BLOG DE ANÁLISIS Y PERIODISMO PROPOSITIVO

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martes, 3 de julio de 2012

El miedo necesario


Denise Dresser / Proceso
forum@forumenlinea.com
El odio a primera vista. El temor destilado. La mezcla de ambos sentimientos en la campaña del PAN contra Andrés Manuel López Obrador. Día tras día, spot tras spot, declaración tras declaración, los panistas atizan dos sentimientos que van de la mano. Porque no hay odio sin miedo. Porque el odio es el miedo cristalizado, objetivizado, su dividendo: odiamos lo que tememos y el odio florece donde el miedo acecha. El PAN promueve el miedo a un candidato y piensa que tiene derecho a hacerlo por lo que dice y ha hecho. Pero eso es sólo parcialmente cierto. El miedo a AMLO que los panistas siembran y ciertos sectores del país cosechan es –en el fondo– miedo al país.
Miedo a ese país de pobres, de “nacos”, de indígenas, de desarrapados. Miedo a quienes viven parados en los camellones vendiendo chicles o subsisten en el campo cultivando maíz. Miedo a los mineros enojados y a los cañeros sublevados. Miedo a los resentidos y a los marginados. Miedo a mirar la realidad del subdesarrollo detrás de la retórica de la modernidad. Miedo a la verdad y a nosotros mismos. Miedo a mirar al país tal y como es. Detrás de los mitos. Detrás de las cercas electrificadas cada vez más altas en Las Lomas. Detrás de la hipocresía fundacional en un país profunda y dolorosamente desigual.
Ese miedo al México que hemos construido, disfrazado de rechazo a una persona a la cual se erige como el anti Cristo. “Un peligro para México”. En todas las conversaciones, en todos los cocteles, en todas las cenas. Mensajes reiterativos –repletos de descalificaciones– enviados a través del internet sobre AMLO. Ignorante. Autoritario. Deshonesto. Cobarde. Demagogo. Violento.  Anti institucional. Mentiroso. Tiene personalidad múltiple. A un compañero lo golpeó cuando le daba la espalda con una pelota de beisbol (después murió). Junto con Hugo Chávez y Fidel Castro creará una América comunista. Aborrece a la gente con dinero. Mató a su hermano. En realidad usa relojes caros y trajes Hugo Boss. Es un naco. Sólo gobernará para los pobres. Su única forma de expresarse es a través de expresiones coloquiales. Una tras otra, preocupaciones legítimas acompañadas de juicios que no lo son.
Una tras otra, percepciones fundadas acompañadas de prejuicios escondidos. Porque como lo escribió Burke, ninguna pasión roba a la mente de sus poderes de actuación y razonamiento como el miedo. Ese miedo que desquicia, que enardece, que polariza. Ese miedo que el PAN detecta y comercializa en las pantallas de televisión. Ese miedo que impide evaluar a López Obrador con la cabeza fría y el corazón en calma. Que obstaculiza la critica necesaria basada en los hechos y no en las diatribas. Que impide ver lo bueno y lo malo de su gestión en el Distrito Federal. Lo positivo y lo negativo de su proyecto alternativo de nación. Lo aplaudible y lo criticable de las propuestas que ha planteado.
Esa labor de discernimiento que una ciudadanía consciente debería asumir como obligación, frente a López Obrador y también frente a sus contrincantes. Esa tarea de externar las preocupaciones legítimas en torno a los derechos de propiedad, la irresponsabilidad fiscal, el alivio a la pobreza acompañado de la creación de riqueza. Esa tarea que hoy quienes odian con virulencia no pueden llevar a cabo. Están demasiado ocupados odiando, vociferando, vituperando. Odiando, quizás, por un sentido de culpa. Temiendo, quizás, porque viven con la conciencia intranquila. Porque cuando se odia tanto a una persona se está odiando algo que es demasiado profundo y poderoso para ser asumido de manera consciente. Porque cuando se odia tanto a una persona, se está odiando también parte de uno mismo, como escribió Herman Hesse en Demian. Lo que no forma parte de una persona no preocupa, pero López Obrador preocupa precisamente por lo que revela de México y su población.
Por ese espejo que coloca ante los ojos del país y quienes han permitido que sea como es hoy. Un lugar rico con muchos pobres. Un lugar con más multimillonarios que Suiza, según la lista más reciente de la revista Forbes. Donde gran parte de las fortunas han sido acumuladas en sectores con poca o ninguna competencia y protegidos por el gobierno. Donde funcionarios de Telmex están intentando bloquear la aprobación de la nueva ley competencia porque buscaría precisamente fomentarla. Donde según un estudio reciente de la ONG Fundar, siete de cada 10 mexicanos padecen un abuso de autoridad cada vez que pisan un Ministerio Público. Donde el 94 por ciento de los delitos no son resueltos. Donde el 40 por ciento de las mujeres dicen haber padecido la violencia doméstica. Donde los responsables del Pemexgate son premiados con una senaduría. Donde 17 millones de personas viven en pobreza extrema. Datos duros de un país donde la vida es difícil para la mayoría de quienes sobreviven en él.
Eso es lo que debería provocar miedo. Eso es lo que debería producir temor. Eso es lo que los mexicanos deberían combatir y cuestionar y odiar y recordarle a los candidatos presidenciales, todos los días a toda hora. Y eso es lo que explica que Andrés Manuel López Obrador sea puntero con posibilidades reales de ganar, aunque no tenga la mejor propuesta para gobernar. Hay demasiados mexicanos para los cuales el país no funciona. Hay demasiados mexicanos para quienes más de lo mismo significaría peor de lo mismo. Hay demasiados mexicanos que buscan una transformación a fondo del país que los ha excluido o maltratado o ignorado. Y también hay demasiados mexicanos que no lo entienden, para los cuales el país marcha. El país avanza. El país les permite vivir bien, aunque sea detrás de muros cada vez más elevados. Aunque sea con miedo.
Por eso el mismo líder que es carismático para los desposeídos –cuya salvación está en el cambio– es peligroso a los ojos de quienes no ven en el cambio la respuesta, sino la ruina. La esperanza de unos es el miedo de otros. Y el miedo es un garrote usado, a lo largo de la historia, por los sacerdotes y los reyes y los presidentes y los candidatos para evitar que la gente recobre bienes robados.
Bienes públicos que han sido privatizados, monopolizados, arrebatados. ¿Qué es y ha sido más peligroso para México? ¿López Obrador o un sistema socioeconómico que concentra la riqueza y no quiere distribuirla de manera más justa? ¿López Obrador o élites políticas, sociales y empresariales satisfechas con las tajadas que se sirven? El odio feroz a AMLO ata a sus críticos a un adversario falso. El verdadero peligro para México no es un hombre, sino la resistencia de tantos a compartir el país y gobernarlo mejor.

