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martes, 15 de mayo de 2012
jueves, 22 de julio de 2010
DURMIÓ EN SU CAMA Y ESCRIBIÓ LIBRO SOBRE CASO PAULETTE
En entrevista con W Radio, Amanda de la Rosa, amiga de Lisset Farah, madre de Paulette, dijo que “yo dormí en esa cama (…) igual y un poco escabroso, pero no vi nada de malo ahí pues lo que buscábamos era una niña que no estaba en su casa, pero nunca me imagine que fuera encontrada ahí”.
Luego de que encontraron el cadáver de Paulette, Amanda de la Rosa se reunió con sus abogadas. “Al parecer estuviste, al menos 20 horas en el mismo metro cuadrado donde se encontró el cuerpo de Paulette. Tu situación legal es más complicada de lo que imaginábamos”, le explicó Bárbara Castro, abogada penalista que, junto con Ana Katiria Suárez Castro, llevaron la defensa legal de la mujer que durmió tres días en la cama de la niña, y amiga de Lizette Farah Farra, mamá de la pequeña de cuatro años.
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Amanda llamó de inmediato a “un buen amigo que trabaja en el gobierno del Estado de México”, quien le dijo que estaba muy preocupado por ella y le advirtió que los teléfonos de ambos estaban intervenidos. “Lo único que te puedo decir es que te consigas un buen abogado. Adiós”. Y le colgó.
La abogada Ana Katiria sugirió “hacer contraespionaje y mandó una Mata Hari a alguna de las autoridades”, relata Amanda en ¿Dónde está Paulette? Crónica de una testigo, libro que acaba de comenzar a circular en librerías del país.
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–¿Cómo fue que le pusieron una Mata Hari al funcionario del Estado de México? -le pregunto a Amanda en una entrevista realizada en las instalaciones de Editorial Océano.
–Pues es que estábamos en guerra. En esos días vi cerca la posibilidad de irme 50 años a la cárcel, y era una posibilidad real. Había judiciales afuera de mi casa. Yo prendía las noticias y decían que me estaban buscando. Estábamos en guerra, y lo que fuera era bueno, y mi abogada Katiria dijo: ‘vamos a ver cómo le hacemos para usar artimañas femeninas, artimañas milenaria efectivas’. Y pues así fue. Ella fue la que organizó, que conocía a tal y tal y tal, y efectivamente funcionó. El cuate al que le mandamos la chica, habló”.
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Gracias a esa información, las abogadas de Amanda supieron que las autoridades mexiquenses habían solicitado la colaboración del gobierno de Veracruz para hacer un cateo en la casa de campo que tiene la familia De la Rosa en Xalapa. También se enteraron de que la policía iba a buscar al ex esposo de Amanda.
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La autora del libro se preocupó porque cinco meses antes había estado en la residencia de Xalapa con familia de Lizette: su esposo Mauricio y las dos niñas. “¿Y si se le olvidaron unos calcetines a Paulette”, pensó angustiada.-
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Amigas distanciadas
Unos días antes de la desaparición de la pequeña, Amanda viajó con Lizette al Fraccionamiento Pedregal, en Cabo San Lucas, donde se reunieron con seis o siete amigos, todos casados, excepto el “VTP”. “Eran judíos y se dedicaban al negocio de los textiles: uno tenía la fábrica, el otro distribuía las telas; un tercero era dueño de la tienda, y así”, cuenta De la Rosa. “El ‘VTP’ trataba muy bien a Lizette. Era uno de los muchos hombres que había perdido la cabeza por ella, y eso que tenía menos de un mes de conocerla. Desde que éramos adolescentes, me tocó ver a docenas de individuos enamorarse de Lizette, quien ejercía un poder muy fuerte sobre ellos”, cuenta.
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En Cabo San Lucas, Lizette le contó a Amanda que varios hombres le habían pedido que dejara a su esposo, que la recibirían con todo y sus hijas. Que le ofrecían propiedades, joyas, pero que ella no quería dejar a “su gordito” porque era “un tipazo”, que “lo adoraba” y que “se llevaban muy bien”.
Ya iniciada la investigación, Amanda terminaría confesando a la policía mexiquense que habían hecho ese viaje ocultándole a Mauricio que serían acompañadas por varios hombres, lo cual abriría un frente de ruptura entre las amigas, que se conocían desde la primaria.
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La voz de Amanda se quiebra cuando relata que hace unos días se reunió con Lizette. “Yo no sabía si me iba a pegar, si me iba a gritar, yo no sabía qué me iba a encontrar. Con lo que me encontré fue con que fue súper linda conmigo, divina conmigo. Me abrazó, me dijo que me quería mucho y yo también. Nos encerramos como cinco horas a platicar, y pues pasaron cosas muy fuertes entre nosotras. La sigo queriendo pero sí, estamos distanciadas, pero creo que con el tiempo vamos a volver a retomar nuestra amistad; pero por el momento las dos necesitamos digerir lo que vivimos”.
Lizette ya conoce el libro. Le dijo que contó con mucha precisión lo que realmente ocurrió, aunque no está de acuerdo en que haya revelado ciertas cosas. Amanda dice que el 100% de lo escrito es verdad. “No hay una sola mentira en el libro”, asegura
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Los perros sí ladraron
Amanda de la Rosa viste un impecable conjunto beige, medias negras y una mascada. Las uñas vienen de azul; los anillos, vistosos. Luce segura durante la entrevista con KIOSKO. No parece dudar cuando cuenta que está convencida de que el cuerpo inerte de Paulette estuvo nueve días en un agujero de la cama en la que ella durmió tres días. No olió nada, no sintió ninguna vibra extraña. Considera que las autoridades del Estado de México, a fin de cuentas, hicieron bien su trabajo, aunque admite que al inicio de las investigaciones iban por mal camino. “Pero fue por culpa de la psicóloga esa que trataba de inculpar a Lizette, pero luego corrigieron para no fabricar culpables”, dice.
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“Y al final de cuentas, te juro, y esto es muy importante: mis respetos a las autoridades, de verdad. Para ellos lo más fácil era fabricar un culpable y sacarlo a la luz. Fabricar un culpable y ya, el pueblo hubiera dicho ‘bravo’, cómo se decía en otras épocas. Sin embargo, prefirieron tragarse su orgullito, reconocer que habían cometido errores, y no metieron a inocentes a la cárcel”, opina.
