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jueves, 5 de mayo de 2011

EJECUCIÓN DE BIN LADEN: CRIMEN DE ESTADO

Si algo debe garantizar la democracia es el derecho universal a un juicio imparcial. El asesinato de Osama Bin Laden, ordenado por el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, es un crimen de Estado contrario a los derechos fundamentales, antidemocrático e ilegal. 


No todo son felicitaciones y celebraciones por el asesinato de Bin Laden. También hay muchas voces que se alzan en el mundo contra esa ejecución ordenada por los Estados Unidos, calificándola de auténtico "Crimen de Estado", contrario a los derechos fundamentales del hombre y a la democracia, que está obligada a garantizar siempre un juicio justo e independiente al ser humano. 

La ejecución de Bin Laden es similar, desde el punto de vista del derecho, a los crímenes del GAL cometidos por el gobierno de Felipe González, cuando secuestró y eliminó a gente de ETA para combatir a la banda terrorista. Algunos miembros de su gobierno, entre ellos dos ministros, fueron encarcelados por aquellos crímenes. 

Es cierto que nuestra parte animal se alegra porque un asesino de masas ha caído, pero un demócrata debe sobreponerse a ese sentimiento primario y reconocer que ha sido Barack Obama el que ha transgredido las reglas básicas del comportamiento humano decente al ordenar la ejecución sumaria, sin juicio, de una persona, cuyos derechos son inalienables, a pesar de sus crímenes. 

Es cierto que estaba en juego el orgullo herido de Estados Unidos, la gran potencia de nuestro tiempo, vapuleada por el terrorismo el 11 de septiembre de 2001, pero no es menos cierto que uno de los principios fundamentales del derecho ha sido violado al ordenar el asesinato de un hombre, perpetrado en su hogar, en un país extranjero, sin juicio y sin defensa alguna. 

También es cierto que la política mundial está tan fanatizada, manipulada y pervertida por una clase política inepta, mentirosa y escasa de ética que muchos borregos sometidos del planeta, si les preguntas, dicen que ojalá hubiera sufrido más y que antes de matarlo deberían haberle cortado los huevos, pero esas ideas son propias del lumpen y no tienen cabida en el ordenamiento democrático. 

Si el asesinato de Obama es lícito en democracia, ¿que impide a nuestros gobernantes ordenar la ejecución de los que se oponen al poder y lo combaten? 

Muchos sólo ven en la operación la muerte de un asesino, la admirable tenacidad de EEUU, la firmeza del presidente Obama y la quirúgica precisión de los comandos Seals, pero otros ven, por encima de todo, un execrable crimen de Estado. 

Carlos Carnicero escribe en El Periódico de Catalunya que Barack Obama ha perdido su inocencia y ha ingresado en el sucio panteón de los presidentes USA que se han tomado la justicia por su mano. 

Miguel Angel Aguilar, en El País, compara la "gesta" de Obama con lo que ocurrió en España con los GAL. 

Arcadi España hace el El Mundo un análisis profundo, turbador, que comienza con una frase draconiana: Ante el cadáver liquidado de un asesino yo siempre me inclino, primero, por el Vaticano: «Un cristiano no se alegra nunca de la muerte de un hombre» 

Antonio Casado en El confidencial dice que acontecimientos de este calibre nos retratan a todos y que celebrarlo equivale a celebrar también los métodos utilizados. 

Además de críticas, el mundo del periodismo y el gran foro de Internet están plagados de preguntas sin respuestas y de sospechas. La mayoría de ellas se refieren a la escasa información proporcionada, a la imagen falsa de Osama muerto, que fue distribuida, a la increíble información de que el cuerpo del terrorista fue arrojado al mar, a la extrañeza por la torpeza estratégica de la Casa Blanca, que ha creado un martir para la rebeldía musulmana, y a otras muchas incógnitas. 

Miguel Ángel Aguilar, como muchos cientos de miles de ciudadanos en todo el mundo, se preguntan por qué no lo capturaron vivo para poder así obtener información sobre las complejas tramas organizativas de Al Qaeda. También plantea con razón que las tropas de la primera democracia del mundo se comportan de manera parecida a como lo hacían los comandos de élite de la antigua KGB soviética. 

La red está plagada de especulación y sospechas. Muchos se preguntan por qué se ha ordenado la ejecución ahora o, en el caso, más que probable, de que hubiera muerto antes, por qué se ha dado la noticia en estos momentos. Algunas de las ideas esgrimidas son las siguientes: 

- Quieren desviar la atención de la polémica desatada sobre el lugar de nacimiento de Obama –tema en el que existen serias dudas, y que ha hecho a la Casa Blanca divulgar recientemente un certificado de nacimiento- porque en caso de no haber nacido en Norteamérica sería destituido y encarcelado. Si no fuera norteamericano de origen podría estar siendo sometido a chantaje por los poseedores de los verdaderos documentos de nacimiento (en su día se habló de que estos documentos podían estar en poder del Mosad). Algo que apoyaría la hipótesis del chantaje es el hecho de que si Obama tuviera como as en la manga la posibilidad de utilizar la muerte de Bin Laden según su conveniencia, lo haría en fecha cercana a su reelección y no ahora. 

