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sábado, 17 de septiembre de 2011
viernes, 18 de febrero de 2011
PIDEN PROHIBIR VIDEOJUEGO SANGRIENTO
El mundo de los videojuegos es, una vez más, el protagonista de una polémica, en esta ocasión el escenario de la controversia es Ciudad Juárez y por ello el Congreso del estado solicita a la Secretaría de Gobernación y a la de Economía que impidan la venta en México de Call of Juarez, The Cartel.
Ubisoft, la empresa francesa de videojuegos, está trabajando en una secuela de su popular serie: Call of Juarez que en esta ocasión añade el título de The Cartel.
En la nueva entrega visitará, en una de sus misiones, la ciudad mexicana que se encuentra en la frontera con Estados Unidos y que ha sido escenario de una ola de violencia desde hace años.
El videojuego —que tradicionalmente trata sobre pistoleros en el viejo oeste— será adaptado a la vida moderna y permitirá asumir el rol de un pistolero que emprende un viaje que lo llevará “del corazón de Los Ángeles en la era moderna hasta Juárez, en México”.
“El juego traerá los mejores elementos del viejo oeste a la época moderna con una historia relevante y energética”, afirma la empresa.
Reacción en Chihuahua
La salida del videojuego despierta pasiones, aunque quizá no las esperadas por Ubisoft.
Desde hace varios años, Ciudad Juárez ha sido víctima de la violencia y por ello este miércoles el Congreso del Estado de Chihuahua aprobó por unanimidad una iniciativa del diputado priista Ricardo Bonne, para solicitar a la Secretaría de Gobernación y a la de Economía que prohíban la venta de la tercera entrega de la saga Call of Juarez, aduciendo que atenta contra la imagen de la ciudad fronteriza, considerada ahora como la más violenta del mundo.
Los legisladores del estado aseguran que el juego busca hacer una “apología” de la situación de violencia por la que atraviesa Ciudad Juárez. En la ciudad fronteriza han muerto en asesinatos relacionados con el crimen organizado, 2 mil 944 personas tan sólo durante 2010 y suman más de 6 mil en los últimos cuatro años.
Según los legisladores de la entidad al prohibir la venta del juego se protegería la imagen de la ciudad y se prevendría que los niños usen juegos que no son “educativos”.
La saga
El juego no es reciente, ya que la primera versión de Call of Juarez fue lanzada para PC en 2006 y el 5 de junio de 2007 inició su comercialización en consolas con el juego para Xbox 360. La primera parte de la saga se basa en películas del oeste americano que fueron populares en los 60 y principios de los 70. Los dos protagonistas principales del juego son Billy Candela, un joven fugitivo acusado de asesinato, y Ray McCall, un ex bandido que se hizo religioso creyendo que Dios lo había elegido para ser el instrumento de su ira.
La segunda parte de la saga (Bound in Blood) es una precuela en la que se explica cómo los hermanos McCall buscan el tesoro de Juárez, y Thomas conoce a su futura mujer y madre del coprotagonista del primer videojuego.
Sin embargo, la tercera entrega de la saga (The Cartel) es la primera que se relaciona con el narcotráfico. En las redes sociales a través de las cuales se promociona la compañía expone a los jugadores que “se embarcarán en un sangriento viaje por carretera desde Los Ángeles a Ciudad Juárez”. Asimismo, Ubisoft anuncia el juego con frases como “toma la justicia en tus manos en este moderno Western”.
Otras polémicas
• Entre los videojuegos criticados por su contenido en México también está Smuggle truck: Operation immigration, donde el jugador debe llevar una pick-up con indocumentados a través de una frontera.
• Entre los videojuegos criticados por su contenido en México también está Smuggle truck: Operation immigration, donde el jugador debe llevar una pick-up con indocumentados a través de una frontera.
• En Estados Unidos, el juego Medal of Honor fue prohibido en las bases militares porque se puede escoger un talibán para torturar a soldados estadunidenses.
• En Cuba, Call of Duty: Black Ops fue criticado por el gobierno porque una de sus misiones especiales es matar a Fidel Castro.
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lunes, 25 de octubre de 2010
INVESTIGAN QUIEN ULTIMÓ A FAMILIA SILLER GALINDO
| Jesús Torres Charles, Fiscal General de Coahuila |
Infonor
Los disparos que causaron la muerte de tres saltillenses que quedaron atrapados en el fuego cruzado de un enfrentamiento podrían haber sido hechos por agentes de la Policía Federal o la del Estado, admitió el Fiscal Jesús Torres Charles en conferencia de prensa.
Torres Charles reveló que la camioneta tipo Avalanche donde viajaban los tres saltillenses que murieron presenta impactos calibre .223, que corresponden a las armas reglamentarias de las corporaciones descritas.
Queda totalmente descartado, dijo el Fiscal, que elementos del Ejército Mexicano tengan responsabilidad en el caso.
Informó que tanto Ricardo Siller Galindo, de 14 años de edad, así como Karen Alejandra Siller Galindo, de 18 años, presentan seis impactos de bala cada uno.
En tanto que la madre de ellos, María Angélica Galindo Sánchez, de 47 años de edad, presenta 10 impactos de bala.
El Fiscal General dijo que no han determinado si los occisos presentan impactos de bala de calibres usados por el grupo de delincuentes con quienes se suscitó el enfrentamiento donde los saltillenses perdieran la vida, casi frente al Parque El Chapulín, en el cruce del bulevar Antonio Cárdenas y calle Gustavo Espinosa Mireles, que es la calle escénica que lleva al Mirador.
En ese lugar se contabilizaron 209 casquillos, de los cuales 20 son calibre .762, de "cuerno de chivo" y el resto son .223, aunque hay casquillos de más armas, precisó.
"Se van a hacer las comparaciones balísticas con las armas de todos los que utilizaron calibre .223, las corporaciones tanto de la Policía del Estado como la Federal utilizan calibre .223, entonces vamos a requerir todo este armamento, ya se toman los muestreos para determinar qué armas son las que fueron disparadas en este momento".
Torres Charles comunicó que declararán 30 elementos del Ejército, 16 de la Policía Federal y 50 de la Policía del Estado, entre estos integrantes del Grupo de Armas y Tácticas Especiales.
"Vamos a recabar la declaración de todos ellos, con las testimoniales de todos ellos, con los dictámenes periciales podríamos determinar finalmente de dónde salieron los disparos que impactaron esta camioneta".
El Fiscal explicó que antes de recibir los disparos y cuando se suscitaba el enfrentamiento, la camioneta llegó al bulevar Antonio Cárdenas, procedente de la calle Espinosa Mireles, y un oficial le dio el paso pidiéndoles que se resguardaran en una gasolinera cercana y advirtiendo a sus compañeros que se trataba de una familia civil.
Sin embargo, apuntó, a la camioneta le dispararon.
"Ellos tienen la mala fortuna de cruzar justo en el momento en que hay una balacera entre el Sentra y las patrullas de la Policía del Estado y luego bajan por el bulevar Antonio Cárdenas y es donde está el resto del convoy.
"Qué es lo que sucedió en esta segunda parte es lo que nosotros tenemos que determinar como una hipótesis de qué es lo que motivó los disparos".
"Sí quiero comentarles que es una camioneta Avalanche blanca con vidrios totalmente polarizados y que de alguna forma coincide con las descritas en otros eventos, entonces hasta ese momento digamos que podría ser el único elemento de confusión".
Dijo que si se equivocaron los elementos de la Policía del Estado aceptarán el error.
El Fiscal General informó que además de los tres saltillenses fallecidos hay otra mujer lesionada, en el enfrentamiento en calle Chihuahua y bulevar Venustiano Carranza, frente a la secundaria Margarita Maza de Juárez, así como un policía Estatal que presenta tres impactos de bala.
Torres Charles dijo que desconocen aún los motivos de los enfrenamientos propiciados por el grupo delincuencial, sin embargo, ese tipo de tácticas de guerrilla son usadas para atacar oficiales, pues los agresores ingresan en convoy, se dispersan y se reagrupan.
Torres Charles informó que en los al menos tres enfrentamientos que se dieron en la ciudad en la media noche del sábado y la madrugada del domingo participaron unos ocho vehículos de los pistoleros, en tanto que el Ejército demoró 25 minutos en sumarse.
El funcionario pidió a la comunidad confiar en los elementos policiacos y solicitó a la ciudadanía resguardarse o abrir paso cuando vean ese tipo de operativos.
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miércoles, 9 de junio de 2010
miércoles, 2 de junio de 2010
MANUAL PARA PERIODISTAS EN RIESGO
Una amenaza anónima es recibida en su sala de redacción. Un reportero está a punto de ser enviado a una zona donde dos cárteles pelean el territorio. Un capo de la droga o una institución pretende obligar a un reportero a publicar información a favor un grupo criminal. ¿Cómo enfrenta un periodista con ética y responsabilidad estas amenazas?
Reporteros experimentados en el área de seguridad diseñaron protocolos como parte del curso “Cobertura Segura: Guías para el Ejercicio Periodístico en Situaciones de Alto Riesgo”. Las guías podrán ser consultadas de forma libre en la página coberturasegura.wikispaces.com.
El curso —que duró cinco semanas y concluyó este sábado 29 de mayo en Guadalajara, Jalisco— fue diseñado por el Centro de Periodismo Digital (CPD) y el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ), asociados a la Universidad de Guadalajara y auspiciados por la Embajada de Estados Unidos en México.
Durante las mesas de trabajo, reporteros de Sinaloa, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Chiapas, Puebla, Baja California y DF abordaron el tema de la ética y se pronunciaron por respetar “tu vida y la de tus fuentes; evaluar al equipo y revisar las firmas y el abordaje de la información”.
“Hay que seguir nuestra ética personal, ser honesto y buen ser humano, mantener un nivel de vida sencilla y no fanfarrones, respetar la ley, ser coherentes y no ser ostentosos. ¿Por qué?, por congruencia”, expresaron los periodistas.
En el caso de las amenazas, afirmaron que si un colega es amenazado, todos son amenazados. “No hay diferencias entre reporteros por nivel de riesgo. Todo reportero debe conocer de protocolos de seguridad”, dijeron.
Los periodistas de Cobertura Segura advirtieron que antes de decidir enviar a un reportero a una zona caliente en la redacción, deben reunirse con directivos y editor para analizar escenarios (no salir a la calle sin antes tener un plan de trabajo).
“Debemos analizar y contextualizarnos con la zona “caliente” e informar a alguien de confianza sobre la zona a la que se acudirá”, detallaron.
Recomendaron que en caso de amenazas personales, tratar los casos de forma particular para evitar pánico en las redacciones.
