Decidí que ya es tiempo de consultar al oftalmólogo y de paso al optometrista porque mis ojos no ven lo mismo que la mayoría.
Los medios informativos impresos y electrónicos reflejan una realidad cotidiana que no coincide con lo que yo percibo.
Mientras observo una sociedad corrupta, con valores en peligro de total extinción; presa del miedo y los ansiolíticos, combinados o empleados para mitigar otros vicios. Rehenes todos de una inercia salpicada de pasividad mediática, circo, musicales, deportes y todo ingrediente enajenante que impida pensar con claridad y -por supuesto- que inhiba la toma de acciones colectivas, me siento aislado y al escuchar la radio, ver la TV, leer los diarios y revistas... ¡Diablos! Yo soy el que está equivocado, supongo.
La sociedad en su mayoría solo protesta cuando uno de sus miembros es agraviado y tiene medios económicos para defenderse.
Los sufrientes lloran en silencio y a escondidas. Hasta el dolor se debe ocultar.
Prohibido pensar y razonar. Prohibido cuestionar.
Aquí todo está bien. No pasa nada.
Recorro el Boulevard Pape de Monclova, rumbo a la incertidumbre cotidiana y cuento 17vehículos policiales atracando automovilistas, choferes y hasta motociclistas. No hay pretexto: se inventa con base a la creatividad que da una herencia de corruptelas.
Sigo mi camino y una fila de policías en bicicleta se divide el territorio. Las calles convergentes al centro de la ciudad serán escenario cómplice de extorsiones y robos a peatones y parroquianos.
Las quejas me llegan via mensaje o a las organizaciones de Derechos Humanos que asesoro.
Prohibido reclamar. Prohibido intentar el intento.
Veo cosas que quizá no existen.
Parafraseando al entonces niño actor Haley Joel Osment en la pelítula "Sexto Sentido", en verdad que yo también "veo gente muerta".
Muerta en vida, como los que entraban al Infierno de Dante: "renunciando para siempre a la esperanza".
Por eso voy con el especialista para que revise mis ojos y ajuste mis lentes.
Quiero ver la realidad que a diario reseñan los medios.
viernes, 9 de abril de 2010
martes, 6 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
¿Una reforma que deja fuera a 1.8 millones de mexicanos? (Blah!)
Por Ana F. Vega (Avega)
Blog Invitado: La Lonchería
http://laloncheria.com
Loncheros queridos…va mi texto publicado en El Economista sobre trabajadoras del hogar y reforma laboral..
Una de las prioridades legislativas del gobierno de Felipe Calderón es la reforma laboral. En México debemos encontrar la forma de hacer las reglas del mercado laboral menos rígidas para evitar que se interpongan en el camino de la creación de mejores empleos para todos. En eso es difícil no estar de acuerdo. Hay, sin embargo, prioridades dentro de las prioridades y para analizar la pertinencia de la propuesta calderonista es tan importante analizar lo que se incluye, así como lo que se excluye de la discusión.
Aquí es adonde viene a cuento el tema de los trabajadores domésticos… esas casi 2 millones de personas que trabajan con pocos o nulos derechos y garantías en el país. No son los únicos trabajadores en esa situación, cierto, pero en verdad hay pocas áreas en las que el saldo para el Estado mexicano sea tan vergonzoso.
Los trabajadores del hogar, como prefieren ser llamados –la palabra “doméstica” les parece peyorativa– son una fuerza laboral que ha sido sistemáticamente explotada y discriminada con la complacencia de autoridades de todos colores, niveles y jurisdicciones.
Desde las administraciones federales se han implementado políticas públicas que no arreglan nada porque no disponen de los fondos suficientes o porque dependen de la “buena voluntad” de los empleadores… y ya sabemos que eso de la “autoregulación” termina siendo un compendio de buenas intenciones que poco se acercan a la realidad. Además, pocos discutirían que la autoregulación funciona sin que existan los incentivos básicos como para que surja voluntariamente… y en el caso del trabajo doméstico en México no hay ningún incentivo de peso.
Desde el Poder Judicial la discriminación ha tomado forma en al menos dos sentencias dictadas en las que los jueces dictaminaron que el trabajo en el hogar –remunerado o no– cae en el ámbito “familiar”, por lo que no pueden otorgarse los mismos derechos a esas personas que al resto de los trabajadores. El Legislativo también ha aportado su dosis de vergüenza pública: iniciativas congeladas y abierta ignorancia a las convenciones internacionales firmadas y ratificadas por México en temas como, por ejemplo, el trabajo infantil. ¿En castellano? Varios congresos mexicanos se han negado a legislar para prohibir la contratación y explotación de menores de edad para que trabajen como empleados del hogar. ¿Lindo, no?… igual de vergonzoso que las personas que insisten en contratarlos.
La salida. Hay forma de que el gobierno calderonista y el actual Congreso reparen esta deuda histórica. Deben hacer suya una propuesta que presentó en noviembre del 2007 la entonces legisladora Rosario Ortiz Magallón, en la que se propone que los trabajadores del hogar tengan los mismos derechos que el resto de los trabajadores de México. No más, pero tampoco menos… increíble que un concepto de igualdad básica suene tan revolucionario.
Esa reforma, señor Presidente, señor Secretario del Trabajo, señores y señoras legisladores, sería una buena forma de celebrar el Bicentenario de nuestro país. Sería una reforma que eliminaría prácticas que se acercan más a la esclavitud que a lo que entendemos por trabajo moderno, libre y remunerado.
Estoy segura de que para lograr esta reforma hay obstáculos y asegunes… de eso no me cabe duda. Pero ustedes son capaces de sortearlos, ¿no? (Es pregunta).
