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miércoles, 15 de septiembre de 2010

FESTEJO POLÉMICO: UN GRITO DE 230 MDD



Muchos en México esperaban que el bicentenario de la independencia de México, que se celebra esta semana, sería una ocasión para que el país se mire al espejo y reflexione sobre lo que es y lo que quiere ser.

Sin embargo, la celebración —en un contexto de dificultades económicas, y en plena lucha contra el narcotráfico que está sacudiendo al país— ha sido blanco de acusaciones de malgasto de dinero y falta de planificación.

El blanco principal de las críticas ha sido el desfile que, este miércoles, recorrerá el Paseo de la Reforma y llegará hasta el Zócalo de la capital, donde poco antes de la medianoche el Presidente Felipe Calderón emitirá el tradicional "grito de la Independencia" y dará paso a un espectáculos de luces y fuegos artificiales que darán la bienvenida al día de la Independencia, el 16 de septiembre.

"Esta celebración es muy importante porque puede contribuir a hablar sobre la identidad de México y puede ser muy útil para iniciar un recorrido de orgullo y unificación nacional", dice Marco Balich, uno de los productores extranjeros contratados por el gobierno de México para organizar el desfiles y los festejos en la capital.

La factura de la fiesta asciende a más de US$45 millones, por un evento que durará unas ocho horas y que será retransmitido a todo el país.

Las críticas no sólo apuntan al desfile, sino también a los otros cientos de proyectos, obras públicas y eventos organizados para festejar el bicentenario, con un costo total de unos US$230 millones.

Según una encuesta publicada este lunes por el periódico Reforma, ocho de cada diez ciudadanos de la capital mexicana opinan que el gasto en los festejos es demasiado alto.

Retraso

Muchos mencionan el caso de la "Estela de Luz" como el ejemplo de mal manejo de las celebraciones.

El monumento —una torre de más de 100 metros de altura que está siendo construida frente al Bosques de Chapultepec, en la capital— sería el principal legado de los festejos del bicentenario para futuras generaciones.

Sin embargo, la obra no estará lista hasta fines de 2011 —es decir, después del próximo aniversario de la independencia— y su presupuesto casi se duplicó, hasta llegar a los más de US$50 millones.

El gobierno asegura que el retraso y el creciente costo se debe a un estudio de riesgo sobre la construcción hecho en Canadá, que descubrió que la estructura tiene que ser más firme de lo calculado para poder soportar el flujo de vientos y cualquier actividad sísmica.

"Podríamos haber construido algo a toda velocidad que en 10, 15 o 20 años pudiera estar en riesgo, y tomamos la decisión responsable de construir una pieza que pueda estar segura en los próximo 50, 100 o 200 años", le asegura a BBC Mundo Alonso Lujambio, secretario de Educación y responsable de los festejos.

La obra en el Distrito Federal no es la única que ha generado controversia.

"La Victoria Alada", una escultura de bronce diseñada por Ricardo Motilla Moreno y erguida en el estado de Guanajuato para conmemorar la histórica fecha, "es un monumento al despilfarro", dijo recientemente la escritora Elena Poniatowska.

"Su presupuesto alcanzaría para edificar las casas que la sociedad agradecería mucho más que una estatua copiada de la Victoria de Samotracia", sentenció Poniatowska.

Canción

La polémica, además, tocó también el que debería ser uno de los aspectos más festivos del bicentenario.


La canción oficial "El Futuro es milenario", compuesta por Jaime López e interpretada por el cantante Aleks Syntek, fue recibida con un aluvión de críticas.

Su mezcla de pop comercial con géneros puramente mexicanos —como el mariachi y sonidos prehispánicos— no agradó a muchos en México.

Syntek decidió suspender temporalmente su cuenta en Twitter debido a los comentarios negativos sobre la canción y el gobierno se vio obligado a aclarar que la canción no era, como se pensaba, el "himno" del bicentenario, sino sólo un elemento musical para agregar a los festejos.

En plena euforia nacionalista —donde las banderas mexicanas se hacen cada vez más presentes en cada esquina del país—, muchos creen que el gobierno está aprovechando los festejos para distraer a los ciudadanos de los problemas del país.

Pero también, la misma polémica sobre los festejos está haciendo públicas las preguntas que muchos mexicanos se hacen en estas épocas históricas, como la que se hacía el escritor Enrique Serna en la revista Nexos.

"Si nos quisiéramos tanto, como se quieren los franceses o los ingleses, ¿necesitaríamos gastarnos dos mil millones de pesos para proclamarlo ante el mundo?"