El curso fue impartido por Jorge Luis Sierra, periodista y analista mexicano especializado en temas de seguridad, defensa y conflictos armados, quien cubrió la guerra de Irak en octubre de 2003 y ha analizado la lucha contra el terrorismo internacional.
También por el reportero mexicano Darío Dávila, quien ha dirigido equipos de redacción y escrito para los diarios Noroeste, Vanguardia, El Mañana, Emeequis, Reporte Índigo y ha sido becario de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano.
James Breiner, director del Centro de Periodismo, becario de la fundación Knight y ex director general del Baltimore Business Journal, aseguró que los periodistas son los pilares de la comunicación y ahora es indispensable organizarse en grupos gremiales para su propia seguridad.
Christopher Teal, cónsul de prensa y cultura del consulado de Estados Unidos en Guadalajara, señaló que ante la gravedad del problema por la falta de libertad de expresión y de prensa amenazada “todos perdemos: pierde México y perdemos nosotros, porque queremos tener socios fuertes. Y ésta es una forma de ayudarlo”.
© Periodistas seguros
Aproximarse a las ONG’s, ellas pueden además acercarnos a fuentes confiables, brindarnos información documental más rápido que la fuente oficial, y contactarnos con víctimas del crimen organizado, secuestros, desapariciones forzadas.
Caminar la ciudad ayuda a olfatear fuentes. Salir a la calle con ojos de niño. Sentir en “zonas calientes” el temor, la zozobra, en que viven sus habitantes, los ciudadanos de a pie.
Crear un ambiente de empatía con la fuente, que sienta que nos estamos poniendo en sus zapatos, ser psicólogos callejeros, solidarizarnos con lo que les ocurre.
Ser humildes cuando la ruta de información precisamente no es la correcta y virar.
© Seguridad en la calle
Informar y discutir con la redacción, el editor o coordinador la información que se va a cubrir y todas las vertientes que impliquen.
Saber dónde se ubicará el reportero para desarrollar el trabajo.
Tratar de ir acompañado del fotógrafo o de alguien.
Tratar de realizar las entrevistas en lugares públicos y concurridos, con acceso fácil.
Empaparse e investigar lo más que se pueda de la situación y de las personas involucradas.
Platicar con la redacción, editor o coordinador los aspectos que se generen de la información, para definir cómo trabajarlos, sin poner en riesgo a nadie.
(La Crónica de Hoy, 31 de mayo, 2010.
Reporteros experimentados en el área de seguridad diseñaron protocolos como parte del curso “Cobertura Segura: Guías para el Ejercicio Periodístico en Situaciones de Alto Riesgo”. Las guías podrán ser consultadas de forma libre en la página coberturasegura.wikispaces.com.
El curso —que duró cinco semanas y concluyó este sábado 29 de mayo en Guadalajara, Jalisco— fue diseñado por el Centro de Periodismo Digital (CPD) y el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ), asociados a la Universidad de Guadalajara y auspiciados por la Embajada de Estados Unidos en México.
Durante las mesas de trabajo, reporteros de Sinaloa, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Chiapas, Puebla, Baja California y DF abordaron el tema de la ética y se pronunciaron por respetar “tu vida y la de tus fuentes; evaluar al equipo y revisar las firmas y el abordaje de la información”.
“Hay que seguir nuestra ética personal, ser honesto y buen ser humano, mantener un nivel de vida sencilla y no fanfarrones, respetar la ley, ser coherentes y no ser ostentosos. ¿Por qué?, por congruencia”, expresaron los periodistas.
En el caso de las amenazas, afirmaron que si un colega es amenazado, todos son amenazados. “No hay diferencias entre reporteros por nivel de riesgo. Todo reportero debe conocer de protocolos de seguridad”, dijeron.
Los periodistas de Cobertura Segura advirtieron que antes de decidir enviar a un reportero a una zona caliente en la redacción, deben reunirse con directivos y editor para analizar escenarios (no salir a la calle sin antes tener un plan de trabajo).
“Debemos analizar y contextualizarnos con la zona “caliente” e informar a alguien de confianza sobre la zona a la que se acudirá”, detallaron.
Recomendaron que en caso de amenazas personales, tratar los casos de forma particular para evitar pánico en las redacciones.
El curso fue impartido por Jorge Luis Sierra, periodista y analista mexicano especializado en temas de seguridad, defensa y conflictos armados, quien cubrió la guerra de Irak en octubre de 2003 y ha analizado la lucha contra el terrorismo internacional.
También por el reportero mexicano Darío Dávila, quien ha dirigido equipos de redacción y escrito para los diarios Noroeste, Vanguardia, El Mañana, Emeequis, Reporte Índigo y ha sido becario de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano.
James Breiner, director del Centro de Periodismo, becario de la fundación Knight y ex director general del Baltimore Business Journal, aseguró que los periodistas son los pilares de la comunicación y ahora es indispensable organizarse en grupos gremiales para su propia seguridad.
Christopher Teal, cónsul de prensa y cultura del consulado de Estados Unidos en Guadalajara, señaló que ante la gravedad del problema por la falta de libertad de expresión y de prensa amenazada “todos perdemos: pierde México y perdemos nosotros, porque queremos tener socios fuertes. Y ésta es una forma de ayudarlo”.
© Periodistas seguros
Aproximarse a las ONG’s, ellas pueden además acercarnos a fuentes confiables, brindarnos información documental más rápido que la fuente oficial, y contactarnos con víctimas del crimen organizado, secuestros, desapariciones forzadas.
Caminar la ciudad ayuda a olfatear fuentes. Salir a la calle con ojos de niño. Sentir en “zonas calientes” el temor, la zozobra, en que viven sus habitantes, los ciudadanos de a pie.
Crear un ambiente de empatía con la fuente, que sienta que nos estamos poniendo en sus zapatos, ser psicólogos callejeros, solidarizarnos con lo que les ocurre.
Ser humildes cuando la ruta de información precisamente no es la correcta y virar.
© Seguridad en la calle
Informar y discutir con la redacción, el editor o coordinador la información que se va a cubrir y todas las vertientes que impliquen.
Saber dónde se ubicará el reportero para desarrollar el trabajo.
Tratar de ir acompañado del fotógrafo o de alguien.
Tratar de realizar las entrevistas en lugares públicos y concurridos, con acceso fácil.
Empaparse e investigar lo más que se pueda de la situación y de las personas involucradas.
Platicar con la redacción, editor o coordinador los aspectos que se generen de la información, para definir cómo trabajarlos, sin poner en riesgo a nadie.
(La Crónica de Hoy, 31 de mayo, 2010.
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viernes, 28 de mayo de 2010
OTRA MODALIDAD DE EXTORSIÓN
Mis estimad@s Bárbar@s:
Trascribiré íntegramente un correo que me llegó y que tiene toda la lógica necesaria como para tomarlo en cuenta. Dice así:
CUIDADO! NO APAGUES TU CELULAR SI RECIBES UNA LLAMADA COMO ESTA.
¡¡¡¡ATENCIÓN NO APAGUES TU CELULAR!!!!!!!
Ya es demasiado conocida la extorsión telefónica según la cual alguien llama diciendo que había secuestrado un pariente y para regresarlo a casa hay que pagar una suma en efectivo .
Pues esto acaba de ser remodelado, actualizado, ya que la prensa anduvo divulgando como reaccionar ante ello.
Ahora los bandidos están llamando a los celulares anunciando que fue detectado un clon del aparato. Dicen esto:
Hola, somos de (Telcel, Iusacel, Movistar, Unefon ... ), lamentablemente le informamos que su celular fue clonado. Por eso le suplicamos apagar su celular por una hora.
Los que reciben ese telefonema apagan su celular creyendo en el excelente servicio de la concesionaria del servicio telefónico.
En la siguiente hora los bandidos se dedican a extorsionar a la familia de la persona llamada. Telefonean a la casa y practican la extorsión del supuesto secuestro.
Quien recibió la llamada en la casa inmediatamente corre a llamar al celular de la persona supuestamente secuestrada y escucha el mensaje: 'Lo sentimos, el numero que usted marcó se encuentra apagado o fuera del área de servicio, le sugerimos llamar mas tarde, gracias.'
De ahí en adelante toda familia entra en pánico total.
POR FAVOR ENVÍA ESTE MENSAJE A TODOS LOS QUE PUEDAS.
Hazlo por tu Familia y por ti.
Trascribiré íntegramente un correo que me llegó y que tiene toda la lógica necesaria como para tomarlo en cuenta. Dice así:
CUIDADO! NO APAGUES TU CELULAR SI RECIBES UNA LLAMADA COMO ESTA.
¡¡¡¡ATENCIÓN NO APAGUES TU CELULAR!!!!!!!
Ya es demasiado conocida la extorsión telefónica según la cual alguien llama diciendo que había secuestrado un pariente y para regresarlo a casa hay que pagar una suma en efectivo .
Pues esto acaba de ser remodelado, actualizado, ya que la prensa anduvo divulgando como reaccionar ante ello.
Ahora los bandidos están llamando a los celulares anunciando que fue detectado un clon del aparato. Dicen esto:
Hola, somos de (Telcel, Iusacel, Movistar, Unefon ... ), lamentablemente le informamos que su celular fue clonado. Por eso le suplicamos apagar su celular por una hora.
Los que reciben ese telefonema apagan su celular creyendo en el excelente servicio de la concesionaria del servicio telefónico.
En la siguiente hora los bandidos se dedican a extorsionar a la familia de la persona llamada. Telefonean a la casa y practican la extorsión del supuesto secuestro.
Quien recibió la llamada en la casa inmediatamente corre a llamar al celular de la persona supuestamente secuestrada y escucha el mensaje: 'Lo sentimos, el numero que usted marcó se encuentra apagado o fuera del área de servicio, le sugerimos llamar mas tarde, gracias.'
De ahí en adelante toda familia entra en pánico total.
POR FAVOR ENVÍA ESTE MENSAJE A TODOS LOS QUE PUEDAS.
Hazlo por tu Familia y por ti.
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miércoles, 26 de mayo de 2010
Las grandes pendejadas…
Editorialista invitado: Alejandro Gertz Manero
Se le atribuye al general Obregón una frase verdaderamente genial que decía que: “en política no hay más que una gran pendejada, las demás son pura consecuencia”, y si la autoría de ese mito genial fuera verdaderamente del general Obregón, él lo pudo constatar cuando se le quiso poner al brinco frente a las petroleras norteamericanas e inglesas al pretender quitarles sus sacrosantos derechos sobre el petróleo mexicano, lo cual se reflejó en la brutal revolución delahuertista que empezó a favorecer al propio Obregón en cuanto firmó los famosos Tratados de Bucareli, reconociéndole a dichas empresas sus derechos inalienables a despojar de los recursos petroleros a nuestro país; y a partir de ese momento el feroz general Obregón se dio a la satisfactoria y sensual tarea de matar a cuanto general opositor se le paró por enfrente, o cuando menos pensó que podía estorbarle en su compulsión incontenible por el poder, que finalmente le llevó a la muerte, la cual fue inspirada por el nuevo jefe máximo, que posteriormente cometió la pendejada de no entender que las petroleras ya no eran de la gracia del gobierno norteamericano, lo cual le costó que su incondicional Lázaro Cárdenas se le rebelara, lo aniquilara políticamente y lo expulsara del país.
