachando permítame la confianza de preguntarle qué pajaritos estarán revoloteando en esa su cabecita loca: ¡mire que está casi provocando una ruptura de relaciones entre nuestros 2 países!
Relaciones que casi siempre han sido entrañables, quitando algunos hechos y fechas, que imagino allá en Francia como aquí pocos han de recordar mucho, pues empañaron cualquier idilio.
¿Quién allá entre ustedes se acuerda del Archiduque de Austria MAXIMILIANO DE HABSBURGO y de su esposa la Princesa Belga CARLOTA AMALIA, que desembarcaron en Veracruz el 23 de mayo de 1864, para sentarse en el trono de un disque Imperio?
Claro: ellos no llegaron por propia voluntad, los trajeron LOS CONSERVADORES MEXICANOS. El epílogo se dio 3 años después, el 15 de mayo de 1867 cuando MAX fue fusilado en el Cerro de las Campanas junto con los generales mexicanos MIRAMÓN Y MEJÍA.
Pero muchos de nosotros, este ATALAYO por delante, allá en la prehistoria de mi juventud, adoramos a Francia a través de sus letras, su cine, sus cantores y canciones. Cuando joven me sabía casi de memoria tras casi mil páginas de MARCEL PROUST A LA RECHERCHE DU TEMP PERDU (A la búsqueda del tiempo perdido). ¿Y ÉDITH PIAF? ¿YVES MONTAND? ¿LA VIE EN ROSE?
Hoy no llenaríamos nunca los recuerdos. Y nos viene saliendo hoy, MICHÈLE, refiriéndote a tu pobrecita compatriota, la mártir FLORENCE CASSEZ, condenada a 60 años de prisión ¡POR SER INTEGRANTE DE UNA BANDA DE SECUESTRADORES! (y algún asesinato)
Entre tú y tu presidente el galán internacional NICOLAS SARKOZY, se han desbocado pidiendo a nuestro FELIPE-PRESIDENTE ¡que les devolvamos a FLORENCE CASSEZ para que pague su sentencia allí!
Hoy MICHÈLE nos sales con que “la justicia mexicana a maltratado el estado de Derecho, y está perjudicando las relaciones bilaterales” me dejas llorando, MICHÈLE (perdóname el tuteo).
Si tú y SARKOZY, me invitan al Palacio del Elíseo, les llevaré el expediente completo de LA FLORENCE, para restregárselo en las narices a ustedes dos.
PERDONEN EL ATREVIMIENTO
car.atalaya@hotmail.com
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domingo, 19 de diciembre de 2010
LOS "EXMISTERIOSOS DESAPARECEDORES": ¿EPILOGO?
Epílogo de una desaparición.
A los medios de comunicación nacionales e internacionales.
El día de ayer, apelando a su profesionalismo, enviamos la parte primera del Boletín-Epílogo de una desaparición. Hoy de nueva cuenta informamos que Diego Fernández de Cevallos Ramos será liberado, por lo que volvemos a solicitar la publicación del Boletín-Epílogo.
Atte:
Los ex misteriosos desaparecedores.
EPÍLOGO DE UNA DESAPARICIÓN
Primera de tres.
Los clásicos no establecieron ningún principio que prohibiera matar, fueron los más compasivos de todos los hombres, pero veían ante sí enemigos de la humanidad que no era posible vencer mediante el convencimiento. Todo el afán de los clásicos estuvo dirigido a la creación de circunstancias en las que el matar ya no sea provechoso para nadie. Lucharon contra la violencia que abusa y contra la violencia que impide el movimiento. No vacilaron en oponer violencia a la violencia. Bertolt Brecht
En México vivimos inmersos en un clima de creciente violencia destructiva que las mafias del gobierno permiten y fomentan, porque sólo así pueden ocultar la sistemática represión, tratar de controlar el descontento social e impedir, por el momento, que se generalice la lucha popular. Las formas de la violencia son cada vez más crueles y abominables; el conflicto no sólo ha dejado decenas de miles de personas muertas, sino terror e incertidumbre entre los vivos. La distancia entre el discurso de gobierno y las prácticas corruptas que lo caracterizan son una clara muestra de que los más altos funcionarios y las instituciones del Estado mexicano están coludidos con el crimen contra quien dicen estar luchando.
Esta contradicción inicial desata una cadena ininterrumpida de mentiras difundidas ampliamente por los medios de comunicación con los que están coludidos; esta difusión forma parte de la violencia cultural que promueve, legitima y justifica la violencia directa que el gobierno sostiene, así como de la violencia del hambre, del desempleo, de la migración, de la delincuencia infantil y juvenil, de la trata de blancas. En fin, de esa violencia silenciosa que obliga a gritar ¡Ya Basta!
Vemos día a día la impunidad militar, los levantones policiales para entregar víctimas al narco y la convivencia evidente entre presidente de la república, gobernadores, senadores, diputados, jueces, generales y jefes policiacos con los grandes capos, incluso, es posible afirmar que la alta burocracia y los sectores reaccionarios de la clase política, son quienes forman parte de las mafias más criminales en nuestro país. “La guerra” que el gobierno dice sostener en aras de la paz, no combate la raíz del problema ni a los verdaderos delincuentes, los de cuello blanco, que con base en fobaproas, rescates empresariales, privatizaciones (concesiones de carreteras, contratos secretos del petróleo, de fibra óptica y otros recursos naturales) se enriquecen y adquieren la facultad de poner y quitar gobiernos.
Sin embargo la violencia más sofisticada, la que a diario nos golpea y quizá la que menos reconocemos como violencia, es la que parece no venir de ninguna persona; es la violencia estructural; invisible; presentada siempre como “estragos”, “golpes” o crisis internacionales que parecen nunca terminar para Nosotros pueblo y que nos son presentadas como avances. El duopolio televisivo y los gobernantes quieren que creamos en los avances y en la modernidad mientras hay más despidos, menos oportunidades de encontrar empleos productivos y un salario que cada día vale menos. Esa modernidad no es con la que soñamos ni la que queremos heredar a nuestros hijos.
La pobreza, para muchos la miseria, es una constante amenaza de muerte y es mucho más poderosa que todos los grupos de sicarios juntos; la vida es reducida a su condición de supervivencia sin ninguna posibilidad de un desarrollo auténticamente humano. Estas condiciones acercan a millones de personas más a la muerte que a la vida y frente a este peligro (del que Ellos, los grupos privilegiados, se benefician funcionalizando la pobreza al máximo) no se encontrarán soluciones concretas a menos que lo hagamos nosotros.
Así, la violencia visible-directa, la invisible-estructural (de la que parece no haber ningún responsable) y la cultural, son promovidas y sustentadas por los gobiernos; éstos, no son la representación política de todos los mexicanos, sino quienes velan por los intereses de una restringida porción de la población, que privilegian especialmente a un restringido número de familias que encabezan el control del poder, la clase privilegiada, que se hace carne y hueso en un entramado altamente sofisticado y eficiente de grupos y personajes clave, que con una planeación meticulosa y una larga carrera, se siguen colocando en posiciones estratégicas para continuar beneficiándose a costa de todo un país.
El gobierno es mafioso porque protege los intereses de los grandes ricos, de los dueños de todo, de los que saquean nuestros recursos naturales y trafican con todo desde personas hasta armas, drogas e influencias. Es un gobierno que sirve a las mafias aliadas al capital trasnacional, también mafioso.
Desde allí operan por dentro y por fuera de la ley grandes intereses económicos y políticos, en un entramado múltiple de lazos familiares, de compadrazgo, de arreglos de conveniencia, secretos, pactos, complicidades, bendecidos por la cúpula de poder de la Iglesia católica y una certeza que los identifica: pertenecer a un grupo definido al que son leales, conscientes de ser Ellos quienes tienen el poder y la riqueza repartida entre sus manos.
Para Nosotros la violencia (la visible y la aparentemente invisible) se traduce en un constante peligro de muerte, debido por un lado, a la intensificación de los conflictos que el saqueo mafioso genera para obtener mayores ganancias, y por otro de manera cotidiana por las condiciones de pobreza y miseria que reduce la vida a una lucha por la supervivencia y al andar diario por un estrecho pasillo de 60 pesos por familia; se vive al día y no hay posibilidad de progreso. Vivimos en amenaza de muerte al tener acceso restringido a la alimentación, a la salud, a los servicios, a los derechos y a conocer la justicia. Como así son las cosas, nos toca perder y como nos habíamos resignado, dejamos de sentir la violencia de no poder vivir bien. En ese sentido también Nosotros volvimos “normal” la violencia; violento no es solo lo que muestran los muertos, violento es también lo que ocultamos los vivos.
La sociedad mexicana, como podemos ver, está divida en dos: Ellos y Nosotros, Ellos ricos y Nosotros pobres, cuyos mundos y realidades son totalmente opuestos pero existen y se desarrollan al mismo tiempo; es la historia que Ellos difunden como la evolución de un solo proyecto al que discursivamente pertenecemos (por igual y al mismo nivel) todos los mexicanos. Ellos aplauden los discursos del gobierno en los que se alude al avance y bienestar en México, pues los confirman en su nivel de vida que constantemente mejora (mejor alimentación, vestido, educación, salud, bienes muebles e inmuebles, lujos, vacaciones y descanso, etc.); sólo en su cerrado círculo el progreso es realidad.