Información de Julián Miglierini, BBC-Mundo, México.

martes, 14 de septiembre de 2010

¡MUERA EL MAL GOBIERNO!


Álvaro Delgado



MÉXICO, D.F., 13 de septiembre (apro).- Nadie ama a su patria por ser grande sino porque es suya, decía Séneca, y por eso, al cumplirse 200 años del inicio de la gesta de Independencia, es válido exclamar que viva México, pero también se impone gritar, con indignación, la proclama de Miguel Hidalgo: “¡Muera el mal gobierno!”
Sí, muera el mal gobierno, porque los sustitutos del priato han dado a los mexicanos en una década más de lo mismo.
Porque, de ser echado el PAN de Los Pinos en 2012, seguirá administrándose la misma dosis.
Porque, como partido de derecha, no tiene proyecto de nación, sino de facción.
Muera el mal gobierno, porque Felipe Calderón comete la insolencia de sentirse la patria.
Porque incumplió su compromiso de moderar la opulencia y la indigencia.
Porque el alza de impuestos y la creación de nuevos, así como los incrementos en precios de gasolinas y la electricidad, perjudican a los más pobres.
Porque se somete a la opulenta élite y le permite no pagar multimillonarios impuestos.
Porque se sigue arrojando al infierno de la pobreza a más de la mitad de los mexicanos y se sigue acumulando fortunas al amparo del poder.
Muera el mal gobierno, porque la corrupción y la impunidad lo han penetrado hasta la médula.
Porque vale más las complicidades con Juan Molinar y el parentesco con Margarita Zavala que la vida de 49 bebés de la guardería ABC.
Porque han empujado al tobogán del olvido y la impunidad los asesinatos de los niños Almanza, de los 15 adolescentes en una fiesta en Ciudad Juárez, de los dos estudiantes del Tecnológico de Monterrey, de la señora Gabriela Pintado Terroba…
Porque la comisionada del Instituto Nacional de Migración (INM), Cecilia Romero, se mantiene en el puesto sobre los cadáveres de 72 indocumentados asesinados en Tamaulipas.
Porque desprecia a Diego Fernández de Cevallos y no quiere aclarar su secuestro.
Porque su “guerra” ha producido carnicerías cotidianas que ya superan los 30 mil muertos.
Porque mientras combate a cárteles “malos”, como Los Zetas, los que encabezan el “bueno”, Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada, pasean por donde les da la gana.
Porque los engaños sobre la captura de Edgar Valdés, La Barbie, sólo ratifican lo que sustenta al grupo gobernante: La mentira.
Muera el mal gobierno porque se entrega el patrimonio nacional a los magnates Germán Larrea, del Grupo México, y Emilio Azcárraga, de Televisa.
Porque Televisa ya no es sólo la secretaría de Educación, sino el suprapoder nacional.

Porque no sólo el crimen silencia a los medios de comunicación, sino el dinero público a carretadas y ha vuelto alcahuetes a periodistas que hasta se muestran como honorables.
Porque la militarización de la República, que la propaganda oficial y oficiosa atribuye a la “valentía” de Calderón, esconde los apetitos de represión.
Porque cada que Calderón convoca a la unidad, hace todo para dinamitarla.
Muera el mal gobierno, porque en la opulenta banalidad del Bicentenario exhibe que confunde lo grandiosos con lo grandote.
Porque, ignorante, quiso liquidar a Pedro Moreno y Víctor Rosales como héroes de la Independencia.
Porque, supremo ignorante de la historia, ha dejado en el olvido y en el abandono a sitios clave de la Independencia y desdeña la Revolución.
Porque, al fin fanático, se somete al clero vociferante que excomulgó a los insurgentes.
Muera el mal gobierno, porque, en vez de editar masivamente Los Sentimientos de la Nación, presentados por José María Morelos y Pavón el 14 de septiembre de 1813, para discutir su vigencia, Calderón hizo escribir la historia a su conveniencia y, sobre todo, sepultar la fraudulenta elección de 2006.
En Historia de México, el libro editada por el Fondo de Cultura Económica (FCE) que se pretende sea la historia oficial del panismo, hay por lo menos un capítulo falaz. Es el titulado “México contemporáneo (1988-2008)”, cuyo autor contratado por el gobierno de Calderón, Enrique Krauze, describe que la elección de 2006 fue impecable:
“En los meses anteriores a la elección del 6 de julio de 2006 el país se polarizó entre los partidarios del Peje (sic) y sus críticos. El propio político tabasqueño, creyendo que su ventaja era definitiva, cometió varios errores tácticos que a la postre, para sorpresa general, determinaron su derrota ante Calderón por estrechísimo margen. Durante el último semestre de 2006 (el periodo de la elección y la toma de posesión) el país vivió momentos de peligrosa tensión, pero la civilidad privó sobre la provocación y las amenazas de violencia. El 1 de diciembre de 2006, Felipe Calderón tomó posesión y dio inicio al segundo periodo presidencial del PAN.”
Y enseguida, el autor colma de elogios a Calderón:
“De un estilo discreto y ejecutivo que contrasta vivamente con el de su antecesor, Calderón se propuso asumir y enfrentar una guerra que México había postergado por demasiado tiempo: La lucha frontal contra el crimen organizado.”
Muera el mal gobierno, en fin, porque la propaganda multimillonaria de Calderón ya tiene hartos a los mexicanos, a los que desprecia.
Aun así, no es hora de guardar silencio. ¡Viva México! ¡Muera el mal gobierno…!