De esas pendejadas está llena nuestra historia patria, y como otro ejemplo podemos señalar el “cuatro” que le pusieron sus contrincantes políticos a Díaz Ordaz, llevándolo a su némesis frente al movimiento del 68, en que su cerrazón y autoritarismo ciegos rompieron un idilio de 40 años entre la sociedad y el poder público cleptómano, pero paternalista; para que después, en los dos siguientes regímenes de Echeverría y López Portillo se cometiera la inmensa estupidez de endeudar al país brutalmente, en razón de las líneas de crédito desmesuradas que los petroleros les abrieron a ambos a través de la banca internacional, pasando la deuda externa de 7 mil a más de 300 mil millones de dólares, y el peso de 12.50 a 13 mil por uno al día de hoy.
Si esas barbaridades no fueran suficientes, la locura cleptómana y vendepatrias de la supuesta globalización y de la modernidad, llevaron al país a desmantelar su planta productiva y comercializadora que le había costado más de 50 años construir, para convertir a México, que no existía para el comercio exterior de Estados Unidos, en su segundo o tercer cliente comercial, rompiendo al mismo tiempo los índices históricos de crecimiento del producto nacional bruto de 6 y 7%, para que en estos últimos 30 años no hayamos podido volver a crecer ni siquiera por encima del 2% y del índice demográfico; pero eso sí, todo se lo compramos y se lo vendemos a los Estados Unidos, que firmaron con nosotros no un tratado de libre comercio, sino de libre despojo que ahora exhibe como su fruto más preciado a más de 10 millones de nuestros trabajadores mexicanos que son víctimas de un convenio que “olvidó” que había seres humanos en nuestro país.
La estúpida corrupción ancestral y el doble juego del gobierno como dueño del monopolio de la justicia y de la injusticia, de la seguridad y de la inseguridad, de la corrupción y de la impunidad, nos ha llevado al fortalecimiento de un poder paralelo delictivo, cuyo frankenstein ya se devoró a sus creadores y ahora aniquila a la población mediante el incremento desmesurado de los índices delincuenciales, de la violencia más brutal de que se tenga noticia y del amago a toda la vida comunitaria mediante extorsiones, secuestros y el dominio de la delincuencia sobre la vida económica en todo el país, sin que nadie desde el poder público atine a encontrar una solución mínimamente razonable a sus propios desatinos.
Como podemos observar, si el general Obregón acuñó la frase de referencia, tenía toda la razón, y si no fue el, cualquiera al que se le hubiera ocurrido ese frondoso pensamiento, debemos reconocerle su perspicacia y su malicia.
Ahora la pregunta sería si los mexicanos, que somos tan hábiles para hacer frases y ser burlones, dominando con maestría el arte de “hacernos pendejos”, tendremos la capacidad también de ser autocríticos y medianamente inteligentes para entender el daño catastrófico en el que estamos inmersos y la necesidad de recuperar un mínimo de congruencia y de patriotismo, antes de que nuestros próceres acaben de liquidarnos.
El autor es doctor en Derecho por la UNAM. Se ha desempeñado como abogado litigante y como empresario en la industria editorial y en el sector comercial.
En el sector público ha sido además secretario general del INAH, fundador y director general del Instituto de la PGR, procurador general federal de la Defensa del Trabajo, secretario de Seguridad Pública del Gobierno del DF y secretario de Seguridad Pública federal.
En su vida académica ha ejercido la docencia en la UNAM, en el INAH, en el ITAM, en la Universidad Anáhuac, y es rector de la Universidad de las Américas A.C.
Se le atribuye al general Obregón una frase verdaderamente genial que decía que: “en política no hay más que una gran pendejada, las demás son pura consecuencia”, y si la autoría de ese mito genial fuera verdaderamente del general Obregón, él lo pudo constatar cuando se le quiso poner al brinco frente a las petroleras norteamericanas e inglesas al pretender quitarles sus sacrosantos derechos sobre el petróleo mexicano, lo cual se reflejó en la brutal revolución delahuertista que empezó a favorecer al propio Obregón en cuanto firmó los famosos Tratados de Bucareli, reconociéndole a dichas empresas sus derechos inalienables a despojar de los recursos petroleros a nuestro país; y a partir de ese momento el feroz general Obregón se dio a la satisfactoria y sensual tarea de matar a cuanto general opositor se le paró por enfrente, o cuando menos pensó que podía estorbarle en su compulsión incontenible por el poder, que finalmente le llevó a la muerte, la cual fue inspirada por el nuevo jefe máximo, que posteriormente cometió la pendejada de no entender que las petroleras ya no eran de la gracia del gobierno norteamericano, lo cual le costó que su incondicional Lázaro Cárdenas se le rebelara, lo aniquilara políticamente y lo expulsara del país.
De esas pendejadas está llena nuestra historia patria, y como otro ejemplo podemos señalar el “cuatro” que le pusieron sus contrincantes políticos a Díaz Ordaz, llevándolo a su némesis frente al movimiento del 68, en que su cerrazón y autoritarismo ciegos rompieron un idilio de 40 años entre la sociedad y el poder público cleptómano, pero paternalista; para que después, en los dos siguientes regímenes de Echeverría y López Portillo se cometiera la inmensa estupidez de endeudar al país brutalmente, en razón de las líneas de crédito desmesuradas que los petroleros les abrieron a ambos a través de la banca internacional, pasando la deuda externa de 7 mil a más de 300 mil millones de dólares, y el peso de 12.50 a 13 mil por uno al día de hoy.
Si esas barbaridades no fueran suficientes, la locura cleptómana y vendepatrias de la supuesta globalización y de la modernidad, llevaron al país a desmantelar su planta productiva y comercializadora que le había costado más de 50 años construir, para convertir a México, que no existía para el comercio exterior de Estados Unidos, en su segundo o tercer cliente comercial, rompiendo al mismo tiempo los índices históricos de crecimiento del producto nacional bruto de 6 y 7%, para que en estos últimos 30 años no hayamos podido volver a crecer ni siquiera por encima del 2% y del índice demográfico; pero eso sí, todo se lo compramos y se lo vendemos a los Estados Unidos, que firmaron con nosotros no un tratado de libre comercio, sino de libre despojo que ahora exhibe como su fruto más preciado a más de 10 millones de nuestros trabajadores mexicanos que son víctimas de un convenio que “olvidó” que había seres humanos en nuestro país.
La estúpida corrupción ancestral y el doble juego del gobierno como dueño del monopolio de la justicia y de la injusticia, de la seguridad y de la inseguridad, de la corrupción y de la impunidad, nos ha llevado al fortalecimiento de un poder paralelo delictivo, cuyo frankenstein ya se devoró a sus creadores y ahora aniquila a la población mediante el incremento desmesurado de los índices delincuenciales, de la violencia más brutal de que se tenga noticia y del amago a toda la vida comunitaria mediante extorsiones, secuestros y el dominio de la delincuencia sobre la vida económica en todo el país, sin que nadie desde el poder público atine a encontrar una solución mínimamente razonable a sus propios desatinos.
Como podemos observar, si el general Obregón acuñó la frase de referencia, tenía toda la razón, y si no fue el, cualquiera al que se le hubiera ocurrido ese frondoso pensamiento, debemos reconocerle su perspicacia y su malicia.
Ahora la pregunta sería si los mexicanos, que somos tan hábiles para hacer frases y ser burlones, dominando con maestría el arte de “hacernos pendejos”, tendremos la capacidad también de ser autocríticos y medianamente inteligentes para entender el daño catastrófico en el que estamos inmersos y la necesidad de recuperar un mínimo de congruencia y de patriotismo, antes de que nuestros próceres acaben de liquidarnos.
El autor es doctor en Derecho por la UNAM. Se ha desempeñado como abogado litigante y como empresario en la industria editorial y en el sector comercial.
En el sector público ha sido además secretario general del INAH, fundador y director general del Instituto de la PGR, procurador general federal de la Defensa del Trabajo, secretario de Seguridad Pública del Gobierno del DF y secretario de Seguridad Pública federal.
En su vida académica ha ejercido la docencia en la UNAM, en el INAH, en el ITAM, en la Universidad Anáhuac, y es rector de la Universidad de las Américas A.C.
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martes, 25 de mayo de 2010
MÉXICO SÓRDIDO
Columnista invitado: Hermann Bellinghausen
En el detalle está el delirio. Nos estamos volviendo una nación de técnicos forenses. En la vida diaria, en los temas de sobremesa que no nos espantan el apetito, en la ineludible experiencia mediática a que estamos expuestos día tras día. La niña Paulette es célebre por estar muerta, pero ¿cómo fue? Las hipótesis de su deceso fueron por 15 días deporte nacional, para acabar todas en el basurero. Resultó que la más descabellada era la buena, la oficial. Todas las hipótesis concebidas masivamente, estimuladas en horario triple A por cortesía de los noticieros y decoradas vía Twitter, fueron un pasatiempo. Inútil fue el linchamiento público de los padres (expertos en materia de reality shows: se llevaron de calle al procurador Bazbaz, mero producto de la Universidad Anáhuac, que no tiene mucho que presumir estos días).
Las expresiones de racismo contra los patrones o contra sus mucamas, siempre en clave de vituperio, resultaron tan estériles como la gratuidad impune de acusar, y al final absolver sin pruebas. Como demostración de que hay democracia, proliferaron sondeos sobre el sonadísimo caso. Aunque a la postre el esperpéntico procurador mexiquense impusiera, con su cara más dura, la versión científica de que la desafortunada criatura se deslizó bajo el colchón de su propia cama, se asfixió solita y quedó en tal acomodo que tomó más de una semana dar con el cadáver, mientras encima iban y venían policías y cámaras de video buscándola precisamente a ella. Sobre Paulette difunta se habría sentado la madre para conceder holgadas entrevistas que vieron millones.
El episodio no pasa de una mala lectura de la carta robada de Edgar Allan Poe, pero da idea de cuánto hemos progresado como sociedad mediática, obligados a poner la imaginación al servicio de estas escabrosas cuestiones. Los primeros decapitados nos cogieron por sorpresa, no lo podíamos creer. Ahora sólo llevamos la cuenta, ya aprendimos a figurarnos esa violencia, o la del pozolero.