Ellos acumulan riqueza por todos los medios, unos por la vía legal-permisible y otros de forma ilegal-criminal; ambos son lo mismo, pues siempre tienen la posibilidad (al ser Ellos quienes legislan) de transformar lo ilegal en ley y viceversa; en realidad no son extrañas las revelaciones de que la mayoría de las veces quienes viven para acumular riqueza no distinguen en sus círculos entre quienes y entre quienes no lo hacen. Lo que pasa es que unos ocupan cargos dentro de las instituciones del Estado y pueden, desde dentro, operar en su favor y ser muy legales. Los intereses políticos y económicos son dos frentes de una misma estrategia que viene fundida y defendida por la violencia. El gobierno mexicano se sostiene con el uso legal e ilegal de la violencia directa e indirecta, estructural y cultural, que lo construyen como salvaguarda de una suerte de “demonio” engendrada por sí mismo.
Quienes encabezan al Estado sostienen discursivamente que procuran alcanzar la paz perpetua y el bienestar en un futuro (que nunca llegará de ese modo), y por tal fin justifican su propio ejercicio de la violencia destructiva. Esta utopía de la paz estatal, construye el argumento de legitimidad de la muerte en el presente. El peligro de muerte que Nosotros vivimos es producto del enfrentamiento de grupos de poder económico que luchan por el poder político. Su manera de actuar dentro del aparato estatal despersonaliza decisiones que repercuten en la vida de personas concretas; la decisión burocrática agranda la distancia entre el funcionario y la gente de a pie, manejando públicamente la ficción de que hacen política con base en el bien común, aunque la comunidad esté excluida, en todos los sentidos, de dicha actividad.
Que el mundo de la política siempre sinónimo de corrupción e injusticia es una afirmación común que sintetiza el sentir generalizado y que la estructura estatal y sus funcionarios se encargan día a día de renovar; sin embargo la actividad política debe construirse con otro sentido, considerándola como la capacidad de todos para decidir de manera real y directa sobre los asuntos de la vida en sociedad, así como de fundar y de alterar la legalidad que rige la convivencia humana en pos del bienestar colectivo; la socialidad no debe existir para someter de una vez y para siempre, sino constituirse como la organización a la que se le puede dar forma a través de las decisiones de todos los integrantes. La organización, la instrucción y la disciplina son armas eficaces y hasta ahora son Ellos los que han sabido aprovecharlas. ¿Qué es lo que hace que siendo Ellos tan pocos, puedan someter a tantos Nosotros? Una de las respuestas más certeras es el uso exclusivo que Ellos hacen de la fuerza del Estado; sin embargo, que Ellos sean los que poseen el monopolio total y definitivo del uso de la violencia y la ejerzan solo cuando es justo y necesario en aras del bien para todos es una mentira que nos hemos propuesto derrumbar.
Por paradójico que parezca, la historia de la humanidad demuestra que, para generar las condiciones humanas de existencia, se necesita en ciertos momentos ejercer la violencia como una adecuación social que hace permisible terminar con ciertas formas de vida para generar otras. La violencia destructiva, como la que ejerce el gobierno, sólo concibe destruir sin construir algo superior y distinto que constituya verdaderamente un estado mejor de vida y no sólo para unos pocos.
La violencia es constructiva cuando es rebeldía frente a la amenaza de muerte, cuando enfrenta a la muerte personificada por quienes nos someten a la miseria.
La violencia, al tener rostro de muerte, nos es presentada como injustificable, sobre todo si atenta contra el poder establecido.
El discurso gubernamental la repudia e invita a preservar el orden, o protestar dentro de los marcos institucionales que no operan de acuerdo al fin para el que fueron creados, como un recurso que le queda para seguir operando bajo la cara de la legalidad y la democracia, presentándose como el resultado histórico de las luchas del pasado. Así, lo violento es presentado como lo anti-estatal; la única política permitida es la actividad esencialmente no-política, acompañada de la resignación. La violencia cultural es la más sofisticada porque guarda al Estado bajo un marco de aceptabilidad y muestra a los enemigos de quienes lo comandan, o sea, a los que luchan contra el mal gobierno, como enemigos de toda la sociedad.
Pero ¿este gobierno mafioso es el único viable en nuestro país? Sabemos que no, otro México es posible y lo tenemos que construir Nosotros los de abajo, desde las organizaciones obreras, campesinas, ecologistas, de colonos, de víctimas de la delincuencia y crímenes del ejército y policías. Nos toca a nosotros, al pueblo mexicano organizado de diferentes formas y recurriendo a todos los medios, armados y no armados, ir construyendo con nuestra rebeldía organizada, un nuevo México en el que todos podamos ser y vivir con dignidad.
El ejercicio de la violencia es para Nosotros un recurso ineludible, pero necesita de un proyecto en el que su uso sea solamente un medio necesario; el proyecto no puede reducirse a destruir otro. Nuestro proyecto es recuperar lo que la vileza de los poderosos nos arrebata, y es nuestra condición humana; nuestro proyecto es de rehumanización de todos los que no formamos parte de su selecto círculo, a diferencia de Ellos que sólo buscan su propio beneficio.
Pensar y hacer política pasa por evaluar las condiciones de existencia, nuestras relaciones sociales e inter-personales, transformarlas en cada acto y hacerse cargo de la vida pública. El Estado construye toda disidencia como el enemigo exterminable, todo en el mismo cajón de la criminalidad, y con ello impide que se desarrollen formas organizativas que resuelvan nuestras necesidades y satisfagan nuestras expectativas y legítimas demandas. Hay un punto en el que no se puede hacer nada y las reglas del juego, a las que Ellos mismos no se atienen, nos son aplicadas con toda la violencia estatal-destructiva. La existencia de Ellos como minoría poderosa y dominante y sus formas de operar persistirán sólo en la medida en que Nosotros lo hagamos aceptable.
Fraternalmente:
RED POR LA TRANSFORMACIÓN GLOBAL
¡CONTRA LA INJUSTICIA Y LA IMPUNIDAD, NI PERDON NI OLVIDO!
Invierno de 2010.
Epílogo de una desaparición 2
Segunda de tres.
Los poderosos llaman ley a su propia violencia y crimen a la de los oprimidos por eso, los oprimidos debemos luchar por el establecimiento de una nueva ley frente a los crímenes de los poderosos, por todos los medios, incluida la violencia.
En México coexisten dos países distintos. Uno es habitado por menos del 10% de la población; son Ellos quienes participan en la política y aplauden los discursos del gobierno de progreso y bienestar porque los viven; es la empresa dirigida y sostenida por quienes poseen y gozan de la mayor parte de la riqueza del país. En contraste el otro México es habitado por más del 90% de la población; y aunque somos la gran mayoría no tenemos ningún peso en las decisiones políticas y económicas.
¿Es posible conocer a los individuos que decidieron el destino de un país entero? El proyecto neoliberal en México se concretó gracias a la actuación de diversos personajes en acuerdo y complicidad. En la figura de Carlos Salinas de Gortari se identifica más claramente el inicio de esta etapa destructiva, cruzando varios intereses y procesos; es un actor principal y es miembro de los círculos más restringidos del control de poder de ese entramado mafioso. Salinas impuso transformaciones (diseñadas desde la cúspide del poder capitalista) en sintonía con Estados Unidos, que no ha abandonado su histórica política intervencionista, apoyado por la elite empresarial y política mexicana de su partido (PRI) y algunos importantes aliados políticos; ha permanecido tras bambalinas desde que dejó la presidencia. De sus más preciados aliados podemos señalar como principal cómplice a un miembro destacado del partido de la oposición leal (PAN), Diego Fernández de Cevallos Ramos, un cacique panista inmensamente rico gracias a su triple carácter de funcionario del estado, empresario y abogado de demandas en contra del erario público.
El Jefe Diego es otro nudo por donde atraviesan múltiples historias turbias. Ahora conocemos de cierto los modos de los trabajos y oficios con los que se maneja, las personas con las que trata y algunas de las que han sido sus más logradas empresas. Con nada que ocultar la mafia ha sido enumerada en las cartas elaboradas y dirigidas por el propio Diego a sus benefactores, reclamándoles apoyo económico en correspondencia a su lealtad y a sus servicios: Carlos Salinas de Gortari, Carlos Slim, Roberto Hernández, Alfredo Harp, Alberto Bailleres, Claudio X González, Lorenzo Servitje, Lorenzo Zambrano, Emilio Azcárraga Jean, Ricardo Salinas Pliego, Bernardo Quintana, Ignacio Loyola, Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa Patrón, Juan Sandoval Íñiguez, Onésimo Cepeda, Norberto Rivera Carrera, Roberto Madrazo, Jorge Hank Ronh, Santiago Creel, Enrique Peña Nieto, Carlos Romero Dechamps, Elba Esther Gordillo, entre otros. Se establecen diversas relaciones entre empresarios, políticos, la Iglesia, el narcotráfico, las redes de crimen organizado, el ejército, los grupos paramilitares, las televisoras, etc. Estas relaciones están regidas por entendidos más allá de la legalidad, por dentro y fuera de toda apariencia de normatividad; son feudos de una maraña de poderes en pugna y con el control del país.
Diego Fernández de Cevallos acumula una larga pero poco honrosa carrera de impunidad y enriquecimiento. Por ejemplo, como amigo y abogado del millonario Alberto Bailleres (Presidente de Grupo Bal y dueño de El Palacio de Hierro y Seguros GNP), defendió a la empresa MetMex Peñoles contra las madres de más de 11,000 niños envenenados por la contaminación ocasionada por la fundidora en Torreón Coahuila. Ni las movilizaciones ni demandas penales de los afectados tuvieron éxito, pues la poderosa empresa estaba jurídicamente blindada contra las demandas populares gracias a las artes litigantes de su abogado a quien la
justicia es lo que menos importa.
