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sábado, 27 de agosto de 2016

Cómo Hackear una Elección

Justo antes de la medianoche Enrique Peña Nieto anunció su victoria como el nuevo presidente electo de México. Peña Nieto era abogado y millonario, proveniente de una familia de alcaldes y gobernadores. Su esposa era actriz de telenovelas. Lucía radiante mientras era cubierto de confeti rojo, verde y blanco en la sede central del Partido Revolucionario Institucional, o PRI, el cual había gobernado por más de 70 años antes de ser destronado en el 2000. Al devolver el poder al PRI en aquella noche de julio de 2012 Peña Nieto prometió disminuir la violencia ligada al narcotráfico, luchar contra la corrupción y dar inicio a una era más transparente en la política mexicana.
A dos mil millas de distancia (3.200 kilómetros), en un departamento en el lujoso barrio de Chicó Navarra en Bogotá, Andrés Sepúlveda estaba sentado frente a seis pantallas de computadores. Sepúlveda es colombiano, de constitución robusta, con cabeza rapada, perilla y un tatuaje de un código QR con una clave de cifrado en la parte de atrás de su cabeza. En su nuca están escritas las palabras “
” y “”, una encima de la otra, en una oscura alusión a la codificación. Sepúlveda observaba una transmisión en directo de la celebración de la victoria de Peña Nieto, a la espera de un comunicado oficial sobre los resultados.

Bloomberg Businessweek Cover


Publicado en Bloomberg Businessweek, el 4 de abril de 2016.Suscríbase ahora.

Cuando Peña Nieto ganó Sepúlveda comenzó a destruir evidencia. Perforó agujeros en memorias USB, discos duros y teléfonos móviles, calcinó sus circuitos en un microondas y luego los hizo pedazos con un martillo. Trituró documentos y los tiró por el excusado, junto con borrar servidores alquilados de forma anónima en Rusia y Ucrania mediante el uso de Bitcoins. Desbarataba la historia secreta de una de las campañas más sucias de Latinoamérica en los últimos años.
Sepúlveda, de 31 años, dice haber viajado durante ocho años a través del continente manipulando las principales campañas políticas. Con un presupuesto de US$600.000, el trabajo realizado para la campaña de Peña Nieto fue por lejos el más complejo. Encabezó un equipo de seis hackers que robaron estrategias de campaña, manipularon redes sociales para crear falsos sentimientos de entusiasmo y escarnio e instaló spyware en sedes de campaña de la oposición, todo con el fin de ayudar a Peña Nieto, candidato de centro derecha, a obtener una victoria. En aquella noche de julio, destapó botella tras botella de cerveza Colón Negra a modo de celebración. Como de costumbre en una noche de elecciones, estaba solo.
La carrera de Sepúlveda comenzó en 2005, y sus primeros fueron trabajos fueron menores - consistían principalmente en modificar sitios web de campañas y violar bases de datos de opositores con información sobre sus donantes. Con el pasar de los años reunió equipos que espiaban, robaban y difamaban en representación de campañas presidenciales dentro de Latinoamérica. Sus servicios no eran baratos, pero el espectro era amplio. Por US$12.000 al mes, un cliente contrataba a un equipo que podía hackear teléfonos inteligentes, falsificar y clonar sitios web y enviar correos electrónicos y mensajes de texto masivos. El paquete prémium, a un costo de US$20.000 mensuales, también incluía una amplia gama de intercepción digital, ataque, decodificación y defensa. Los trabajos eran cuidadosamente blanqueados a través de múltiples intermediarios y asesores. Sepúlveda señala que es posible que muchos de los candidatos que ayudó no estuvieran al tanto de su función. Sólo conoció a unos pocos.
Sus equipos trabajaron en elecciones presidenciales en Nicaragua, Panamá, Honduras, El Salvador, Colombia, México, Costa Rica, Guatemala y Venezuela. Las campañas mencionadas en esta historia fueron contactadas a través de ex y actuales voceros; ninguna salvo el PRI de México y el Partido de Avanzada Nacional de Guatemala quiso hacer declaraciones.
De niño, fue testigo de la violencia de las guerrillas marxistas de Colombia. De adulto se unió a derecha que emergía en Latinoamérica. Creía que sus actividades como hacker no eran más diabólicas que las tácticas de aquellos a quienes se oponía, como Hugo Chávez y Daniel Ortega.
Muchos de los esfuerzos de Sepúlveda no rindieron frutos, pero tiene suficientes victorias como para decir que ha influenciado la dirección política de América Latina moderna tanto como cualquier otra persona en el siglo XXI. "Mi trabajo era hacer acciones de guerra sucia y operaciones psicológicas, propaganda negra, rumores, en fin, toda la parte oscura de la política que nadie sabe que existe pero que todos ven", dice sentado en una pequeña mesa de plástico en un patio exterior ubicado en lo profundo de las oficinas sumamente resguardadas de la Fiscalía General de Colombia. Actualmente, cumple una condena de 10 años por los delitos de uso de software malicioso, conspirar para delinquir, violación de datos y espionaje conectados al hackeo de las elecciones de Colombia de 2014. Accedió a contar su versión completa de los hechos por primera vez con la esperanza de convencer al público de que se ha rehabilitado y obtener respaldo para la reducción de su condena.
Generalmente, señala, estaba en la nómina de Juan José Rendón, un asesor político que reside en Miami y que ha sido catalogado como el Karl Rove de Latinoamérica. Rendón niega haber utilizado a Sepúlveda para cualquier acto ilegal y refuta de forma categórica la versión que Sepúlveda entregó a Bloomberg Businessweek sobre su relación, pero admite conocerlo y haberlo contratado para el diseño de sitios webs. "Si hablé con él puede haber sido una o dos veces, en una sesión grupal sobre eso, sobre el sitio web", declara. “En ningún caso hago cosas ilegales. Hay campañas negativas. No les gusta, de acuerdo. Pero si es legal lo haré. No soy un santo, pero tampoco soy un criminal" (Destaca que pese a todos los enemigos que ha acumulado con el transcurso de los años debido a su trabajo en campañas, nunca se ha visto enfrentado a ningún cargo criminal). A pesar de que la política de Sepúlveda era destruir todos los datos al culminar un trabajo, dejó algunos documentos con miembros de su equipo de hackers y otros personas de confianza a modo de “póliza de seguro” secreta.