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No obstante, en el libro siembra semillas que parecerían apuntar hacia lo contrario. Relata, por ejemplo, que en algún momento le preguntó a Lizette si había buscado debajo de la cama y que su amiga le respondió: “Sí, también, varias veces”. También refiere que “los policías quitaron un sábana de la cama de Paulette. No la destendieron, sólo zafaron la sábana. Se la dieron a oler a los perros y fueron departamento por departamento a tratar de localizar a la niña”. –
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De la Rosa destaca que la primera noche que durmió ahí advirtió que faltaba una de las sábanas, pero que no buscó un por qué ante tal anomalía.
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“Las principales sospechosas ante nuestros ojos eran las nanas: las hermanas Erika y Martha Casimiro. Pensábamos que alguna de ellas pudo haber sacado a la nena y entregársela a alguien con quien podría estar en contubernio, pero Lizette las defendía, confiaba en ellas”, dice. “Erika dijo que cuando entró a la recámara vio la cama sin destender, lo que nos daba a pensar que alguien había sacado a la niña cuidadosamente. Lo único que podíamos hacer era esperar a que llamaran por teléfono para pedir rescate” añade Amanda.
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También le pareció raro que no cambiaran las sábanas el jueves posterior a la desaparición de la niña. Todos los jueves lo hacían. Quizá vieron el cuerpo ese día y optaron por no decirlo para no verse involucradas, especula. Amanda está convencida que la mala impresión que sobre Lizette tuvieron las autoridades mexiquenses se originó luego de que declararan las nanas, quienes la pintaron como una mamá desapegada a sus hijas, lo cual, dice De la Rosa, no es cierto.
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La autora del libro llegó a ver hasta 150 personas en el edificio buscando a Paulette, además de perros entrenados quienes, por cierto, sí ladraron en el cuarto de la niña, pero las autoridades no prestaron atención, dice, porque era obvio que ahí estuviera el olor de la Paulette.
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Ella, por su parte, nunca destendió por completo la cama. Por las mañanas sólo las estiraba, cuenta.
Amanda ahora está convencida de que Paulette siempre estuvo en el cuarto. Con la mirada fija en el entrevistador, dice: “Nada más lo recuerdo y empiezo a sudar. Mira, yo creo que fue un caso atípico por dónde lo veas. Todo lo que sucedió fue extrañísimo, te diría que un caso en un millón o un caso en cien millones. Es un caso muy raro, y pues yo ¿qué te puedo decir? Pues yo nunca vi nada, yo no sentí nada, no oí nada, no sentí mala vibra, no soñé nada extraño, no, no, no”.
A centímetros de Paulette
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La autora del libro es egresada de la Universidad Iberoamericana, donde estudió la licenciatura en Comunicación, con especialización en Letras.
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Ha escrito guiones para programas de televisión y redactado textos periodísticos para varias revistas, por lo cual no le resultó difícil llevar una bitácora de lo que vivió durante los dos meses que duró el infierno del caso Paulette, ni escribir posteriormente el libro, el cual está narrado de manera ágil y amena, como un thriller en el que dos grandes amigas se ven envueltas en una tragedia llena de contradicciones y situaciones extremas. “Lo que vivimos le pudo haber pasado a cualquier ciudadano”, dice.
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Amanda de la Rosa fue quien diseñó la campaña de comunicación en redes sociales, que en pocos días atrajo la atención de millones de personas, y asesoró a la familia para captar la atención de los medios de comunicación.
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En ese sentido, la labor de Amanda de la Rosa fue todo un éxito, pues el caso Paulette es quizá el asunto mediático más sonoro de los últimos años.
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De la Rosa también revela que en medio de la investigación, Mauricio y su familia comenzaron a desconfiar de la inocencia de Lizette. Que tuvieron fuertes discusiones en esos días y que su amiga llegó a sufrir agresiones, incluso físicas, asegura la autora del libro.
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Ella aún no puede dormir bien, mira debajo de la cama. Los ojos de Amanda se humedecen, sus manos tiemblan. “Todo fue muy escabroso, escabroso y macabro, y se me enchina el cuero nada más de pensar que mis pies rozaron a Paulette, y que tal vez estuve a centímetros de ella. Y no fue un ratito: fueron tres noches”, dice antes de llevarse la taza de té a los labios
Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/cultura/63414.html
SOBRE LA AUTORA
Amanda de la Rosa Friscione nació en Texas, Estados Unidos. Es egresada de la Universidad Iberoamericana, donde estudió la licenciatura de Comunicación, con especialización en Letras.
Se desempeña como periodista y ha hecho guiones para televisión. Como articulista, escribe para diversas revistas, entre ellas Chilango, Quo y Marie Claire. También ha publicado reportajes en National Geographic, Traveler y Travel & Leisure.
viernes, 28 de mayo de 2010
Carpetazo a Paulette
Fernando Belaunzarán - Blog: La Lonchería
No fueron los peritajes sino el cálculo electoral lo que determinó cerrar el caso Paulette. Sabían que iban a convencer a muy pocos, pero decidieron optar por el olvido ante la imposibilidad de contar con credibilidad. El control de daños se baso en la certeza de que el ridículo es momentáneo y la memoria flaca, y que más costoso sería mantener abierto un asunto que no podía terminar bien para la PJEM por la sencilla razón de que todo lo hicieron mal.
La imposibilidad de sostener acusación alguna con visos de ganar la causa se debe a los errores cometidos en la eventual “escena del crimen”, pues no hubo siquiera el mínimo control en el cuarto de Paulette de las personas que entraban y salían, ni cuidado, por tanto, de la evidencia. Se violaron los protocolos más elementales de la investigación en este tipo de casos al grado de permitir que fuera usado por visitas. Cubren su ineptitud cubriendo un crimen y sacrifican a Bazbaz como si con eso se eximieran de su responsabilidad de proporcionar justicia.
Al cerrar un caso que resultaba incómodo a las aspiraciones presidenciales de Enrique Peña Nieto por exhibir las deficiencias de su procuraduría, prefiriendo cortar por lo (in) sano, le hicieron un enorme daño a las instituciones de justicia del país, ya de por sí desacreditadas y que no se resarce utilizando a Bazbaz como “chivo expiatorio”.
Atentando contra la más elemental de las inteligencias y pasando por encima del sentido común anunciaron oficialmente “la muerte accidental” de Paulette sin molestarse siquiera en contestar alguna de las muchas dudas razonables que echan por tierra la hipótesis de que la niña se mató solita. Y lo peor de todo, descalifican cualquier cuestionamiento que se haga con el sanbenito de que se busca sacar raja política con lo que, por cierto, escupen al cielo, pues no pudo haber decisión más descaradamente política que la de cerrar el caso.