miércoles, 24 de agosto de 2011

MEXICO SECUESTRADO

Ricardo Rocha


De todas las imágenes difundidas desde el sábado, me impresiona sobre todo la de la tribuna homogeneizada en un multicolor mosaico plano. Sin relieves. Con toda la gente metida entre las gradas y los asientos. Como si quisieran fundirse con el cemento. Así de grande el miedo a los balazos. El temor a la muerte. El pánico por lo que pueda ocurrir. 

Fueron 20 mil los secuestrados en el estadio del Santos Laguna en Torreón por los disparos producto de la torpeza o la vileza, que para el caso es lo mismo. Menos mal que de milagro no se dio una tragedia de grandes proporciones de apachurrados como suele ocurrir en estos casos. También, por más de una hora, estuvieron secuestradas en las tiendas de un centro comercial en Morelia cientos de personas que disfrutaban el domingo hasta que un asalto a una joyería generó una enorme movilización de policías estatales y municipales y soldados del Ejército. La histeria se apoderó de la Plaza de las Américas y de cada uno de sus ocupantes. Y cómo olvidar el terror que secuestró a los niños del kínder de Monterrey hace no mucho; todos con las caras al suelo escuchando los cantos de la maestra milagrosa. 

Pero ésos son sólo ejemplos de los millones de mexicanos que hoy viven secuestrados por su propio miedo o por el horror de allá afuera. O cómo le vamos a llamar a las ciudades que se afantasman apenas al caer la noche. Como ocurre en Juárez con un toque de queda que mantiene a muchos en sus casas por el terror enfermizo que produce la calle. Como en Acapulco, que hasta hace poco era sinónimo de insomnio y ahora encierra y secuestra a sus paseantes que se limitan a los hoteles y a dormirse temprano. Y qué decir de Tamaulipas: con una violencia de escalofrío en Reynosa, donde más vale ni salir una vez que oscurece; el quebradero de negocios en Matamoros, donde la gente se habla por el celular para informarse de la balacera más próxima como si de embotellamientos de tránsito se tratase; o de Nuevo Laredo donde el miedo a la violencia y los muertos de cada día ya les secuestró su feria tradicional que por primera vez en 50 años dejará de festejarse. 