delgado@proceso.com.mx

TEATRO DEL BICENTENARIO: SALTILLO Y MONCLOVA

GOBIERNO DEL ESTADO DE COAHUILA Y SECRETARÍA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
PRESENTAN

LOS DUEÑOS DE LA PATRIA
O de cómo Iturbide llegó a ser Emperador y luego Santa Anna también.

De Miguel Ángel Tenorio

Puesta en escena de la Asociación Coahuilense de Teatristas
Dirección Gustavo García

Con la participación de reconocidos y talentosos actores locales como JUAN ANTONIO VILLARREAL, RENÉ GIL, AMADO RAMÍREZ, JESÚS VALDÉS, MÓNICA ALMANZA, RAFAEL HERNÁNDEZ, ALIDA HERNÁNDEZ, JOSÉ LUIS ZAMORA, ANA LUISA AGUILAR, EDUARDO RAMÍREZ, BERNARDO VEGA, FRANCISCO RAMÍREZ, FRANCISCO IDROGO, JAVIER QUINTANA, FEDRA ALBA, OZIEL OCHOA, CESAR ZUÑIGA.

MARTES 14 DE SEPTIEMBRE, TEATRO DE LA CIUDAD FERNANDO SOLER, 20:30 HRS
Entrada gratuita, solicite pases de cortesía en el Teatro de la Ciudad.
Apta para adolescentes y adultos

FUNCION EN MONCLOVA EL VIERNES 17 DE SEPTIEMBRE
EN EL TEATRO DE LA CIUDAD, 20:30 HRS

jueves, 9 de septiembre de 2010

RAZONES PARA FESTEJAR A MÉXICO


Por Alfredo Harp Helú
Septiembre 2010

Los mexicanos tenemos miles de razones para festejar el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución. Sinceramente, no se trata de lanzar fuegos pirotécnicos al aire en una noche estrellada o lluviosa, sino participar activamente en la transformación del país que todos deseamos.

Los mexicanos tenemos memoria, aprendemos de nuestros errores y, aunque volvamos a repetirlos, seguimos aprendiendo. Sí, es verdad, hay cosas del país que duelen y producen una tristeza profunda, pero recordemos que México ha vivido momentos duros y difíciles y ha logrado darle la vuelta a la tortilla. ¿Qué no podría darle otro giro una vez más?... Pero ese giro no se da por sí mismo, requiere de mexicanos dispuestos y comprometidos a voltear la masa del comal.

Los motivos de celebración pueden ser infinitamente más numerosos a los que expongo y es posible que una gran mayoría esté de acuerdo conmigo y hasta los complementen. Mirar hacia el futuro con pasos firmes es posible con la participación de todos los mexicanos. Si no, nos limitaremos a juzgar y a vivir la incertidumbre.

México es un país libre, con historia, es también nuestro hogar y el de nuestras familias y amigos. No hay como llegar a casa, sentir el olor a comida recién hecha y que te reciban con un plato de sopa caldosa. Que llame tu cuate sólo para preguntarte cómo te sientes.

Estas son buenas razones para festejar porque a pesar de sus problemas, como México no hay dos. Nuestro país promete y está lleno de esperanza. Y si alguien piensa que es falso, pregúntense: ¿a quién no se le enchina la piel cuando está rodeado de muchos mexicanos y entonamos el himno nacional?... también reflexionen ¿dónde llevamos el "¡Viva México!"?....