Blog Invitado: La Lonchería
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Loncheros queridos…va mi texto publicado en El Economista sobre trabajadoras del hogar y reforma laboral..
Una de las prioridades legislativas del gobierno de Felipe Calderón es la reforma laboral. En México debemos encontrar la forma de hacer las reglas del mercado laboral menos rígidas para evitar que se interpongan en el camino de la creación de mejores empleos para todos. En eso es difícil no estar de acuerdo. Hay, sin embargo, prioridades dentro de las prioridades y para analizar la pertinencia de la propuesta calderonista es tan importante analizar lo que se incluye, así como lo que se excluye de la discusión.
Aquí es adonde viene a cuento el tema de los trabajadores domésticos… esas casi 2 millones de personas que trabajan con pocos o nulos derechos y garantías en el país. No son los únicos trabajadores en esa situación, cierto, pero en verdad hay pocas áreas en las que el saldo para el Estado mexicano sea tan vergonzoso.
Los trabajadores del hogar, como prefieren ser llamados –la palabra “doméstica” les parece peyorativa– son una fuerza laboral que ha sido sistemáticamente explotada y discriminada con la complacencia de autoridades de todos colores, niveles y jurisdicciones.
Desde las administraciones federales se han implementado políticas públicas que no arreglan nada porque no disponen de los fondos suficientes o porque dependen de la “buena voluntad” de los empleadores… y ya sabemos que eso de la “autoregulación” termina siendo un compendio de buenas intenciones que poco se acercan a la realidad. Además, pocos discutirían que la autoregulación funciona sin que existan los incentivos básicos como para que surja voluntariamente… y en el caso del trabajo doméstico en México no hay ningún incentivo de peso.
Desde el Poder Judicial la discriminación ha tomado forma en al menos dos sentencias dictadas en las que los jueces dictaminaron que el trabajo en el hogar –remunerado o no– cae en el ámbito “familiar”, por lo que no pueden otorgarse los mismos derechos a esas personas que al resto de los trabajadores. El Legislativo también ha aportado su dosis de vergüenza pública: iniciativas congeladas y abierta ignorancia a las convenciones internacionales firmadas y ratificadas por México en temas como, por ejemplo, el trabajo infantil. ¿En castellano? Varios congresos mexicanos se han negado a legislar para prohibir la contratación y explotación de menores de edad para que trabajen como empleados del hogar. ¿Lindo, no?… igual de vergonzoso que las personas que insisten en contratarlos.
La salida. Hay forma de que el gobierno calderonista y el actual Congreso reparen esta deuda histórica. Deben hacer suya una propuesta que presentó en noviembre del 2007 la entonces legisladora Rosario Ortiz Magallón, en la que se propone que los trabajadores del hogar tengan los mismos derechos que el resto de los trabajadores de México. No más, pero tampoco menos… increíble que un concepto de igualdad básica suene tan revolucionario.
Esa reforma, señor Presidente, señor Secretario del Trabajo, señores y señoras legisladores, sería una buena forma de celebrar el Bicentenario de nuestro país. Sería una reforma que eliminaría prácticas que se acercan más a la esclavitud que a lo que entendemos por trabajo moderno, libre y remunerado.
Estoy segura de que para lograr esta reforma hay obstáculos y asegunes… de eso no me cabe duda. Pero ustedes son capaces de sortearlos, ¿no? (Es pregunta).
viernes, 2 de abril de 2010
¿Cuotas de género o cuotas de familia?
Soledad JARQUIN EDGAR
Las mujeres del Partido de la Revolución Democrática (PRD) están más que inquietas debido a que el futuro inmediato no es muy alentador, sobre todo para las políticas de “carrera” dentro de ese partido.
No es para menos, como siempre les quieren hacer de chivo los tamales, ahora a propósito de la coalición que han conformado con otros “institutos” políticos, la posibilidad de garantizar el cumplimento de los estatutos en materia de acciones afirmativas de paridad e igualdad en las candidaturas entre hombres y mujeres, parece cada vez más alejada.
El problema en el PRD es que este partido está realmente partido en varios pedacitos, por lo que cada quien hace lo mejor que puede para conservar dentro de sus pequeños grupos las posiciones de poder y para conservarlo mejor, el poder se reparte entre las familias que mandan.
Por ejemplo, Lenin López Nelio, fue diputado local y dirigente del Sol Azteca. Hace tres años, pretendió ganar la alcaldía de la capital oaxaqueña pero perdió ante el priista José Antonio Hernández Fraguas. Al concluir su gestión como diputado local, el electo fue Jesús Romero, su primo, quien hoy repite la misma historia y busca ser el candidato perredista a la primera concejalía de Oaxaca de Juárez. En tanto, el primo López Nelio va por el mismo puesto sólo que ahora en Juchitán de Zaragoza.
Pero este no es el único caso. Lo patético es cómo algunos perredistas pretenden utilizar a sus hijas o hermanas como candidatas a cargos de elección popular. Raymundo Carmona Laredo, suplente del senador Carlos Navarrete, impuso en el proceso electoral federal pasado a su hija Bélgica Nabil Carmona Cabrera, ahora de 23 años de edad y diputada de representación proporcional de la tercera circunscripción.
Eso no es todo. Su suplente es Aleida Tonelly Serrano Rosado, quien por cierto es hija de Rosendo Serrano. Éste es en la actualidad diputado local y se ha turnado la curul en el recinto de San Raymundo Jalpan, municipio donde se ubica la sede del Congreso local, con su hermano Félix Serrano Rosado. Es decir, la familia Serrano lleva en el Congreso estatal casi 12 años consecutivos y le siguen las hijas.