Sepúlveda proporcionó a Bloomberg Businessweek correos electrónicos que según él muestran conversaciones entre él, Rendón, y la consultora de Rendón acerca del hackeo y el progreso de ciberataques relacionados a campañas. Rendón señala que los correos electrónicos son falsos. Un análisis llevado a cabo por una empresa de seguridad informática independiente demostró que un muestreo de los correos electrónicos que examinaron parecen ser auténticos. Algunas de las descripciones de Sepúlveda sobre sus actividades concuerdan con relatos publicados de eventos durante varias campañas electorales, pero otros detalles no pudieron ser verificados de forma independiente. Una persona que trabajó en la campaña en México y que pidió mantener su nombre en reserva por temor a su seguridad, confirmó en gran parte la versión de Sepúlveda sobre su función y la de Rendón en dicha elección.
Sepúlveda dice que en España le ofrecieron varios trabajos políticos que habría rechazado por estar demasiado ocupado. Al preguntarle si la campaña presidencial de EEUU está siendo alterada, su respuesta es inequívoca. “Estoy cien por ciento seguro de que lo está”, afirma.
Sepúlveda creció en medio de la pobreza en Bucaramanga, ocho horas al norte de Bogotá en auto. Su madre era secretaria. Su padre era activista y ayudaba a agricultores a buscar mejores productos para cultivar que la coca, por lo que la familia se mudó constantemente debido a las amenazas de muerte de narcotraficantes. Sus padres se divorciaron y a los 15 años, tras reprobar en la escuela, se mudó donde su padre en Bogotá y utilizó un computador por primera vez. Más tarde se inscribió en una escuela local de tecnología y a través de un amigo que conoció ahí aprendió a programar.
En 2005, el hermano mayor de Sepúlveda, publicista, ayudaba en las campañas parlamentarias de un partido alineado con el entonces presidente de Colombia Álvaro Uribe. Uribe era uno de los héroes de los hermanos, un aliado de Estados Unidos que fortaleció al ejército para luchar contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Durante una visita a la sede del partido, Sepúlveda sacó su computador portátil y comenzó a analizar la red inalámbrica del recinto. Con facilidad interceptó el computador de Rendón, el estratega del partido, y descargó la agenda de Uribe y sus próximos discursos. Sepúlveda señala que Rendón se puso furioso y lo contrató ahí mismo. Rendón dice que esto nunca ocurrió.
Durante décadas, las elecciones en Latinoamérica fueron manipuladas y no ganadas, y los métodos eran bastante directos. Los encargados locales de adulterar elecciones repartían desde pequeños electrodomésticos a dinero en efectivo a cambio de votos. Sin embargo, en la década de 1990 reformas electorales se extendieron por la región. Los votantes recibieron tarjetas de identificación imposibles de falsificar y entidades apartidistas se hicieron cargo de las elecciones en varios países. La campaña electoral moderna, o al menos una versión con la cual Norteamérica estaba familiarizada, había llegado a Latinoamérica.
Rendón ya había lanzado una exitosa carrera que según sus críticos - y más de una demanda - estaba basada en el uso de trucos sucios y la divulgación de rumores. (En 2014, Carlos Mauricio Funes, el entonces presidente de El Salvador, acusó a Rendón de orquestar campañas de guerra sucia dentro de Latinoamérica. Rendón lo demandó en Florida por difamación, pero la corte desestimó el caso señalando que no se podía demandar a Funes por sus actos oficiales). Hijo de activistas a favor de la democracia, estudió sicología y trabajó en publicidad antes de asesorar a candidatos presidenciales en su país natal, Venezuela. Después de acusar en 2004 al entonces presidente Hugo Chávez de fraude electoral, dejó el país y nunca regresó.
Sepúlveda dice que su primer trabajo como hacker consistió en infiltrar el sitio web de un rival de Uribe, robar una base de dato de correos electrónicos y enviar correos masivos a los usuarios con información falsa. Recibió US$15.000 en efectivo por un mes de trabajo, cinco veces más de lo que ganaba en su trabajo anterior como diseñador de sitios web.
Rendón, que era dueño de una flota de automóviles de lujo, usaba relojes ostentosos y gastaba miles de dólares en trajes a medida, deslumbró a Sepúlveda. Al igual que Sepúlveda, Rendón era un perfeccionista. Esperaba que sus empleados llegaran a trabajar temprano y se fueran tarde. "Era muy joven, hacía lo que me gustaba, me pagaban bien y viajaba, era el trabajo perfecto". Pero más que cualquier otra cosa, sus políticas de derecha coincidían. Sepúlveda señala que veía a Rendón como un genio y mentor. Budista devoto y practicante de artes marciales, según su propio sitio web, Rendón cultivaba una imagen de misterio y peligro, vistiendo solo ropa negra en público e incluso utilizando de vez en cuando la vestimenta de un samurái. En su sitio web se denomina el estratega político “mejor pagado, más temido y también el más solicitado y eficiente”. Sepúlveda sería en parte responsable de aquello.
Rendón, indica Sepúlveda, se dio cuenta de que los hackers podían integrarse completamente en una operación política moderna, llevando a cabo ataques publicitarios, investigando a la oposición y hallando maneras de suprimir la participación de un adversario. En cuanto a Sepúlveda, su aporte era entender que los votantes confiaban más en lo que creían eran manifestaciones espontáneas de personas reales en redes sociales que en los expertos que aparecían en televisión o periódicos. Sabía que era posible falsificar cuentas y crear tendencias en redes sociales, todo a un precio relativamente bajo. Escribió un software, llamado ahora Depredador de Redes Sociales, para administrar y dirigir un ejército virtual de cuentas falsas de Twitter. El software le permitía cambiar rápidamente nombres, fotos de perfil y biografías para adaptarse a cualquier circunstancia. Con el transcurso del tiempo descubrió que manipular la opinión pública era tan fácil como mover las piezas en una tablero de ajedrez, o en sus palabras, “pero también cuando me di cuenta que las personas creen más a lo que dice Internet que a la realidad, descubrí que 'tenía el poder' de hacer creer a la gente casi cualquier cosa".