Por eso, y según los resultados de una encuesta elaborada por nuestra UNAM, 7 de cada 10 personas tiene la percepción de que la violencia y la delincuencia se han generalizado y están peor cada vez; los encuestados también están convencidos de que la justicia en México no funciona por la corrupción, la impunidad y la presencia de intereses extra-legales. 

Además de los efectos directos de la guerra federal contra el crimen organizado, la criminalidad se ha disparado en todos los delitos según las propias cifras oficiales compiladas por México Evalúa; el secuestro creció 188% de 2007 a 2010, al pasar de 438 a mil 262 denuncias; el robo de automóviles se incrementó 123% y el homicidio 96%. 

Día a día, quienes hacemos noticieros nos hemos de enfrentar a la náusea de un recorrido obligado por el mapa de la violencia cada vez más extenso y ya no limitado a ciertos estados y regiones del país como la propaganda oficial –que insiste en que se va ganando la guerra– nos quiere hacer creer. 

Un recuento de las noticias que difundimos ayer es apenas una muestra: el presidente Calderón hace un llamado a la unidad tras los hechos violentos registrados en Torreón y Morelia; el líder del Senado, Manlio Fabio Beltrones, urge a no permitir que el crimen organizado secuestre los espacios públicos; en este 2011 se han registrado 222 feminicidios en Chihuahua, algunos de los cuales podrían estar relacionados con el crimen organizado; en Monterrey un grupo de hombres armados abre fuego contra un auto, mata a dos jóvenes y deja heridos a otros dos; en Zacatecas, una balacera entre sicarios y militares deja ocho muertos; en Veracruz, cuatro muertos y tres heridos luego de que desconocidos balearon una casa; el niño Osvaldo Zamora –al que una granada dejó sin brazo y pierna en Puebla– fue trasladado, al fin, al Hospital Central Militar. 

Es por eso que el pánico en el estadio es sólo el espejo del estremecimiento en México. 

ddn_rocha@hotmail.com / @RicardoRocha_MX

lunes, 18 de abril de 2011

MEXICO: TEMOR GENERAL A SER VICTIMA DE LA VIOLENCIA

BEATRIZ CORRAL IGLESIAS / Norte Digital
  


El miedo a la inseguridad es generalizado en todo México según se establece en la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis) 2010, realizada por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y la UNAM, aplicada a por lo menos 52 mil 95 personas en todo el país.
No obstante, el documento señala que este factor también tiene mucho que ver con la zona geográfica pues hay algunos estados en donde el temor se incrementa aún más con determinadas circunstancias que tienen que ver con ser víctima de la delincuencia común o del crimen organizado.
La realidad que existe hoy en día indica que el crimen por narcotráfico provoca más ansiedad en Torreón, Monterrey y Ciudad Juárez, mientras que en la ciudad de México, León, Tijuana y Guadalajara ser víctima de robo con violencia es lo que más miedo genera.
Aunque la población que habita en Puebla, Tlaxcala y Querétaro tiene miedo a ser atacada por las fuerzas policiales.
De hecho el 35.9 por ciento del grupo de encuestados afirmó tener miedo a ser víctima de la violencia que genera el narcotráfico, el 16.2 por ciento a ser víctima de abusos de las fuerzas de seguridad pública y un 7.8 por ciento a ser víctima de un robo con violencia.
La Enadis 2010 viene a confirmar que en los lugares donde hay mayor inseguridad se han incrementado los niveles de intolerancia, tal es el caso de Ciudad Juárez y Monterrey, los cuales han tendido a cerrarse en la búsqueda de cuidarse de todo lo que parezca ponerlos en peligro, ya sea su vida o la de su familia, como es el caso del cierre de calles.
De acuerdo con dicha encuesta se indica que en Ciudad Juárez las mujeres observan como mayor problema la falta de empleo, seguido de la inseguridad, el abuso, acoso, maltrato, violencia y la discriminación, toda vez que en los porcentajes muy bajos aparecen los problemas relacionados con la salud.
A una tercera parte de los entrevistados lo que más le provoca ansiedad es ser víctima del robo con violencia, mientras que una cuarta parte señaló sentir temor por la violencia que genera el narcotráfico y el crimen organizado; en cambio, dos de cada diez aseguran que lo que más les provoca temor es sufrir un abuso por parte de las fuerzas de seguridad pública, se expone en el documento, que asienta también que estas percepciones cambian según el lugar de residencia.
Por ejemplo, mientras en Torreón, Coahuila, cuatro de cada diez personas confiesa tener ansiedad por la violencia que genera el narcotráfico, en el Distrito Federal sólo uno de cada diez comparte ese temor, porque los capitalinos se dicen más bien temerosos de ser víctimas de un asalto violento.
Al responder acerca de la situación que provoca más ansiedad o temor respecto de la seguridad pública, cuatro de cada diez habitantes de León pusieron en primer lugar el robo con violencia, y sólo dos de cada diez se refirieron al narcotráfico, de acuerdo con ese estudio estadístico.