Hace un par de décadas, fotógrafos e instaladores de vanguardia, tal vez admirados de la obra del estadunidense Joel-Peter Witkin, exploraron las morgues y se animaron a montajes tenebrosos e inquietantes con pedazos de persona, o bien los fiambres intervenidos, o cabezas sin cuerpo en un plato de sopa. En 1990 parecían necrofilia, mal gusto, ganas de epatar a los críticos. Hoy entendemos que fueron precursores de una nueva sensibildad colectiva.
Los detalles del colchón de la niña palidecen ante nuestro conocimiento sobre la forma en que los bandos disparan en escenarios diversos como el Tecnológico, alguna caseta de cobro, el patio de una fiesta juvenil, el centro comercial, el hospital asaltado, la glorieta concurrida. Nuestra erudición balística no conoce límite.
Al calor de la brutalidad, los discursos del gobierno se desbordan. Los velorios son tensos. Las cámaras no se pierden un solo teatro de hechos sangrientos, aunque terminen matizadas por estadísticas oficiales que insisten en que todo es cosa de percepción, de buena o mala prensa.
Ello no basta para descalificar la subjetividad de la gente en Cuernavaca, Uruapan, Monterrey, Torreón, Juárez, Durango, Tampico, Acapulco, donde cualquiera conoce o sabe de alguien que trabaja para la maña, los malos, y gana bien, o de alguien que debe pagarles protección y pleitesía. Quién no sabe de la hermana de una vecina que iba a casarse con un joven prometedor y formal y un buen día el novio apareció, incompleto, en una bolsa de súper, en el zaguán de la novia. ¿En qué andaría? Y punto. Esto, por no mencionar a los jocosamente llamados falsos positivos.
La información nos alerta. La sociedad es más realista, pero ¿no se devalúa ante sí misma y el mundo? De paso, los escandalosamente numerosos muertos y desaparecidos por represión política y paramilitarismo se diluyen en medio del desorden anestesiado, como si todo fuera lo mismo.
Como transeúntes estamos expuestos a cuerpos ensangrentados en la vía pública. Los niños los ven, queramos o no, y eso si no les tocó además una balacera al salir de la escuela o llegar a casa. Es lo que tenemos ahora, envuelto en palabras de evasión, mentira y burla descarada por parte de gobernadores, jueces, procuradores de justicia, el presidente, su imperturbable secretario de Gobernación, los golpeadores y difamadores secretarios de Trabajo y Energía, los congresistas, los comentaristas.
Seguridad es el tema preferido de los candidatos. Y el horror inducido, el nuevo método de enseñanza para la población. Los close ups del colchón de la niña, los 2 mil impactos de bala en la camioneta emboscada, el suelo manchado de sangre en bailes y velorios, los huesos en el desierto, ya no se llaman morbo: son hábito.
Antes se decía, equívocamente, que en el México burocrático Kafka hubiera sido costumbrista. Hoy se diría de Witkin: sus montajes cadavéricos son costumbristas
En el detalle está el delirio. Nos estamos volviendo una nación de técnicos forenses. En la vida diaria, en los temas de sobremesa que no nos espantan el apetito, en la ineludible experiencia mediática a que estamos expuestos día tras día. La niña Paulette es célebre por estar muerta, pero ¿cómo fue? Las hipótesis de su deceso fueron por 15 días deporte nacional, para acabar todas en el basurero. Resultó que la más descabellada era la buena, la oficial. Todas las hipótesis concebidas masivamente, estimuladas en horario triple A por cortesía de los noticieros y decoradas vía Twitter, fueron un pasatiempo. Inútil fue el linchamiento público de los padres (expertos en materia de reality shows: se llevaron de calle al procurador Bazbaz, mero producto de la Universidad Anáhuac, que no tiene mucho que presumir estos días).
Las expresiones de racismo contra los patrones o contra sus mucamas, siempre en clave de vituperio, resultaron tan estériles como la gratuidad impune de acusar, y al final absolver sin pruebas. Como demostración de que hay democracia, proliferaron sondeos sobre el sonadísimo caso. Aunque a la postre el esperpéntico procurador mexiquense impusiera, con su cara más dura, la versión científica de que la desafortunada criatura se deslizó bajo el colchón de su propia cama, se asfixió solita y quedó en tal acomodo que tomó más de una semana dar con el cadáver, mientras encima iban y venían policías y cámaras de video buscándola precisamente a ella. Sobre Paulette difunta se habría sentado la madre para conceder holgadas entrevistas que vieron millones.
El episodio no pasa de una mala lectura de la carta robada de Edgar Allan Poe, pero da idea de cuánto hemos progresado como sociedad mediática, obligados a poner la imaginación al servicio de estas escabrosas cuestiones. Los primeros decapitados nos cogieron por sorpresa, no lo podíamos creer. Ahora sólo llevamos la cuenta, ya aprendimos a figurarnos esa violencia, o la del pozolero.
Hace un par de décadas, fotógrafos e instaladores de vanguardia, tal vez admirados de la obra del estadunidense Joel-Peter Witkin, exploraron las morgues y se animaron a montajes tenebrosos e inquietantes con pedazos de persona, o bien los fiambres intervenidos, o cabezas sin cuerpo en un plato de sopa. En 1990 parecían necrofilia, mal gusto, ganas de epatar a los críticos. Hoy entendemos que fueron precursores de una nueva sensibildad colectiva.
Los detalles del colchón de la niña palidecen ante nuestro conocimiento sobre la forma en que los bandos disparan en escenarios diversos como el Tecnológico, alguna caseta de cobro, el patio de una fiesta juvenil, el centro comercial, el hospital asaltado, la glorieta concurrida. Nuestra erudición balística no conoce límite.
Al calor de la brutalidad, los discursos del gobierno se desbordan. Los velorios son tensos. Las cámaras no se pierden un solo teatro de hechos sangrientos, aunque terminen matizadas por estadísticas oficiales que insisten en que todo es cosa de percepción, de buena o mala prensa.
Ello no basta para descalificar la subjetividad de la gente en Cuernavaca, Uruapan, Monterrey, Torreón, Juárez, Durango, Tampico, Acapulco, donde cualquiera conoce o sabe de alguien que trabaja para la maña, los malos, y gana bien, o de alguien que debe pagarles protección y pleitesía. Quién no sabe de la hermana de una vecina que iba a casarse con un joven prometedor y formal y un buen día el novio apareció, incompleto, en una bolsa de súper, en el zaguán de la novia. ¿En qué andaría? Y punto. Esto, por no mencionar a los jocosamente llamados falsos positivos.
La información nos alerta. La sociedad es más realista, pero ¿no se devalúa ante sí misma y el mundo? De paso, los escandalosamente numerosos muertos y desaparecidos por represión política y paramilitarismo se diluyen en medio del desorden anestesiado, como si todo fuera lo mismo.
Como transeúntes estamos expuestos a cuerpos ensangrentados en la vía pública. Los niños los ven, queramos o no, y eso si no les tocó además una balacera al salir de la escuela o llegar a casa. Es lo que tenemos ahora, envuelto en palabras de evasión, mentira y burla descarada por parte de gobernadores, jueces, procuradores de justicia, el presidente, su imperturbable secretario de Gobernación, los golpeadores y difamadores secretarios de Trabajo y Energía, los congresistas, los comentaristas.
Seguridad es el tema preferido de los candidatos. Y el horror inducido, el nuevo método de enseñanza para la población. Los close ups del colchón de la niña, los 2 mil impactos de bala en la camioneta emboscada, el suelo manchado de sangre en bailes y velorios, los huesos en el desierto, ya no se llaman morbo: son hábito.
Antes se decía, equívocamente, que en el México burocrático Kafka hubiera sido costumbrista. Hoy se diría de Witkin: sus montajes cadavéricos son costumbristas
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viernes, 21 de mayo de 2010
DIEGO: CAOS Y OPINIONES ENCONTRADAS
Una foto en la que aparentemente el candidato presidencial en 1994, Diego Fernández de Cevallos, aparece vendado de los ojos con una hoja en blanco sostenida con ambas manos fue enviada por internet desde el correo misteriosos.desaparecedores@yahoo.com para levantar un debate mediático sobre la autenticidad de la misma en medio del silencio de las autoridades.Además de la imagen, que comenzó a circular por la noche de ayer, los remitentes incluyeron un mensaje que al calce decía:
"El "jefe" Diego goza de cabal salud, y manda enternecido saludo a quienes lo quieren y hasta rezan por él. Asimismo, pide y ordena a su Junior exigir a las autoridades desbloquear la comunicación y mantenerse al margen de la negociación que públicamente su familia ofrece por su liberación".
Este nuevo capítulo añade más confusión la controvertida desaparición. No es la primera vez que mensajes anónimos circulan en el ciberespacio para tratar asuntos relacionados con temas escabrosos.
El mes pasado, una serie de correos provocaron pánico entre la población de la ciudad de Cuernavaca (al sur del Distrito Federal) porque advertían a no salir por las noches porque podrían ser blanco de fuegos cruzados por ajuste de cuentas entre narcotraficantes.
En el caso de la información sobre el caso de Diego Fernández, los analistas políticos y comunicólogos coinciden en que el gobierno mexicano ha generado confusión, caos y descontento por la investigación.
Hace una semana el político de 69 años, miembro del oficialista Partido Acción Nacional (PAN) desapareció en las inmediaciones de su rancho en Querétaro.
La Procuraduría General de la República dijo que no daría datos hasta que no tuviera información certera y descalificó cualquier información que no saliera de su vocería, pero un día más tarde Calderón descartó en una entrevista con CNN que el móvil fuera narcotráfico o secuestro."La información ha sido caótica por parte del gobierno", señaló José Carreño coordinador de la carrera de comunicación de la Universidad Iberoamericana y ex vocero presidencial a finales de los años 80.
En un recuento, Carreño recordó que el día de la desaparición un ex líder del PAN aseguró que Diego Fernández estaba muerto y lo habían encontrado en un campo militar.
Más tarde se desdijo y comenzaron las especulaciones: que fue el crimen organizado, que la guerrilla, que secuestradores, que clientes descontentos con sus servicios de abogado y hasta su propio partido… hasta que la PGR descalificó todas.
"Pero dos cosas echaron para abajo el orden que intentaba poner la procuraduría", dice Carreño: El propio Calderón y su entrevista con CNN Internacional y la filtración de una averiguación previa al diario Reforma.
En la averiguación SC/31/2010 se informa que Diego llevaba 100,000 pesos en los bolsillos. O sea, que "Diego fue objeto de una venganza personal o se lo llevaron por motivos económicos, según las especulaciones oficiales", satiriza Pablo Hiriat, director del diario La Razón.