Uno de los principales logros de la historia de México, fue haber logrado la separación de la Iglesia católica y el Estado. Debe añadirse a los libros de texto que esa lucha culminó con una amable reconciliación cuyo mediador fue el mismo Diego Fernández de Cevallos en complicidad con los más altos mandos de la Iglesia y Carlos Salinas de Gortari. Ellos modificaron en 1992 los artículos constitucionales 3, 5, 24, 27 y 130 y en julio del mismo año se promulgó la Ley de Asociaciones Religiosas y de Culto Público, así como el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Estado mexicano y la Santa Sede, representando el inicio de una inédita etapa en la historia contemporánea de México, cuyas consecuencias políticas y sociales empiezan a perfilarse. Iglesia como aparato aliado de las elites y parte fundamental de éstas a través de la historia, además de fungir como vínculo con los pobres; es más bien un supra Estado, férreamente centralizado, feudal, totalitario y ultraconservador. A través del jefe Diego y Carlos Castillo Peraza del PAN, se selló un nuevo pacto entre la Iglesia y el Estado, dotándolas de permiso para acumular bienes materiales heredables, además de la facultad de intervenir en la educación. Para hacer oficial el reconocimiento, las Iglesias debieron solicitar su registro ante la Secretaría de Gobernación. No resulta sorpresivo que el primer registro, el oficio 001, sea de la Iglesia Apostólica Romana, cuya copia enmarcada con una agradecida dedicatoria (Para Diego Fernández de Cevallos. Con gratitud y cariño. G. Prigione) cuelga en el despacho de
Diego Fernández de Cevallos. Esta ley sustituía a la de 1926, cuando Calles selló la separación Iglesia-Estado iniciada por Benito Juárez.
Ahora sabemos que la revelada relación entre los gobiernos mexicanos y el narcotráfico ha sido una constante. Lo que en un inicio fue un jugoso negocio controlado con acuerdos y cuotas pactadas se ha convertido en un mercado en disputa donde el gobierno no ha dejado de favorecer al ala que lo ha nutrido.
Desde finales de los ochentas la diferencia entre el narco y el Estado comenzó a desdibujarse y no se sabía quién era quién. Raúl Salinas bajo el consentimiento de su hermano Carlos, Mario Arturo Acosta Chaparro, Francisco Quiroz Hermosillo, Nazar Haro, Juan Sandoval Íñiguez, Rubén Figueroa (padre e hijo), Diódoro Carrasco, Ulises Ruiz, Mario Marín, Jorge Tello Peón, Genaro García Luna, por mencionar a algunos de sus principales actores, han sido contacto y beneficiarios, y no podía faltar Diego Fernández de Cevallos. Su relación con la muerte del Señor de los Cielos (desmentida por García Calderoni) y haber recibido algunos millones de dólares procedentes del narco, parecen asuntos menores en comparación con la estrecha relación del gobierno y el desarrollo y consolidación del narcotráfico en México. México vive el contexto más violento desde la Revolución mexicana, como consecuencia del proyecto Irán-contra, impulsado por el gobierno de los Estados Unidos desde la década de los ochenta, por medio del cual permitió el tráfico de drogas de Latinoamérica a la Unión Americana, pactando con personajes de la talla de Pablo Escobar, Caro Quintero y el propio Señor de los Cielos, a cambio de recursos para combatir los movimientos insurgentes en Centroamérica. El gobierno de Estados Unidos fomentó la actividad del narco, sin importar las implicaciones que esta actividad tenía en los lugares donde se promovía (sobre todo Colombia y México) a cambio de exterminar a la disidencia política; la herencia que nos queda del Irán-contra es el inmenso poder económico y de combate que acumularon los carteles del narcotráfico en nuestros países. México fue cómplice de dicho plan, y ahora todos Nosotros pagamos las consecuencias del crecimiento del narcotráfico a niveles que ni el Estado puede controlar, además de la falsa guerra emprendida, pues es absurdo luchar contra quien uno mismo ha creado.
A través de esta compleja y poderosa mafia, Diego Fernández de Cevallos fue pieza central para concretar el cambio de México a un Estado mínimo (sin responsabilidades sociales y de economía abierta, privatización y apertura comercial a capitales trasnacionales), además de diversos cambios de legislación que implicaron quiebres históricos para México. Desde la legitimación del fraude realizado contra Cuauhtémoc Cárdenas, la venta de las empresas paraestatales, la privatización de la banca mexicana, la firma del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, hasta el reconocimiento jurídico de la Iglesia católica (dando vuelta atrás a más de 100 años de lucha por la separación de la Iglesia y el Estado) y la reforma al artículo 27 de la Constitución (considerado como el máximo triunfo de la Revolución de 1910), aniquilando no una forma de producción económica (los ejidos) sino la base de la identidad de muchas culturas; conocemos a los responsables directos de la actual realidad mexicana.
Estas personas, fieles a una lógica que niega de facto el derecho a la vida digna de la mayor parte de la población mexicana, han prostituido los bienes y recursos de la nación, se han servido de ella, la han disfrazado, mutilado y traicionaron su historia a cambio, se hincharon de poder político y económico. Es alta traición llevar adelante todas estas operaciones e igualmente grave legalizar su operación garantizando su impunidad al armarse una propia justicia; ni siquiera en su lógica son inocentes. Han tenido la osadía de abanderar y operar un proyecto anti-patriótico que renuncia a honrar la memoria histórica y que confina a la gente a la miseria como forma general de la existencia.
El país se desmorona ante sus ojos atónitos que no dan crédito a lo que ven; se deshace por causa suya sin que discursos y fanfarrias mediáticas puedan convencernos de que vamos con rumbo cierto a la solución de los múltiples problemas que históricamente persisten en el país; la nación se desangra a borbollones y no desean admitir que ellos y solamente Ellos, han saciado su hambre de riqueza desmedida y poder político inconmensurable a costa de una patria exangüe y anémica.
Más de 30,000 muertos sin contar a aquellos que deambulan en el anonimato; más de 200, 000 encarcelados por haber encontrado como opción de vida la delincuencia; casi 8 millones de jóvenes desocupados que bien podrían alimentar los grupos delincuenciales, de esquiroles o la drogodependencia. La pérdida progresiva de visión de futuro y de perspectiva para los jóvenes que miran como opción de vida el enriquecimiento rápido a través de su inserción dentro del mágico mundo de la cultura de las televisoras o dentro de las huestes del narcotráfico. La extinción de fuerzas de trabajo para defender los intereses de Ellos, a través de la privatización de empresas y recursos del país; la pauperización de condiciones de trabajo y de salarios para mantener fuentes de empleo. La militarización del país, la criminalización de la disidencia política, la paramilitarización de las policías, la extinción de los derechos humanos bajo argucias legales y extralegales, entre éstas la impunidad de los militares bajo el concepto de fuero militar, el incumplimiento de las garantías individuales plasmadas en la Constitución para dar paso a la inconstitucional figura del arraigo.
Este es un fragmento del México que han dejado como saldo para nosotros una larga dictadura, la seudo-transición y las complicidades partidistas. Si recortamos nuestra descripción a los últimos 25 años ¡qué curioso! encontramos a los mismos delincuentes que habíamos denunciado antes y entre ellos a Diego Fernández de Cevallos.
Estos delincuentes de cuello blanco han saqueado a la Patria, han organizado sus grupos y acciones para poder gozar del poder y enriquecerse de manera prepotente bajo el manto de su protección. Han aprovechado sus estancias en los órganos estatales y se han servido de ello para obtener ilegal e ilegítimamente beneficios económicos, políticos e ideológicos para ser Ellos y solamente Ellos los únicos y eternos beneficiarios.
Aseguran el nombramiento de Secretarios de Estado, de Seguridad Pública, Procuradores Generales de la República, Gobernadores y Presidentes municipales de algunas entidades, Senadores, Diputados, Asambleístas y diversos cargos de elección popular para posicionarse política y económicamente.
Negocian y pactan reconocimientos y prebendas para asegurar su lugar en el poder político y económico. Defienden fraudes políticos, económicos y jurídicos y los apoyan económica, ideológica y políticamente; sin menospreciar las jurídicas y judiciales. Hasta parece un retrato hablado. La impunidad les cubre a lo largo de su vida como aureola de santidad. Niegan para sí mismos que el pueblo, las organizaciones de que disponen y sus redes de acción no los alcanzarán con su brazo de justicia y legitimidad; sin embargo esto no es así.
Ellos se manejan de acuerdo a principios y valores que en la práctica niegan la posibilidad de vida plena para Nosotros. Han gozado de la posibilidad de ejercer la violencia de manera legal e ilegal, visible e invisible no sólo contra las expresiones armadas organizadas sino en escarmientos contra cualquier demostración de hartazgo e insubordinación social. Estos principios y valores son reproducidos todos los días por individuos con poder local (en las colonias, en los municipios, en pueblos y ranchos) que de manera miserable maltratan y menosprecian a la gente aprovechando la constante de la pobreza. La transformación de todo esto pasa por erradicar estas conductas que encuentran en el provecho del ejercicio impune del poder económico, político, religioso, etc. su hábitat para garantizar sus privilegios a costa de los demás.