Sí, porque ahora el diputado Serrano quiere que su hija Aleida sea diputada local y está peleando un sitio para ella en el rejuego interno del PRD. Lo peor del caso es que todo parece indicar que su hermano Félix quiere que la suplente de Aleida sea su hija, una jovencita de 18 años, según denunciaron algunos perredistas que entre dientes siguen refunfuñando por el cacicazgo de los hermanos Serrano.
Hay más, Ariadna Vásquez López, también quiere ser candidata del PRD en la Coalición “Unidos por la paz y el progreso” que conformaron además de este partido, Acción Nacional, Convergencia y el Partido del Trabajo y que a la gubernatura local llevan a Gabino Cué Monteagudo.
Ariadna podría ser candidata, está en su derecho total. El problema aquí es que todo parece indicar que de nueva cuenta es un asunto de poder familiar, donde las “cuotas de género” sirve para eso y no para la representación real de las mujeres. Aridna también tiene una familia que en este momento le es incómoda. Su hermano Wilfredo Vásquez es diputado local y su otro hermano ha ocupado el mismo puesto en años anteriores, incluso se maneja como uno de los hombres (de negro) cercanos a la gobernadora de Zacatecas.
Hechos como los que pasan en Oaxaca son un problema en todo México. Los políticos se han convertido en caciques de pequeños grupos y las mujeres de los partidos políticos no tienen ninguna oportunidad real frente a los escenarios de familia o los intereses de las familias partidistas.
Las cuotas de género en el PRD se han convertido en cosa de familia y tendremos que estar en alerta sobre lo que pasa en el resto de los partidos políticos donde no cantan tan mal las rancheras. Lo cierto es que es una pena que los políticos hombres utilicen a sus hijas o hermanas para seguir agarrados del poder.
Una lástima porque se tergiversa la lucha de las mujeres, como ya lo han hecho otras políticas que siguen pegadas a la ubre del Legislativo y el Ejecutivo y que quieren repetir y repetir hasta el cansancio. En el PAN tienen lo suyo y en el PRI desde hace varias décadas no son visibles nuevas caras ni de hombres ni de mujeres.
Lo cierto es que en tiempos electorales como los que ahora vive Oaxaca, las mujeres siguen sin aparecer en el escenario, porque el poder patriarcal de los partidos impide su visibilidad, su voz y voto, la democracia se reduce en los partidos de izquierda, derecha o del centro en la vieja costumbre del amiguismo, el compadrazgo y la familia. Esta es la explicación del por qué algunos ex gobernadores como José Murat y Heladio Ramírez han “comprado” curules, como si fueran palcos en un estadio de futbol, para sus hijos e hijas.
La descomposición del sistema partidista es una realidad en México de la cual la ciudadanía tendría que empezar a tomar nota, en especial las mujeres que aparecen en los esquemas de los cargos de elección popular y menos en la toma de decisiones. La simulación es para una forma de vida en los partidos políticos y cuando son gobierno actúan de la misma manera.
Las mujeres del Partido de la Revolución Democrática (PRD) están más que inquietas debido a que el futuro inmediato no es muy alentador, sobre todo para las políticas de “carrera” dentro de ese partido.
No es para menos, como siempre les quieren hacer de chivo los tamales, ahora a propósito de la coalición que han conformado con otros “institutos” políticos, la posibilidad de garantizar el cumplimento de los estatutos en materia de acciones afirmativas de paridad e igualdad en las candidaturas entre hombres y mujeres, parece cada vez más alejada.
El problema en el PRD es que este partido está realmente partido en varios pedacitos, por lo que cada quien hace lo mejor que puede para conservar dentro de sus pequeños grupos las posiciones de poder y para conservarlo mejor, el poder se reparte entre las familias que mandan.
Por ejemplo, Lenin López Nelio, fue diputado local y dirigente del Sol Azteca. Hace tres años, pretendió ganar la alcaldía de la capital oaxaqueña pero perdió ante el priista José Antonio Hernández Fraguas. Al concluir su gestión como diputado local, el electo fue Jesús Romero, su primo, quien hoy repite la misma historia y busca ser el candidato perredista a la primera concejalía de Oaxaca de Juárez. En tanto, el primo López Nelio va por el mismo puesto sólo que ahora en Juchitán de Zaragoza.
Pero este no es el único caso. Lo patético es cómo algunos perredistas pretenden utilizar a sus hijas o hermanas como candidatas a cargos de elección popular. Raymundo Carmona Laredo, suplente del senador Carlos Navarrete, impuso en el proceso electoral federal pasado a su hija Bélgica Nabil Carmona Cabrera, ahora de 23 años de edad y diputada de representación proporcional de la tercera circunscripción.
Eso no es todo. Su suplente es Aleida Tonelly Serrano Rosado, quien por cierto es hija de Rosendo Serrano. Éste es en la actualidad diputado local y se ha turnado la curul en el recinto de San Raymundo Jalpan, municipio donde se ubica la sede del Congreso local, con su hermano Félix Serrano Rosado. Es decir, la familia Serrano lleva en el Congreso estatal casi 12 años consecutivos y le siguen las hijas.
Sí, porque ahora el diputado Serrano quiere que su hija Aleida sea diputada local y está peleando un sitio para ella en el rejuego interno del PRD. Lo peor del caso es que todo parece indicar que su hermano Félix quiere que la suplente de Aleida sea su hija, una jovencita de 18 años, según denunciaron algunos perredistas que entre dientes siguen refunfuñando por el cacicazgo de los hermanos Serrano.
Hay más, Ariadna Vásquez López, también quiere ser candidata del PRD en la Coalición “Unidos por la paz y el progreso” que conformaron además de este partido, Acción Nacional, Convergencia y el Partido del Trabajo y que a la gubernatura local llevan a Gabino Cué Monteagudo.