En efecto, los defensores –pocos, pero los hay- del carpetazo a las investigaciones aducen que hay interés político en los ataques a la resolución y, por lo tanto, invitan a ser políticamente correctos y no pegarle al puntero en las encuestas. Según esto, no hay otro camino que ser fiel creyente de la verdad oficial. De tal suerte que todos debemos creer que los perros detectan sólo el olor de los vivos y de ninguna manera el de los muertos, que las sábanas se quitan sin destender las camas, que las visitas que durmieron en la habitación de Paulette lo hicieron sin reponer dichas sábanas, que las nanas mienten al decir que sí tendieron la cama, que la niña se escurrió solita al escondite y también solita se asfixió y, para acabarla de amolar, también debemos creer que se tardó nueve días en expeler el olor característico de los muertos.
Lo que necesita Peña Nieto son crédulos, por no decir cretinos.
Además, nos llaman a olvidar detalles incómodos, como el que tras arraigar a padres y nanas y asegurar la casa todavía se tardaron dos días en encontrar a Paulette. ¿O para qué aseguraron el hogar sino para buscarla allí? Y peor aún, tras descubrir el cuerpo y presumir asesinato y ya no desaparición, es decir, cuando el asunto se torna más grave, levantan inmediatamente los arraigos. De tener listo el espectáculo de la madre filicida meten reversa para construir el alucinante y bochornoso cuento de la “cama asesina”. Si la equivocación primera fue caer en la tremenda irresponsabilidad de señalar a la progenitora como culpable de homicidio de su propia hija sin tener los elementos para ello, el segundo no se quedó atrás para cerrar el caso a costa de lo que fuera, olvidando lo que debiera ser central: Paulette y la justicia que su memoria merece.
Para sustentar el carpetazo se arguye a las pruebas de la “ciencia”. Se nos dice que todo lo que presumió Bazbaz en su informe final es posible, y que todo fue una conjunción de lamentables casualidades. Lo que no hablan es de probabilidades: de cuántos niños en México se asfixian solos con su propio colchón; de cuántos niños tardan en descomponerse nueve días después de muertos; de cuántos perros ignoran el olor de la persona que buscan teniéndola en el mismo cuarto; de cuántas personas pueden sacar sábanas sin destender camas; de cuántos policías pueden ser tan ineptos de no encontrar lo que buscan durante nueve días teniéndolo bajo sus narices. Y por supuesto, tampoco cuáles son las probabilidades de que todo eso se junte en un solo caso. Es posible, por supuesto, que uno se saque la lotería mil veces, pero no por eso sucede.
La renuncia de Bazbaz no le otorga un gramo de justicia al caso, aunque es evidente que su permanencia en el cargo se había hecho imposible. Es un distractor que pretende dirigir la indignación contra “el villano” de la incompetencia y no sobre lo que es más importante que es la realización de una investigación profesional que no esté subordinada al interés político. Es hasta impúdico que hasta a los padres se les utilice, teniendo la espada de Damocles encima, para que se presten a la estrategia mediática de control de daños de Peña Nieto. Lo que no podemos aceptar es que la justicia en el caso Paulette sea la primera víctima de la sucesión presidencial del 2012
De paso…Calderón. El titular del Ejecutivo mexicano recabó muchas palmadas en la espalda, palabras de aliento y aplausos de parte del gobierno de Estados Unidos y legisladores demócratas, pero muy pocos resultados. Es sincero el aprecio y buena disposición de la administración de Obama hacia Felipe Calderón –lo ven como el presidente mexicano que desafió los “tabúes nacionalistas” para ofrecer una colaboración sin precedentes en materia de seguridad y como el “valiente” que confrontó al crimen organizado- aunque no compartan su estrategia de combate a las drogas y perciban, como la inmensa mayoría de los mexicanos, que “la guerra” está fuera de control. No digamos ya la opinión pública estadounidense que se mostró muy crítica frente a los resultados obtenidos y puso en duda que se enfrentara a todos los cárteles por igual.
Hace apenas un par de semanas, Hillary Clinton afirmaba que la violencia del narco había rebasado los límites de la imaginación y que era necesario enfrentarlo con mayor inteligencia, lo cual coincidió con la nueva estrategia norteamericana frente a las drogas que rompe radicalmente con la concepción que dominaba desde Nixon de priorizar el combate punitivo de la producción y la distribución de estupefacientes. Ahora el gobierno norteamericano se avocará en disminuir el consumo mediante la educación, programas de información, rehabilitación de adictos y otras medidas que apuestan por persuadir conciencias y no reprimirlas. Mientras tanto, crece la marihuana médica en entidades de la Unión Americana e incluso en el lugar donde dio Calderón su épico discurso del combate al narcotráfico y capital de Estados Unidos, Washington DC, acaba de aprobarla. Por eso es que parece realmente anticlimático que en México se mantenga una política que no puede sino calificarse como fracasada y desastrosa, pues no sólo no ha disminuido ni oferta ni demanda sino que se ha desatado una espiral de violencia incontenible que cimbra no sólo a una sociedad que vive en la zozobra sino al Estado mismo.
Es verdad que FCH no tiene mucho margen de maniobra por la lucha política básicamente militar, pero bien podría haber aprovechado la coyuntura del viraje norteamericano para convocar a la construcción de una política de Estado en consonancia con lo que ocurre en la región (EU y Canadá). Si esperamos a que los estadounidenses detengan la venta masiva de armas y su transito a México nos van a salir raíces. Los que tenemos la premura del problema somos nosotros, pues la inmensa mayoría de los muertos son mexicanos y se dan de éste lado de la frontera. De seguir igual es escalofriante pensar en qué condiciones institucionales, de gobernabilidad y estabilidad se dará el 2012…
Punto y aparte.
Indignante que el gobierno de Jalisco se oponga a que se proporcione la píldora del día siguiente a las mujeres violadas. Con ello se pone en contra de las víctimas y las vejan por segunda ocasión. La Suprema Corte de Justicia de la Nación está obligada jurídica y moralmente a hacer que ese estado cumpla con las disposiciones del Sector Salud y le otorgué esa opción a las mujeres que de por sí ya padecieron un crimen deleznable que tiene muchas secuelas y poner en su lugar a ese gobernador que no aprende ni por la experiencia del padre Maciel al que antaño le prendía incienso…
La detención de Greg Sánchez es sospechosamente electoral. Alo mejor resulta ser igual que el michoacanazo que detuvo a una cantidad de alcaldes y funcionarios con cargos que se desvanecieron y no fue sino un acto de campaña. Lo que no hay duda es del uso faccioso que se hace de la justicia y de su manejo oportunista justo cuando Peña Nieto necesitaba un escándalo para desviar la atención del rídiculo nacional que hizo con el carpetazo al caso Paulette…
El Santos tuvo el campeonato en sus manos, pero falló tres panales consecutivos cuando tenía en la lona al diablo. ¡Increíble!…Vienen los partidos verdaderamente exigentes para la selección mexicana y nos daremos cuenta del verdadero nivel con el que se llega a la Copa Mundial.