Los resultados de la Enadis 2010 confirman que en los lugares en donde hay mayor inseguridad se han incrementado los niveles de intolerancia.
El presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Ricardo Bucio Mújica, ha explicado que Ciudad Juárez y Monterrey, por ejemplo, son ciudades donde la comunidad ha tendido a mostrarse más sensible ante situaciones de peligro.
Por esa razón, en uno de los apartados se informa que siete de cada diez personas piensan que las opiniones de las y los jóvenes deben tomarse mucho en cuenta en las decisiones familiares a fin de que éstos no opten por otras medidas incluso de rebelión.
La encuesta también revela que un alto porcentaje de la población opina que se le pega mucho a las mujeres, que a las personas adultas mayores no les dan trabajo fácilmente y que se le pega mucho más que en otros años a niñas y niños para que obedezcan.
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LO QUE DICE LA ENCUESTA

CONTRASTES
En Ciudad Juárez, Torreón y Monterrey...
- Las personas sienten más temor por los crímenes relacionados al narcotráfico
En México, León, Tijuana y Guadalajara
- Hay más miedo al robo con violencia
En Puebla, Tlaxcala y Querétaro
- La preocupación mayor es ser atacada por las fuerzas policiales
35.9% dijo tener miedo a ser víctima de la violencia que genera el narcotráfico
16.2% Temor a ser víctima de los abusos de la policía
7.8% siente miedo a ser víctima de un robo con violencia
Juárez y Monterrey son las poblaciones donde sus habitantes son más sensibles ante situaciones de peligro
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EN NUESTRA CIUDAD
Las mujeres ven su mayor problema la falta de oportunidades de empleo
En segundo lugar, la inseguridad, el abuso, acoso, maltrato y discriminación
La salud aparece en los últimos lugares como su más grande preocupación
Fueron consultadas en la encuesta 52 mil 095 personas de todo el país.
Fuente: Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis 2010)

miércoles, 30 de marzo de 2011

LECCIONES POSITIVAS... ¿DE LA VIOLENCIA?

Transcribo un correo que recibí anoche.


Además de víctimas, destrucción, psicosis y miedo generalizado, la violencia en que se encuentra inmerso nuestro país ha provocado algunos cambios en las personas, por ejemplo:


1.-Hoy volvimos a manejar con cortesía, nadie se mete entre los carros, no se oyen maldiciones de carro a carro y no es porque de repente en Monterrey, aprendimos a manejar correctamente, pero ahora nadie te critica si vas despacio, o no hiciste lo correcto, no se oye el claxon con recordatorio maternales, respetamos mejor las reglas de trafico, nos hemos vuelto mas tolerantes, menos irritantes en las horas pico.

2.-Ahora volvieron los domingos familiares, comidas caseras con la familia extendida, llamamos mas a los parientes lejanos y los que están fuera están mas pendientes de los de aquí. Queremos saber si la tía esta bien y si las primas traerían a los nuevos miembros para que juntos celebremos la vida.
   

3.-Por la noche cenamos juntos, nos recogemos temprano, nos desvelamos menos, nos sentimos mas seguros en el hogar que en las calles.

4.-Las madres mas despegadas están mas pendientes de los jóvenes ya no importa si no traen ropa de marca o carro ultimo modelo ellos a su vez están mas conectados con la actividad en casa y prefieren vivir con sencillez.

5.-Los estudiantes se reúnen a estudiar y eso hacen. Temprano regresan a casa y permiten que los padres los recojan.

6.-Andamos mas en grupos, somos mas serviciales, nos agrupamos entre iguales, ya no mas llaneros solitarios. Los esposos acompañan a su esposa a las compras del mandado o los hijos no deben dejar ir solas a sus madres.

7.-Dejamos recados en el refrigerador de donde estamos con teléfono y dirección, conocemos mas a los amigos de nuestros hijos y permitimos menos que se queden fuera de casa.