Ariadna podría ser candidata, está en su derecho total. El problema aquí es que todo parece indicar que de nueva cuenta es un asunto de poder familiar, donde las “cuotas de género” sirve para eso y no para la representación real de las mujeres. Aridna también tiene una familia que en este momento le es incómoda. Su hermano Wilfredo Vásquez es diputado local y su otro hermano ha ocupado el mismo puesto en años anteriores, incluso se maneja como uno de los hombres (de negro) cercanos a la gobernadora de Zacatecas.
Hechos como los que pasan en Oaxaca son un problema en todo México. Los políticos se han convertido en caciques de pequeños grupos y las mujeres de los partidos políticos no tienen ninguna oportunidad real frente a los escenarios de familia o los intereses de las familias partidistas.
Las cuotas de género en el PRD se han convertido en cosa de familia y tendremos que estar en alerta sobre lo que pasa en el resto de los partidos políticos donde no cantan tan mal las rancheras. Lo cierto es que es una pena que los políticos hombres utilicen a sus hijas o hermanas para seguir agarrados del poder.
Una lástima porque se tergiversa la lucha de las mujeres, como ya lo han hecho otras políticas que siguen pegadas a la ubre del Legislativo y el Ejecutivo y que quieren repetir y repetir hasta el cansancio. En el PAN tienen lo suyo y en el PRI desde hace varias décadas no son visibles nuevas caras ni de hombres ni de mujeres.
Lo cierto es que en tiempos electorales como los que ahora vive Oaxaca, las mujeres siguen sin aparecer en el escenario, porque el poder patriarcal de los partidos impide su visibilidad, su voz y voto, la democracia se reduce en los partidos de izquierda, derecha o del centro en la vieja costumbre del amiguismo, el compadrazgo y la familia. Esta es la explicación del por qué algunos ex gobernadores como José Murat y Heladio Ramírez han “comprado” curules, como si fueran palcos en un estadio de futbol, para sus hijos e hijas.
La descomposición del sistema partidista es una realidad en México de la cual la ciudadanía tendría que empezar a tomar nota, en especial las mujeres que aparecen en los esquemas de los cargos de elección popular y menos en la toma de decisiones. La simulación es para una forma de vida en los partidos políticos y cuando son gobierno actúan de la misma manera.
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PALABRA DE ANTÍGONA: LAS TRES K EN MÉXICO
Por Sara Lovera
La persecución y el odio contra una parte de la humanidad, sólo por el hecho de ser diferentes de quienes enarbolaron como un sistema de vida el autoritarismo, la dominación y la discriminación, es decir, el nazi-fascismo, autor de las mayores crueldades que nos hubiéramos podido imaginar, parece está de vuelta.
Mi generación conoció buena parte de esa tremenda experiencia, a través de la difusión en libros, el cine y hasta en carteles propagandísticos. Las películas de la Segunda Guerra Mundial nos hicieron tomar conciencia de cómo un ser humano puede odiar a tal grado a otro ser humano, sólo por profesar religión e ideas distintas a su campo de control y sus intereses. Probablemente no a sus creencias.
Lo grave es que rápidamente esa enseñanza sobre la crueldad consciente se topó con las realidades de los militarismos y los crímenes, éstos ejecutados por los jefes de las dictaduras militares de Argentina, Chile, Uruguay y el conservadurismo “democrático” de otra decena de países.
Nada más aleccionador y tremendo que los descuartizamientos en Guatemala, hace poco más de 20 años y los crímenes arteros que aún no cesan ahí y en otros escenarios. Sólo el feminicidio cotidiano nos estremece.
Recordando cómo estas dictaduras trataron a las mujeres, puedo identificar las acciones de políticas que se piensan democráticas o comunes que ya se llevan a cabo o que se proponen en nuestro entorno.
Hace unos días se publicó en los diarios capitalinos que en la Asamblea de Representantes del Distrito Federal se prepara una iniciativa elaborada por la fracción del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), para crear la ley de fomento a la Maternidad, considerando a ésta como una institución de orden público.
El argumento de la coordinadora panista, Mariana Gómez del Campo, es contundente, se trata de “proteger la maternidad” y garantizar a las mujeres beneficios médicos y asistenciales desde el momento en que empiece el embarazo. A las madres, dijo en rueda de prensa, debe beneficiárseles en todo, incluso con servicio de transporte, sobre todo cuando nazcan sus hijos. Porque se necesita en la ciudad de México un ordenamiento legal que “proteja a la familia”, agregó.
A la legisladora del PAN, Gómez del Campo se le califica de arribista, cuyo único interés es el poder. Pero ella sabe más de los hilos culturales que mantienen dominadas a las mujeres, es la autora de las encuestas fallidas contra el aborto legal, además de ser la vocera y jefa panista en el Distrito Federal. Todo un caso.
No sé, pero esta iniciativa me animó a escribir este texto. Me recordó al nazi-fascismo encabezado entre 1933 a 1945 por el Partido Nacionalista Obrero Alemán (NSDPA, por sus siglas en alemán) que enarbolaba el control de las mujeres bajo la trilogía de las tres “K”: Kinder, Küche, Kirche. (Niños, Cocina e Iglesia).
Las tres K en definitiva fueron la visión pragmática para el control de las mujeres durante el poder nazi, quizá por esta inspiración en todas las dictaduras recientes y antiguas, apenas se toma el poder se prohíbe cualquier posibilidad de control natal, aborto legal, libertades e igualdades entre hombres y mujeres.
Aunque debemos reconocer el arraigo mexicano acerca de la maternidad como eje de la familia tradicional, desde la visión virginal de las mujeres y sin ápice de voluntad y decisiones propias, pensar en definir la maternidad como una institución de orden público, además de enviarnos a las tragedias griegas de Edipo (profundamente estudiadas por Segismundo Freud), nos remite a la tentación autoritaria de exaltar a la maternidad como destino único e indivisible para las mujeres.