Por lo pronto después del partido con Inglaterra me uno al grito de la afición: “Hagan goles, no sándwiches”…
Fuente: http://laloncheria.com/2010/05/27/carpetazo-a-paulette/
No fueron los peritajes sino el cálculo electoral lo que determinó cerrar el caso Paulette. Sabían que iban a convencer a muy pocos, pero decidieron optar por el olvido ante la imposibilidad de contar con credibilidad. El control de daños se baso en la certeza de que el ridículo es momentáneo y la memoria flaca, y que más costoso sería mantener abierto un asunto que no podía terminar bien para la PJEM por la sencilla razón de que todo lo hicieron mal.
La imposibilidad de sostener acusación alguna con visos de ganar la causa se debe a los errores cometidos en la eventual “escena del crimen”, pues no hubo siquiera el mínimo control en el cuarto de Paulette de las personas que entraban y salían, ni cuidado, por tanto, de la evidencia. Se violaron los protocolos más elementales de la investigación en este tipo de casos al grado de permitir que fuera usado por visitas. Cubren su ineptitud cubriendo un crimen y sacrifican a Bazbaz como si con eso se eximieran de su responsabilidad de proporcionar justicia.
Al cerrar un caso que resultaba incómodo a las aspiraciones presidenciales de Enrique Peña Nieto por exhibir las deficiencias de su procuraduría, prefiriendo cortar por lo (in) sano, le hicieron un enorme daño a las instituciones de justicia del país, ya de por sí desacreditadas y que no se resarce utilizando a Bazbaz como “chivo expiatorio”.
Atentando contra la más elemental de las inteligencias y pasando por encima del sentido común anunciaron oficialmente “la muerte accidental” de Paulette sin molestarse siquiera en contestar alguna de las muchas dudas razonables que echan por tierra la hipótesis de que la niña se mató solita. Y lo peor de todo, descalifican cualquier cuestionamiento que se haga con el sanbenito de que se busca sacar raja política con lo que, por cierto, escupen al cielo, pues no pudo haber decisión más descaradamente política que la de cerrar el caso.
En efecto, los defensores –pocos, pero los hay- del carpetazo a las investigaciones aducen que hay interés político en los ataques a la resolución y, por lo tanto, invitan a ser políticamente correctos y no pegarle al puntero en las encuestas. Según esto, no hay otro camino que ser fiel creyente de la verdad oficial. De tal suerte que todos debemos creer que los perros detectan sólo el olor de los vivos y de ninguna manera el de los muertos, que las sábanas se quitan sin destender las camas, que las visitas que durmieron en la habitación de Paulette lo hicieron sin reponer dichas sábanas, que las nanas mienten al decir que sí tendieron la cama, que la niña se escurrió solita al escondite y también solita se asfixió y, para acabarla de amolar, también debemos creer que se tardó nueve días en expeler el olor característico de los muertos.
Lo que necesita Peña Nieto son crédulos, por no decir cretinos.
Además, nos llaman a olvidar detalles incómodos, como el que tras arraigar a padres y nanas y asegurar la casa todavía se tardaron dos días en encontrar a Paulette. ¿O para qué aseguraron el hogar sino para buscarla allí? Y peor aún, tras descubrir el cuerpo y presumir asesinato y ya no desaparición, es decir, cuando el asunto se torna más grave, levantan inmediatamente los arraigos. De tener listo el espectáculo de la madre filicida meten reversa para construir el alucinante y bochornoso cuento de la “cama asesina”. Si la equivocación primera fue caer en la tremenda irresponsabilidad de señalar a la progenitora como culpable de homicidio de su propia hija sin tener los elementos para ello, el segundo no se quedó atrás para cerrar el caso a costa de lo que fuera, olvidando lo que debiera ser central: Paulette y la justicia que su memoria merece.
Para sustentar el carpetazo se arguye a las pruebas de la “ciencia”. Se nos dice que todo lo que presumió Bazbaz en su informe final es posible, y que todo fue una conjunción de lamentables casualidades. Lo que no hablan es de probabilidades: de cuántos niños en México se asfixian solos con su propio colchón; de cuántos niños tardan en descomponerse nueve días después de muertos; de cuántos perros ignoran el olor de la persona que buscan teniéndola en el mismo cuarto; de cuántas personas pueden sacar sábanas sin destender camas; de cuántos policías pueden ser tan ineptos de no encontrar lo que buscan durante nueve días teniéndolo bajo sus narices. Y por supuesto, tampoco cuáles son las probabilidades de que todo eso se junte en un solo caso. Es posible, por supuesto, que uno se saque la lotería mil veces, pero no por eso sucede.
La renuncia de Bazbaz no le otorga un gramo de justicia al caso, aunque es evidente que su permanencia en el cargo se había hecho imposible. Es un distractor que pretende dirigir la indignación contra “el villano” de la incompetencia y no sobre lo que es más importante que es la realización de una investigación profesional que no esté subordinada al interés político. Es hasta impúdico que hasta a los padres se les utilice, teniendo la espada de Damocles encima, para que se presten a la estrategia mediática de control de daños de Peña Nieto. Lo que no podemos aceptar es que la justicia en el caso Paulette sea la primera víctima de la sucesión presidencial del 2012
De paso…Calderón. El titular del Ejecutivo mexicano recabó muchas palmadas en la espalda, palabras de aliento y aplausos de parte del gobierno de Estados Unidos y legisladores demócratas, pero muy pocos resultados. Es sincero el aprecio y buena disposición de la administración de Obama hacia Felipe Calderón –lo ven como el presidente mexicano que desafió los “tabúes nacionalistas” para ofrecer una colaboración sin precedentes en materia de seguridad y como el “valiente” que confrontó al crimen organizado- aunque no compartan su estrategia de combate a las drogas y perciban, como la inmensa mayoría de los mexicanos, que “la guerra” está fuera de control. No digamos ya la opinión pública estadounidense que se mostró muy crítica frente a los resultados obtenidos y puso en duda que se enfrentara a todos los cárteles por igual.