La abrumadora mayoría de los mexicanos nos levantamos para trabajar por un país más justo, productivo y amable. Sabemos que no hay nada como la marchanta de un mercado o un taco de frijoles refritos, que el verdadero milagro es el fervor del pueblo hacia la Virgen de Guadalupe y que el anciano más venerado es el ahuehuete del Tule; nos tranquiliza la bendición de nuestra madre y la oración que hacemos cada noche con nuestros hijos; motiva abrir la cortina de un negocio y ver a los niños con su uniforme rumbo al colegio. Sabemos que la mejor forma de decirle a una mujer cuánto la amas es con un trío y que la dama más dichosa es la que despierta con una serenata de mariachis. Los mexicanos siempre hemos estado juntos en los lanzamientos de Fernando Valenzuela, así como en los goles de Hugo Sánchez y el Chicharito Hernández, llevamos colgadas las medallas obtenidas en los juegos olímpicos y la voz de Pedro Infante es también la nuestra.

Para quienes comparten mi sentir, el país más bello del mundo es México y tenemos razón: Taxco merece una visita apasionada; el asombro se encuentra en las momias de Guanajuato; las ballenas grises de Baja California nos hacen sentir pequeños; el color rojo más intenso está en el brillo de la Sierra Tarahumara; el Mar de Cortés es realmente el acuario del mundo; las preguntas comienzan ante una cabeza Olmeca de Tabasco y Veracruz; una vista aérea de la Mixteca parece un cuadro de Francisco Toledo; de norte a sur florecen poetas; Coatlicue provoca simultáneamente horror y admiración de su belleza; las piezas de barro del Museo de Antropología parecen salidas de los hornos de los alfareros actuales; no hay playas más hermosas que las de las costas mexicanas; las ciudades virreinales fueron coloreadas por sus canteras; la voz de los ancestros se escucha desde Paquimé, pasando por Tzintzuntzan, Monte Albán hasta Calakmul; verdaderamente Cuernavaca es la ciudad de la eterna primavera; las tumbas mayas reflejan la grandeza de nuestro país; los mejores alcatraces son los de Diego Rivera; las ciudades mineras resaltan por su caótica urbanización ordenada; la mejor cobija es una ceiba de la selva lacandona y los atardeceres parecen pintados por Rufino Tamayo.

México, además de su hermosura, tiene un alma que palpita y que se refleja en nuestra solidaridad en cada colecta de la Cruz Roja; en los bebés mixes que llevan una flauta en la boca antes de caminar; en las grandes letras que hemos heredado; en el estado de Oaxaca que se hablan más lenguas que en el continente europeo; en la geografía que nos ha brindado una de las mayores biodiversidades del mundo; en los empresarios mexicanos que compiten internacionalmente y ofrecen millones de empleos; en que la Universidad Nacional Autónoma de México recibe diariamente a cerca de 300,000 alumnos y junto con el Instituto Politécnico Nacional y otras instituciones educativas fomentan la investigación científica en nuestro país; en que los institutos nacionales de salud son de los mejores del mundo; en saber que los Lasallistas, Maristas y Jesuitas llevan más de 100 años educando a niños y jóvenes mexicanos; en que el aroma más sugestivo es una cazuela de mole hirviendo.y así, podríamos pasar horas enumerando las emociones que nos regala cada rincón de la República Mexicana.

Hay demasiadas razones para festejar y la celebración consiste en saber que tenemos mucho por hacer, que vale la pena trabajar por México activa y permanentemente en la construcción del futuro. Se trata de ejercer un compromiso voluntario y personal, sin acarreados. Cada uno tiene una función importante y las voces internas saben bien cómo lograrlo. La multiplicación es mayor que la suma, de ahí la necesidad de unir voluntades. Recordemos que somos mayoría los mexicanos que compartimos estos deseos.

Las responsabilidades son innumerables. No sólo señales culpables, busca soluciones, actúa, ejerce tu voto y evita actos de corrupción. Cada uno podemos y debemos ayudar a lograr el cambio. ¿No crees que es necesario comunicar a tus hijos los valores y aprender de aquellos que tienen otra cultura, una lengua distinta y tradiciones diferentes?..., ¿no sería más productivo destacar las virtudes de México que pasarnos la vida quejando?... Si no conoces tu pasado y tu país no podrás llegar lejos. Es importante participar en las actividades culturales que fomenten la convivencia social, recreativa y deportiva. Acciones pequeñas también transforman nuestro entorno, hagamos algo más que separar basura; sembremos árboles y ahorremos agua y energía. La participación de la sociedad civil es vital para lograr nuestros deseos. No podemos olvidar que la base de nuestra economía sea la pequeña y mediana empresa, ya que son las mayores empleadoras. Apoya para que los avances tecnológicos permitan que ningún mexicano prescinda de la educación media superior y superior, así como programas que prevengan las adicciones. Exijamos policías y autoridades eficientes y honestas. Valoremos la labor del ejército y la marina de México.