Carreño explica: "las declaraciones de Calderón en Washington que descartan al narcotráfico y a secuestradores como móvil dejan abierta todas las demás hipótesis".
Marco Levario Turcott, director de la revista Etcétera, especializada en análisis de medios de comunicación considera que el hermetismo del gobierno federal para informar sobre las pesquisas se debe al nivel del personaje, pero el costo es que "los medios buscan cubrir el vacío noticioso y para ello no siempre tienen la pulcritud ética".
Fuente: Gardenia Mendoza Aguilar /Corresponsal de La Opinión|2010-05-21|La Raza
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lunes, 17 de mayo de 2010
CONTINÚA LA BUSQUEDA DEL JEFE DIEGO
Las repercusiones de la desaparición de Diego Fernández de Cevallos, han llegado a extremos impensables. Su popularidad y carisma emerge, aun con su carga de críticas por sus extrañas relaciones salinistas, pero se le ubica como un ícono del panismo y parte importante de la historia política de México.
En el fondo, es una víctima más, al igual que las que diariamente pasan a engrosar las estadísticas de lo delitos impunes.
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jueves, 6 de mayo de 2010
Existen tantos sistemas penitenciarios como cárceles hay: José Luis Musi
Artículo de fondo escrito por José Sobrevilla (Forum).
* Cada prisión es manejada al libre albedrío de sus directores
* El sistema carcelario, un agregado disperso y desarticulado
* La violencia no se combate con violencia
* El delito, multifactorial
* Prevenirlo es básico
De las cárceles nadie quiere hablar. Son el territorio postrero del hombre que dañó a sus semejantes. Un lugar al que los políticos no quieren voltear porque no encuentran rentabilidad electoral. Son, sin embargo, el espacio donde también habitan los engendros generados por la sociedad. Donde se deposita la basura moral y humana. Sinónimo de sobrepoblación, hacinamiento, corrupción, impunidad, desarticulación y pobreza en todos los sentidos.
Su olvido no es nuevo. La primera reforma penitenciaria nacional se hizo en tiempos de Porfirio Díaz y, pese a venir de un dictador, trajo piedad a través de la religión, ciencia y técnica a los penales. La segunda fue con Sergio García Ramírez, a finales de los sesenta y principios de la década siguiente, quien encabezaba grandes penitenciaristas, criminólogos y juristas entre los que estaban Alfonso Quiroz Quarón, Edmundo Montoya y Villa, Antonio Sánchez Galindo, Ema Mendoza Bremauntz y Luis Rodríguez Manzanera.
En esa reforma se estrena la ley de normas mínimas a sentenciados y sus homólogas estatales; se da la posibilidad al interno, de acuerdo al 18 constitucional, de que disminuya su pena de prisión, previos requisitos como trabajo, capacitación y educación. Por cada dos días de trabajo se resta uno de prisión y con buena conducta puede disminuir la pena hasta tres quintas partes.
Es tal el olvido en este rubro, que muchos penalistas experimentados se encuentran en desempleo, “y los que quedamos somos cada vez menos y más viejos. La más joven es la licenciada Ruth Villanueva Castilleja”, dijo en entrevista a Forum José Luis Musi Nahmías, actual gerente de control y procedimientos de la Oficina Coordinadora de Riesgos Asegurados (OCRA) y especialista penitenciario con casi 40 años de experiencia.
El delito es policausal, multifactorial, y hay que atacarlo, pero sobre todo prevenirlo, advirtió Musi Nahmías, quien criticó la mala estructuración del Consejo Nacional de Seguridad Pública, entre otras cosas, porque no participan en él otros agentes del desarrollo social como las secretarías de Desarrollo Social, Hacienda, Salud y Educación Pública. “En México, la autoridad sigue apostando a la reacción. Nuestras fuerzas actúan cuando ya se cometió un delito y no se cuenta con un programa nacional de prevención. La violencia no sólo se combate con violencia, es tanto como decir que un mal se combate con otro mal”.
Reconoce, sin embargo, que ha habido captura de grandes delincuentes, pero ello no ha disminuido la comisión de delitos y tampoco el consumo e ingreso de droga al país; “porque sabemos que no sólo se está mandando droga a los Estados Unidos”; refiere la revelación periodística de Cynthia Rodríguez, cuando señala en su libro Contacto en Italia, que Los zetas han establecido una sociedad con la mafia calabresa conocida como Ndrangheta en Italia, la más violenta del mundo, y que ha propiciado un reforzamiento en las estructuras de la criminalidad organizada.
Hizo hincapié en que la corrupción de los penales tiene en jaque al sistema penitenciario nacional y que la falta de preparación y experiencia de sus directores los han llevado muchas veces a involucrarse en actos de corrupción, minando la armonía y buen funcionamiento de los reclusorios. Éstos, agregó, “son un fracaso porque no cuentan con los elementos jurídicos, técnicos, operativos o administrativos suficientes para brindar la reinserción social a los internos”.
Denunció que los ejecutivos federal y estatal han abusado del poder discrecional que tienen para otorgar el beneficio de la libertad anticipada, lo que ha llevado a una corrupción terrible. Además, indicó, “hay que revisar las leyes que inciden en la materia, ya que la de normas mínimas para la readaptación de sentenciados de 1971, otorga algunos beneficios de libertad anticipada, pero, la Ley General Contra el Crimen Organizado, que es posterior, los prohíbe; inclusive la actual”.
Privatización, mito o realidad
Práctica y jurídicamente es imposible privatizar instituciones de reclusión. Habría que reformar la Constitución General de la República, los convenios internacionales a que México está suscrito; leyes importantes primarias y secundarias, además de la reglamentación jurídica.
Lo que sí es posible, sin grandes reformas jurídicas, es subrogar servicios que son un fracaso y representan una inquietud permanente en la conducta de los presos, produciendo violencia al interior de los penales. “Resulta increíble que con 40 pesos diarios para alimentación, los presos no puedan comer bien. Si esa cantidad la entregamos a la iniciativa privada, verá que bien van a comer”.
Sugiere Musi Nahmías subrogar los servicios que no afectan la seguridad del penal: cocinas, comedores, lavandería, panadería y tortillería, mismos que podrían dar servicios al exterior y generar una industria y comercio penitenciarios. Subrogar también el mantenimiento preventivo y correctivo de los penales y el servicio medico. “Esto se debe hacer porque las instituciones están cada vez en mayor grado de deterioro”.
Otro aspecto nodal sería permitir la inversión privada para la planeación, diseño, construcción y operación de prisiones; esto es, darlas en concesión a la iniciativa privada para convertirlas no solamente en centros de reclusión con posibilidades de readaptación social, sino (a través de la industria y el comercio penitenciarios) hacerlas rentables para que no cuesten tanto dinero. La construcción y puesta en marcha de una cárcel de mediana seguridad para mil 500 o 2 mil reos tiene un costo aproximado de 750 a 800 millones de pesos.
Durante el gobierno de Arturo Montiel, en el estado de México, conjuntamente con el arquitecto penitenciarista Roberto Robles Argüelles, José Luis Musi participó como consultor de la constructora francesa Bougues Batimen. “Se pretendía subrogar servicios durante muchos años, pero también explotar la industria y comercio penitenciarios”. Finalmente no se realizó porque el estado de México estaba sobre endeudado y no se podía inscribir el financiamiento en deuda pública. El gobierno no pudo garantizar el pago de la construcción, el diseño y la planeación y las operaciones de las cárceles a esta empresa.
Dentro del proyecto Millennium, José Luis Musi Nahmías ha sido coordinador del nodo México de expertos de la Universidad de las Naciones Unidas contra el crimen internacional, programa que busca un plan de acción para alcanzar los objetivos de desarrollo en el nuevo siglo, y reducir la pobreza absoluta, el hambre y las enfermedades en el mundo. “El reto número dos del proyecto Milenio, es el crimen trasnacional organizado, con dos grandes prioridades: lavado de dinero y terrorismo. La visión es buena porque no pretende combatir sólo el narcotráfico”.
Consideró que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, encargada de investigar el lavado de dinero en México, necesita apoyos y debe crecer mucho. Necesita hacer inteligencia financiera, pero contar también con leyes suficientes que obliguen a las instituciones bancarias a combatir el blanqueo monetario. “Aquí es donde yo veo la situación muy difícil y poco alentadora en el presente”.
Respecto al Centro de Mando de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, a cargo de Genaro García Luna, dio a conocer que su desempeño todavía es muy incipiente, y que es necesario meterle velocidad a la identificación de criminales, de policías, servicios policiales y a toda la información que puede ayudar a la inteligencia y compartir con todos los mandos para la prevención y captura de los delincuentes.
“Resulta absurdo que siendo México un país con tanta criminalidad, sólo tengamos la licenciatura en criminología en la Universidad Autónoma de Nuevo León y que sea únicamente el Instituto Nacional de Ciencias Penales quien ofrezca maestrías y doctorados. Es inexplicable también que tengamos tantos criminólogos desempleados”.
En Xalapa, Veracruz, hay una academia que tiene la SSP, “me gustaría conocer sus programas, los temas, cursos y sobre todo el tiempo-duración de la capacitación porque de repente salen con que en tres meses ya capacitaron custodios para instituciones de máxima seguridad, cuando en el primer mundo se cursan dos o tres años y a veces internados.
“Hay que sacar a la PF del control de las instituciones de máxima seguridad y poner a custodios penitenciarios que sean especialistas en la materia; no tengo nada en contra de la Policía Federal como tampoco del origen de cada persona, militares, de la Armada de México, la policía, pero cada quien tiene sus objetivos y preparación. Don Javier Piña y Palacios decía que había dos grandes pendientes en el país: el policía científico y el técnico penitenciario; independientemente de que Sergio García Ramírez lo reafirma y añade que hacen falta servicios periciales de primer mundo. Aplicar ciencia para demostrar la culpabilidad o responsabilidad en la comisión de los delitos”.
Finalmente, adelantó que está en proyecto la creación del sistema federal de prisiones, mediante el cual se espera construir 12 conjuntos penitenciarios que alberguen a cuatro instituciones de reclusión cada uno. Una de mínima seguridad, otra de media, una de máxima y otra de súper máxima seguridad, como llaman en Estados Unidos, y que serían las primeras de este tipo en México.
“Hace tres años participé en la elaboración del proyecto, diseño arquitectónico, estructura, plantilla de personal, etcétera, de la cárcel de máxima seguridad del Distrito Federal, que se instalaría junto a Santa Martha; desconozco las razones por las que se paró la obra. Hoy el jefe de gobierno del DF decidió construir dos instituciones para la clasificación criminológica que van a estar junto al reclusorio norte. Ya se hizo el deslinde, incluso la avenida para arribar a ellas. Son dos cárceles para 800 internos cada una”.