Hace apenas un par de semanas, Hillary Clinton afirmaba que la violencia del narco había rebasado los límites de la imaginación y que era necesario enfrentarlo con mayor inteligencia, lo cual coincidió con la nueva estrategia norteamericana frente a las drogas que rompe radicalmente con la concepción que dominaba desde Nixon de priorizar el combate punitivo de la producción y la distribución de estupefacientes. Ahora el gobierno norteamericano se avocará en disminuir el consumo mediante la educación, programas de información, rehabilitación de adictos y otras medidas que apuestan por persuadir conciencias y no reprimirlas. Mientras tanto, crece la marihuana médica en entidades de la Unión Americana e incluso en el lugar donde dio Calderón su épico discurso del combate al narcotráfico y capital de Estados Unidos, Washington DC, acaba de aprobarla. Por eso es que parece realmente anticlimático que en México se mantenga una política que no puede sino calificarse como fracasada y desastrosa, pues no sólo no ha disminuido ni oferta ni demanda sino que se ha desatado una espiral de violencia incontenible que cimbra no sólo a una sociedad que vive en la zozobra sino al Estado mismo.
Es verdad que FCH no tiene mucho margen de maniobra por la lucha política básicamente militar, pero bien podría haber aprovechado la coyuntura del viraje norteamericano para convocar a la construcción de una política de Estado en consonancia con lo que ocurre en la región (EU y Canadá). Si esperamos a que los estadounidenses detengan la venta masiva de armas y su transito a México nos van a salir raíces. Los que tenemos la premura del problema somos nosotros, pues la inmensa mayoría de los muertos son mexicanos y se dan de éste lado de la frontera. De seguir igual es escalofriante pensar en qué condiciones institucionales, de gobernabilidad y estabilidad se dará el 2012…
Punto y aparte.
Indignante que el gobierno de Jalisco se oponga a que se proporcione la píldora del día siguiente a las mujeres violadas. Con ello se pone en contra de las víctimas y las vejan por segunda ocasión. La Suprema Corte de Justicia de la Nación está obligada jurídica y moralmente a hacer que ese estado cumpla con las disposiciones del Sector Salud y le otorgué esa opción a las mujeres que de por sí ya padecieron un crimen deleznable que tiene muchas secuelas y poner en su lugar a ese gobernador que no aprende ni por la experiencia del padre Maciel al que antaño le prendía incienso…
La detención de Greg Sánchez es sospechosamente electoral. Alo mejor resulta ser igual que el michoacanazo que detuvo a una cantidad de alcaldes y funcionarios con cargos que se desvanecieron y no fue sino un acto de campaña. Lo que no hay duda es del uso faccioso que se hace de la justicia y de su manejo oportunista justo cuando Peña Nieto necesitaba un escándalo para desviar la atención del rídiculo nacional que hizo con el carpetazo al caso Paulette…
El Santos tuvo el campeonato en sus manos, pero falló tres panales consecutivos cuando tenía en la lona al diablo. ¡Increíble!…Vienen los partidos verdaderamente exigentes para la selección mexicana y nos daremos cuenta del verdadero nivel con el que se llega a la Copa Mundial.
Por lo pronto después del partido con Inglaterra me uno al grito de la afición: “Hagan goles, no sándwiches”…
Fuente: http://laloncheria.com/2010/05/27/carpetazo-a-paulette/
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lunes, 24 de mayo de 2010
Las tres versiones de Bazbaz sobre la muerte de Paulette
La semana pasada, sólo dos días antes de la conferencia para dar a conocer los resultados sobre la investigación de la muerte de Paulette Gevara, había tres resultados diferentes: La primera versión fue titulada: “Accidente”; la segunda: “Los padres sabían, pero sin consignarlos”, y la tercera: “Consignar a los padres por homicidio culposo”.
El Economista cuenta con una copia de las tres “versiones” sobre las que el equipo del gobierno mexiquense decidió cuál era la mejor; fue la primera, como se sabe ahora, pero lo que no se hizo público ese viernes es que la conclusión de la versión tres, la cual concluye que había indición para consignar a los padres por homicidio culposo.
El procurador Alberto Bazbaz tuvo acceso a estas tres versiones y aceptó dar a conocer la primera. La coincidencia de las tres es que fue muerte accidental; sin embargo, en la segunda y en la tercera hablan de las contradicciones de la pareja Gebara Farah y de “indicios” con los que cuenta la PGJEM para demostrar que ambos sabían de la muerte y ubicación del cuerpo de la menor, temas que fueron omitidos en la primera versión.
El gobernador Enrique Peña Nieto puso como fecha el 21 de mayo por la tarde para que el Procurador hiciera públicos los resultados. Bazbaz Sacal hizo el anunció a las 11:30 de la mañana a los medios de comunicación y tan sólo en 10 minutos leyó la versión 1: “Accidente’’.
La redacción de las tres opciones, que constan de cuatro cuartillas y media, son similares. Sólo cambian en la determinación jurídica que asumió el Procurador mexiquense, donde dijo que no admitiría en este caso que calificó como una “tragedia humana” la existencia de injusticia e impunidad.
Ventilar que los padres sabían sin consignarlos
Luego de detallar el tipo de pruebas periciales, forenses y criminalísticas realizadas por la Procuraduría General de la República (PGR), la agencia estadounidense Federal Bureau Investigation (FBI), la de España y especialistas mexicanos, en esta versión establece: cuentan con indicios para demostrar que los padres conocían de la muerte y ubicación del cuerpo de la menor “dando parte a las autoridades de su presunta desaparición por miedo a ser consignados por el delito de homicidio culposo.
“Esto nos explica las diversas contradicciones y actitudes de los involucrados, mismas que nos llevaron a seguir distintas líneas de investigación, todas ellas construidas conforme con las evidencias y con estricto apego a derecho”.
Y se asumía la decisión de acuerdo con el artículo 9, fracción IX, inciso “C” de la Ley Orgánica de la Procuraduría del Estado de México que “permite no consignar cuando tratándose de un delito culposo haya sufrido (el imputado) un daño de carácter moral de difícil superación”, indica el documento.
Consignar a los padres por homicidio culposo
Esta versión detalla que los dictámenes de la PGJ del Estado de México son apegados a la verdad histórica. “Esto último en “lo personal me deja muy tranquilo, ya que con base en la investigación científica de PGR y FBI, se confirma que el accionar de esta institución y de las personas involucradas en el caso Paulette fue profesional, técnico y con apego a derecho”.