Detrás, está la urgencia económica, porque sujetas a la cocina y envueltas en la visión mística de la religiosidad y no de la trasgresión, las mujeres han podido detener el desastre de la crisis capitalista actual. Por sus hijos son –las mujeres- capaces de detener al mundo.
Se trata de ir a fondo en la estrategia panista de dar al traste con el aborto legal -por violación, peligro de vida de la madre, malformaciones congénitas y otras excepciones recogidas en nuestras leyes-; se trata de cimbrar a la ciudad de México, de buscar a fondo el sentimiento guadalupano –bien respetable- de nuestra idiosincrasia.
La propuesta de la panista, me recordó un escándalo sucedido en España en 2007, cuando se dio difusión a la periodista Eva Herman Echan en su campaña antifeminista ligada a relativizar los efectos del nazismo y sus campos de exterminio. Eva Herman Echan, famosa conductora de televisión encendió la polémica cuando criticó al feminismo promoviendo la idea de que "la mujer debe estar en la casa", al considerar que la mujer feliz y de familia está por encima de la vida laboral.
Herman sugería en una entrevista al diario Bild am Sonntag que en el Tercer Reich "hubo cosas muy malas, por ejemplo Hitler", pero que también puede hallarse alguna buena, "como por ejemplo el aprecio y valoración de la figura de la madre".
Al hablar en televisión, esta mujer autora de uno de los libros más vendidos de Alemania, Das Eva-prinzip. Für eine neue weiblichkeit (El principio de Eva. Por una nueva femineidad) alcanzó un rating récord (2,65 millones de espectadores, 18,1 por ciento).
En septiembre de 2007, Eva Herman, defendió los valores familiares que durante el nacionalsocialismo fueron instrumentalizados y utilizados con fines políticos y sociales, en la presentación de su segundo libro Das prinzip Arche Noah. Warum wir die familie retten müssen (El principio del Arca de Noé. Por qué tenemos que salvar la familia).
Estos principios hablan sobre el amor, la familia y los niños, como si tuviéramos que admitir que los padres no existen y que los niños y las niñas sólo dependen de las madres.
La iniciativa de Gómez del Campo, presentada en marzo cuando se ratifica la necesidad de reflexionar sobre la condición de las mujeres, es una de las intentonas más obvias de un grupo de mexicanos, que no saben ni quieren averiguar, que en la época del capitalismo salvaje --desde hace 30 años-- las mujeres fueron arrojadas del pie de la cuna para ir a trabajar a las empresas maquiladoras de exportación que se instalaron en la frontera norte.
Gómez del Campo y ese grupo de personas no saben que desde 1916 las mujeres de la Revolución Mexicana buscaron sus identidades y plantearon las maternidades compartidas con los padres y el Estado; desconocen que este capitalismo ha fracturado la idea del padre proveedor, porque ningún salario alcanza y junto a la propaganda de atención hospitalaria a las madres de Felipe Calderón, se hallan precisamente las tres K.
Se evidencia el deseo de que para las mujeres su destino manifiesto es sólo la maternidad, queriendo meter al redil a más de 50 millones de mexicanas.
La realidad es toda otra, sin duda.
saralovera@yahoo.com.mx
La persecución y el odio contra una parte de la humanidad, sólo por el hecho de ser diferentes de quienes enarbolaron como un sistema de vida el autoritarismo, la dominación y la discriminación, es decir, el nazi-fascismo, autor de las mayores crueldades que nos hubiéramos podido imaginar, parece está de vuelta.
Mi generación conoció buena parte de esa tremenda experiencia, a través de la difusión en libros, el cine y hasta en carteles propagandísticos. Las películas de la Segunda Guerra Mundial nos hicieron tomar conciencia de cómo un ser humano puede odiar a tal grado a otro ser humano, sólo por profesar religión e ideas distintas a su campo de control y sus intereses. Probablemente no a sus creencias.
Lo grave es que rápidamente esa enseñanza sobre la crueldad consciente se topó con las realidades de los militarismos y los crímenes, éstos ejecutados por los jefes de las dictaduras militares de Argentina, Chile, Uruguay y el conservadurismo “democrático” de otra decena de países.
Nada más aleccionador y tremendo que los descuartizamientos en Guatemala, hace poco más de 20 años y los crímenes arteros que aún no cesan ahí y en otros escenarios. Sólo el feminicidio cotidiano nos estremece.
Recordando cómo estas dictaduras trataron a las mujeres, puedo identificar las acciones de políticas que se piensan democráticas o comunes que ya se llevan a cabo o que se proponen en nuestro entorno.
Hace unos días se publicó en los diarios capitalinos que en la Asamblea de Representantes del Distrito Federal se prepara una iniciativa elaborada por la fracción del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), para crear la ley de fomento a la Maternidad, considerando a ésta como una institución de orden público.
El argumento de la coordinadora panista, Mariana Gómez del Campo, es contundente, se trata de “proteger la maternidad” y garantizar a las mujeres beneficios médicos y asistenciales desde el momento en que empiece el embarazo. A las madres, dijo en rueda de prensa, debe beneficiárseles en todo, incluso con servicio de transporte, sobre todo cuando nazcan sus hijos. Porque se necesita en la ciudad de México un ordenamiento legal que “proteja a la familia”, agregó.
A la legisladora del PAN, Gómez del Campo se le califica de arribista, cuyo único interés es el poder. Pero ella sabe más de los hilos culturales que mantienen dominadas a las mujeres, es la autora de las encuestas fallidas contra el aborto legal, además de ser la vocera y jefa panista en el Distrito Federal. Todo un caso.