- Desviar la atención sobre el genocidio que se está perpetrando en Japón, -al mantener más de un mes la central de Fukushima emitiendo libremente radiactividad, cuando Chernobil empezó a ser enterrada a la semana de su explosión- con unos efectos mortíferos a medio plazo que podrían ser mayores que el de las bombas de Hiroshima y Nagashaki juntas. 

- Tener disponible un MOTIVO para que se lleve a cabo un ataque de bandera falsa, quizá más terrible que el de las torres gemelas, que sería fácilmente atribuible a una venganza musulmana. 

- Que sirviera de cortina de humo para ocultar un empeoramiento inminente de la crisis económico-financiera en EEUU y en todo el mundo. 

"MI PADRE FUE CAPTURADO VIVO Y EJECUTADO"

Islamabad, Paquistán.- La hija menor de edad de Osama Bin Laden asegura que su padre, el terrorista fugitivo más buscado del mundo, fue capturado vivo y ejecutado por las fuerzas especiales estadounidenses durante los primeros minutos de la operación lanzada contra el complejo fortificado de Bilal Town, en la localidad de Abbottabad, según señalan altos cargos militares en declaraciones a varios medios locales.
El ejército paquistaní accedió al recinto una hora después del ataque estadounidense y, junto a cuatro cadáveres acribillados, encontró a 16 personas maniatadas con bridas de plástico. De ellos, nueve eran niños de entre 2 y 12 años y tres, mujeres, según informan varios medios locales. Del grupo, tres niños y cuatro niñas eran hijos de los dueños de la vivienda, Arshad y Tareq, respectivamente, por lo que los otros dos eran hijos de Bin Laden, incluida la hija, de 12 años. Ella es la que ha declarado a la prensa local que su padre fue capturado y ejecutado.
De las dos mujeres, una es la última esposa del líder de Al Qaeda, Amal Ahmed Abdulfattah, nacida en Yemen en 1982. Recibió un tiro en la pierna, al parecer tras interponerse para proteger a Bin Laden. Se supone que la otra mujer podría ser la médico personal de Bin Laden, que sufría dolores renales. Tras la operación, los militares de EEUU volaron hacia Afganistán. No pudieron llevarse a los familiares del líder terrorista porque no disponían de plazas suficientes en el helicóptero (el otro aparato del operativo fue derribado durante el ataque), según informan medios locales. Sí se llevaron dos búfalos, una vaca y 50 gallinas, según ha asegurado Ahmed Abdulfattah a la prensa local.
Todos los niños están "en lugar seguro y están siendo atendidos de conformidad con la ley", según ha informado el Ministerio de Exteriores paquistaní mediante un comunicado. "Algunos han necesitado cuidados médicos y están siendo atendidos en las mejores instalaciones posibles. Serán entregados a sus países de origen". Según informa Al Arabiya, los familiares de Bin Laden han sido trasladados a la localidad de Rawalpindi, cerca de Islamabad. Están siendo atendidos en el hospital local, adonde fueron transportados en helicóptero, según ha informado un miembro de las fuerzas armadas paquistaníes.
Respecto a la mujer muerta, los militares paquistaníes sostiene que podría ser o bien la mujer de Bin Laden o un familiar cercano, dado que habría sacrificado su vida por él. "Según nuestra información, hizo de escudo ante Bin Laden durante la operación y fue ejecutado por los comandos estadounidenses", según ha señalado un cargo militar a Al Arabiya.
Las Fuerzas especiales estadounidenses solo se llevaron dos cuerpos en el helicóptero. Se supone que uno era el de Bin Laden y el otro, el de su hijo. Cuando llegaron los soldados y las agencias de seguridad paquistaníes, los comandos de EEUU ya sobrevolaban las montañas del cinturón tribal de Pakistán, de camino a Afganistán.

lunes, 2 de mayo de 2011

BOLETÍN ESPECIAL: LA MUERTE DEL MAS BUSCADO



COMPLEJO DONDE MATARON A BIN LADEN




Bin Laden ha muerto, ¿y ahora qué?