8.-En fiestas de cumpleaños, gozamos los juegos de mesa y la bohemia con guitarras o Kareoques.

9.-Le bajamos de volumen al estéreo. NO mas música de banda y narco-corridos y somos incapaces de molestar algún vecino.

10.-Si alguien no llega a tiempo a una cita lo buscamos y nos aseguramos de que está bien. Hasta los doctores llaman a sus pacientes.

11.-Evitamos los anuncios luminosos y los grandes anuncios espectaculares y la música publicitaria estruendosa, así que le bajamos a la contaminación visual y auditiva.

12.-En los negocios de servicio, se redoblaron los esfuerzos para captar clientes y te atienden como rey en todas partes, en los bancos hasta te hacen buena cara, en los restaurantes se pulen mucho en el servicio y en el sazón y que decir de los precios, hay promociones en todos los negocios que han sobrevivido y que compiten por pocos pero fieles usuarios.

13.-Todos cuidamos nuestros trabajos, bendecimos a nuestros empleadores y la calidad y la excelencia al fin tienen su justa dimensión.

14.-Las cosas cambian y nosotros también, las iglesias están llenas, todos estamos buscando a Dios. Sabemos que necesitamos un milagro. Oramos mas. Cuidamos los amigos que aun nos quedan aquí Todos apreciamos lo que tenemos. Agradecemos cada día la vida y lloramos nuestras perdidas. Y seguimos aquí en esta tierra que bendecimos y amamos.

Por los que seguimos aquí.
Por los que han sobrevivido a cualquier ataque.
Por los que se nos adelantaron.
Por los que decidieron buscar otra patria.
Por nuestros hijos y las generaciones venideras.
Por el AMOR ...

Porque el secreto de la felicidad del hombre es el AMOR...
Nunca perdamos de vista la importancia de ver por nuestra familia, de criar a nuestros hijos e inculcarles valores y espiritualidad, cualquiera que sea tu credo religioso, de dar amor y todo lo demás vendrá por añadidura. 

lunes, 12 de abril de 2010

¿Cómo nos sacamos el miedo?

Un folleto que circula en México indica cómo comportarse ante policías y ante narcotraficantes
RAYMUNDO RIVA PALACIO (Tribuna)

¿Cómo reaccionar cuando lo detienen militares en un retén? ¿Cómo cuando sea atrapado por un comando de sicarios del narcotráfico? ¿Cómo poder sacar ese miedo que se metió en nuestros cuerpos? ¿Cómo superar esa sensación de indefensión por el rebasamiento de la autoridad? Respuestas claras nadie tiene, pero en los últimos días ha comenzado a circular un mensaje en las escuelas de la ciudad de México a través de correos electrónicos y redes sociales, que es un grito de ahogado de quienes se sienten a fuego cruzado entre policías y criminales.
Es una proyección del instinto de supervivencia, donde se buscan asideros que inyecten seguridades. Las instituciones ya no están resolviendo las angustias ciudadanas, que se sienten en una selva sin herramientas para protegerse. El mensaje que circula es un ejemplo de lo mucho que está sucediendo en México a propósito de la guerra contra las drogas. Su contenido tiene fines prácticos, pero en realidad está lleno de contradicciones. No ayuda, pero contribuye a la zozobra. Sobretodo, voltea por completo el orden de valores.

Denominado "aviso de seguridad", el mensaje aporta más recomendaciones para salir ileso de encuentro con militares y policías federales, que las que propone para lidiar con los narcotraficantes. La línea entre buenos y malos en la búsqueda de disminuir los daños colaterales -en tres años de combate al narcotráfico han muerto poco más de 1,100 personas totalmente ajenas a esa lucha-, se desvanece en el mensaje y proyecta la imagen de que en México se vive una guerra civil en todo su territorio.

En su conjunto, el mensaje muestra los niveles de ansiedad entre los sectores menos afectados por la guerra contra el narcotráfico y con la mejor información sobre el conflicto, que hace más significativo el fenómeno de la preservación dentro del contexto nacional. Este "aviso de seguridad" se está difundiendo de manera viral entre asociaciones de padres de familias en escuelas privadas de la ciudad de México, y comienza con un conjunto de propuestas en caso de que sea detenido su vehículo por militares o policías federales. Si eso sucede, ¿qué hacer?

1.- Bajar la velocidad del vehículo. Esta primera sugerencia aparente inocua, es una severa crítica a las Fuerzas Armadas, al hablar del impacto que han tenido las pocas pero muy difundidas muertes infringidas por militares cuando población ajena al conflicto, generalmente asustada, ha violado los retenes.