No sé, pero esta iniciativa me animó a escribir este texto. Me recordó al nazi-fascismo encabezado entre 1933 a 1945 por el Partido Nacionalista Obrero Alemán (NSDPA, por sus siglas en alemán) que enarbolaba el control de las mujeres bajo la trilogía de las tres “K”: Kinder, Küche, Kirche. (Niños, Cocina e Iglesia).
Las tres K en definitiva fueron la visión pragmática para el control de las mujeres durante el poder nazi, quizá por esta inspiración en todas las dictaduras recientes y antiguas, apenas se toma el poder se prohíbe cualquier posibilidad de control natal, aborto legal, libertades e igualdades entre hombres y mujeres.
Aunque debemos reconocer el arraigo mexicano acerca de la maternidad como eje de la familia tradicional, desde la visión virginal de las mujeres y sin ápice de voluntad y decisiones propias, pensar en definir la maternidad como una institución de orden público, además de enviarnos a las tragedias griegas de Edipo (profundamente estudiadas por Segismundo Freud), nos remite a la tentación autoritaria de exaltar a la maternidad como destino único e indivisible para las mujeres.
Detrás, está la urgencia económica, porque sujetas a la cocina y envueltas en la visión mística de la religiosidad y no de la trasgresión, las mujeres han podido detener el desastre de la crisis capitalista actual. Por sus hijos son –las mujeres- capaces de detener al mundo.
Se trata de ir a fondo en la estrategia panista de dar al traste con el aborto legal -por violación, peligro de vida de la madre, malformaciones congénitas y otras excepciones recogidas en nuestras leyes-; se trata de cimbrar a la ciudad de México, de buscar a fondo el sentimiento guadalupano –bien respetable- de nuestra idiosincrasia.
La propuesta de la panista, me recordó un escándalo sucedido en España en 2007, cuando se dio difusión a la periodista Eva Herman Echan en su campaña antifeminista ligada a relativizar los efectos del nazismo y sus campos de exterminio. Eva Herman Echan, famosa conductora de televisión encendió la polémica cuando criticó al feminismo promoviendo la idea de que "la mujer debe estar en la casa", al considerar que la mujer feliz y de familia está por encima de la vida laboral.
Herman sugería en una entrevista al diario Bild am Sonntag que en el Tercer Reich "hubo cosas muy malas, por ejemplo Hitler", pero que también puede hallarse alguna buena, "como por ejemplo el aprecio y valoración de la figura de la madre".
Al hablar en televisión, esta mujer autora de uno de los libros más vendidos de Alemania, Das Eva-prinzip. Für eine neue weiblichkeit (El principio de Eva. Por una nueva femineidad) alcanzó un rating récord (2,65 millones de espectadores, 18,1 por ciento).
En septiembre de 2007, Eva Herman, defendió los valores familiares que durante el nacionalsocialismo fueron instrumentalizados y utilizados con fines políticos y sociales, en la presentación de su segundo libro Das prinzip Arche Noah. Warum wir die familie retten müssen (El principio del Arca de Noé. Por qué tenemos que salvar la familia).
Estos principios hablan sobre el amor, la familia y los niños, como si tuviéramos que admitir que los padres no existen y que los niños y las niñas sólo dependen de las madres.
La iniciativa de Gómez del Campo, presentada en marzo cuando se ratifica la necesidad de reflexionar sobre la condición de las mujeres, es una de las intentonas más obvias de un grupo de mexicanos, que no saben ni quieren averiguar, que en la época del capitalismo salvaje --desde hace 30 años-- las mujeres fueron arrojadas del pie de la cuna para ir a trabajar a las empresas maquiladoras de exportación que se instalaron en la frontera norte.
Gómez del Campo y ese grupo de personas no saben que desde 1916 las mujeres de la Revolución Mexicana buscaron sus identidades y plantearon las maternidades compartidas con los padres y el Estado; desconocen que este capitalismo ha fracturado la idea del padre proveedor, porque ningún salario alcanza y junto a la propaganda de atención hospitalaria a las madres de Felipe Calderón, se hallan precisamente las tres K.
Se evidencia el deseo de que para las mujeres su destino manifiesto es sólo la maternidad, queriendo meter al redil a más de 50 millones de mexicanas.
La realidad es toda otra, sin duda.
saralovera@yahoo.com.mx
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NIÑOS ASESINADOS POR SUS PADRES
Lilia Cisneros Luján
Son dos madres, dos hijas en cada una de las familias, dos homicidios, dos realidades opuestas, muchas similitudes y también grandes diferencias: económicas, de clase y de manejo informativo.