Sepúlveda’s head


La cabeza de Sepúlveda. El tatuaje de más arriba es un código QR con una clave de cifrado.

Según Sepúlveda, recibía su sueldo en efectivo, la mitad por adelantado. Cuando viajaba empleaba un pasaporte falso y se hospedaba solo en un hotel, lejos de los miembros de la campaña. Nadie podía ingresar a su habitación con un teléfono inteligente o cámara fotográfica.
La mayoría de los trabajos eran acordados en persona. Rendón entregaba a Sepúlveda una hoja con nombres de objetivos, correos electrónicos y teléfonos. Sepúlveda llevaba la hoja a su hotel, ingresaba los datos en un archive encriptado y luego quemaba el papel o lo tiraba por el excusado. Si Rendón necesitaba enviar un correo electrónico, empleaba lenguaje codificado. “Dar caricias” significaba atacar; “escuchar música” significaba interceptar las llamadas telefónicas de un objetivo.
Rendón y Sepúlveda procuraron no ser vistos juntos. Se comunicaban a través de teléfonos encriptados que reemplazaban cada dos meses. Sepúlveda señala que enviaba informes de avance diarios y reportes de inteligencia desde cuentas de correo electrónico desechable a un intermediario en la firma de consultoría de Rendón.
Cada trabajo culminaba con una secuencia de destrucción específica, codificada por colores. El día de las elecciones, Sepúlveda destruía todos los datos clasificados como “rojos”. Aquellos eran archivos que podían enviarlo a prisión a él y a quienes hubiesen estado en contacto con ellos: llamadas telefónicos y correos electrónicos interceptados, listas de víctimas de piratería informática e informes confidenciales que preparaba para las campañas. Todos los teléfonos, discos duros, memorias USB y servidores informáticos eran destruidos físicamente. Información "amarilla" menos sensible - agendas de viaje, planillas salariales, planes de recaudación de fondos - se guardaban en un dispositivo de memoria encriptado que se le entregaba a las campañas para una revisión final. Una semana después, también sería destruido.
Para la mayoría de los trabajos Sepúlveda reunía a un equipo y operaba desde casas y departamentos alquilados en Bogotá. Tenía un grupo de 7 a 15 hackers que iban rotando y que provenían de distintas partes de Latinoamérica, aprovechando las diferentes especialidades de la región. En su opinión, lo brasileños desarrollan el mejor malware. Los venezolanos y ecuatorianos son expertos en escanear sistemas y software para detectar vulnerabilidades. Los argentinos son artistas cuando se trata de interceptar teléfonos celulares. Los mexicanos son en su mayoría hackers expertos pero hablan demasiado. Sepúlveda sólo acudía a ellos en emergencias.
Estos trabajos demoraban desde un par de días a varios meses. En Honduras, Sepúlveda defendió el sistema computacional y comunicacional del candidato presidencial Porfirio Lobo Sosa de hackers empleados por sus opositores. En Guatemala, interceptó digitalmente datos de seis personajes del ámbito de la política y los negocios y dice que entregó la información a Rendón en memorias USB encriptadas que dejaba en puntos de entrega secretos. (Sepúlveda dice que este fue un trabajo pequeño para un cliente de Rendón ligado al derechista Partido de Avanzada Nacional (PAN). El PAN señala que nunca contrato a Rendón y dice no estar al tanto de ninguna de las actividades que relata Sepúlveda). En Nicaragua en 2011, Sepúlveda atacó a Ortega, quien se presentaba a su tercer período presidencial. En una de las pocas ocasiones en las que trabajó para otro cliente y no para Rendón, infiltró la cuenta de correo electrónico de Rosario Murillo, esposa de Ortega y principal vocera de comunicación del gobierno, y robó un caudal de secretos personales y gubernamentales.
En Venezuela en 2012, impulsado por su aversión a Chávez, el equipo dejó de lado su precaución habitual. Durante la campaña de Chávez para postular a un cuarto período presidencial, Sepúlveda publicó un video de YouTube anónimo en el que hurgaba en el correo electrónico de una de las personas más poderosas de Venezuela, Diosdado Cabello, en ese entonces presidente de la Asamblea Nacional. También salió de su estrecho círculo de hackers de confianza y movilizó a Anonymous, el grupo de hackers activistas, para atacar el sitio web de Chávez.
Tras el ataque de Sepúlveda a la cuenta de Twitter de Cabello, Rendón lo habría felicitado. “Eres noticia :)” escribió en un correo electrónico el 9 de septiembre de 2012 adjunto un enlace a una historia sobre la falla de seguridad. Sepúlveda proporcionó pantallazos de decenas de correos electrónicos y varios de los correos originales escritos en jerga hacker (“Owned!”, decía un correo, haciendo referencia al hecho de haber comprometido la seguridad de un sistema), que muestran que durante noviembre de 2011 y septiembre de 2012 Sepúlveda envió largas listas de sitios gubernamentales que había infiltrado para varias campañas a un alto miembro de la empresa de asesoría de Rendón. Dos semanas antes de la elección presidencial en Venezuela, Sepúlveda envió pantallazos mostrando cómo había infiltrado el sitio web de Chávez y cómo podía activarlo y desactivarlo a voluntad.
Chávez ganó las elecciones pero murió de cáncer cinco meses después, lo que llevó a realizar una elección extraordinaria en la que Nicolás Maduro fue electo presidente. Un día antes que Maduro proclamara su victoria, Sepúlveda hackeó su cuenta de Twitter y publicó denuncias de fraude electoral. El gobierno Venezolano culpó a “hackeos conspiradores del exterior” y deshabilitó internet en todo el país durante 20 minutos.
En México, el dominio técnico de Sepúlveda y la gran visión de una máquina política despiadada de Rendón confluyeron plenamente, impulsados por los vastos recursos del PRI. Los años bajo el gobierno del presidente Felipe Calderón y el Partido Acción Nacional, PAN) se vieron plagados por una devastadora guerra contra los carteles de drogas, lo que hizo que secuestros, asesinatos en la vía pública y decapitaciones fuesen actos comunes. A medida que se aproximaba el 2012, el PRI ofreció el entusiasmo juvenil de Peña Nieto, quien recién había terminado su período como gobernador.
A Sepúlveda no le agradaba la idea de trabajar en México, un país peligroso para involucrarse en el ámbito público. Pero Rendón lo convenció para realizar viajes breves desde el 2008 y volando frecuentemente en su avión privado. Durante un trabajo en Tabasco, en la sofocante costa del Golfo de México, Sepúlveda hackeó a un jefe político que resultó tener conexiones con un cartel de drogas. Luego que el equipo de seguridad de Rendón tuvo conocimiento de un plan para asesinar a Sepúlveda, este pasó la noche en una camioneta blindada Suburban antes de regresar a Ciudad de México.
En la práctica, México cuenta con tres principales partidos políticos y Peña Nieto enfrentaba tanto a oponentes de derecha como de izquierda. Por la derecha, el PAN había nominado a Josefina Vázquez Mota, la primera candidata del partido a presidenta. Por la izquierda, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), eligió a Andrés Manuel López Obrador, ex Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Las primeras encuestas le daban 20 puntos de ventaja a Peña Nieto, pero sus partidarios no correrían riesgos. El equipo de Sepúlveda instaló malware en enrutadores en el comando del candidato del PRD, lo que le permitió interceptor los teléfonos y computadores de cualquier persona que utilizara la red, incluyendo al candidato. Realizó acciones similares contra Vázquez Mota del PAN. Cuando los equipos de los candidatos preparaban discursos políticos, Sepúlveda tenía acceso a la información tan pronto como los dedos de quien escribía el discurso tocaban el teclado. Sepúlveda tenía conocimiento de las futuras reuniones y programas de campaña antes que los propios miembros de cada equipo.
El dinero no era problema. En una ocasión Sepúlveda gastó US$50,000 en software ruso de alta gama que rápidamente interceptaba teléfonos Apple, BlackBerry y Android. También gastó una importante suma en los mejores perfiles falsos de Twitter, perfiles que habían sido mantenidos al menos un año lo que les daba una pátina de credibilidad.
Sepúlveda administraba miles de perfiles falsos de este tipo y usaba las cuentas para hacer que la discusión girara en torno a temas como el plan de Peña Nieto para poner fin a la violencia relacionada con el tráfico de drogas, inundando las redes sociales con opiniones que usuarios reales replicarían. Para tareas menos matizadas, contaba con un ejército mayor de 30.000 cuentas automatizadas de Twitter que realizaban publicaciones para generar tendencias en la red social. Una de las tendencias en redes sociales a las que dio inicio sembró el pánico al sugerir que mientras más subía López Obrador en las encuestas, más caería el peso. Sepúlveda sabía que lo relativo a la moneda era una gran vulnerabilidad. Lo había leído en una de las notas internas del personal de campaña del propio candidato.
Sepúlveda y su equipo proveían casi cualquier cosa que las artes digitales oscuras podían ofrecer a la campaña de Peña Nieto o a importantes aliados locales. Durante la noche electoral, hizo que computadores llamaran a miles de votantes en el estratégico y competido estado de Jalisco, a las 3:00a.m., con mensajes pregrabados. Las llamadas parecían provenir de la campaña del popular candidato a gobernador de izquierda Enrique Alfaro Ramírez. Esto enfadó a los votantes —esa era la idea— y Alfaro perdió por un estrecho margen. En otra contienda por la gobernación, Sepúlveda creó cuentas falsas en Facebook de hombres homosexuales que decían apoyar a un candidato católico conservador que representaba al PAN, maniobra diseñada para alienar a sus seguidores. “Siempre sospeché que había algo raro”, señaló el candidato Gerardo Priego al enterarse de cómo el equipo de Sepúlveda manipuló las redes sociales en la campaña.
En mayo, Peña Nieto visitó la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México y fue bombardeado con consignas y abucheado por los estudiantes. El desconcertado candidato se retiró junto a sus guardaespaldas a un edificio contiguo, y según algunas publicaciones en medios sociales se escondió en un baño. Las imágenes fueron un desastre. López Obrador repuntó.
El PRI logró recuperarse luego que uno de los asesores de López Obrador fue grabado pidiéndole a un empresario US$6 millones para financiar la campaña de su candidato, que estaba corta de fondos, lo que presuntamente habría violado las leyes mexicanas. Pese a que el hacker dice desconocer el origen de esa grabación en particular, Sepúlveda y su equipo habían interceptado las comunicaciones del asesor Luis Costa Bonino durante meses. (El 2 de febrero de 2012, Rendón le envío tres direcciones de correos electrónicos y un número de celular de Costa Bonino en un correo titulado “Trabajo”). El equipo de Sepúlveda deshabilitó el sitio web personal del asesor y dirigió a periodistas a un sitio clonado. Ahí publicaron lo que parecía ser una extensa defensa escrita por Costa Bonino, que sutilmente planteaba dudas sobre si sus raíces uruguayas violaban las restricciones de México sobre la participación de extranjeros en elecciones. Costa Bonino abandonó la campaña pocos días después. Recientemente señaló que sabía que estaba siendo espiado, solo que no sabía cómo. Son gajes del oficio en Latinoamérica: “Tener un teléfono hackeado por la oposición no es una gran novedad. De hecho, cuando hago campaña, parto del supuesto de que todo lo que hable por teléfono va a ser escuchado por los adversarios”.
La oficina de prensa de Peña Nieto declinó hacer comentarios. Un vocero del PRI dijo que el partido no tiene conocimiento alguno de que Rendón hubiese prestado servicios para la campaña de Peña Nieta o cualquier otra campaña del PRI. Rendón afirma que ha trabajado a nombre de candidatos del PRI en México durante 16 años, desde agosto de 2000 hasta la fecha.