No se les están imputando responsabilidades abstractas sino crímenes concretos, hay actos solapados y manejos que aun dentro de su propio estado de derecho son injustificables; el crimen es su práctica y el cinismo su estampa. Nosotros, construyendo poder popular, nuevas formas de justicia y sanciones podremos mostrar que nadie, ni siquiera Ellos permanecerán impunes.
Fraternalmente:
RED POR LA TRANSFORMACIÓN GLOBAL
¡CONTRA LA INJUSTICIA Y LA IMPUNIDAD, NI PERDON NI OLVIDO!
Invierno de 2010.
Epílogo de una desaparición.
Tercera de tres.
La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.
Artículo 39 de la Constitucion Política Mexicana
A estas horas ay, amigos míos, artesanos, pintores, astrónomos, marineros, estamos despiertos. Es trabajo nuestro el de arreglar algunas cosas.
Diego Fernández de Cevallos parecía intocable hasta aquella noche en que su pasado oscuro lo alcanzó. Y, muy a su pesar, tuvo que responder de algunos de sus actos y verse en el espejo de nuestra miradaespejo que al hacerlo prisionero reflejó su hechura de corrupto, prepotente y voraz expropiador, demostrando un hecho fundamental: siempre que como pueblo nos atrevamos a luchar contra la injusticia, no habrá felonía que quede impune.
Diego Fernández de Cevallos Ramos (DFCR) es uno de los políticos que mayor responsabilidad tienen en el sostenido proceso de hecatombe económica, política y social que la elite dominante ha impuesto y desplegado en nuestro país de 1982 a la fecha, por medio de un entramado mafioso que opera dentro y fuera de las instituciones estatales; este proceso depredador vino a profundizar, bajo la criminal bandera neoliberal, las de por sí deterioradas condiciones de vida de los hombres y mujeres que viven en México, generando la mayor contrarreforma y el mayor retroceso histórico en nuestro país en lo que a bienestar social se refiere.
DFCR es uno de los políticos que más se ha caracterizado por el abuso del poder, el tráfico de influencias y el enriquecimiento a costa del erario y de los bienes de la nación, legislando en pro de los grandes monopolios (financieros, de comunicaciones, alimentos, construcción, transportes, etc.) asesorando a las mafias del poder y litigando a favor de los grandes capos del narcotráfico. Es uno de los principales cómplices y operadores del fraudulento proceso electoral que se ha perpetrado sistemáticamente en nuestro país, desde el ocultamiento del fraude que impuso en 1988 a Carlos Salinas de Gortari en la presidencia mediante la quema de boletas electorales hasta la organización del fraude que en 2006 impuso a Felipe Calderón Hinojosa. Es uno de los principales encubridores de los responsables de la guerra sucia y contrainsurgente desplegada por el régimen priista y ahora por el PAN contra los movimientos sociales, armados o no, convirtiéndose en uno más de los cómplices de la existencia de incontables perseguidos, torturados, asesinados, presos y desaparecidos por motivos políticos. Es un responsable directo de la inserción subordinada de México al bloque de países capitaneados en nuestro continente por el imperialismo estadounidense y, en consecuencia, del desmantelamiento industrial, la ruina del campo, la masiva migración, de la pauperización de la vida en general y el saqueo de nuestros recursos.
En breve, Diego Fernández de Cevallos Ramos es un operador de la oligarquía neoliberal y de la ultraderecha fundamentalista, un traficante de influencias, un mercenario de los juzgados, un legislador a sueldo, un rentista de la crisis y un defensor de los grandes capos de la droga. Por ello su aprehensión fue una actividad pensada y realizada como un acto de desagravio.
Tomarlo prisionero, exhibirlo y obligarlo a devolver una milésima de lo robado constituyó además un golpe político a la plutocracia y a sus instituciones; una demostración de la voluntad de lucha y de la capacidad operativa de los descalzonados, como él nos denomina; una demostración de que nadie, por poderoso que sea, puede ser intocable; una demostración de que con unidad de acción se puede doblegar la voluntad del enemigo y combatir la impunidad.
Pocas veces se había percibido el miedo, la confusión y el enojo que una imagen puede generar en la poderosa elite gobernante, como lo hizo la primera foto del jefe Diego cautivo que empezó a circular en internet, y que los medios de comunicación se vieron obligados a difundir. En ella se le pudo observar no con la prepotencia ni el cinismo de los que ha hecho gala el trasnochado encomendero a lo largo de su vida personal y política, sino en la total indefensión, casi parecida a la que vivimos y a la que hemos sido sometidos la mayoría de mexicanos, sólo que con una notable diferencia: A Diego le fue respetada su integridad física sin el desprecio que por la vida humana demuestra el poder con Nosotros.
Con base en los resultados de este acto, consideramos necesario compartir la convicción de que si quienes somos pueblo logramos organizarnos en una sola voluntad política nacional, en una colosal fuerza social organizada, podremos hacer frente común a la injusticia y a la impunidad, a fin de derrotar a nuestros opresores y acordar la organización de una sociedad verdaderamente humanizada. Y pese a tener innumerables imputaciones en su contra y de que miles de ciudadanos exigen su legítima ejecución, conscientes estamos de que la verdadera solución a la crisis que vive el país no está en liquidarlo, sino en la capacidad del pueblo para organizarse y retomar las riendas de su propio destino, recurriendo a todos los medios a su alcance.
Como parte del pueblo organizado decidimos realizar una tarea, la responsabilidad es nuestra. Creemos firmemente que reapropiarse del uso constructivo de la violencia es legítimo y hemos actuado en consecuencia.
Esta tarea es parte de un proyecto más grande e importante: participar en la construcción del poder popular para transformar este país transnacionalizado en una verdadera patria digna, libre y nuestra. ¿O es mucho soñar con que las riquezas de México sean para la mayoría de los mexicanos? ¿Es ambicioso soñar con un país productivo que pueda dar trabajo y remuneración digna a sus hijos? ¿Es un sueño guajiro pensar que somos los 90 millones de pobres quienes debemos tener la posibilidad real de tomar las decisiones importantes en el modelo económico, político y cultural que deseamos? ¿Es mucho pedir un México para todos los mexicanos?
Fraternalmente:
RED POR LA TRANSFORMACIÓN GLOBAL
¡CONTRA LA INJUSTICIA Y LA IMPUNIDAD, NI PERDON NI OLVIDO!
Invierno de 2010.
Con información recopilada de: http://mx.groups.yahoo.com/group/redporlatransformacion/ y
http://mexicobajofuego.wordpress.com
A los medios de comunicación nacionales e internacionales.
El día de ayer, apelando a su profesionalismo, enviamos la parte primera del Boletín-Epílogo de una desaparición. Hoy de nueva cuenta informamos que Diego Fernández de Cevallos Ramos será liberado, por lo que volvemos a solicitar la publicación del Boletín-Epílogo.
Atte:
Los ex misteriosos desaparecedores.
EPÍLOGO DE UNA DESAPARICIÓN
Primera de tres.
Los clásicos no establecieron ningún principio que prohibiera matar, fueron los más compasivos de todos los hombres, pero veían ante sí enemigos de la humanidad que no era posible vencer mediante el convencimiento. Todo el afán de los clásicos estuvo dirigido a la creación de circunstancias en las que el matar ya no sea provechoso para nadie. Lucharon contra la violencia que abusa y contra la violencia que impide el movimiento. No vacilaron en oponer violencia a la violencia. Bertolt Brecht
En México vivimos inmersos en un clima de creciente violencia destructiva que las mafias del gobierno permiten y fomentan, porque sólo así pueden ocultar la sistemática represión, tratar de controlar el descontento social e impedir, por el momento, que se generalice la lucha popular. Las formas de la violencia son cada vez más crueles y abominables; el conflicto no sólo ha dejado decenas de miles de personas muertas, sino terror e incertidumbre entre los vivos. La distancia entre el discurso de gobierno y las prácticas corruptas que lo caracterizan son una clara muestra de que los más altos funcionarios y las instituciones del Estado mexicano están coludidos con el crimen contra quien dicen estar luchando.
Esta contradicción inicial desata una cadena ininterrumpida de mentiras difundidas ampliamente por los medios de comunicación con los que están coludidos; esta difusión forma parte de la violencia cultural que promueve, legitima y justifica la violencia directa que el gobierno sostiene, así como de la violencia del hambre, del desempleo, de la migración, de la delincuencia infantil y juvenil, de la trata de blancas. En fin, de esa violencia silenciosa que obliga a gritar ¡Ya Basta!
Vemos día a día la impunidad militar, los levantones policiales para entregar víctimas al narco y la convivencia evidente entre presidente de la república, gobernadores, senadores, diputados, jueces, generales y jefes policiacos con los grandes capos, incluso, es posible afirmar que la alta burocracia y los sectores reaccionarios de la clase política, son quienes forman parte de las mafias más criminales en nuestro país. “La guerra” que el gobierno dice sostener en aras de la paz, no combate la raíz del problema ni a los verdaderos delincuentes, los de cuello blanco, que con base en fobaproas, rescates empresariales, privatizaciones (concesiones de carreteras, contratos secretos del petróleo, de fibra óptica y otros recursos naturales) se enriquecen y adquieren la facultad de poner y quitar gobiernos.