2.- Encender las luces intermitentes para avisar que se atenderá la señalización de detenerse, y prender la luz interior, mientras se colocan las dos manos sobre el volante de manera visible. Nadie quiere jugar su suerte con policías y militares. Hay que tener una actitud defensiva, de colaboración total, o se puede uno morir.

3.- Traer en el vehículo sólo las cosas necesarias para hacer más rápida la revisión. Si en el punto anterior llegó a extremos sólo vistos en esta región en las guerras civiles centroamericanas de los 80?s, donde los regímenes militares obligaban a circular en las noches con las luces internas de los vehículos encendidas, esta recomendación rebasa todos los parámetros. En los retenes, salvo los casos donde la actitud de los pasajeros es considerada sospechosa, no se revisa ningún vehículo. La inspección de un vehículo es en las carreteras y no en las calles de la ciudad de México -hasta ahora-, y no es un procedimiento de rutina.

4.- Traer siempre una identificación en caso de que sea requerida (la del trabajo es muy importante). Esta recomendación tiene una doble lectura. Por un lado está la pregunta del porqué una identificación del trabajo, que se asocia con la idea generalizada de que si la policía conoce donde vive una persona, esta puede convertirse en sujeto de extorsión. Pero por el otro, no hay en ninguna parte del país operativos de control de población, factor con el cual está asociado el llevar siempre documentos de identidad.

5.- Evitar las avenidas principales en horas "pico" o de mayor afluencia vehicular. Esta recomendación no tiene sentido. La lógica de esa sugerencia tiene que ver con ataques terroristas a población abierta, que buscan la mayor conglomeración. Hasta ahora, los ataques terroristas cometidos por los narcotraficantes son mínimos en el país, y en las calles de la ciudad de México no se han registrado ni uno solo.

El "aviso de seguridad" plantea que cuando se tope con un comando de narcotraficantes, haga lo siguiente:

6.- Deténgase de inmediato. No huya ni trate de evadir el alto; lo pueden confundir y disparar. Comúnmente estos sicarios, al no estar seguro de si es o no su víctima, prefieren hacerle el alto para cerciorarse de que sea (su objetivo), y si lo es, "levantarlo", como se llaman a los secuestros que comenten los narcotraficantes. Esta recomendación es delirante. Los sicarios actúan de manera totalmente diferente: no preguntan; ejecutan. No corroboran si es o no su víctima; disparan o lo "levantan".

7.- Prenda la luz interior del vehículo y ponga las manos de manera que lo vean. Guarde la calma y no se ponga a la defensiva, "ya que ellos van a lo que van, y el menor tipo de malestar los puede irritar haciéndoles perder la paciencia". Igual que la recomendación anterior, no tiene sentido alguno. Los sicarios no preguntan. No pierden la paciencia porque no se dan tiempo para tenerla. Su adrenalina siempre está en lo alto. Cuando actúan van encendidos, y no pocas veces con suficiente droga en su cuerpo para impedir debilidades en el momento de matar.

8.- Comúnmente te piden que te identifiques. Hazlo sin titubear (recordemos que "el que nada debe nada teme", y muéstrales tu identificación o pasaporte. ¿De dónde saldría la idea de que ante un sicario se aplica la filosofía de bolsillo del que nada debe nada teme? En esta recomendación se plantea, de manera extraña, que les muestren su pasaporte. Más allá de que no todos los mexicanos tienen ese documento, ¿por qué a un policía y a un militar se les oculta la dirección particular, y con un narcotraficante no habría problema? Es cierto que las policías mexicanas han acumulado los suficientes méritos para desconfiar de ellas, pero abrirle la puerta a los criminales, parece sin duda, más insensato.

Este "aviso de seguridad" inyecta temores adicionales, pero por la difusión masiva que está teniendo, parece que nadie ha notado el daño social que puede provocar. ¿Los sicarios son más razonables que los militares y los federales? ¿Podemos ser más francos con los criminales que con la autoridad? Este no es la forma para reducir los "daños colaterales". Pero ¿cuál es el camino? La impotencia domina. Después de todo los gobiernos, cuya responsabilidad primaria es proveer la seguridad a los ciudadanos, no lo están haciendo y sí, en efecto, aunque no nacionalmente, se vive una guerra civil en algunas regiones del país.

Raymundo Riva Palacio es Director del portal www.ejecentral.com.mx.