viernes, 27 de julio de 2012

México: López Obrador pide un presidente interino


Voz de América - Redacción
El dos veces candidato izquierdista a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador, afirmó que México debe prepararse para tener un presidente interino mientras se convoca a nuevos comicios. 
López Obrador añadió que hay suficientes pruebas para declarar la invalidez de la elección presidencial y que la idea de un presidente interino “no debe causarnos ninguna inquietud, lo resiste el país”, dijo.

“Van a argumentar, o van a tomar como pretexto, que va a haber inestabilidad –vaticinó López Obrador—. Yo les aseguro que nos va a ir peor como nación si hay impunidad, si se decide que haya un presidente que asuma el cargo violando la Constitución y que llega a ese cargo comprando la Presidencia”, sentenció.

En conferencia de prensa para presentar pruebas adicionales sobre el caso Monex, aclaró que es preferible lograr un acuerdo de carácter político para que el Congreso, con base en sus facultades constitucionales, nombre Ejecutivo interino y se llame a una nueva votación para elegir a un presidente que concluya el sexenio.

“No es posible, agregó, que tomen por asalto la Presidencia. Si no se invalida la elección, México estaría gobernado por una banda de malhechores, los más corruptos y terribles del país. No exagero”.

A preguntas de los periodistas sobre si participaría en una nueva elección respondió que “lo analizaríamos, porque lo que está de por medio es la democracia. Yo no lucho por cargos, lucho por principios, por ideales”.

La semana pasada, la Comisión Permanente del Congreso declaró aprobada por el Constituyente Permanente la reforma a la Carta Magna en materia política, que precisa la mecánica para elegir a un presidente interino ante la falta absoluta del titular del Ejecutivo.

De acuerdo con la reforma, que motivó un fuerte debate en la Cámara de Diputados durante su aprobación, si antes de iniciar un periodo constitucional la elección no estuviese hecha o declarada válida, cesará el presidente cuyo periodo haya concluido y será presidente interino el que haya designado el Congreso, y convocará a elecciones en un plazo no mayor de nueve meses.

viernes, 13 de julio de 2012

INVALIDEZ DE LAS ELECCIONES: COMUNICADO DE AMLO




AL PUEBLO DE MÉXICO

Empiezo diciendo que la minoría que domina en el país, decidió, de tiempo atrás, para mantener el régimen de corrupción que les beneficia, imponer a Enrique Peña Nieto como Presidente de México.
La estrategia que pusieron en práctica consistió en utilizar sus medios de comunicación y mediante la publicidad introducirlo al mercado para hacerlo figura nacional.
Televisa, Milenio y muchos otros, se dedicaron a proyectar una imagen de Peña Nieto que no corresponde a lo que es y representa. 
Con esa fórmula, durante mucho tiempo, Peña Nieto mantuvo una gran popularidad, pero en la campaña las cosas empezaron a cambiar. Poco a poco, la gente se fue enterando por las redes sociales y por otros medios no convencionales, que se trataba de un engaño, de una farsa. 
El 6 de mayo se celebró el primer debate y, aun cuando no se transmitió en los canales de mayor audiencia, millones de mexicanos se percataron de que Peña Nieto perdió el debate y quedó evidenciado como el candidato del grupo más corrupto de México.
Posteriormente, el 11 de mayo, Peña Nieto asistió a la Universidad Iberoamericana. Los estudiantes lo encararon y su torpe y autoritaria respuesta, secundada por los políticos que lo rodean, así como la distorsión de los hechos en los medios de comunicación, en particular de Televisa, dio lugar al movimiento
#YoSoy132
A partir de entonces, esta expresión estudiantil, con la demanda del derecho a la información y de no permitir la imposición de Peña Nieto, empezó a despertar a otros jóvenes en todo el país y a sacudir las conciencias de los ciudadanos, sobre todo, de las clases medias de México.
Después de este importante acontecimiento, empezó a crecer el rechazo hacia Peña Nieto y se precipitó su desplome en cuanto a las preferencias electorales. El jueves 31 de mayo, el periódico Reforma dio a conocer una encuesta en la cual la diferencia entre Enrique Peña Nieto y mi candidatura era de apenas 4 puntos. Días después, del 31 de mayo al 4 de junio, nuestro equipo técnico levantó otra y el resultado ya nos daba 2 puntos de ventaja.
Al percatarse sus patrocinadores que Peña Nieto se estaba cayendo, desesperados buscaron reforzar su estrategia mediática y consiguieron el apoyo del ex presidente Vicente Fox. Al mismo tiempo, iniciaron la guerra sucia en mi contra, en contubernio con los personajes que ejercen más influencia en el Partido Acción Nacional. 
Sin embargo, lo más perverso e ilegal, fue la determinación de reclutar y alinear a los gobernadores del PRI para encargarles que se ocuparan de obtener votos a como diera lugar, sin escrúpulos morales de ninguna índole.
El 12 de junio, en Toluca, en la casa oficial del gobernador del Estado de México, se reunieron 16 gobernadores del PRI con Peña Nieto y su equipo de campaña. Ahí, se asignaron cuotas de votos por mandatario. 
Por ejemplo, Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México, se comprometió a conseguir 2 millones 900 mil votos que, casualmente, fue lo que obtuvo Peña Nieto en el Estado de México.
La confabulación de los gobernadores en el Estado de México se tradujo en utilizar recursos del presupuesto público de los estados para comprar millones de votos en todo el país.
Una prueba bien documentada de lo anterior fue el modo en que operó el gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, el cual asignó a sus principales colaboradores, por distrito y municipio, y está demostrado que manejaron chequeras con millones de pesos para la compra de votos. 
En la práctica, en todo el país, el sufragio se adquirió con dinero en efectivo, con tarjetas para la obtención de mercancías, con despensas, materiales de construcción, fertilizantes y otras dádivas. 
A los cuantiosos recursos económicos de procedencia ilícita que se ejercieron para la compra de los votos, habría que sumar miles de millones de pesos gastados en publicidad, en encuestas hechas a modo y en el pago a quienes ejecutaron y apoyaron directa o indirectamente este vergonzoso plan. Todo ello, obviamente, rebasa con creces el tope de gastos de campaña establecido en la ley.
El operativo masivo de compra de votos se llevó a cabo antes y durante el día de la elección. Un caso emblemático es el de los monederos electrónicos de las tiendas Soriana, comercios que fueron vaciados por multitudes del Estado de México, que canjearon tarjetas al día siguiente y en los días posteriores a la elección. 
Aunque la compra del voto se dio prácticamente en todo el país, fue más acentuada en las zonas donde viven los más pobres de México, en especial en el medio rural. En estos lugares se registró el mayor nivel de participación ciudadana del país, contrario a lo sucedido en las anteriores elecciones presidenciales y superior a la media nacional registrada en los actuales comicios.
Por ejemplo, en los tres distritos con más población rural de Yucatán, se registró una participación promedio del 86 por ciento. En Chiapas, la participación ciudadana, con respecto al 2006, se incrementó en 118 por ciento y el PRI consiguió 506 mil votos de más. 
Asimismo, en las casillas no urbanas, que son el 35 por ciento del total, Peña me gana, entre comillas, con 2 millones 801 mil 042 votos, lo que representa el 85 por ciento de su supuesta ventaja a nivel nacional.
No puede dejar de indignar y entristecer, el constatar, que los responsables de la desgracia de millones de mexicanos, encima de todo, utilicen a sus víctimas, en particular a los más pobres y desinformados, para sostener su funesto poder económico, político y mediático. 
Además, fueron introducidas a las urnas ilegalmente infinidad de boletas marcadas a favor de Peña Nieto. 
Las pruebas y testimonios que hasta ahora tenemos, nos permiten sostener que se compraron 5 millones de votos, aproximadamente. Tan solo en el Estado de México, Veracruz y Chiapas se adquirieron alrededor de 2 millones de votos.
En razón de lo anterior, y sin tomar en cuenta otras violaciones flagrantes a la Constitución y a las leyes en la materia, podemos resumir que en elecciones libres, la mayoría de estos ciudadanos no hubiesen votado por Peña Nieto. 
Estamos ante un hecho completamente atípico. Baste decir que en las 902 casillas especiales que se instalaron en todo el país, donde sufragaron libremente los ciudadanos, el resultado fue completamente distinto: por Josefina Vázquez Mota 27.8%, por Enrique Peña Nieto 28.1%, por mi candidatura 41.0%, por Gabriel Quadri 1.6%, por candidatos no registrados 0.2% y los votos nulos 1.2%. En este tipo de casillas Peña solo gana en 4 estados de las 32 entidades de la República.
En suma, el sesgo que significó la compra y manipulación de millones de votos, no permite dar certeza a ningún resultado ni al proceso electoral en su conjunto. 