Sin embargo la violencia más sofisticada, la que a diario nos golpea y quizá la que menos reconocemos como violencia, es la que parece no venir de ninguna persona; es la violencia estructural; invisible; presentada siempre como “estragos”, “golpes” o crisis internacionales que parecen nunca terminar para Nosotros pueblo y que nos son presentadas como avances. El duopolio televisivo y los gobernantes quieren que creamos en los avances y en la modernidad mientras hay más despidos, menos oportunidades de encontrar empleos productivos y un salario que cada día vale menos. Esa modernidad no es con la que soñamos ni la que queremos heredar a nuestros hijos.
La pobreza, para muchos la miseria, es una constante amenaza de muerte y es mucho más poderosa que todos los grupos de sicarios juntos; la vida es reducida a su condición de supervivencia sin ninguna posibilidad de un desarrollo auténticamente humano. Estas condiciones acercan a millones de personas más a la muerte que a la vida y frente a este peligro (del que Ellos, los grupos privilegiados, se benefician funcionalizando la pobreza al máximo) no se encontrarán soluciones concretas a menos que lo hagamos nosotros.
Así, la violencia visible-directa, la invisible-estructural (de la que parece no haber ningún responsable) y la cultural, son promovidas y sustentadas por los gobiernos; éstos, no son la representación política de todos los mexicanos, sino quienes velan por los intereses de una restringida porción de la población, que privilegian especialmente a un restringido número de familias que encabezan el control del poder, la clase privilegiada, que se hace carne y hueso en un entramado altamente sofisticado y eficiente de grupos y personajes clave, que con una planeación meticulosa y una larga carrera, se siguen colocando en posiciones estratégicas para continuar beneficiándose a costa de todo un país.
El gobierno es mafioso porque protege los intereses de los grandes ricos, de los dueños de todo, de los que saquean nuestros recursos naturales y trafican con todo desde personas hasta armas, drogas e influencias. Es un gobierno que sirve a las mafias aliadas al capital trasnacional, también mafioso.
Desde allí operan por dentro y por fuera de la ley grandes intereses económicos y políticos, en un entramado múltiple de lazos familiares, de compadrazgo, de arreglos de conveniencia, secretos, pactos, complicidades, bendecidos por la cúpula de poder de la Iglesia católica y una certeza que los identifica: pertenecer a un grupo definido al que son leales, conscientes de ser Ellos quienes tienen el poder y la riqueza repartida entre sus manos.
Para Nosotros la violencia (la visible y la aparentemente invisible) se traduce en un constante peligro de muerte, debido por un lado, a la intensificación de los conflictos que el saqueo mafioso genera para obtener mayores ganancias, y por otro de manera cotidiana por las condiciones de pobreza y miseria que reduce la vida a una lucha por la supervivencia y al andar diario por un estrecho pasillo de 60 pesos por familia; se vive al día y no hay posibilidad de progreso. Vivimos en amenaza de muerte al tener acceso restringido a la alimentación, a la salud, a los servicios, a los derechos y a conocer la justicia. Como así son las cosas, nos toca perder y como nos habíamos resignado, dejamos de sentir la violencia de no poder vivir bien. En ese sentido también Nosotros volvimos “normal” la violencia; violento no es solo lo que muestran los muertos, violento es también lo que ocultamos los vivos.
La sociedad mexicana, como podemos ver, está divida en dos: Ellos y Nosotros, Ellos ricos y Nosotros pobres, cuyos mundos y realidades son totalmente opuestos pero existen y se desarrollan al mismo tiempo; es la historia que Ellos difunden como la evolución de un solo proyecto al que discursivamente pertenecemos (por igual y al mismo nivel) todos los mexicanos. Ellos aplauden los discursos del gobierno en los que se alude al avance y bienestar en México, pues los confirman en su nivel de vida que constantemente mejora (mejor alimentación, vestido, educación, salud, bienes muebles e inmuebles, lujos, vacaciones y descanso, etc.); sólo en su cerrado círculo el progreso es realidad.
Ellos acumulan riqueza por todos los medios, unos por la vía legal-permisible y otros de forma ilegal-criminal; ambos son lo mismo, pues siempre tienen la posibilidad (al ser Ellos quienes legislan) de transformar lo ilegal en ley y viceversa; en realidad no son extrañas las revelaciones de que la mayoría de las veces quienes viven para acumular riqueza no distinguen en sus círculos entre quienes y entre quienes no lo hacen. Lo que pasa es que unos ocupan cargos dentro de las instituciones del Estado y pueden, desde dentro, operar en su favor y ser muy legales. Los intereses políticos y económicos son dos frentes de una misma estrategia que viene fundida y defendida por la violencia. El gobierno mexicano se sostiene con el uso legal e ilegal de la violencia directa e indirecta, estructural y cultural, que lo construyen como salvaguarda de una suerte de “demonio” engendrada por sí mismo.
Quienes encabezan al Estado sostienen discursivamente que procuran alcanzar la paz perpetua y el bienestar en un futuro (que nunca llegará de ese modo), y por tal fin justifican su propio ejercicio de la violencia destructiva. Esta utopía de la paz estatal, construye el argumento de legitimidad de la muerte en el presente. El peligro de muerte que Nosotros vivimos es producto del enfrentamiento de grupos de poder económico que luchan por el poder político. Su manera de actuar dentro del aparato estatal despersonaliza decisiones que repercuten en la vida de personas concretas; la decisión burocrática agranda la distancia entre el funcionario y la gente de a pie, manejando públicamente la ficción de que hacen política con base en el bien común, aunque la comunidad esté excluida, en todos los sentidos, de dicha actividad.
Que el mundo de la política siempre sinónimo de corrupción e injusticia es una afirmación común que sintetiza el sentir generalizado y que la estructura estatal y sus funcionarios se encargan día a día de renovar; sin embargo la actividad política debe construirse con otro sentido, considerándola como la capacidad de todos para decidir de manera real y directa sobre los asuntos de la vida en sociedad, así como de fundar y de alterar la legalidad que rige la convivencia humana en pos del bienestar colectivo; la socialidad no debe existir para someter de una vez y para siempre, sino constituirse como la organización a la que se le puede dar forma a través de las decisiones de todos los integrantes. La organización, la instrucción y la disciplina son armas eficaces y hasta ahora son Ellos los que han sabido aprovecharlas. ¿Qué es lo que hace que siendo Ellos tan pocos, puedan someter a tantos Nosotros? Una de las respuestas más certeras es el uso exclusivo que Ellos hacen de la fuerza del Estado; sin embargo, que Ellos sean los que poseen el monopolio total y definitivo del uso de la violencia y la ejerzan solo cuando es justo y necesario en aras del bien para todos es una mentira que nos hemos propuesto derrumbar.
Por paradójico que parezca, la historia de la humanidad demuestra que, para generar las condiciones humanas de existencia, se necesita en ciertos momentos ejercer la violencia como una adecuación social que hace permisible terminar con ciertas formas de vida para generar otras. La violencia destructiva, como la que ejerce el gobierno, sólo concibe destruir sin construir algo superior y distinto que constituya verdaderamente un estado mejor de vida y no sólo para unos pocos.
La violencia es constructiva cuando es rebeldía frente a la amenaza de muerte, cuando enfrenta a la muerte personificada por quienes nos someten a la miseria.
La violencia, al tener rostro de muerte, nos es presentada como injustificable, sobre todo si atenta contra el poder establecido.
El discurso gubernamental la repudia e invita a preservar el orden, o protestar dentro de los marcos institucionales que no operan de acuerdo al fin para el que fueron creados, como un recurso que le queda para seguir operando bajo la cara de la legalidad y la democracia, presentándose como el resultado histórico de las luchas del pasado. Así, lo violento es presentado como lo anti-estatal; la única política permitida es la actividad esencialmente no-política, acompañada de la resignación. La violencia cultural es la más sofisticada porque guarda al Estado bajo un marco de aceptabilidad y muestra a los enemigos de quienes lo comandan, o sea, a los que luchan contra el mal gobierno, como enemigos de toda la sociedad.
Pero ¿este gobierno mafioso es el único viable en nuestro país? Sabemos que no, otro México es posible y lo tenemos que construir Nosotros los de abajo, desde las organizaciones obreras, campesinas, ecologistas, de colonos, de víctimas de la delincuencia y crímenes del ejército y policías. Nos toca a nosotros, al pueblo mexicano organizado de diferentes formas y recurriendo a todos los medios, armados y no armados, ir construyendo con nuestra rebeldía organizada, un nuevo México en el que todos podamos ser y vivir con dignidad.
El ejercicio de la violencia es para Nosotros un recurso ineludible, pero necesita de un proyecto en el que su uso sea solamente un medio necesario; el proyecto no puede reducirse a destruir otro. Nuestro proyecto es recuperar lo que la vileza de los poderosos nos arrebata, y es nuestra condición humana; nuestro proyecto es de rehumanización de todos los que no formamos parte de su selecto círculo, a diferencia de Ellos que sólo buscan su propio beneficio.
Pensar y hacer política pasa por evaluar las condiciones de existencia, nuestras relaciones sociales e inter-personales, transformarlas en cada acto y hacerse cargo de la vida pública. El Estado construye toda disidencia como el enemigo exterminable, todo en el mismo cajón de la criminalidad, y con ello impide que se desarrollen formas organizativas que resuelvan nuestras necesidades y satisfagan nuestras expectativas y legítimas demandas. Hay un punto en el que no se puede hacer nada y las reglas del juego, a las que Ellos mismos no se atienen, nos son aplicadas con toda la violencia estatal-destructiva. La existencia de Ellos como minoría poderosa y dominante y sus formas de operar persistirán sólo en la medida en que Nosotros lo hagamos aceptable.