Y agrega que “además” de las conclusiones que sobre el caso entregó la PGR y el FBI, “la PGJE cuenta con indicios para demostrar que los padres, ambos, conocían de la muerte y la ubicación del cuerpo de la menor y lo ocultaron, dando parte a las autoridades de su presunta desaparición por miedo a ser consignados por el delito de homicidio culposo”.
“A partir de estos hechos, hemos decidido actuar conforme con derecho y cumplimentar una orden de aprehensión en contra de Lissette Farah y Mauricio Gebara por homicidio culposo”. Ésas fueron las partes que se “cocinaron”, pero sólo una fue concluyente, la del accidente.
Crédito: Rubén Torres/El Economista
El Economista cuenta con una copia de las tres “versiones” sobre las que el equipo del gobierno mexiquense decidió cuál era la mejor; fue la primera, como se sabe ahora, pero lo que no se hizo público ese viernes es que la conclusión de la versión tres, la cual concluye que había indición para consignar a los padres por homicidio culposo.
El procurador Alberto Bazbaz tuvo acceso a estas tres versiones y aceptó dar a conocer la primera. La coincidencia de las tres es que fue muerte accidental; sin embargo, en la segunda y en la tercera hablan de las contradicciones de la pareja Gebara Farah y de “indicios” con los que cuenta la PGJEM para demostrar que ambos sabían de la muerte y ubicación del cuerpo de la menor, temas que fueron omitidos en la primera versión.
El gobernador Enrique Peña Nieto puso como fecha el 21 de mayo por la tarde para que el Procurador hiciera públicos los resultados. Bazbaz Sacal hizo el anunció a las 11:30 de la mañana a los medios de comunicación y tan sólo en 10 minutos leyó la versión 1: “Accidente’’.
La redacción de las tres opciones, que constan de cuatro cuartillas y media, son similares. Sólo cambian en la determinación jurídica que asumió el Procurador mexiquense, donde dijo que no admitiría en este caso que calificó como una “tragedia humana” la existencia de injusticia e impunidad.
Ventilar que los padres sabían sin consignarlos
Luego de detallar el tipo de pruebas periciales, forenses y criminalísticas realizadas por la Procuraduría General de la República (PGR), la agencia estadounidense Federal Bureau Investigation (FBI), la de España y especialistas mexicanos, en esta versión establece: cuentan con indicios para demostrar que los padres conocían de la muerte y ubicación del cuerpo de la menor “dando parte a las autoridades de su presunta desaparición por miedo a ser consignados por el delito de homicidio culposo.
“Esto nos explica las diversas contradicciones y actitudes de los involucrados, mismas que nos llevaron a seguir distintas líneas de investigación, todas ellas construidas conforme con las evidencias y con estricto apego a derecho”.
Y se asumía la decisión de acuerdo con el artículo 9, fracción IX, inciso “C” de la Ley Orgánica de la Procuraduría del Estado de México que “permite no consignar cuando tratándose de un delito culposo haya sufrido (el imputado) un daño de carácter moral de difícil superación”, indica el documento.
Consignar a los padres por homicidio culposo
Esta versión detalla que los dictámenes de la PGJ del Estado de México son apegados a la verdad histórica. “Esto último en “lo personal me deja muy tranquilo, ya que con base en la investigación científica de PGR y FBI, se confirma que el accionar de esta institución y de las personas involucradas en el caso Paulette fue profesional, técnico y con apego a derecho”.
Y agrega que “además” de las conclusiones que sobre el caso entregó la PGR y el FBI, “la PGJE cuenta con indicios para demostrar que los padres, ambos, conocían de la muerte y la ubicación del cuerpo de la menor y lo ocultaron, dando parte a las autoridades de su presunta desaparición por miedo a ser consignados por el delito de homicidio culposo”.
“A partir de estos hechos, hemos decidido actuar conforme con derecho y cumplimentar una orden de aprehensión en contra de Lissette Farah y Mauricio Gebara por homicidio culposo”. Ésas fueron las partes que se “cocinaron”, pero sólo una fue concluyente, la del accidente.
Crédito: Rubén Torres/El Economista
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viernes, 21 de mayo de 2010
PUDO MAS EL DINERO: MUERTE DE PAULETTE FUE "ACCIDENTE"
21 de Mayo de 2010, 01:18pm ET
TOLUCA, México (AP) - Las autoridades concluyeron el viernes que la muerte de Paulette Gebara Farah de 4 años fue un accidente, un caso que conmocionó al país tras aparecer el cuerpo en su propia habitación varios días después de haber sido reportada como desaparecida.
El procurador de Justicia del Estado de México, Alberto Bazbaz, leyó un comunicado con las conclusiones de la investigación que incluyó decenas de dictámenes periciales y declaraciones.
"Ante las constancias que obran en el expediente, en forma destacada dictámenes periciales que sostienen que la muerte de la menor fue un accidente, y toda vez que se ha agotado la investigación sin existir prueba pendiente que desahogar, se ha determinado concluir la investigación sin ejercer acción penal en contra de alguna persona", señaló.
Bazbaz dijo que los estudios señalan que la menor se desplazó por sí misma hasta el pie de su cama, donde fue encontrada muerta nueve días después.
"La posición donde fue encontrada la menor corresponde a la posición donde falleció, es decir, la posición original y final son la misma", añadió.
El caso se opone a las primeras declaraciones de Bazbaz, quien días después de encontrar el cadáver dijo que estaba convencido de que había sido un homicidio y que la madre de la menor era la principal sospechosa. Al paso de los días, sin embargo, declaró que se debía esperar para llegar a una conclusión.
Paulette, una niña con discapacidad motriz y de habla, presuntamente desapareció de su lujoso apartamento de dos pisos entre la noche del domingo 21 de marzo y la mañana del lunes 22.
El caso comenzó a atraer la atención desde que los padres reportaron su desaparición y lanzaron una campaña nacional que incluyó la divulgación de la foto de la niña, incluidos anuncios de gran tamaño en avenidas de la ciudad y los suburbios.
La historia dio un vuelco cuando poco más de una semana después informó que Paulette fue encontrada muerta por asfixia dentro de su propia habitación.
Las autoridades sometieron a prisión preventiva por una semana a los padres de la menor y sus dos nanas, aunque fueron liberados posteriormente.