La primera ocurrió en una unidad habitacional popular en Tlalpan. Una madre jefa de hogar, ahogó a sus dos hijas –-de 12 años- y después intentó suicidarse. La nota ocupó los noticieros un par de días. En los medios impresos apareció en la sección policíaca. La segunda era una pequeña de apenas 4 años, rubia, “misteriosamente” desaparecida, hija de una familia pudiente con todo el apoyo financiero para difundir su fotografía en la red, en panfletos distribuidos por toda la ciudad, con llamados a la ciudadanía, para dar cuenta de su paradero. Diez días escuchamos la pregunta ¿Dónde esta Paulette? Durante más de una semana percibimos la sospecha de que los “muy malos” –posibles secuestradores, la servidumbre quizá- serían responsables de haber sustraído de su hogar a una pequeña con limitaciones –niña especial declararon algunos familiares- en el habla y en su posibilidad de moverse por sí misma. De pronto las indagatorias dieron un vuelco a la historia. Los medios sacaron a la luz declaraciones –reservadas antes de lo que era evidente- del abogado de las nanas, los padres fueron arraigados, el amarillismo mediático dio paso a grabaciones, también reservadas por quien sabe que motivos, de instrucciones de la madre a la hermanita de la víctima y se empezó a perfilar una suerte de justificación “la mamá es una abogada astuta, inteligente, con desapego emocional” La imágenes de esta mujer, declarando, “no se tal vez Harry Poter, los extraterrestres……..” se repitieron y automáticamente vino una disminución en la frecuencia de la nota que ya no parecía lo más importante
¿Por qué la conferencia de prensa de la procuraduría del Estado de México, se pospuso en tiempo y forma? ¿Qué se estaba arreglando? Y regresando al primer caso de esta reflexión ¿Qué motivos consideró la procuraduría del DF para abandonar la investigación? Al parecer nadie dio lugar a la posibilidad de otra persona hubiese orillando a matar a sus hijas, a una madre, presuntamente con crisis nerviosas, de la cual los vecinos dijeron que era “trabajadora, amable y con dos niñas siempre muy peinaditas y educadas” ¿Cuál fue la postura del esposo de esta “madre casi suicida” y padre de dos gemelas cuyo futuro, al decir de un ex candidato a la presidencia de la república -también asesinado- nos fue prestado? ¿Qué han dicho los abuelos? ¿La diferencia fue el intento suicidio o la condición económica de una familia sin posibilidad de abogados y otra en la cual hasta la servidumbre goza de este privilegio?
En un escenario donde el riesgo por perder la vida, es cotidiano y solo con matices, ese futuro prestado, parece agotado por la generación adulta del presente. Las familias de hoy se enfrentan a homicidios inmersos en el sentido empresarial, cuando se vincula con el no pago del secuestro, el cobro de seguros de vida, por abuelas de auto viudas y hasta el negocio de la explotación infantil. La muerte se convierte en abominación si un bebé fallece de inanición frente a padres adictos al Internet, que olvidan alimentarlo o compañeros de clase haciendo del maltrato una moda macabra. ¿Cómo Serán juzgados los menores de edad golpeadores, que orillaron a su condiscípula adolescente a suicidarse? ¿Tendrán algún castigo los diseñadores de páginas web, que promueven este tipo de conductas degradantes?
En la descomposición social que todos estos hechos implican, los medios de comunicación –de manera muy especial los electrónicos- juegan un papel determinante al convertir a los actores de hechos tan repugnantes como el homicidio de un niño, casi en personajes de espectáculo ¿Recuerda al joven regiomontano que asesinó con saña a los hermanitos de su novia? ¿Dónde está la joven, hija por cierto de una señora vinculada con las empresas televisivas?
La teoría de la evolución sostenida por Darwin, parece haber encontrado su límite, en el resurgimiento de la bestialidad. Los bebés son matados a golpes, ahogados, envenenados o asfixiados. El futuro de niños y adolescentes se cancela por ejecuciones masivas en ciudad Juárez, Durango y quien sabe que otras latitudes del planeta en donde además los reclutan para la guerra y el suicidio fanático. La animalidad de los pedófilos alcanza incluso a instituciones religiosas. ¿Qué será más importante, destituir al jerarca de la iglesia católica –como están proponiendo quienes han hecho de éste un tema más político que de caridad- o ir a la esencia del problema procurado ayudar a la víctimas y prevenir que otros niños sufran el mismo destino?
Las reacciones irracionales, han dado al traste ya, con muchas instituciones –sociales y políticas- que la civilización forjó a lo largo de la historia. Abonaron a esto, los excesos de quienes se ocuparon de ellas, es cierto; pero nadie, para desgracia de las generaciones de nuestros hijos y nietos, ha propuesto algo mejor y por eso parece que estamos dejándolos a merced de la involución. ¿De donde asirse? Ni siquiera parece haber clavos hirvientes para que los niños puedan tener una opción que los libere de tales desgraciados incapaces de la autocrítica mucho menos del arrepentimiento. ¿Se podría enjuiciar, cuando menos moralmente, a quienes pasando por alto tales abominaciones han promovido, medallas, disminuciones de penas, traslados a cárceles menos estrictas y hasta canonizaciones de tan nefastos personajes? ¿Quién será capaz de poner coto a imitaciones extra lógicas -originadas en quien sabe donde- que permiten a los niños y jóvenes, drogarse, portar armas y usarlas contra sus iguales y en perjuicio de sí mismos?
Por lo pronto Paulette es una más de los cientos de miles de referencias en las búsquedas del Internet cuando Usted pide “mató a su hija” La nena de dulce mirada ha dejado de existir. Si hubiera nacido espartana el sacrificio se habría dado en el momento mismo de su llegada al mundo como resultado de sus limitaciones físicas. En pleno siglo XXI, con todo un universo de organizaciones altruistas y públicas que defienden los derechos de seres como ella, esta pequeña de 4 años murió asfixiada. Quizá, nunca sabremos la motivación de tal aberración. Probablemente la justificación quedará en el ámbito de la locura, una locura no privativa de su madre; sino de una sociedad enferma que parece no encontrar la brújula que la regrese al camino de la civilización y el progreso.
Son dos madres, dos hijas en cada una de las familias, dos homicidios, dos realidades opuestas, muchas similitudes y también grandes diferencias: económicas, de clase y de manejo informativo.