En el terreno estrictamente legal, se violó el Artículo 41 de la Constitución, que establece que las elecciones deben de ser libres y auténticas. 
En consecuencia, el día de hoy, en los términos que establece la ley, presentaremos el juicio de inconformidad para demandar la invalidez de la elección presidencial.
Llamo a todos los mexicanos a no permitir que se viole impunemente la Constitución y se cancele, en los hechos, la vía democrática.
Proceder de otra manera sería renunciar a nuestros derechos fundamentales y admitir la antidemocracia como forma de vida y como sistema de gobierno. 
A mediados de la semana próxima, daremos a conocer el Plan Nacional para la Defensa de la Democracia y de la Dignidad de México. 
Todo lo que hagamos será en estricto apego a nuestros derechos ciudadanos consagrados en la Constitución.
En especial, reitero que siempre actuaremos por la vía pacífica. No daremos ningún pretexto para que los violentos nos acusen de violentos.
No aceptemos que la corrupción domine por entero la vida nacional. Luchemos por el renacimiento moral de México.

Ciudad de México, 12 de julio de 2012

sábado, 7 de julio de 2012

Bajo protesta (Si nos unió el amor, que nos una el espanto)

Armando Bartra / La Jornada



Al prácticamente concluir el cómputo de la elección presidencial, la ven- taja de Enrique Peña Nieto sobre Andrés Manuel López Obrador es de más de seis puntos. La diferencia es de más de 3 millones de votos, casi imposible revertir aun corrigiendo las numerosas irregularidades ocurridas el día de la elección y en el recuento, que al parecer fueron menores que hace seis años. La perversión del proceso fue mayúscula, ofensiva, obscena, sólo que ocurrió sobre todo durante la campaña y aun antes. Hoy lo central no es, como en 2006, contar bien los votos, sino determinar si por sus evidentes distorsiones e inequidades es necesario anular la elección.
De momento, lo que anuncian el IFE, el Presidente y casi todos los medios es que de nuevo se impuso la derecha, que de nuevo se impuso la inequidad, la manipulación mediática, el chantaje político, el condicionamiento de los recursos públicos, la compra de votos, elacarreo. Y se impuso, también, el miedo de quienes piensan que es mejor malo por conocido y la desvergüenza de quienes le van al PRI porque roba, pero embarra.
A todas luces esta fue una elección fraudulenta. Y lo fue mucho antes del día de los comicios, desde el momento en que los poderes fácticos decidieron que Peña Nieto sería el próximo presidente y las televisoras empezaron a construirlo con millonarios contratos de por medio. Lo fue desde que los gobernadores del PRI se reunieron con Peña Nieto en la casa de gobierno del estado de México y se pusieron de acuerdo en canalizar sus clientelas y los recursos públicos que manejan a la elección de su candidato. Lo fue desde que se emplearon millones y millones de pesos en tarjetas de débito de Monex, o telefónicas, para inducir el voto. Lo fue desde que se movilizaron cientos de camiones con baratijas destinadas a comprar conciencias. Lo fue desde el momento en que Peña Nieto rebasó por cientos de millones el tope de gastos de campaña. El candidato que de arranque hace trampa, ilegitima anticipadamente su eventual triunfo. Y en este sentido, la presunta mayoría de Peña Nieto es ilegítima, independientemente de los muchos o pocos vicios de la jornada comicial. Cierto, no hay votantes de segunda, y quienes lo hicieron por el PRI merecen respeto, pero también es verdad que millones de los sufragios por Peña Nieto, comprados o inducidos a la mala, son votos chatarra.
Que de haber ganado en las urnas hubiéramos aceptado la elección y, en cambio, la calificamos de tramposa cuando el resultado no nos favorece. ¡Claro! Aquí, como en el futbol, opera la ley de la ventaja: si pese a que te clavaron los tacos, te jalaron la camiseta y te patearon la espinilla metes gol, la jugada vale, pero si, por el contrario, las trapacerías benefician al que las cometió, la jugada se anula. Y esta vez las marrullerías beneficiaron al marrullero, de modo que hay que anular la jugada.
El pasado 2 de julio, cuando López Obrador anunciaba que impugnaría los comicios, decenas de miles de jóvenes convocados por las redes sociales estaban en la calle repudiando la imposición y desconociendo la elección. Porque esta vez la imposición agravia a López Obrador, al Frente Progresista y a Morena, pero también al movimiento #YoSoy132, que durante semanas desenmascaró el carácter fraudulento del proceso. Y ofende igualmente a los millones de mexicanos sin partido que se identifican con la izquierda, a los millones de mexicanos críticos que se sienten representados por los jóvenes y a los millones de mexicanos honestos que, independientemente de cuál fuera su candidato, hubieran querido que ganara o perdiera en elecciones limpias, lo que no ocurrió porque la delincuencia organizada pervirtió los comicios. Y no me refiero alnarco, sino a las bandas de delin- cuentes electorales que enlodaron todo el proceso.
El fraude de 2012 no es sólo contra López Obrador y sus seguidores, es un fraude a la nación representada por su juventud estudiosa. ¿Cómo van a explicar a los universitarios apenas debutantes en la lucha social que así son las cosas; que hay que comer sapos, que en política gana el que gana aunque sea un frankenstein de televisa, aunque no haya leído un libro, aunque le enseñe a su hija a despreciar a los proles, aunque tenga las manos manchadas de sangre…
2. De momento, hay que procesar el duelo, porque nos han matado una ilusión y en las próximas semanas se irán definiendo colectivamente las acciones necesarias para enfrentar la situación presente. Pero algo me queda claro: de aquí en adelante habremos de vivir bajo protesta. En los próximos meses y años deberemos estar en resistencia permanente. Para los que estamos hechos a la mala vida no es novedad. Pero los debutantes y los muchos que pensaron que –ahora sí– tomábamos el cielo por asalto, tendrán que hacerse a la idea de que Morena vive y la lucha sigue, de que 132 vive y la lucha sigue y sigue y sigue…
Lo bueno es que aquí nadie está solo. En los últimos años hemos ido construyendo una gran fuerza colectiva, un movimiento nacional con más de 4 millones de adherentes. Hombres y mujeres que antes no nos conocíamos y hoy nos miramos a los ojos, nos sonreímos y nos abrazamos, pues somos parte de un nuevo proyecto de país, militantes de una ilusión, impulsores de una utopía posible.
Para muchos, los años recientes han sido de alegría. Años llenos de camaradería, de marchas y de mítines multitudinarios, de asambleas entusiastas, de acalorados debates… Años de un activismo fraterno y entrañable que nos llevó a encontrarnos con el México oculto, con el México soterrado de los millones y millones de inconformes, de insumisos, de rebeldes que en este país vivimos. No dejemos que nos quiten esta alegría.
La alegría de estar juntos y trabajando por una causa justa y generosa. Pase lo que pase en las próximas horas, el domingo nos vemos de nuevo en el parque de la colonia Postal; junto a los pollos asados en el camellón de Plutarco Elías Calles; con el Morenaje en la Plaza Roja de la UAM; presentando un libro en las islas de Ciudad Universitaria a coro con Paco Taibo y sus huestes de Brigada para Leer en Libertad; en el Deportivo de San Andrés con mis vecinos; en el Kaltaixpetaniloyan de Cuetzalan, con los cooperativistas nahuas y totonacos de la Tosepan; en la Casa que el Movimiento tiene en Saltillo, Coahuila; en las entrañables oficinas de Morena, en Córdoba esquina con San Luis.
Nos pueden arrebatar la elección, pero la alegría ¿cuándo? A la hora en que ellos frunzan el ceño preocupados porque ya les cayeron en la maroma, nosotros nos reiremos en su cara.
Pero para esto necesitamos conservar la organización, necesitamos conservar al Morena y al 132. Y no será fácil, pues se trata de movimientos construidos para la presente elección. Su potencial y proyecto no se agotan en estos comicios, pero su estructura, prioridades y dinámica están marcados por una fecha cabalística: el 1º de julio de 2012. Por unos días o semanas lo central seguirá siendo el destino de estos malhadados comicios, pero tarde o temprano habrá que cambiar de terreno. Volver al día a día, a las luchas cotidianas de carácter local o sectorial. Y también a los grandes desafíos nacionales, pues la posible continuidad de la derecha en el poder es la continuidad del anti México, la continuidad de las políticas contrarias al interés popular; la continuidad de los esfuerzos por sacar adelante las llamadasreformas estructurales. Ya los paramos una vez, y los seguiremos parando, pero para esto no hay que perder el vuelo que traemos y hay que conservar y reencauzar la organización.
¿Que el Morena debe transformarse en partido? Chance, pues los que hay y se dicen progresistas están desfondados, y para los fines de la política institucional hace falta un verdadero partido de las izquierdas. Pero lo más importante es que Morena siga siendo un movimiento: un movimiento social y ciudadano, un movimiento plural e incluyente, un movimiento de lucha y resistencia, una fuerza solidaria con todas las causas populares, un espacio de reflexión y convivencia en el que quepan todos. Si se va a hacer un nuevo partido, que se haga. Pero si quisieran convertir al Morena en un partido tradicional, a la antigüita, y quitarle su carácter de movimiento, entonces tendríamos que crear otro Morena. ¿Qué les parece ponerle Plataforma Revolucionaria Independiente de Estudiantes, Trabajadores y Artistas? Ya sé que suena mal, pero se lee Prieta. Y es que, como dicen, es hora de radicalizar el discurso.
***
En la de malas, una buena noticia: como todos saben, ganamos de calle en el DF. Y yo me siento orgulloso de ser defeño. Antes los del interior decían:Haz patria, mata un chilango, ya no lo dicen, porque si todos los mexicanos fueran como los chilangos, desde hace dos sexenios la derecha habría dejado de gobernar el país. Ahora se trata de hacer de la capital un reducto progresista, en primer lugar garantizando que el próximo gobierno siga una línea de izquierda y en segundo buscando que el ejemplo dechilangolandia prenda en el resto del país.
PD: Si México no ha de seguir siendo furgón de cola de América Latina, subcontinente donde por vía electoral avanzan los gobiernos progresistas, es necesario que en nuestro país se unan las izquierdas sin renunciar a sus diferencias. Que converjan el Morena y el 132; que los gremios democráticos y los movimientos en resistencia estrechen sus lazos, que confluyan La sexta y los posibilistas. No hay de otra. Lo diré parafraseando a Jorge Luis Borges: Si no nos unió el amor, que nos una el espanto.