LOS BARBAROS DEL NORTE opinan: Si a eso que hicieron se le puede llamar "justicia", entonces es mejor ser un ilegal en Arizona. Que poca vergüenza de Bazbaz y de su Jefe Peña Nieto. Una mancha para la precampaña.
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viernes, 2 de abril de 2010
NIÑOS ASESINADOS POR SUS PADRES
Lilia Cisneros Luján
Son dos madres, dos hijas en cada una de las familias, dos homicidios, dos realidades opuestas, muchas similitudes y también grandes diferencias: económicas, de clase y de manejo informativo.
La primera ocurrió en una unidad habitacional popular en Tlalpan. Una madre jefa de hogar, ahogó a sus dos hijas –-de 12 años- y después intentó suicidarse. La nota ocupó los noticieros un par de días. En los medios impresos apareció en la sección policíaca. La segunda era una pequeña de apenas 4 años, rubia, “misteriosamente” desaparecida, hija de una familia pudiente con todo el apoyo financiero para difundir su fotografía en la red, en panfletos distribuidos por toda la ciudad, con llamados a la ciudadanía, para dar cuenta de su paradero. Diez días escuchamos la pregunta ¿Dónde esta Paulette? Durante más de una semana percibimos la sospecha de que los “muy malos” –posibles secuestradores, la servidumbre quizá- serían responsables de haber sustraído de su hogar a una pequeña con limitaciones –niña especial declararon algunos familiares- en el habla y en su posibilidad de moverse por sí misma. De pronto las indagatorias dieron un vuelco a la historia. Los medios sacaron a la luz declaraciones –reservadas antes de lo que era evidente- del abogado de las nanas, los padres fueron arraigados, el amarillismo mediático dio paso a grabaciones, también reservadas por quien sabe que motivos, de instrucciones de la madre a la hermanita de la víctima y se empezó a perfilar una suerte de justificación “la mamá es una abogada astuta, inteligente, con desapego emocional” La imágenes de esta mujer, declarando, “no se tal vez Harry Poter, los extraterrestres……..” se repitieron y automáticamente vino una disminución en la frecuencia de la nota que ya no parecía lo más importante
¿Por qué la conferencia de prensa de la procuraduría del Estado de México, se pospuso en tiempo y forma? ¿Qué se estaba arreglando? Y regresando al primer caso de esta reflexión ¿Qué motivos consideró la procuraduría del DF para abandonar la investigación? Al parecer nadie dio lugar a la posibilidad de otra persona hubiese orillando a matar a sus hijas, a una madre, presuntamente con crisis nerviosas, de la cual los vecinos dijeron que era “trabajadora, amable y con dos niñas siempre muy peinaditas y educadas” ¿Cuál fue la postura del esposo de esta “madre casi suicida” y padre de dos gemelas cuyo futuro, al decir de un ex candidato a la presidencia de la república -también asesinado- nos fue prestado? ¿Qué han dicho los abuelos? ¿La diferencia fue el intento suicidio o la condición económica de una familia sin posibilidad de abogados y otra en la cual hasta la servidumbre goza de este privilegio?
En un escenario donde el riesgo por perder la vida, es cotidiano y solo con matices, ese futuro prestado, parece agotado por la generación adulta del presente. Las familias de hoy se enfrentan a homicidios inmersos en el sentido empresarial, cuando se vincula con el no pago del secuestro, el cobro de seguros de vida, por abuelas de auto viudas y hasta el negocio de la explotación infantil. La muerte se convierte en abominación si un bebé fallece de inanición frente a padres adictos al Internet, que olvidan alimentarlo o compañeros de clase haciendo del maltrato una moda macabra. ¿Cómo Serán juzgados los menores de edad golpeadores, que orillaron a su condiscípula adolescente a suicidarse? ¿Tendrán algún castigo los diseñadores de páginas web, que promueven este tipo de conductas degradantes?
En la descomposición social que todos estos hechos implican, los medios de comunicación –de manera muy especial los electrónicos- juegan un papel determinante al convertir a los actores de hechos tan repugnantes como el homicidio de un niño, casi en personajes de espectáculo ¿Recuerda al joven regiomontano que asesinó con saña a los hermanitos de su novia? ¿Dónde está la joven, hija por cierto de una señora vinculada con las empresas televisivas?
La teoría de la evolución sostenida por Darwin, parece haber encontrado su límite, en el resurgimiento de la bestialidad. Los bebés son matados a golpes, ahogados, envenenados o asfixiados. El futuro de niños y adolescentes se cancela por ejecuciones masivas en ciudad Juárez, Durango y quien sabe que otras latitudes del planeta en donde además los reclutan para la guerra y el suicidio fanático. La animalidad de los pedófilos alcanza incluso a instituciones religiosas. ¿Qué será más importante, destituir al jerarca de la iglesia católica –como están proponiendo quienes han hecho de éste un tema más político que de caridad- o ir a la esencia del problema procurado ayudar a la víctimas y prevenir que otros niños sufran el mismo destino?
Las reacciones irracionales, han dado al traste ya, con muchas instituciones –sociales y políticas- que la civilización forjó a lo largo de la historia. Abonaron a esto, los excesos de quienes se ocuparon de ellas, es cierto; pero nadie, para desgracia de las generaciones de nuestros hijos y nietos, ha propuesto algo mejor y por eso parece que estamos dejándolos a merced de la involución. ¿De donde asirse? Ni siquiera parece haber clavos hirvientes para que los niños puedan tener una opción que los libere de tales desgraciados incapaces de la autocrítica mucho menos del arrepentimiento. ¿Se podría enjuiciar, cuando menos moralmente, a quienes pasando por alto tales abominaciones han promovido, medallas, disminuciones de penas, traslados a cárceles menos estrictas y hasta canonizaciones de tan nefastos personajes? ¿Quién será capaz de poner coto a imitaciones extra lógicas -originadas en quien sabe donde- que permiten a los niños y jóvenes, drogarse, portar armas y usarlas contra sus iguales y en perjuicio de sí mismos?
Por lo pronto Paulette es una más de los cientos de miles de referencias en las búsquedas del Internet cuando Usted pide “mató a su hija” La nena de dulce mirada ha dejado de existir. Si hubiera nacido espartana el sacrificio se habría dado en el momento mismo de su llegada al mundo como resultado de sus limitaciones físicas. En pleno siglo XXI, con todo un universo de organizaciones altruistas y públicas que defienden los derechos de seres como ella, esta pequeña de 4 años murió asfixiada. Quizá, nunca sabremos la motivación de tal aberración. Probablemente la justificación quedará en el ámbito de la locura, una locura no privativa de su madre; sino de una sociedad enferma que parece no encontrar la brújula que la regrese al camino de la civilización y el progreso.