Fraternalmente:
RED POR LA TRANSFORMACIÓN GLOBAL
¡CONTRA LA INJUSTICIA Y LA IMPUNIDAD, NI PERDON NI OLVIDO!
Invierno de 2010.
Epílogo de una desaparición 2
Segunda de tres.
Los poderosos llaman ley a su propia violencia y crimen a la de los oprimidos por eso, los oprimidos debemos luchar por el establecimiento de una nueva ley frente a los crímenes de los poderosos, por todos los medios, incluida la violencia.
En México coexisten dos países distintos. Uno es habitado por menos del 10% de la población; son Ellos quienes participan en la política y aplauden los discursos del gobierno de progreso y bienestar porque los viven; es la empresa dirigida y sostenida por quienes poseen y gozan de la mayor parte de la riqueza del país. En contraste el otro México es habitado por más del 90% de la población; y aunque somos la gran mayoría no tenemos ningún peso en las decisiones políticas y económicas.
¿Es posible conocer a los individuos que decidieron el destino de un país entero? El proyecto neoliberal en México se concretó gracias a la actuación de diversos personajes en acuerdo y complicidad. En la figura de Carlos Salinas de Gortari se identifica más claramente el inicio de esta etapa destructiva, cruzando varios intereses y procesos; es un actor principal y es miembro de los círculos más restringidos del control de poder de ese entramado mafioso. Salinas impuso transformaciones (diseñadas desde la cúspide del poder capitalista) en sintonía con Estados Unidos, que no ha abandonado su histórica política intervencionista, apoyado por la elite empresarial y política mexicana de su partido (PRI) y algunos importantes aliados políticos; ha permanecido tras bambalinas desde que dejó la presidencia. De sus más preciados aliados podemos señalar como principal cómplice a un miembro destacado del partido de la oposición leal (PAN), Diego Fernández de Cevallos Ramos, un cacique panista inmensamente rico gracias a su triple carácter de funcionario del estado, empresario y abogado de demandas en contra del erario público.
El Jefe Diego es otro nudo por donde atraviesan múltiples historias turbias. Ahora conocemos de cierto los modos de los trabajos y oficios con los que se maneja, las personas con las que trata y algunas de las que han sido sus más logradas empresas. Con nada que ocultar la mafia ha sido enumerada en las cartas elaboradas y dirigidas por el propio Diego a sus benefactores, reclamándoles apoyo económico en correspondencia a su lealtad y a sus servicios: Carlos Salinas de Gortari, Carlos Slim, Roberto Hernández, Alfredo Harp, Alberto Bailleres, Claudio X González, Lorenzo Servitje, Lorenzo Zambrano, Emilio Azcárraga Jean, Ricardo Salinas Pliego, Bernardo Quintana, Ignacio Loyola, Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa Patrón, Juan Sandoval Íñiguez, Onésimo Cepeda, Norberto Rivera Carrera, Roberto Madrazo, Jorge Hank Ronh, Santiago Creel, Enrique Peña Nieto, Carlos Romero Dechamps, Elba Esther Gordillo, entre otros. Se establecen diversas relaciones entre empresarios, políticos, la Iglesia, el narcotráfico, las redes de crimen organizado, el ejército, los grupos paramilitares, las televisoras, etc. Estas relaciones están regidas por entendidos más allá de la legalidad, por dentro y fuera de toda apariencia de normatividad; son feudos de una maraña de poderes en pugna y con el control del país.
Diego Fernández de Cevallos acumula una larga pero poco honrosa carrera de impunidad y enriquecimiento. Por ejemplo, como amigo y abogado del millonario Alberto Bailleres (Presidente de Grupo Bal y dueño de El Palacio de Hierro y Seguros GNP), defendió a la empresa MetMex Peñoles contra las madres de más de 11,000 niños envenenados por la contaminación ocasionada por la fundidora en Torreón Coahuila. Ni las movilizaciones ni demandas penales de los afectados tuvieron éxito, pues la poderosa empresa estaba jurídicamente blindada contra las demandas populares gracias a las artes litigantes de su abogado a quien la
justicia es lo que menos importa.
Uno de los principales logros de la historia de México, fue haber logrado la separación de la Iglesia católica y el Estado. Debe añadirse a los libros de texto que esa lucha culminó con una amable reconciliación cuyo mediador fue el mismo Diego Fernández de Cevallos en complicidad con los más altos mandos de la Iglesia y Carlos Salinas de Gortari. Ellos modificaron en 1992 los artículos constitucionales 3, 5, 24, 27 y 130 y en julio del mismo año se promulgó la Ley de Asociaciones Religiosas y de Culto Público, así como el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Estado mexicano y la Santa Sede, representando el inicio de una inédita etapa en la historia contemporánea de México, cuyas consecuencias políticas y sociales empiezan a perfilarse. Iglesia como aparato aliado de las elites y parte fundamental de éstas a través de la historia, además de fungir como vínculo con los pobres; es más bien un supra Estado, férreamente centralizado, feudal, totalitario y ultraconservador. A través del jefe Diego y Carlos Castillo Peraza del PAN, se selló un nuevo pacto entre la Iglesia y el Estado, dotándolas de permiso para acumular bienes materiales heredables, además de la facultad de intervenir en la educación. Para hacer oficial el reconocimiento, las Iglesias debieron solicitar su registro ante la Secretaría de Gobernación. No resulta sorpresivo que el primer registro, el oficio 001, sea de la Iglesia Apostólica Romana, cuya copia enmarcada con una agradecida dedicatoria (Para Diego Fernández de Cevallos. Con gratitud y cariño. G. Prigione) cuelga en el despacho de
Diego Fernández de Cevallos. Esta ley sustituía a la de 1926, cuando Calles selló la separación Iglesia-Estado iniciada por Benito Juárez.
Ahora sabemos que la revelada relación entre los gobiernos mexicanos y el narcotráfico ha sido una constante. Lo que en un inicio fue un jugoso negocio controlado con acuerdos y cuotas pactadas se ha convertido en un mercado en disputa donde el gobierno no ha dejado de favorecer al ala que lo ha nutrido.
Desde finales de los ochentas la diferencia entre el narco y el Estado comenzó a desdibujarse y no se sabía quién era quién. Raúl Salinas bajo el consentimiento de su hermano Carlos, Mario Arturo Acosta Chaparro, Francisco Quiroz Hermosillo, Nazar Haro, Juan Sandoval Íñiguez, Rubén Figueroa (padre e hijo), Diódoro Carrasco, Ulises Ruiz, Mario Marín, Jorge Tello Peón, Genaro García Luna, por mencionar a algunos de sus principales actores, han sido contacto y beneficiarios, y no podía faltar Diego Fernández de Cevallos. Su relación con la muerte del Señor de los Cielos (desmentida por García Calderoni) y haber recibido algunos millones de dólares procedentes del narco, parecen asuntos menores en comparación con la estrecha relación del gobierno y el desarrollo y consolidación del narcotráfico en México. México vive el contexto más violento desde la Revolución mexicana, como consecuencia del proyecto Irán-contra, impulsado por el gobierno de los Estados Unidos desde la década de los ochenta, por medio del cual permitió el tráfico de drogas de Latinoamérica a la Unión Americana, pactando con personajes de la talla de Pablo Escobar, Caro Quintero y el propio Señor de los Cielos, a cambio de recursos para combatir los movimientos insurgentes en Centroamérica. El gobierno de Estados Unidos fomentó la actividad del narco, sin importar las implicaciones que esta actividad tenía en los lugares donde se promovía (sobre todo Colombia y México) a cambio de exterminar a la disidencia política; la herencia que nos queda del Irán-contra es el inmenso poder económico y de combate que acumularon los carteles del narcotráfico en nuestros países. México fue cómplice de dicho plan, y ahora todos Nosotros pagamos las consecuencias del crecimiento del narcotráfico a niveles que ni el Estado puede controlar, además de la falsa guerra emprendida, pues es absurdo luchar contra quien uno mismo ha creado.
A través de esta compleja y poderosa mafia, Diego Fernández de Cevallos fue pieza central para concretar el cambio de México a un Estado mínimo (sin responsabilidades sociales y de economía abierta, privatización y apertura comercial a capitales trasnacionales), además de diversos cambios de legislación que implicaron quiebres históricos para México. Desde la legitimación del fraude realizado contra Cuauhtémoc Cárdenas, la venta de las empresas paraestatales, la privatización de la banca mexicana, la firma del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, hasta el reconocimiento jurídico de la Iglesia católica (dando vuelta atrás a más de 100 años de lucha por la separación de la Iglesia y el Estado) y la reforma al artículo 27 de la Constitución (considerado como el máximo triunfo de la Revolución de 1910), aniquilando no una forma de producción económica (los ejidos) sino la base de la identidad de muchas culturas; conocemos a los responsables directos de la actual realidad mexicana.
Estas personas, fieles a una lógica que niega de facto el derecho a la vida digna de la mayor parte de la población mexicana, han prostituido los bienes y recursos de la nación, se han servido de ella, la han disfrazado, mutilado y traicionaron su historia a cambio, se hincharon de poder político y económico. Es alta traición llevar adelante todas estas operaciones e igualmente grave legalizar su operación garantizando su impunidad al armarse una propia justicia; ni siquiera en su lógica son inocentes. Han tenido la osadía de abanderar y operar un proyecto anti-patriótico que renuncia a honrar la memoria histórica y que confina a la gente a la miseria como forma general de la existencia.