jueves, 5 de julio de 2012

ASEGURA PAN TRIUNFO EN PIEDRAS NEGRAS COAHUILA

Coahuila. El PAN convocó a rueda de prensa para rechazar el resultado que el cómputo del Consejo Distrital del IFE arroja, donde da como ganadora a la candidata priísta Irma Elizondo.
Carlos Orta, dirigente estatal del PAN, acompañando del hasta ahora candidato perdedor Ignacio García, que aseguró es el vencedor de la contienda, contrario a lo que presentan los números del PREP donde dan el triunfo a la candidata del PRI, Irma Elizondo, amenazó que no van a permitir que se cambie la realidad que ellos vislumbraron la noche del domingo.
“En esta elección los ciudadanos meditaron bien su voto y se lo dieron al mejor candidato, Nacho García fue electo por la mayoría”, precisó, sin presentar las actas o las pruebas de irregularidades.
Sin mostrarlas, aseguró que el partido tiene actas que demuestran que el IFE contó mal y eso se tiene que corregir.
García por su parte enfatizó que las inconsistencias se presentaron en los municipios de Acuña, Jiménez e Hidalgo, cuyas actas fueron registradas entre las 5:00 y las 6:00 horas del lunes, precisamente las que no estaban computadas inicialmente cuando el panista celebró el triunfo que luego las cifras finales le echaron abajo.
“Hubo acoso a nuestros simpatizantes, pero a pesar de eso ganamos, a través del conteo voto por voto vamos a exhibir todas las inconsistencias, tenemos confianza en que el IFE actuará responsablemente”, apuntó.
Indicó que tiene la certeza de haber obtenido el triunfo, por lo que esperaban que se iniciara el recuento.
“Cuando baje el porcentaje, la última tercera parte se abrirá”, dijo.