Son dos madres, dos hijas en cada una de las familias, dos homicidios, dos realidades opuestas, muchas similitudes y también grandes diferencias: económicas, de clase y de manejo informativo.
La primera ocurrió en una unidad habitacional popular en Tlalpan. Una madre jefa de hogar, ahogó a sus dos hijas –-de 12 años- y después intentó suicidarse. La nota ocupó los noticieros un par de días. En los medios impresos apareció en la sección policíaca. La segunda era una pequeña de apenas 4 años, rubia, “misteriosamente” desaparecida, hija de una familia pudiente con todo el apoyo financiero para difundir su fotografía en la red, en panfletos distribuidos por toda la ciudad, con llamados a la ciudadanía, para dar cuenta de su paradero. Diez días escuchamos la pregunta ¿Dónde esta Paulette? Durante más de una semana percibimos la sospecha de que los “muy malos” –posibles secuestradores, la servidumbre quizá- serían responsables de haber sustraído de su hogar a una pequeña con limitaciones –niña especial declararon algunos familiares- en el habla y en su posibilidad de moverse por sí misma. De pronto las indagatorias dieron un vuelco a la historia. Los medios sacaron a la luz declaraciones –reservadas antes de lo que era evidente- del abogado de las nanas, los padres fueron arraigados, el amarillismo mediático dio paso a grabaciones, también reservadas por quien sabe que motivos, de instrucciones de la madre a la hermanita de la víctima y se empezó a perfilar una suerte de justificación “la mamá es una abogada astuta, inteligente, con desapego emocional” La imágenes de esta mujer, declarando, “no se tal vez Harry Poter, los extraterrestres……..” se repitieron y automáticamente vino una disminución en la frecuencia de la nota que ya no parecía lo más importante
¿Por qué la conferencia de prensa de la procuraduría del Estado de México, se pospuso en tiempo y forma? ¿Qué se estaba arreglando? Y regresando al primer caso de esta reflexión ¿Qué motivos consideró la procuraduría del DF para abandonar la investigación? Al parecer nadie dio lugar a la posibilidad de otra persona hubiese orillando a matar a sus hijas, a una madre, presuntamente con crisis nerviosas, de la cual los vecinos dijeron que era “trabajadora, amable y con dos niñas siempre muy peinaditas y educadas” ¿Cuál fue la postura del esposo de esta “madre casi suicida” y padre de dos gemelas cuyo futuro, al decir de un ex candidato a la presidencia de la república -también asesinado- nos fue prestado? ¿Qué han dicho los abuelos? ¿La diferencia fue el intento suicidio o la condición económica de una familia sin posibilidad de abogados y otra en la cual hasta la servidumbre goza de este privilegio?
En un escenario donde el riesgo por perder la vida, es cotidiano y solo con matices, ese futuro prestado, parece agotado por la generación adulta del presente. Las familias de hoy se enfrentan a homicidios inmersos en el sentido empresarial, cuando se vincula con el no pago del secuestro, el cobro de seguros de vida, por abuelas de auto viudas y hasta el negocio de la explotación infantil. La muerte se convierte en abominación si un bebé fallece de inanición frente a padres adictos al Internet, que olvidan alimentarlo o compañeros de clase haciendo del maltrato una moda macabra. ¿Cómo Serán juzgados los menores de edad golpeadores, que orillaron a su condiscípula adolescente a suicidarse? ¿Tendrán algún castigo los diseñadores de páginas web, que promueven este tipo de conductas degradantes?
En la descomposición social que todos estos hechos implican, los medios de comunicación –de manera muy especial los electrónicos- juegan un papel determinante al convertir a los actores de hechos tan repugnantes como el homicidio de un niño, casi en personajes de espectáculo ¿Recuerda al joven regiomontano que asesinó con saña a los hermanitos de su novia? ¿Dónde está la joven, hija por cierto de una señora vinculada con las empresas televisivas?
La teoría de la evolución sostenida por Darwin, parece haber encontrado su límite, en el resurgimiento de la bestialidad. Los bebés son matados a golpes, ahogados, envenenados o asfixiados. El futuro de niños y adolescentes se cancela por ejecuciones masivas en ciudad Juárez, Durango y quien sabe que otras latitudes del planeta en donde además los reclutan para la guerra y el suicidio fanático. La animalidad de los pedófilos alcanza incluso a instituciones religiosas. ¿Qué será más importante, destituir al jerarca de la iglesia católica –como están proponiendo quienes han hecho de éste un tema más político que de caridad- o ir a la esencia del problema procurado ayudar a la víctimas y prevenir que otros niños sufran el mismo destino?
Las reacciones irracionales, han dado al traste ya, con muchas instituciones –sociales y políticas- que la civilización forjó a lo largo de la historia. Abonaron a esto, los excesos de quienes se ocuparon de ellas, es cierto; pero nadie, para desgracia de las generaciones de nuestros hijos y nietos, ha propuesto algo mejor y por eso parece que estamos dejándolos a merced de la involución. ¿De donde asirse? Ni siquiera parece haber clavos hirvientes para que los niños puedan tener una opción que los libere de tales desgraciados incapaces de la autocrítica mucho menos del arrepentimiento. ¿Se podría enjuiciar, cuando menos moralmente, a quienes pasando por alto tales abominaciones han promovido, medallas, disminuciones de penas, traslados a cárceles menos estrictas y hasta canonizaciones de tan nefastos personajes? ¿Quién será capaz de poner coto a imitaciones extra lógicas -originadas en quien sabe donde- que permiten a los niños y jóvenes, drogarse, portar armas y usarlas contra sus iguales y en perjuicio de sí mismos?
Por lo pronto Paulette es una más de los cientos de miles de referencias en las búsquedas del Internet cuando Usted pide “mató a su hija” La nena de dulce mirada ha dejado de existir. Si hubiera nacido espartana el sacrificio se habría dado en el momento mismo de su llegada al mundo como resultado de sus limitaciones físicas. En pleno siglo XXI, con todo un universo de organizaciones altruistas y públicas que defienden los derechos de seres como ella, esta pequeña de 4 años murió asfixiada. Quizá, nunca sabremos la motivación de tal aberración. Probablemente la justificación quedará en el ámbito de la locura, una locura no privativa de su madre; sino de una sociedad enferma que parece no encontrar la brújula que la regrese al camino de la civilización y el progreso.
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