  • La operación ha acallado a todos los que aseguraron que ya estaba muerto
  • Su muerte tendrá consecuencias para Al Qaeda, la seguridad mundial y EE.UU.
  • El revulsivo moral para EE.UU. beneficiará al presidente Barack Obama

LUIS DE LA CORTE (RTVE.es) 
"¿Qué ocurriría si Bin Laden fuera capturado o eliminado?". Desde finales de 2001 hasta hace muy pocas horas esa era la pregunta esencial que se planteaba a cualquier experto en terrorismo yihadista. Y cuando se omitía solo era para ser sustituida por otra: "¿cree usted que Osama Bin Laden pudiera estar muerto?".
Este segundo interrogante ha dejado de tener sentido, salvo para recordar el crédito que no pocas personas y algún que otro medio de comunicación supuestamente bien informados concedieron a ciertos rumores que tan bien encajaban en diversas versiones conspirativas de la denominada “guerra contra el terror”.
El destino ha querido que fuera Barack Obama, y no el presidente George W. Bush, quien pusiera fin a esos rumores: no, la Casa Blanca no mantuvo oculta la muerte de Bin Laden sino que la buscó con ahínco y tardó casi diez años en conseguirla. Ahora ya lo sabemos.
De modo que regresamos a la otra cuestión, la única que siempre resultó relevante: "¿qué ocurrirá ahora que se ha confirmado la muerte del líder y fundador de Al Qaeda?". Plantear una respuesta tajante a este tipo de interrogantes resulta enormemente aventurado y, por ello, lo más sensato sería limitarse a explorar las diversas consecuencias que podrían seguir al suceso.

La sucesión al frente de Al Qaeda

Como mínimo, las repercusiones de la muerte de Bin Laden podrían hacerse notar en tres áreas diferentes. La primera de ellas, por supuesto, remite al futuro de la propia Al Qaeda, al menos a lo que los analistas llaman “Al Qaeda central”: el núcleo de líderes yihadistas de alto rango y el pequeño grupo de avezados militantes que hasta ahora respondían a las órdenes directas de Bin Laden y que permanecían en su entorno más próximo.
Lo cierto es que esta Al Qaeda original ya lleva años viviendo una etapa de decadencia y no hay duda de que la pérdida del carismático líder saudí supone un durísimo golpe que pone en riesgo su misma continuidad. De entrada, cundirá seguramente la desorientación entre los servidores directos de Osama y es posible que algunos militantes decidan ocultarse, poner tierra por medio o desvincularse de la organización.
Por su parte, es de esperar que los líderes de Al Qaeda central que aún permanecen vivos traten de tomar el relevo de Bin Laden como primera autoridad, empezando por el número dos: el egipcio Ayman Al Zawahiri.
Pero que Bin Laden fuera capaz de concitar el respaldo unánime de todos los jefes de Al Qaeda no garantiza que pueda lograrlo alguno de sus lugartenientes, y es sabido que el propio Al Zawahiri mantiene relaciones problemáticas con alguno de sus compañeros.

Posibles represalias para vengar su muerte

Así que no sería extraño que Al Qaida central padeciera de inmediato o en breve plazouna crisis de sucesión. Dicha crisis conllevaría la fragmentación de una organización terrorista menguante y, en el peor de los casos para Al Qaeda (y el mejor para el mundo) podría acelerar su disolución.
La eliminación de Bin Laden tampoco puede dejar de afectar a las otras manifestaciones del movimiento yihadista global. No puede descartase que grupos o individuos ideológicamente afines a Al Qaeda pero desconectados de tal organización intenten reaccionar en las próximas semanas o meses actuando con violencia para vengar la muerte de su “héroe”.
La efectividad de complot terroristas improvisados puede ser variable, pero es lógico que las agencias de seguridad de todos los países occidentales y de Pakistán y Afganistán se apresten a extremar las medidas de vigilancia para tratar de prevenir este tipo de ataques.

Un empujón para la reelección de Obama

Barak Obama anuncia la muerte de Bin Laden
En otro sentido, las organizaciones yihadistas y franquicias de Al Qaeda que permanecen activas en otras partes del mundo lamentarán la muerte del sheyj Bin Laden y tratarán de aprovecharla con fines propagandísticos. Una vez desaparecido sus hagiógrafos recordarán aquellas palabras suyas pronunciadas hace ya algunos años para hablar de su futura propia muerte: "tanto si matan a Bin Laden como si sobrevive, el despertar ha empezado, alabado sea Alá".
Por este y otros motivos, es seguro que las filiales de Al Qaeda y los yihadistas en general no interrumpirán sus actividades ni pondrán en cuestión sus métodos violentos ni sus agendas políticas, al menos no a corto plazo. De otro lado, las páginas web yihadistas se convertirán en escenario de una intensa pugna entre los líderes radicales que ya llevan cierto tiempo tratando de tomar el lugar de Osama.



Este efecto moral aumentará la popularidad del presidente Obama. Habrá que observar cómo afecta a las relaciones diplomáticas y la colaboración con Pakistán, una cuestión delicada sobre la que es difícil pronunciarse en estos momentos.

Luis de la Corte Ibáñez. Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad. Universidad Autónoma de Madrid