Hay mucho por hacer, nuestro país requiere del talento de sus ciudadanos. El tiempo corre y es hora de ponernos a trabajar con metas a corto plazo.

¡Esta sí es una manera de celebrar a nuestro querido México!

domingo, 5 de septiembre de 2010

LIBRO RECOMENDADO: LA INCREIBLE HAZAÑA DE SER MEXICANO


Blog invitado: http://hojeandolibros.blogspot.com
Por Daniel Emilio Pacheco

LA INCREIBLE HAZAÑA DE SER MEXICANO
Autor: Heriberto Yépez


En medio de la supuesta euforia que se vive, con motivo de las celebraciones de la independencia y la revolución mexicana, se anuncian pantallas gigantes para transmitir espectáculos impresionantes, que mostraran la grandeza nacional. Toda actividad gubernamental lleva agregada la terminación "bicentenario".
Sin embargo, lo mas deprimente y a la vez, ridículo, qué encuentro en este momento, es la definición gubernamental, de lo que significa México, y por ende lo que es, ser mexicano. Pero, esta campaña publicitaria, y la burla que ha generado por parte de la población, descubre una necesidad en el mexicano.
Aun mas, entusiasmados en la celebración de los recuerdos, poco, muy poco, se planifica para el futuro. No existe un proyecto a largo plazo -por no decir, que ni a corto plazo- carecemos de una definición de identidad como mexicanos -aparte de la cubeta de cangrejos, que cita Hugo Sánchez- considero que no soy el único que ve estas carencias, qué se vuelven necesidad.
En cuanto a la literatura, estas fechas históricas, también tienen lo suyo, encuentro investigaciones de los temas patrios sumamente interesantes, leo novelas históricas buenas, y otras que son simples y prescindibles. Asi qué, al encontrar este libro, encontré una interesante opinión, sobre un tema necesario.
Aquí encontré una definición muy completa de lo que es el mexicano. No es la descripción bonita y agradable que trata de incentivar y hacer sentir bien en base a una falsa exaltación. Tampoco es la versión negativa y gris, que busca la compasión y el abatimiento, que lleva al conformismo. En el transcurso del ensayo el autor muestra claras, divertidas y muy reales estampas del ser mexicano.
Una descripción detallada del mexicano, en base al inicio mismo de la raza, es decir, ir al origen, permite resolver dudas y aclara comportamientos. Pero sobre todo, abre los ojos a una realidad qué no se quiere o no se sabe ver. El pueblo mexicano tuvo un inicio, mezcla de razas y costumbres. De ahí se debe de partir para entender lo que somos, y lo que podemos ser.
La escritura de Heriberto Yépez, no goza de la simpatía de todos los lectores de su libro, y por oídas ¡hasta de quien ni lo ha leído!, yo creo importante, dos consideraciones:
- El hecho de que no nos simpatice como lectores, un escritor, no es razón suficiente, para desestimar sus razonamientos. En un ensayo como este -La increíble hazaña de ser mexicano- la argumentación es lo importante, lo trascendente. Tratar de desestimar un argumento, sin exponer razones validas, es ilógico.
- Es el arraigado trasfondo religioso, de nuestra nación, lo que hace que veamos un comportamiento mesiánico, en cualquier persona qué proponga alternativas contrarias a las tradicionales. Y por supuesto, la persona que se atreva a sugerir tal cambio, es atacada en base a su persona, pero en la mayoría de los casos, sin destruir los argumentos qué expone. Argumentar es complicado, requiere razonar, trabajar una idea, exponerse a estar en un error, por eso no cualquiera lo hace, es más fácil tratar de desacreditar a la persona.
De la edición. Portada divertida y bien lograda. Impresión limpia. Letra de buen tamaño para la lectura. Editorial TEMAS DE HOY entrega uno de los libros mas interesantes sobre el mexicano en mucho, mucho tiempo.
Me gusto el riesgo que corrió el autor, considero que estamos ante un ensayo importante, una obra qué define de una forma muy clara, varias de las características del mexicano. Y no se piense qué estoy de acuerdo con todo lo expuesto por Heriberto Yépez, mi cosmovisión y la de él, no es la misma, pero eso no influye para reconocer el buen trabajo que presenta en su libro.