El país se desmorona ante sus ojos atónitos que no dan crédito a lo que ven; se deshace por causa suya sin que discursos y fanfarrias mediáticas puedan convencernos de que vamos con rumbo cierto a la solución de los múltiples problemas que históricamente persisten en el país; la nación se desangra a borbollones y no desean admitir que ellos y solamente Ellos, han saciado su hambre de riqueza desmedida y poder político inconmensurable a costa de una patria exangüe y anémica.
Más de 30,000 muertos sin contar a aquellos que deambulan en el anonimato; más de 200, 000 encarcelados por haber encontrado como opción de vida la delincuencia; casi 8 millones de jóvenes desocupados que bien podrían alimentar los grupos delincuenciales, de esquiroles o la drogodependencia. La pérdida progresiva de visión de futuro y de perspectiva para los jóvenes que miran como opción de vida el enriquecimiento rápido a través de su inserción dentro del mágico mundo de la cultura de las televisoras o dentro de las huestes del narcotráfico. La extinción de fuerzas de trabajo para defender los intereses de Ellos, a través de la privatización de empresas y recursos del país; la pauperización de condiciones de trabajo y de salarios para mantener fuentes de empleo. La militarización del país, la criminalización de la disidencia política, la paramilitarización de las policías, la extinción de los derechos humanos bajo argucias legales y extralegales, entre éstas la impunidad de los militares bajo el concepto de fuero militar, el incumplimiento de las garantías individuales plasmadas en la Constitución para dar paso a la inconstitucional figura del arraigo.
Este es un fragmento del México que han dejado como saldo para nosotros una larga dictadura, la seudo-transición y las complicidades partidistas. Si recortamos nuestra descripción a los últimos 25 años ¡qué curioso! encontramos a los mismos delincuentes que habíamos denunciado antes y entre ellos a Diego Fernández de Cevallos.
Estos delincuentes de cuello blanco han saqueado a la Patria, han organizado sus grupos y acciones para poder gozar del poder y enriquecerse de manera prepotente bajo el manto de su protección. Han aprovechado sus estancias en los órganos estatales y se han servido de ello para obtener ilegal e ilegítimamente beneficios económicos, políticos e ideológicos para ser Ellos y solamente Ellos los únicos y eternos beneficiarios.
Aseguran el nombramiento de Secretarios de Estado, de Seguridad Pública, Procuradores Generales de la República, Gobernadores y Presidentes municipales de algunas entidades, Senadores, Diputados, Asambleístas y diversos cargos de elección popular para posicionarse política y económicamente.
Negocian y pactan reconocimientos y prebendas para asegurar su lugar en el poder político y económico. Defienden fraudes políticos, económicos y jurídicos y los apoyan económica, ideológica y políticamente; sin menospreciar las jurídicas y judiciales. Hasta parece un retrato hablado. La impunidad les cubre a lo largo de su vida como aureola de santidad. Niegan para sí mismos que el pueblo, las organizaciones de que disponen y sus redes de acción no los alcanzarán con su brazo de justicia y legitimidad; sin embargo esto no es así.
Ellos se manejan de acuerdo a principios y valores que en la práctica niegan la posibilidad de vida plena para Nosotros. Han gozado de la posibilidad de ejercer la violencia de manera legal e ilegal, visible e invisible no sólo contra las expresiones armadas organizadas sino en escarmientos contra cualquier demostración de hartazgo e insubordinación social. Estos principios y valores son reproducidos todos los días por individuos con poder local (en las colonias, en los municipios, en pueblos y ranchos) que de manera miserable maltratan y menosprecian a la gente aprovechando la constante de la pobreza. La transformación de todo esto pasa por erradicar estas conductas que encuentran en el provecho del ejercicio impune del poder económico, político, religioso, etc. su hábitat para garantizar sus privilegios a costa de los demás.
No se les están imputando responsabilidades abstractas sino crímenes concretos, hay actos solapados y manejos que aun dentro de su propio estado de derecho son injustificables; el crimen es su práctica y el cinismo su estampa. Nosotros, construyendo poder popular, nuevas formas de justicia y sanciones podremos mostrar que nadie, ni siquiera Ellos permanecerán impunes.
Fraternalmente:
RED POR LA TRANSFORMACIÓN GLOBAL
¡CONTRA LA INJUSTICIA Y LA IMPUNIDAD, NI PERDON NI OLVIDO!
Invierno de 2010.
Epílogo de una desaparición.
Tercera de tres.
La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.
Artículo 39 de la Constitucion Política Mexicana
A estas horas ay, amigos míos, artesanos, pintores, astrónomos, marineros, estamos despiertos. Es trabajo nuestro el de arreglar algunas cosas.
Diego Fernández de Cevallos parecía intocable hasta aquella noche en que su pasado oscuro lo alcanzó. Y, muy a su pesar, tuvo que responder de algunos de sus actos y verse en el espejo de nuestra miradaespejo que al hacerlo prisionero reflejó su hechura de corrupto, prepotente y voraz expropiador, demostrando un hecho fundamental: siempre que como pueblo nos atrevamos a luchar contra la injusticia, no habrá felonía que quede impune.
Diego Fernández de Cevallos Ramos (DFCR) es uno de los políticos que mayor responsabilidad tienen en el sostenido proceso de hecatombe económica, política y social que la elite dominante ha impuesto y desplegado en nuestro país de 1982 a la fecha, por medio de un entramado mafioso que opera dentro y fuera de las instituciones estatales; este proceso depredador vino a profundizar, bajo la criminal bandera neoliberal, las de por sí deterioradas condiciones de vida de los hombres y mujeres que viven en México, generando la mayor contrarreforma y el mayor retroceso histórico en nuestro país en lo que a bienestar social se refiere.
DFCR es uno de los políticos que más se ha caracterizado por el abuso del poder, el tráfico de influencias y el enriquecimiento a costa del erario y de los bienes de la nación, legislando en pro de los grandes monopolios (financieros, de comunicaciones, alimentos, construcción, transportes, etc.) asesorando a las mafias del poder y litigando a favor de los grandes capos del narcotráfico. Es uno de los principales cómplices y operadores del fraudulento proceso electoral que se ha perpetrado sistemáticamente en nuestro país, desde el ocultamiento del fraude que impuso en 1988 a Carlos Salinas de Gortari en la presidencia mediante la quema de boletas electorales hasta la organización del fraude que en 2006 impuso a Felipe Calderón Hinojosa. Es uno de los principales encubridores de los responsables de la guerra sucia y contrainsurgente desplegada por el régimen priista y ahora por el PAN contra los movimientos sociales, armados o no, convirtiéndose en uno más de los cómplices de la existencia de incontables perseguidos, torturados, asesinados, presos y desaparecidos por motivos políticos. Es un responsable directo de la inserción subordinada de México al bloque de países capitaneados en nuestro continente por el imperialismo estadounidense y, en consecuencia, del desmantelamiento industrial, la ruina del campo, la masiva migración, de la pauperización de la vida en general y el saqueo de nuestros recursos.
En breve, Diego Fernández de Cevallos Ramos es un operador de la oligarquía neoliberal y de la ultraderecha fundamentalista, un traficante de influencias, un mercenario de los juzgados, un legislador a sueldo, un rentista de la crisis y un defensor de los grandes capos de la droga. Por ello su aprehensión fue una actividad pensada y realizada como un acto de desagravio.
Tomarlo prisionero, exhibirlo y obligarlo a devolver una milésima de lo robado constituyó además un golpe político a la plutocracia y a sus instituciones; una demostración de la voluntad de lucha y de la capacidad operativa de los descalzonados, como él nos denomina; una demostración de que nadie, por poderoso que sea, puede ser intocable; una demostración de que con unidad de acción se puede doblegar la voluntad del enemigo y combatir la impunidad.
Pocas veces se había percibido el miedo, la confusión y el enojo que una imagen puede generar en la poderosa elite gobernante, como lo hizo la primera foto del jefe Diego cautivo que empezó a circular en internet, y que los medios de comunicación se vieron obligados a difundir. En ella se le pudo observar no con la prepotencia ni el cinismo de los que ha hecho gala el trasnochado encomendero a lo largo de su vida personal y política, sino en la total indefensión, casi parecida a la que vivimos y a la que hemos sido sometidos la mayoría de mexicanos, sólo que con una notable diferencia: A Diego le fue respetada su integridad física sin el desprecio que por la vida humana demuestra el poder con Nosotros.
Con base en los resultados de este acto, consideramos necesario compartir la convicción de que si quienes somos pueblo logramos organizarnos en una sola voluntad política nacional, en una colosal fuerza social organizada, podremos hacer frente común a la injusticia y a la impunidad, a fin de derrotar a nuestros opresores y acordar la organización de una sociedad verdaderamente humanizada. Y pese a tener innumerables imputaciones en su contra y de que miles de ciudadanos exigen su legítima ejecución, conscientes estamos de que la verdadera solución a la crisis que vive el país no está en liquidarlo, sino en la capacidad del pueblo para organizarse y retomar las riendas de su propio destino, recurriendo a todos los medios a su alcance.
Como parte del pueblo organizado decidimos realizar una tarea, la responsabilidad es nuestra. Creemos firmemente que reapropiarse del uso constructivo de la violencia es legítimo y hemos actuado en consecuencia.