Una de máxima seguridad, para secuestradores (los acusados cuya participación realmente haya sido importante y que son de peligrosidad elevada). Otra para albergar y proteger a los reos de la tercera edad y también para separar a los presos por delitos graves de carácter sexual. Se tienen los planos arquitectónicos, y se espera que pronto sean firmados los contratos correspondientes. (Fuente: Forum No. 198. Abril de 2010).
* Cada prisión es manejada al libre albedrío de sus directores
* El sistema carcelario, un agregado disperso y desarticulado
* La violencia no se combate con violencia
* El delito, multifactorial
* Prevenirlo es básico
De las cárceles nadie quiere hablar. Son el territorio postrero del hombre que dañó a sus semejantes. Un lugar al que los políticos no quieren voltear porque no encuentran rentabilidad electoral. Son, sin embargo, el espacio donde también habitan los engendros generados por la sociedad. Donde se deposita la basura moral y humana. Sinónimo de sobrepoblación, hacinamiento, corrupción, impunidad, desarticulación y pobreza en todos los sentidos.
Su olvido no es nuevo. La primera reforma penitenciaria nacional se hizo en tiempos de Porfirio Díaz y, pese a venir de un dictador, trajo piedad a través de la religión, ciencia y técnica a los penales. La segunda fue con Sergio García Ramírez, a finales de los sesenta y principios de la década siguiente, quien encabezaba grandes penitenciaristas, criminólogos y juristas entre los que estaban Alfonso Quiroz Quarón, Edmundo Montoya y Villa, Antonio Sánchez Galindo, Ema Mendoza Bremauntz y Luis Rodríguez Manzanera.
En esa reforma se estrena la ley de normas mínimas a sentenciados y sus homólogas estatales; se da la posibilidad al interno, de acuerdo al 18 constitucional, de que disminuya su pena de prisión, previos requisitos como trabajo, capacitación y educación. Por cada dos días de trabajo se resta uno de prisión y con buena conducta puede disminuir la pena hasta tres quintas partes.
Es tal el olvido en este rubro, que muchos penalistas experimentados se encuentran en desempleo, “y los que quedamos somos cada vez menos y más viejos. La más joven es la licenciada Ruth Villanueva Castilleja”, dijo en entrevista a Forum José Luis Musi Nahmías, actual gerente de control y procedimientos de la Oficina Coordinadora de Riesgos Asegurados (OCRA) y especialista penitenciario con casi 40 años de experiencia.
El delito es policausal, multifactorial, y hay que atacarlo, pero sobre todo prevenirlo, advirtió Musi Nahmías, quien criticó la mala estructuración del Consejo Nacional de Seguridad Pública, entre otras cosas, porque no participan en él otros agentes del desarrollo social como las secretarías de Desarrollo Social, Hacienda, Salud y Educación Pública. “En México, la autoridad sigue apostando a la reacción. Nuestras fuerzas actúan cuando ya se cometió un delito y no se cuenta con un programa nacional de prevención. La violencia no sólo se combate con violencia, es tanto como decir que un mal se combate con otro mal”.
Reconoce, sin embargo, que ha habido captura de grandes delincuentes, pero ello no ha disminuido la comisión de delitos y tampoco el consumo e ingreso de droga al país; “porque sabemos que no sólo se está mandando droga a los Estados Unidos”; refiere la revelación periodística de Cynthia Rodríguez, cuando señala en su libro Contacto en Italia, que Los zetas han establecido una sociedad con la mafia calabresa conocida como Ndrangheta en Italia, la más violenta del mundo, y que ha propiciado un reforzamiento en las estructuras de la criminalidad organizada.
Hizo hincapié en que la corrupción de los penales tiene en jaque al sistema penitenciario nacional y que la falta de preparación y experiencia de sus directores los han llevado muchas veces a involucrarse en actos de corrupción, minando la armonía y buen funcionamiento de los reclusorios. Éstos, agregó, “son un fracaso porque no cuentan con los elementos jurídicos, técnicos, operativos o administrativos suficientes para brindar la reinserción social a los internos”.
Denunció que los ejecutivos federal y estatal han abusado del poder discrecional que tienen para otorgar el beneficio de la libertad anticipada, lo que ha llevado a una corrupción terrible. Además, indicó, “hay que revisar las leyes que inciden en la materia, ya que la de normas mínimas para la readaptación de sentenciados de 1971, otorga algunos beneficios de libertad anticipada, pero, la Ley General Contra el Crimen Organizado, que es posterior, los prohíbe; inclusive la actual”.
Privatización, mito o realidad
Práctica y jurídicamente es imposible privatizar instituciones de reclusión. Habría que reformar la Constitución General de la República, los convenios internacionales a que México está suscrito; leyes importantes primarias y secundarias, además de la reglamentación jurídica.
Lo que sí es posible, sin grandes reformas jurídicas, es subrogar servicios que son un fracaso y representan una inquietud permanente en la conducta de los presos, produciendo violencia al interior de los penales. “Resulta increíble que con 40 pesos diarios para alimentación, los presos no puedan comer bien. Si esa cantidad la entregamos a la iniciativa privada, verá que bien van a comer”.
Sugiere Musi Nahmías subrogar los servicios que no afectan la seguridad del penal: cocinas, comedores, lavandería, panadería y tortillería, mismos que podrían dar servicios al exterior y generar una industria y comercio penitenciarios. Subrogar también el mantenimiento preventivo y correctivo de los penales y el servicio medico. “Esto se debe hacer porque las instituciones están cada vez en mayor grado de deterioro”.
Otro aspecto nodal sería permitir la inversión privada para la planeación, diseño, construcción y operación de prisiones; esto es, darlas en concesión a la iniciativa privada para convertirlas no solamente en centros de reclusión con posibilidades de readaptación social, sino (a través de la industria y el comercio penitenciarios) hacerlas rentables para que no cuesten tanto dinero. La construcción y puesta en marcha de una cárcel de mediana seguridad para mil 500 o 2 mil reos tiene un costo aproximado de 750 a 800 millones de pesos.
Durante el gobierno de Arturo Montiel, en el estado de México, conjuntamente con el arquitecto penitenciarista Roberto Robles Argüelles, José Luis Musi participó como consultor de la constructora francesa Bougues Batimen. “Se pretendía subrogar servicios durante muchos años, pero también explotar la industria y comercio penitenciarios”. Finalmente no se realizó porque el estado de México estaba sobre endeudado y no se podía inscribir el financiamiento en deuda pública. El gobierno no pudo garantizar el pago de la construcción, el diseño y la planeación y las operaciones de las cárceles a esta empresa.
Dentro del proyecto Millennium, José Luis Musi Nahmías ha sido coordinador del nodo México de expertos de la Universidad de las Naciones Unidas contra el crimen internacional, programa que busca un plan de acción para alcanzar los objetivos de desarrollo en el nuevo siglo, y reducir la pobreza absoluta, el hambre y las enfermedades en el mundo. “El reto número dos del proyecto Milenio, es el crimen trasnacional organizado, con dos grandes prioridades: lavado de dinero y terrorismo. La visión es buena porque no pretende combatir sólo el narcotráfico”.
Consideró que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, encargada de investigar el lavado de dinero en México, necesita apoyos y debe crecer mucho. Necesita hacer inteligencia financiera, pero contar también con leyes suficientes que obliguen a las instituciones bancarias a combatir el blanqueo monetario. “Aquí es donde yo veo la situación muy difícil y poco alentadora en el presente”.
Respecto al Centro de Mando de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, a cargo de Genaro García Luna, dio a conocer que su desempeño todavía es muy incipiente, y que es necesario meterle velocidad a la identificación de criminales, de policías, servicios policiales y a toda la información que puede ayudar a la inteligencia y compartir con todos los mandos para la prevención y captura de los delincuentes.
“Resulta absurdo que siendo México un país con tanta criminalidad, sólo tengamos la licenciatura en criminología en la Universidad Autónoma de Nuevo León y que sea únicamente el Instituto Nacional de Ciencias Penales quien ofrezca maestrías y doctorados. Es inexplicable también que tengamos tantos criminólogos desempleados”.
En Xalapa, Veracruz, hay una academia que tiene la SSP, “me gustaría conocer sus programas, los temas, cursos y sobre todo el tiempo-duración de la capacitación porque de repente salen con que en tres meses ya capacitaron custodios para instituciones de máxima seguridad, cuando en el primer mundo se cursan dos o tres años y a veces internados.
“Hay que sacar a la PF del control de las instituciones de máxima seguridad y poner a custodios penitenciarios que sean especialistas en la materia; no tengo nada en contra de la Policía Federal como tampoco del origen de cada persona, militares, de la Armada de México, la policía, pero cada quien tiene sus objetivos y preparación. Don Javier Piña y Palacios decía que había dos grandes pendientes en el país: el policía científico y el técnico penitenciario; independientemente de que Sergio García Ramírez lo reafirma y añade que hacen falta servicios periciales de primer mundo. Aplicar ciencia para demostrar la culpabilidad o responsabilidad en la comisión de los delitos”.
Finalmente, adelantó que está en proyecto la creación del sistema federal de prisiones, mediante el cual se espera construir 12 conjuntos penitenciarios que alberguen a cuatro instituciones de reclusión cada uno. Una de mínima seguridad, otra de media, una de máxima y otra de súper máxima seguridad, como llaman en Estados Unidos, y que serían las primeras de este tipo en México.
“Hace tres años participé en la elaboración del proyecto, diseño arquitectónico, estructura, plantilla de personal, etcétera, de la cárcel de máxima seguridad del Distrito Federal, que se instalaría junto a Santa Martha; desconozco las razones por las que se paró la obra. Hoy el jefe de gobierno del DF decidió construir dos instituciones para la clasificación criminológica que van a estar junto al reclusorio norte. Ya se hizo el deslinde, incluso la avenida para arribar a ellas. Son dos cárceles para 800 internos cada una”.
Una de máxima seguridad, para secuestradores (los acusados cuya participación realmente haya sido importante y que son de peligrosidad elevada). Otra para albergar y proteger a los reos de la tercera edad y también para separar a los presos por delitos graves de carácter sexual. Se tienen los planos arquitectónicos, y se espera que pronto sean firmados los contratos correspondientes. (Fuente: Forum No. 198. Abril de 2010).
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CONTRAESQUINA: Sin control
Columnista invitado: Jesús R. Cedillo
¿Cuándo se jodió el país llamado México? ¿Cuándo, en qué momento de la historia reciente se jodió México? La verdad no lo sé. Incluso, lo anterior no tiene importancia ya alguna. Lo que debe de preocuparnos y ocuparnos al día de hoy, es cómo solucionar un estado no fallido, sino inexistente.