La primera ocurrió en una unidad habitacional popular en Tlalpan. Una madre jefa de hogar, ahogó a sus dos hijas –-de 12 años- y después intentó suicidarse. La nota ocupó los noticieros un par de días. En los medios impresos apareció en la sección policíaca. La segunda era una pequeña de apenas 4 años, rubia, “misteriosamente” desaparecida, hija de una familia pudiente con todo el apoyo financiero para difundir su fotografía en la red, en panfletos distribuidos por toda la ciudad, con llamados a la ciudadanía, para dar cuenta de su paradero. Diez días escuchamos la pregunta ¿Dónde esta Paulette? Durante más de una semana percibimos la sospecha de que los “muy malos” –posibles secuestradores, la servidumbre quizá- serían responsables de haber sustraído de su hogar a una pequeña con limitaciones –niña especial declararon algunos familiares- en el habla y en su posibilidad de moverse por sí misma. De pronto las indagatorias dieron un vuelco a la historia. Los medios sacaron a la luz declaraciones –reservadas antes de lo que era evidente- del abogado de las nanas, los padres fueron arraigados, el amarillismo mediático dio paso a grabaciones, también reservadas por quien sabe que motivos, de instrucciones de la madre a la hermanita de la víctima y se empezó a perfilar una suerte de justificación “la mamá es una abogada astuta, inteligente, con desapego emocional” La imágenes de esta mujer, declarando, “no se tal vez Harry Poter, los extraterrestres……..” se repitieron y automáticamente vino una disminución en la frecuencia de la nota que ya no parecía lo más importante
¿Por qué la conferencia de prensa de la procuraduría del Estado de México, se pospuso en tiempo y forma? ¿Qué se estaba arreglando? Y regresando al primer caso de esta reflexión ¿Qué motivos consideró la procuraduría del DF para abandonar la investigación? Al parecer nadie dio lugar a la posibilidad de otra persona hubiese orillando a matar a sus hijas, a una madre, presuntamente con crisis nerviosas, de la cual los vecinos dijeron que era “trabajadora, amable y con dos niñas siempre muy peinaditas y educadas” ¿Cuál fue la postura del esposo de esta “madre casi suicida” y padre de dos gemelas cuyo futuro, al decir de un ex candidato a la presidencia de la república -también asesinado- nos fue prestado? ¿Qué han dicho los abuelos? ¿La diferencia fue el intento suicidio o la condición económica de una familia sin posibilidad de abogados y otra en la cual hasta la servidumbre goza de este privilegio?
En un escenario donde el riesgo por perder la vida, es cotidiano y solo con matices, ese futuro prestado, parece agotado por la generación adulta del presente. Las familias de hoy se enfrentan a homicidios inmersos en el sentido empresarial, cuando se vincula con el no pago del secuestro, el cobro de seguros de vida, por abuelas de auto viudas y hasta el negocio de la explotación infantil. La muerte se convierte en abominación si un bebé fallece de inanición frente a padres adictos al Internet, que olvidan alimentarlo o compañeros de clase haciendo del maltrato una moda macabra. ¿Cómo Serán juzgados los menores de edad golpeadores, que orillaron a su condiscípula adolescente a suicidarse? ¿Tendrán algún castigo los diseñadores de páginas web, que promueven este tipo de conductas degradantes?
En la descomposición social que todos estos hechos implican, los medios de comunicación –de manera muy especial los electrónicos- juegan un papel determinante al convertir a los actores de hechos tan repugnantes como el homicidio de un niño, casi en personajes de espectáculo ¿Recuerda al joven regiomontano que asesinó con saña a los hermanitos de su novia? ¿Dónde está la joven, hija por cierto de una señora vinculada con las empresas televisivas?
La teoría de la evolución sostenida por Darwin, parece haber encontrado su límite, en el resurgimiento de la bestialidad. Los bebés son matados a golpes, ahogados, envenenados o asfixiados. El futuro de niños y adolescentes se cancela por ejecuciones masivas en ciudad Juárez, Durango y quien sabe que otras latitudes del planeta en donde además los reclutan para la guerra y el suicidio fanático. La animalidad de los pedófilos alcanza incluso a instituciones religiosas. ¿Qué será más importante, destituir al jerarca de la iglesia católica –como están proponiendo quienes han hecho de éste un tema más político que de caridad- o ir a la esencia del problema procurado ayudar a la víctimas y prevenir que otros niños sufran el mismo destino?
Las reacciones irracionales, han dado al traste ya, con muchas instituciones –sociales y políticas- que la civilización forjó a lo largo de la historia. Abonaron a esto, los excesos de quienes se ocuparon de ellas, es cierto; pero nadie, para desgracia de las generaciones de nuestros hijos y nietos, ha propuesto algo mejor y por eso parece que estamos dejándolos a merced de la involución. ¿De donde asirse? Ni siquiera parece haber clavos hirvientes para que los niños puedan tener una opción que los libere de tales desgraciados incapaces de la autocrítica mucho menos del arrepentimiento. ¿Se podría enjuiciar, cuando menos moralmente, a quienes pasando por alto tales abominaciones han promovido, medallas, disminuciones de penas, traslados a cárceles menos estrictas y hasta canonizaciones de tan nefastos personajes? ¿Quién será capaz de poner coto a imitaciones extra lógicas -originadas en quien sabe donde- que permiten a los niños y jóvenes, drogarse, portar armas y usarlas contra sus iguales y en perjuicio de sí mismos?
Por lo pronto Paulette es una más de los cientos de miles de referencias en las búsquedas del Internet cuando Usted pide “mató a su hija” La nena de dulce mirada ha dejado de existir. Si hubiera nacido espartana el sacrificio se habría dado en el momento mismo de su llegada al mundo como resultado de sus limitaciones físicas. En pleno siglo XXI, con todo un universo de organizaciones altruistas y públicas que defienden los derechos de seres como ella, esta pequeña de 4 años murió asfixiada. Quizá, nunca sabremos la motivación de tal aberración. Probablemente la justificación quedará en el ámbito de la locura, una locura no privativa de su madre; sino de una sociedad enferma que parece no encontrar la brújula que la regrese al camino de la civilización y el progreso.
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