Esta tarea es parte de un proyecto más grande e importante: participar en la construcción del poder popular para transformar este país transnacionalizado en una verdadera patria digna, libre y nuestra. ¿O es mucho soñar con que las riquezas de México sean para la mayoría de los mexicanos? ¿Es ambicioso soñar con un país productivo que pueda dar trabajo y remuneración digna a sus hijos? ¿Es un sueño guajiro pensar que somos los 90 millones de pobres quienes debemos tener la posibilidad real de tomar las decisiones importantes en el modelo económico, político y cultural que deseamos? ¿Es mucho pedir un México para todos los mexicanos?
Fraternalmente:
RED POR LA TRANSFORMACIÓN GLOBAL
¡CONTRA LA INJUSTICIA Y LA IMPUNIDAD, NI PERDON NI OLVIDO!
Invierno de 2010.
Con información recopilada de: http://mx.groups.yahoo.com/group/redporlatransformacion/ y
http://mexicobajofuego.wordpress.com
miércoles, 15 de diciembre de 2010
SOLO 2% DE LAS VÍCTIMAS OBTIENEN JUSTICIA
| Isabel Miranda de Wallace |
En México se privilegian los derechos humanos de los delincuentes, aseguró Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la organización Alto al Secuestro.
La activista, quien hoy recibirá el Premio Nacional de los Derechos Humanos de manos del presidente Felipe Calderón, lamenta que sólo 2% de las víctimas de un delito accedan a la justicia y que sean pocas las personas que establecen el compromiso de dar seguimiento a sus propias denuncias, como lo hicieron ella y su familia desde el 11 de julio del 2005 tras el secuestro y asesinato de su hijo Hugo Alberto Wallace Miranda.
“El problema de los mexicanos es que van y denuncian y se olvidan. Piensan que por obra del Espíritu Santo o por arte de magia van a encontrar a los culpables y la verdad es que así debería ser, pero en nuestro país no funciona así”.
Esta mujer, que durante cinco años persiguó a los secuestradores y asesinos de su hijo, rechaza que las instituciones de protección a los derechos humanos sirven para defender a delincuentes. Por el contrario, señala que son los criminales quienes, aprovechándose de esos organismos, pretenden victimizarse y evadir la responsabilidad de sus actos.
El 23 de noviembre pasado, el Consejo de Premiación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) determinó otorgar dicho reconocimiento por “su trabajo de brindar ayuda a las víctimas de secuestro y promover cambios para una mejor impartición de justicia que acabe con la impunidad de ese delito”.
Wallace participó en el diseño en la iniciativa de Ley para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro, aprobada por la Cámara de Diputados el 7 de octubre pasado.
¿Qué estado considera que guardan los derechos humanos en México?
Los derechos humanos son violados a diario desde el momento en que vulneran nuestro derecho a la libertad con tantos secuestros. México es un país en el que todavía los derechos humanos no se respetan y prácticamente nos hemos acostumbrado a que violen nuestras garantías y eso es algo que tiene que cambiar. Me da gusto que la CNDH pida que se cambie la ley para que tenga más facultades y no sea opcional que se acepten sus recomendaciones. Eso hará que las instituciones respeten los derechos humanos de las personas.
En el secuestro de su hijo, ¿qué derechos se violaron?
El derecho a la libertad desde el momento en que privaron a mi hijo de ella y después a nosotros como personas el de nuestra intimidad porque las autoridades, en este caso de la Procuraduría del Distrito Federal, empezaron a hacer conjeturas a priori e incluso el ex procurador Bernardo Batiz dijo que sabía que mi hijo andaba en una reunión. Invariablemente, los procuradores generales, sobre todo los capitalinos, son muy dados a hacer evaluaciones sin investigar ni sustentar. Otra parte que uno ve violada es cuando los policías andan con rumores y hablo en términos generales, cuando empiezan a desacreditar a las víctimas como para que la gente diga: entonces no es importante que investiguen. Nunca prueban nada, pero lastiman a las familias.
¿Para qué sirve el sistema de justicia en este momento?
En este momento, la administración y la procuración de justicia parecieran letra muerta porque sólo 2% de las víctimas de delitos tienen acceso a ellas.
¿Quién tiene más derechos, la víctima o el delincuente?
Los dos tienen derechos. El problema de México es que siempre se vela por los derechos de los delincuentes, pero no por los de la víctima, quienes terminan siendo victimizadas por el propio sistema.
Hay la percepción de que los derechos humanos sirven para defender a delincuentes, ¿usted qué opina?
Yo creo que es sólo una percepción. Yo la experiencia que he tenido con la CNDH es que están a favor de las verdaderas víctimas. Yo fui un caso viviente de eso, cuando secuestraron a mi hijo yo acudí a la comisión y recibí apoyo y asesoría, aunque es cierto que los delincuentes tratan de aprovecharse de la comisión y engañar a la sociedad y a los medios victimizándose para evadir su responsabilidad.
Una familia que no cuenta con una red de apoyo como la que usted tiene y que pueda investigar por cuenta propia los agravios en su contra, ¿qué herramientas tiene para hacer valer la ley?
Pues yo una de las herramientas de apoyo que tuve fue mi familia, porque tengo el orgullo de pertenecer a un núcleo donde nos queremos, nos cuidamos y nos apoyamos. Muchas veces vamos descuidando nuestro núcleo familiar y cuando vemos atrás nos quedamos solos. Esa es una reflexión que yo hago siempre.
Una persona que no tiene este apoyo, ¿tiene posibilidades de acceder a la justicia?
Yo creo que sí, siempre y cuando tenga el compromiso de dar seguimiento a su denuncia. El problema de los mexicanos es que denuncian y se olvidan, piensan que por arte de magia van a encontrar a los culpables y la verdad es que así debería ser, pero en nuestro país no funciona así. Lo que deben hacer las víctimas de un delito es estar detrás de su investigación.
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martes, 14 de septiembre de 2010
AL JEFE DIEGO LO ABANDONARON: SECUESTRADORES

Alfredo Méndez (La Jornada)
Una nueva fotografía que correspondería a Diego Fernández de Cevallos y un segundo comunicado firmado por “misteriosos desaparecedores”, presuntos captores del político panista, fueron enviados el mediodía de este lunes a correos electrónicos de diversos comunicadores. El boletín informativo y la imagen provenían de la dirección electrónica misteriosos.desaparecedores@yahoo.com.
El mensaje enviado y fechado ayer por “misteriosos desaparecedores” refiere que la familia del ex senador lo abandonó y que a sus amigos no les importó su suerte.
En tanto, funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR) que pidieron no mencionar sus nombres revelaron a La Jornada que Helena y Beatriz Fernández de Cevallos, hermanas del político secuestrado, están inconformes con la estrategia de negociación que encabezan Diego Fernández, hijo del Jefe Diego, y el abogado Antonio Lozano Gracia, socio del político panista.
La versión de las fuentes consultadas refiere que Lozano y el hijo de Diego Fernández han recomendado a la familia del ex candidato a la Presidencia de la República dilatar el pago de los 50 millones de dólares en efectivo que solicitan los captores a cambio de la libertad del Jefe Diego, supuestamente para desesperar a los delincuentes y reduzcan sus exigencias.
Las dos hermanas del político, al contrario de las sugerencias de Lozano y del primogénito del ex legislador, se han manifestado por entregar la cantidad exigida.
La supuesta imagen del abogado panista que se conoció ayer es la tercera que se publica desde que fue plagiado, el pasado 14 de mayo. La primera se divulgó en las redes sociales el 20 de mayo; en ella se ve a un hombre cuya edad y complexión física son similares a las del panista. Tenía el torso desnudo y los ojos vendados.
En la segunda, difundida el 26 de julio, se aprecia al supuesto Jefe Diego más delgado. En sus manos sostiene la portada de la revista Proceso en su edición 1751, correspondiente al 23 de mayo.
La foto enviada ayer es similar a las dos anteriores. También se le ve con los ojos vendados y el torso desnudo. La diferencia es que en la tercera fotografía el ex candidato a la Presidencia sostiene la misma edición de Proceso, pero abierta en una página donde se puede leer el reportaje titulado “Millonarios litigios con el poder del poder”.
En esta tercera imagen se aprecia que el reportaje que sostiene el supuesto Jefe Diego se acompaña con una fotografía que fue parte de una portada de la revista Caras, de Televisa, en la que se ve a Fernández de Cevallos al lado del ex presidente Carlos Salinas de Gortari. Es muy probable que la fotografía difundida este lunes haya sido tomada a Fernández de Cavallos el mismo día en que fue captada la segunda imagen referida.
Por lo que respecta al mensaje fechado ayer por “misteriosos desaparecedores” (recuadro), quien o quienes redactaron el texto indicaron que la familia ha dejado a la deriva al Jefe Diego.
En su primer comunicado, difundido el pasado 26 de julio, “misteriosos desaparecedores” indicaron que no se había reducido el monto del rescate solicitado. Los presuntos captores afirmaron en esa ocasión que, al contrario de lo que había informado la PGR, no se habían detenido las pesquisas policiacas para dar con el paradero del Jefe Diego, pero que los órganos de inteligencia gubernamental seguían sin pistas sobre el lugar en que se encuentra el “incómodo desaparecido”.
Este lunes se cumplieron 120 días de la desaparición de Fernández de Cevallos. Entre los avances de las pesquisas, las autoridades han podido reconstruir lo que el político hizo el día del plagio hasta el momento en que fue privado de su libertad junto a la puerta de acceso de la casa principal de un rancho suyo en Querétaro.
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