martes, 3 de julio de 2012

El miedo necesario


Denise Dresser / Proceso
forum@forumenlinea.com
El odio a primera vista. El temor destilado. La mezcla de ambos sentimientos en la campaña del PAN contra Andrés Manuel López Obrador. Día tras día, spot tras spot, declaración tras declaración, los panistas atizan dos sentimientos que van de la mano. Porque no hay odio sin miedo. Porque el odio es el miedo cristalizado, objetivizado, su dividendo: odiamos lo que tememos y el odio florece donde el miedo acecha. El PAN promueve el miedo a un candidato y piensa que tiene derecho a hacerlo por lo que dice y ha hecho. Pero eso es sólo parcialmente cierto. El miedo a AMLO que los panistas siembran y ciertos sectores del país cosechan es en el fondo miedo al país.
Miedo a ese país de pobres, de “nacos”, de indígenas, de desarrapados. Miedo a quienes viven parados en los camellones vendiendo chicles o subsisten en el campo cultivando maíz. Miedo a los mineros enojados y a los cañeros sublevados. Miedo a los resentidos y a los marginados. Miedo a mirar la realidad del subdesarrollo detrás de la retórica de la modernidad. Miedo a la verdad y a nosotros mismos. Miedo a mirar al país tal y como es. Detrás de los mitos. Detrás de las cercas electrificadas cada vez más altas en Las Lomas. Detrás de la hipocresía fundacional en un país profunda y dolorosamente desigual.
Ese miedo al México que hemos construido, disfrazado de rechazo a una persona a la cual se erige como el anti Cristo. “Un peligro para México”. En todas las conversaciones, en todos los cocteles, en todas las cenas. Mensajes reiterativos repletos de descalificaciones enviados a través del internet sobre AMLO. Ignorante. Autoritario. Deshonesto. Cobarde. Demagogo. Violento.  Anti institucional. Mentiroso. Tiene personalidad múltiple. A un compañero lo golpeó cuando le daba la espalda con una pelota de beisbol (después murió). Junto con Hugo Chávez y Fidel Castro creará una América comunista. Aborrece a la gente con dinero. Mató a su hermano. En realidad usa relojes caros y trajes Hugo Boss. Es un naco. Sólo gobernará para los pobres. Su única forma de expresarse es a través de expresiones coloquiales. Una tras otra, preocupaciones legítimas acompañadas de juicios que no lo son.
Una tras otra, percepciones fundadas acompañadas de prejuicios escondidos. Porque como lo escribió Burke, ninguna pasión roba a la mente de sus poderes de actuación y razonamiento como el miedo. Ese miedo que desquicia, que enardece, que polariza. Ese miedo que el PAN detecta y comercializa en las pantallas de televisión. Ese miedo que impide evaluar a López Obrador con la cabeza fría y el corazón en calma. Que obstaculiza la critica necesaria basada en los hechos y no en las diatribas. Que impide ver lo bueno y lo malo de su gestión en el Distrito Federal. Lo positivo y lo negativo de su proyecto alternativo de nación. Lo aplaudible y lo criticable de las propuestas que ha planteado.
Esa labor de discernimiento que una ciudadanía consciente debería asumir como obligación, frente a López Obrador y también frente a sus contrincantes. Esa tarea de externar las preocupaciones legítimas en torno a los derechos de propiedad, la irresponsabilidad fiscal, el alivio a la pobreza acompañado de la creación de riqueza. Esa tarea que hoy quienes odian con virulencia no pueden llevar a cabo. Están demasiado ocupados odiando, vociferando, vituperando. Odiando, quizás, por un sentido de culpa. Temiendo, quizás, porque viven con la conciencia intranquila. Porque cuando se odia tanto a una persona se está odiando algo que es demasiado profundo y poderoso para ser asumido de manera consciente. Porque cuando se odia tanto a una persona, se está odiando también parte de uno mismo, como escribió Herman Hesse en Demian. Lo que no forma parte de una persona no preocupa, pero López Obrador preocupa precisamente por lo que revela de México y su población.
Por ese espejo que coloca ante los ojos del país y quienes han permitido que sea como es hoy. Un lugar rico con muchos pobres. Un lugar con más multimillonarios que Suiza, según la lista más reciente de la revista Forbes. Donde gran parte de las fortunas han sido acumuladas en sectores con poca o ninguna competencia y protegidos por el gobierno. Donde funcionarios de Telmex están intentando bloquear la aprobación de la nueva ley competencia porque buscaría precisamente fomentarla. Donde según un estudio reciente de la ONG Fundar, siete de cada 10 mexicanos padecen un abuso de autoridad cada vez que pisan un Ministerio Público. Donde el 94 por ciento de los delitos no son resueltos. Donde el 40 por ciento de las mujeres dicen haber padecido la violencia doméstica. Donde los responsables del Pemexgate son premiados con una senaduría. Donde 17 millones de personas viven en pobreza extrema. Datos duros de un país donde la vida es difícil para la mayoría de quienes sobreviven en él.
Eso es lo que debería provocar miedo. Eso es lo que debería producir temor. Eso es lo que los mexicanos deberían combatir y cuestionar y odiar y recordarle a los candidatos presidenciales, todos los días a toda hora. Y eso es lo que explica que Andrés Manuel López Obrador sea puntero con posibilidades reales de ganar, aunque no tenga la mejor propuesta para gobernar. Hay demasiados mexicanos para los cuales el país no funciona. Hay demasiados mexicanos para quienes más de lo mismo significaría peor de lo mismo. Hay demasiados mexicanos que buscan una transformación a fondo del país que los ha excluido o maltratado o ignorado. Y también hay demasiados mexicanos que no lo entienden, para los cuales el país marcha. El país avanza. El país les permite vivir bien, aunque sea detrás de muros cada vez más elevados. Aunque sea con miedo.
Por eso el mismo líder que es carismático para los desposeídos cuya salvación está en el cambio es peligroso a los ojos de quienes no ven en el cambio la respuesta, sino la ruina. La esperanza de unos es el miedo de otros. Y el miedo es un garrote usado, a lo largo de la historia, por los sacerdotes y los reyes y los presidentes y los candidatos para evitar que la gente recobre bienes robados.
Bienes públicos que han sido privatizados, monopolizados, arrebatados. ¿Qué es y ha sido más peligroso para México? ¿López Obrador o un sistema socioeconómico que concentra la riqueza y no quiere distribuirla de manera más justa? ¿López Obrador o élites políticas, sociales y empresariales satisfechas con las tajadas que se sirven? El odio feroz a AMLO ata a sus críticos a un adversario falso. El verdadero peligro para México no es un hombre, sino la resistencia de tantos a compartir el país y gobernarlo mejor.

Compras de pánico en Soriana ante el temor de que el PRI cancelara tarjetas

Poseedores afirman que les fueron entregadas un día antes de la elección; son por 300, 500 y hasta 700 pesos

Molestia de compradores habituales en tiendas de esa cadena por la demora en cajas
Algunos pagaron frijol y arroz
Otros completaron para llevarse electrodomésticos
A cambio tuvieron que entregar la fotografía de la boleta electoral
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Cientos de personas abarrotaron ayer las tiendas Soriana para canjear la tarjeta que les dio el PRI a cambio de su voto, ante el temor de que se les cancelara Foto Jesús Villaseca
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Cientos de personas abarrotaron ayer las tiendas Soriana para canjear la tarjeta que les dio el PRI a cambio de su voto, ante el temor de que se les cancelara Foto Jesús Villaseca

Periódico La Jornada
Martes 3 de julio de 2012, p. 33
El temor a que se descubriera un fraude abarrotó las tiendas de la cadena Soriana. Centenares de personas provenientes de municipios del estado de México y algunas del Distrito Federal, que vendieron su voto a los candidatos de la coalición PRI-PVEM, canjearon la tarjeta Prepago que se les entregó por víveres y electrodomésticos. Dijeron que se habían enterado de que iban a cancelar los monederos electrónicos. Son fregaderas porque nosotros ya votamos.
Otra versión de que se cancelarían los saldos de las tarjetas fue que Martha Angón, candidata a la presidencia municipal de Nezahualcóyotl, estaba perdiendo. “Pero eso no es mi culpa. Yo si vi a La Gaviota que le alzó la mano a Peña; entonces sí sirvió”.
Desde el viernes por la noche, en los límites del Distrito Federal y el municipio de Nezahualcóyotl empezó la entrega de tarjetas, identificadas por cajeros de esa cadena de tiendas como los vales que regaló el PRI para que Peña ganara.
El canje del voto en un principio sólo era por cien pesos, comentaron los poseedores. Pero la cantidad se incrementó conforme se acercaba el día de la elección. “Ayer –el domingo 1º de julio– ibas a la casilla, votabas, tomabas una foto a la boleta marcada en favor del PRI, la mostrabas y te daban la tarjeta”, manifestó Rocío Ugalde.
Al validar el saldo hubo buenas y malas noticias. Algunos tenían cantidades en sus tarjetas (monederos electrónicos Soriana) que no esperaban:300, 500 y hasta 700 pesos. Algunos portaban hasta 20 tarjetas porque nos entregaban una por cada votante que lleváramos.
En la tienda Soriana ubicada sobre calzada Ignacio Zaragoza, a unos metros de la clínica 25 del Instituto Mexicano del Seguro Social, en la colonia Juan Escutia, delegación Iztapalapa, todo el día se observaron largas filas. Las molestias de los compradores habituales no se hicieron esperar, por la demora hasta de 60 minutos sólo para checar el saldo,porque ya se han reportado tarjetas sin fondos.
Empleados de la tienda refirieron que desde el viernes pasado el establecimiento ha sido abastecido de víveres para poder atender a los que mandó el PRI. Sobre los motivos de por qué enviaron a tanta gente, comentaron: “Pues vienen de Neza y les queda cerca; también está la de San Juan de Aragón, pero la tarjeta yo creo la pueden hacer válida en cualquier Soriana”.
Familias enteras llegaban a la tienda a surtir la despensa. Algunas sólo llevaron bolsas de frijol, arroz y aceite. Otras, cajas de cereal, paquetes con rollos de papel de baño. Hubo quien adquirió colchones o electrodomésticos.
En las filas en las cajas las conversaciones eran abiertas: ¿Cuántas tarjetas te dieron? ¿Cuántos votos conseguiste? Ahora sí el PRI se puso al parejo, pues iba por la grande.
De acuerdo con encargados del servicio de atención a clientes de la tienda Soriana, la tarjeta que se canjea por víveres antes era utilizada para hacer pagos anticipados y abastecerse. Era conocida como tarjeta Prepago; sin embargo, ya se descontinuó y ahora hay un nuevo producto que se llama Mi Ahorro.
Prepago supongo que la sacaron por un acuerdo con la áreas gerenciales. Nosotros no sabemos cómo se hacen esos convenios, expusieron.