Estado mexicano sin rumbo, donde las bandas del crimen organizado, sin control, se han venido apoderando de parcelas, regiones, pueblos, brechas, carreteras, ciudades enteras.
La barbarie. No hombres, no humanos, sino tal vez bestias. No perros ni lobos, a los cuales llenamos de rencor al pronunciar el sustantivo que les nombra… sino carniceros. Hombres sin entrañas, sin intestinos, sin pizca de inteligencia y mucho menos humanidad. Insisto, no hombres, sino bestias, fueron los que lanzaron granadas de fragmentación a una camioneta en un poblado serrano del estado de Durango (donde habrá elecciones para Gobernador en julio próximo), “El Naranjo”, el domingo de Ramos, domingo de celebración religiosa que hoy nada significa, matando a 10 niños y jóvenes.
La barbarie. La sangre sólo por la sangre, la carnicería. El estado y el Gobierno de cualquier orden y estrato (Federal, estatal y municipal) no pueden. Un comando armado mató jóvenes de entre 8 y 19 años. El comando al parecer, les marcó el alto en una brecha del camino, la camioneta no se detuvo y fueron masacrados. Murieron Sergio González de 16 años, Carlos Ramírez Leyva de 15; Yesenia Sarabia de 15 años, Érika Ortega Rueda de 11, Margarita Ortega Rueda de 13… ¿Cómo confortar a los padres?
¿Para qué matar a estos jóvenes e infantes? ¿Qué torvo corazón lleno de sevicia dio la orden de lanzar granadas, como si estuviésemos en Afganistán? Indefensos, niños aún, los jóvenes se dirigían a una cabecera municipal a recibir apoyos para la educación de un programa federal. Sus cuerpos quedaron desperdigados.
México ya se jodió, sí, pero esa ya no es la cuestión, encontrar culpables de nada sirve; la cuestión ahora es cómo hacer frente a semejante violencia, imparable, bestial, demoniaca; cómo enfrentar a grupos armados sin víscera buena alguna dentro de sus cuerpos. Felipe Calderón, Presidente de México, lo dijo bien: esto es una guerra, ahora desgraciadamente le creemos y todos estamos involucrados en este pantano del cual al parecer, no vamos a salir ni en poco ni en mediano plazo. La guerra va subiendo de intensidad y de horror y no hay soluciones, sólo promesas.
Esquina-bajan
En México, nada funciona. Las bandas del crimen organizado han venido dando pasos y avanzando en su control territorial y el estado no puede. Las leyes, por otro lado, están hechas para violarlas, no para acatarlas. Si tienes dinero, las puedes violar, navegar en la impunidad y ser un hombre respetable. Éste y no otro es el mensaje, así de sencillo.
Un ejemplo rápido: ¿alguien recuerda en el Distrito Federal en el año 2000 la tragedia de la discoteca “Lobohombo”, cuando esta se incendió y cegó la vida de 22 personas? Alejandro Iglesias Rebollo, el dueño y culpable, está en libertad. La acción penal jamás se ejerció en su contra. El 26 de diciembre de 2006, prescribió dicha acción legal, según el Juzgado Penal No. 49. El caso quedó impune. El Estado no existe, la justicia se ve, es selectiva.
Hay un ser humano, necio y obcecado, en mantener su perorata: vamos ganando la guerra al narcotráfico. Ese mexicano de fe, es Felipe Calderón. Se quedó sólo. Desgraciadamente las decisiones de un solo hombre nos están llevando a niveles intolerables de violencia, donde se ha perdido ya todo rasgo de humanidad, donde se han violado todos los códigos y leyes escritas y no escritas. ¿No matar niños ni mujeres? En las cintas de Hollywood, aquí no hay honor ni piedad.
Letras minúsculas
¿Cuándo se jodió México? No lo sé. La única certeza de hoy es que el país está condenado irremediablemente al martirio.
Jesús R. Cedillo nació en Saltillo, Coahuila en 1965. Escritor y periodista. Ha publicado en los principales diarios y revistas de la república Mexicana. Ha publicado varios libros de poemas entre ellos: Sometimiento al relámpago (CNCA. Con dos ediciones, 1993 y 2001) y Alabanza de los frutos (Verdehalago, 2000).
Ha obtenido siete premios de Periodismo cultural de la UA de C en diversos géneros periodísticos. Su trabajo ensayístico está antologado en volúmenes editados en la capital de la república. Actualmente tiene en preparación el volumen de ensayos: Las formas del fuego y el libro de poemas, El Libro de los Reinos. Se dedica al periodismo y la literatura de tiempo completo. Cursa estudios de teología.
Fuente:http://www.vanguardia.com.mx/sincontrol-495793-columna.html
¿Cuándo se jodió el país llamado México? ¿Cuándo, en qué momento de la historia reciente se jodió México? La verdad no lo sé. Incluso, lo anterior no tiene importancia ya alguna. Lo que debe de preocuparnos y ocuparnos al día de hoy, es cómo solucionar un estado no fallido, sino inexistente.
Estado mexicano sin rumbo, donde las bandas del crimen organizado, sin control, se han venido apoderando de parcelas, regiones, pueblos, brechas, carreteras, ciudades enteras.
La barbarie. No hombres, no humanos, sino tal vez bestias. No perros ni lobos, a los cuales llenamos de rencor al pronunciar el sustantivo que les nombra… sino carniceros. Hombres sin entrañas, sin intestinos, sin pizca de inteligencia y mucho menos humanidad. Insisto, no hombres, sino bestias, fueron los que lanzaron granadas de fragmentación a una camioneta en un poblado serrano del estado de Durango (donde habrá elecciones para Gobernador en julio próximo), “El Naranjo”, el domingo de Ramos, domingo de celebración religiosa que hoy nada significa, matando a 10 niños y jóvenes.
La barbarie. La sangre sólo por la sangre, la carnicería. El estado y el Gobierno de cualquier orden y estrato (Federal, estatal y municipal) no pueden. Un comando armado mató jóvenes de entre 8 y 19 años. El comando al parecer, les marcó el alto en una brecha del camino, la camioneta no se detuvo y fueron masacrados. Murieron Sergio González de 16 años, Carlos Ramírez Leyva de 15; Yesenia Sarabia de 15 años, Érika Ortega Rueda de 11, Margarita Ortega Rueda de 13… ¿Cómo confortar a los padres?
¿Para qué matar a estos jóvenes e infantes? ¿Qué torvo corazón lleno de sevicia dio la orden de lanzar granadas, como si estuviésemos en Afganistán? Indefensos, niños aún, los jóvenes se dirigían a una cabecera municipal a recibir apoyos para la educación de un programa federal. Sus cuerpos quedaron desperdigados.
México ya se jodió, sí, pero esa ya no es la cuestión, encontrar culpables de nada sirve; la cuestión ahora es cómo hacer frente a semejante violencia, imparable, bestial, demoniaca; cómo enfrentar a grupos armados sin víscera buena alguna dentro de sus cuerpos. Felipe Calderón, Presidente de México, lo dijo bien: esto es una guerra, ahora desgraciadamente le creemos y todos estamos involucrados en este pantano del cual al parecer, no vamos a salir ni en poco ni en mediano plazo. La guerra va subiendo de intensidad y de horror y no hay soluciones, sólo promesas.
Esquina-bajan
En México, nada funciona. Las bandas del crimen organizado han venido dando pasos y avanzando en su control territorial y el estado no puede. Las leyes, por otro lado, están hechas para violarlas, no para acatarlas. Si tienes dinero, las puedes violar, navegar en la impunidad y ser un hombre respetable. Éste y no otro es el mensaje, así de sencillo.
Un ejemplo rápido: ¿alguien recuerda en el Distrito Federal en el año 2000 la tragedia de la discoteca “Lobohombo”, cuando esta se incendió y cegó la vida de 22 personas? Alejandro Iglesias Rebollo, el dueño y culpable, está en libertad. La acción penal jamás se ejerció en su contra. El 26 de diciembre de 2006, prescribió dicha acción legal, según el Juzgado Penal No. 49. El caso quedó impune. El Estado no existe, la justicia se ve, es selectiva.
Hay un ser humano, necio y obcecado, en mantener su perorata: vamos ganando la guerra al narcotráfico. Ese mexicano de fe, es Felipe Calderón. Se quedó sólo. Desgraciadamente las decisiones de un solo hombre nos están llevando a niveles intolerables de violencia, donde se ha perdido ya todo rasgo de humanidad, donde se han violado todos los códigos y leyes escritas y no escritas. ¿No matar niños ni mujeres? En las cintas de Hollywood, aquí no hay honor ni piedad.
Letras minúsculas
¿Cuándo se jodió México? No lo sé. La única certeza de hoy es que el país está condenado irremediablemente al martirio.
Jesús R. Cedillo nació en Saltillo, Coahuila en 1965. Escritor y periodista. Ha publicado en los principales diarios y revistas de la república Mexicana. Ha publicado varios libros de poemas entre ellos: Sometimiento al relámpago (CNCA. Con dos ediciones, 1993 y 2001) y Alabanza de los frutos (Verdehalago, 2000).
Ha obtenido siete premios de Periodismo cultural de la UA de C en diversos géneros periodísticos. Su trabajo ensayístico está antologado en volúmenes editados en la capital de la república. Actualmente tiene en preparación el volumen de ensayos: Las formas del fuego y el libro de poemas, El Libro de los Reinos. Se dedica al periodismo y la literatura de tiempo completo. Cursa estudios de teología.
Fuente:http://www.vanguardia.com.mx/sincontrol-495793-columna.html
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lunes, 26 de abril de 2010
Más de 2 mil tiros… ni una lágrima
Editorialista invitado: Ricardo Alemán, Itinerario Político.
Entre ciertos periodistas parece una moda. Lo políticamente correcto es vocear la muerte de civiles inocentes —el daño colateral—, en la lucha del Estado contra narcotraficantes y criminales organizados, como si las vidas de policías, marinos, militares —y hasta las de sicarios o jefes mafiosos— no importaran.
Y el mensaje de esa moda parece aterrador. Una traducción arbitraria podría ser así: “Si los muertos son policías, militares o marinos, ¡que se pudran! Total, par eso les pagan. Pero si son civiles, ¡horror...!, a crear fiscalías que castiguen a los policías, marinos y militares criminales”. En el fondo, la más penosa “tragedias colaterales” de la guerra contra el crimen, es que esa batalla parece haber extraviado a parte de la prensa nacional.