Anuncia AMLO que impugnará la elección

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Roberto Garduño y Alma E. Muñoz
 
Periódico La Jornada
Martes 3 de julio de 2012, p. 3
El enorme cúmulo de irregularidades, la compra de millones de votos y el rebase del tope de campaña por parte de Enrique Peña Nieto, por un monto de 5 mil millones de pesos, constituyen argumentos suficientes para impugnar la elección presidencial, dijo ayer Andrés Manuel López Obrador, quien anunció que se conducirá por el camino de la legalidad, recurrirá a todas las instancias oficiales, no permitirá el fraude electoral y solicitará el cómputo de todas las actas de casilla y el conteo de votos.
El candidato del Movimiento Progresista llegó ayer por la tarde al hotel Hilton Alameda; en la puerta principal del edificio una multitud lo cobijó y, mientras lo llevaba en vilo, le recordó: ¡no estás solo, no estás solo!, y ¡presidente, presidente!
Así, acompañado por el empresario Alfonso Romo, López Obrador ingresó para ofrecer una conferencia de prensa ante decenas de periodistas. De entrada dijo: “Como lo expresé anoche, vamos a esperar los cómputos distritales y la calificación de la elección presidencial. Como se comprenderá, no puedo aceptar ningún resultado hasta no tener la plena certeza de que se respetó el voto de los ciudadanos y que no se falsificó la elección.
El mexiquense fue patrocinado por la mayoría de los medios
Estamos recabando las actas y recogiendo todos los testimonios sobre irregularidades para proceder legalmente. A todos los ciudadanos que simpatizan con nuestro movimiento, y a los integrantes de Morena, los convoco a que participen dando a conocer pruebas de anomalías cometidas antes, durante y después de la jornada electoral. Asimismo, les pido no bajar la guardia y estar pendientes de los cómputos distritales del miércoles próximo.
Sereno, sonriendo a su hijo menor, Jesús Ernesto, y a su esposa Beatriz, el candidato presidencial señaló que su convicción es democrática y su compromiso es respetar la voluntad popular;  para ello es imprescindible que no quede ninguna duda de los resultados, por el bien de México y del pueblo.
Adelantó que la elección a todas luces no fue ni equitativa ni limpia. El candidato del PRI usó dinero a raudales, miles de millones de pesos de procedencia ilícita, y rebasó por mucho lo permitido por la ley, al mismo tiempo que fue patrocinado en exclusiva por la mayoría de los medios de comunicación.
López Obrador se dio tiempo para resaltar el papel histórico de la juventud.De manera especial envío un saludo fraterno a los estudiantes, quienes han sabido estar a la altura de las circunstancias, que levantaron el orgullo de  muchos jóvenes y les dieron poderosas razones para luchar por el derecho a la información, la justicia y la auténtica democracia. Comunico a todos los mexicanos que voy a estar pendiente de todo el proceso electoral, que aún no concluye. Estaré informando todos los días.
–Algunos presidentes de otras naciones ya hablaron con Enrique Peña –se le hizo notar.
–En el caso de los mandatarios, no tienen conocimiento de nuestras leyes y por eso se procede de esa manera... yo no puedo aceptar ninguna ilegalidad.
–¿Fue una elección de Estado, en la que participaron en connivencia Felipe Calderón, Leonardo Valdés y la mayoría de medios de comunicación con Enrique Peña? –se le preguntó.
–Es parte de lo que estoy manifestando: la elección estuvo plagada de irregularidades. La actitud de Felipe Calderón es una prueba más; vamos a proceder de conformidad con la ley. Primero con los cómputos distritales; este proceso termina hasta la calificación de la elección presidencial. Vamos a acudir a todas las instancias legales y vamos a presentar las pruebas.
Nosotros hicimos lo humanamente posible. No tengo nada de qué avergonzarme, me apliqué a fondo, la gente conoció de nuestras propuestas, señaló.
Consideró que los resultados no corresponden con la realidad. Dijo que hay dos elementos determinantes: “El uso de dinero a raudales –sólo en el estado de México gastaron mil 800 millones de pesos para comprar un millón de votos– y que la mayoría de los medios de comunicación patrocinaron a Enrique Peña Nieto. Vamos a fundar estos elementos y a presentar los juicios y procesos electorales”.
–¿Confía en el fallo del tribunal electoral?
–Es muy grave lo que sucedió, es una vergüenza nacional. Los consejeros del IFE y los magistrados del tribunal electoral tienen que asumir su responsabilidad.
No pueden estar cargándonos a nosotros la responsabilidad de un hecho tan grave; me refiero a que nosotros tengamos que soportar la gran inconformidad que existe; asumo mi responsabilidad, pero la responsabilidad institucional recae en el IFE y en el tribunal electoral, que son los que deben dar la cara y enfrentar este asunto.
–¿Acepta la derrota? –preguntó una reportera.
–Yo acepto la legalidad, la transparencia. Estoy tranquilo, sé cuál es mi responsabilidad histórica.
Un hombre maduro entregó a López Obrador un documento que elaboró sobre el comportamiento del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), donde se configuraría fraudeporque en la madrugada le quitaron votos al candidato de la izquierda.
Vamos a seguir el camino de la legalidad
El abanderado del Movimiento Progresista le dijo: Sí, fue por la noche, y emitió un fuerte comentario de lo sucedido ayer: Los que votaron por Peña Nieto, los que no padecen de pobreza, lo hicieron porque apostaron por conservar el régimen de corrupción. Es muy duro lo que estoy diciendo, pero así lo hicieron.
Un corresponsal refirió que los observadores extranjeros advirtieron que hubo muchas anomalías y le preguntó si lo impugnaría. El candidato repuso: “Sí, lo vamos a impugnar. Fue demasiada sucia la elección. Fue avasallador el comportamiento de los aparatos gubernamentales; nada más el IFE registró 3 mil incidentes electorales. Yo he actuado con mucha prudencia.
El procedimiento legal lo vamos a agotar. No podemos aceptar un resultado fraudulento. ¡Nadie lo puede aceptar! Vamos a seguir el camino de la legalidad. Aunque calculo que se gastaron 5 mil millones de pesos, cuando el tope es de 360 millones.