¿Cuántos periodistas hemos dedicado una línea o una palabra de aliento a las familias —no se diga una lágrima—, y a la memoria de cientos o miles de policías, militares o marinos caídos en la lucha contra el crimen? ¿Cuántos periodistas hemos explicado a lectores o escuchas que la muerte de cientos o miles de sicarios de tal o cual banda, no sólo resulta de la guerra entre bandas y entre autoridades y criminales, sino del fracaso de gobiernos, modelos económicos, partidocracias arrogantes…
La realidad confirma que pocos están preparados para entender y explicar una guerra como la que se vive entre ciudadanos, instituciones y criminales —catalizada por el fabuloso negocio del crimen y por una crisis económica, política y social profunda—, y que entre los menos preparados están los medios y los periodistas. Algo está mal cuando regateamos una palabra de aliento a policías, militares y marinos caídos, y cuando al mismo tiempo decenas de periodistas en todo el país son levantados, amenazados, sometidos, amordazados y asesinados por bandas criminales.
Viene a cuento el tema, porque en horas recientes se confirmó —por si existía duda—, que medios y periodistas hemos perdido una capacidad fundamental del ejercicio periodístico: la de asombro.
¿Qué significa que la titular de Seguridad Pública de Michoacán, Minerva Bautista, haya sido emboscada por sicarios que dispararon más de dos mil tiros de rifles AK-47 y AR-15; que lanzaron 10 granadas, usaron fusiles antiaéreos y antiblindados Barret? La emboscada retrata el horror y el tamaño de la guerra, del enemigo y lo desigual de la batalla, y retrata el pasmo de muchos periodistas.
Es lamentable y reprobable la muerte de civiles caídos. Pero igual de lamentable, la pérdida de servidores públicos, de toda vida, incluso la de un maleante. Por cierto. ¿Alguien derramó una lágrima porque Minerva salvó la vida luego de dos mil tiros? ¿Cuántos se juegan la vida como Minerva?
http://www.eluniversal.com.mx/columnas/83598.html
Entre ciertos periodistas parece una moda. Lo políticamente correcto es vocear la muerte de civiles inocentes —el daño colateral—, en la lucha del Estado contra narcotraficantes y criminales organizados, como si las vidas de policías, marinos, militares —y hasta las de sicarios o jefes mafiosos— no importaran.
Y el mensaje de esa moda parece aterrador. Una traducción arbitraria podría ser así: “Si los muertos son policías, militares o marinos, ¡que se pudran! Total, par eso les pagan. Pero si son civiles, ¡horror...!, a crear fiscalías que castiguen a los policías, marinos y militares criminales”. En el fondo, la más penosa “tragedias colaterales” de la guerra contra el crimen, es que esa batalla parece haber extraviado a parte de la prensa nacional.
¿Cuántos periodistas hemos dedicado una línea o una palabra de aliento a las familias —no se diga una lágrima—, y a la memoria de cientos o miles de policías, militares o marinos caídos en la lucha contra el crimen? ¿Cuántos periodistas hemos explicado a lectores o escuchas que la muerte de cientos o miles de sicarios de tal o cual banda, no sólo resulta de la guerra entre bandas y entre autoridades y criminales, sino del fracaso de gobiernos, modelos económicos, partidocracias arrogantes…
La realidad confirma que pocos están preparados para entender y explicar una guerra como la que se vive entre ciudadanos, instituciones y criminales —catalizada por el fabuloso negocio del crimen y por una crisis económica, política y social profunda—, y que entre los menos preparados están los medios y los periodistas. Algo está mal cuando regateamos una palabra de aliento a policías, militares y marinos caídos, y cuando al mismo tiempo decenas de periodistas en todo el país son levantados, amenazados, sometidos, amordazados y asesinados por bandas criminales.
Viene a cuento el tema, porque en horas recientes se confirmó —por si existía duda—, que medios y periodistas hemos perdido una capacidad fundamental del ejercicio periodístico: la de asombro.
¿Qué significa que la titular de Seguridad Pública de Michoacán, Minerva Bautista, haya sido emboscada por sicarios que dispararon más de dos mil tiros de rifles AK-47 y AR-15; que lanzaron 10 granadas, usaron fusiles antiaéreos y antiblindados Barret? La emboscada retrata el horror y el tamaño de la guerra, del enemigo y lo desigual de la batalla, y retrata el pasmo de muchos periodistas.
Es lamentable y reprobable la muerte de civiles caídos. Pero igual de lamentable, la pérdida de servidores públicos, de toda vida, incluso la de un maleante. Por cierto. ¿Alguien derramó una lágrima porque Minerva salvó la vida luego de dos mil tiros? ¿Cuántos se juegan la vida como Minerva?
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jueves, 18 de febrero de 2010
LA DECLARACIÓN DE DURANGO: SIP
Declaración de Durango
Tercer Encuentro Editores de México
Sociedad Interamericana de Prensa
16 de febrero de 2010
LOS DIRECTIVOS de medios de comunicación de Durango, Coahuila y Sinaloa convocados por la Sociedad Interamericana de Prensa, en este Tercer Encuentro de Editores de México, repudiamos el clima de violencia que se vive en la región y en el país, que lesiona la libertad de expresión.
EXIGIMOS que las autoridades garanticen el ejercicio libre y pleno del periodismo, mostrando verdadera voluntad y eficacia al resolver los casos de periodistas asesinados y desaparecidos, y ofreciendo información veraz y soportada en pruebas, porque la impunidad y la desinformación son alicientes para que los ataques a los periodistas y sus medios se repitan.
REITERAMOS que los derechos a la vida, a la libertad e integridad personales, a la seguridad y el amparo de la justicia, a la libertad de expresión y de prensa, constituyen garantías esenciales para toda persona y son pilares de la democracia, derechos reconocidos en instrumentos internacionales, entre ellos la Convención Americana de Derechos Humanos y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
RECORDAMOS que la Sociedad Interamericana de Prensa ha auspiciado conferencias y encuentros con directivos de medios del país, que han arrojado acuerdos y declaraciones conjuntas como la Declaración Hermosillo en agosto de 2005; y las conclusiones de las Conferencias realizadas en 2002 en Tijuana, 2006 en Nuevo Laredo, y en ciudad de México en 2009, en donde se ha exigido que los delitos cometidos contra la libertad de expresión sean tipificados como delitos federales, que sigan el principio de no prescripción en estos casos y que no se permita la impunidad bajo ningún motivo.
COMO PROFESIONALES DE LA INFORMACIÓN debemos alertar a la sociedad sobre el daño que esta violencia generada por poderes fácticos, para que en corresponsabilidad podamos hacer frente a este problema.
NOS COMPROMETEMOS a impulsar y participar activamente en seminarios que permitan el entrenamiento y capacitación de los periodistas bajo coberturas de riesgo de nuestros medios informativos.
EXHORTAMOS a los tres niveles de gobierno y los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial a que actúen en el ámbito de sus competencias para crear de forma real mayores garantías a favor de la libertad de expresión.
RECLAMAMOS al Poder Ejecutivo federal y estatal a que creen la figura de la vocería especial para los casos de violencia que se presentan en las ciudades y al llevar a cabo operativos conjuntos,para ofrecer información clara, oportuna y confiable, que permita evitar la autocensura de los medios de comunicación.
PLANTEAMOS la necesidad de impulsar reformas legislativas que permitan adecuar el marco normativo a la realidad que se vive e impedir con ello la ambigüedad que provoca la debilidad de las instituciones.
CONVOCAMOS a los medios de comunicación de México a hacer un frente común, difundiendo y dando seguimiento a los casos de periodistas asesinados y desaparecidos por causas de su profesión, así como información de relevancia que esté relacionada con el crimen organizado, para generar una estrategia informativa, que permita sumar esfuerzos frente a esta realidad.
Tercer Encuentro Editores de México
Sociedad Interamericana de Prensa
16 de febrero de 2010
LOS DIRECTIVOS de medios de comunicación de Durango, Coahuila y Sinaloa convocados por la Sociedad Interamericana de Prensa, en este Tercer Encuentro de Editores de México, repudiamos el clima de violencia que se vive en la región y en el país, que lesiona la libertad de expresión.
EXIGIMOS que las autoridades garanticen el ejercicio libre y pleno del periodismo, mostrando verdadera voluntad y eficacia al resolver los casos de periodistas asesinados y desaparecidos, y ofreciendo información veraz y soportada en pruebas, porque la impunidad y la desinformación son alicientes para que los ataques a los periodistas y sus medios se repitan.
REITERAMOS que los derechos a la vida, a la libertad e integridad personales, a la seguridad y el amparo de la justicia, a la libertad de expresión y de prensa, constituyen garantías esenciales para toda persona y son pilares de la democracia, derechos reconocidos en instrumentos internacionales, entre ellos la Convención Americana de Derechos Humanos y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
RECORDAMOS que la Sociedad Interamericana de Prensa ha auspiciado conferencias y encuentros con directivos de medios del país, que han arrojado acuerdos y declaraciones conjuntas como la Declaración Hermosillo en agosto de 2005; y las conclusiones de las Conferencias realizadas en 2002 en Tijuana, 2006 en Nuevo Laredo, y en ciudad de México en 2009, en donde se ha exigido que los delitos cometidos contra la libertad de expresión sean tipificados como delitos federales, que sigan el principio de no prescripción en estos casos y que no se permita la impunidad bajo ningún motivo.
COMO PROFESIONALES DE LA INFORMACIÓN debemos alertar a la sociedad sobre el daño que esta violencia generada por poderes fácticos, para que en corresponsabilidad podamos hacer frente a este problema.
NOS COMPROMETEMOS a impulsar y participar activamente en seminarios que permitan el entrenamiento y capacitación de los periodistas bajo coberturas de riesgo de nuestros medios informativos.
EXHORTAMOS a los tres niveles de gobierno y los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial a que actúen en el ámbito de sus competencias para crear de forma real mayores garantías a favor de la libertad de expresión.
RECLAMAMOS al Poder Ejecutivo federal y estatal a que creen la figura de la vocería especial para los casos de violencia que se presentan en las ciudades y al llevar a cabo operativos conjuntos,para ofrecer información clara, oportuna y confiable, que permita evitar la autocensura de los medios de comunicación.
PLANTEAMOS la necesidad de impulsar reformas legislativas que permitan adecuar el marco normativo a la realidad que se vive e impedir con ello la ambigüedad que provoca la debilidad de las instituciones.
CONVOCAMOS a los medios de comunicación de México a hacer un frente común, difundiendo y dando seguimiento a los casos de periodistas asesinados y desaparecidos por causas de su profesión, así como información de relevancia que esté relacionada con el crimen organizado, para generar una estrategia informativa, que permita sumar esfuerzos frente a esta realidad.
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