Mostrando entradas con la etiqueta crimen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crimen. Mostrar todas las entradas
martes, 11 de febrero de 2014
martes, 12 de julio de 2011
PLEGARIA DE LOS HUÉRFANOS
Fernando del Paso
Y si nada de esto puedes hacer porque no lo quieres hacer, porque tu Divina y misteriosa e inescrutable Divina Voluntad se impone a tu Divina Omnipotencia, Señor, déjanos tranquilos.
Nosotros, Señor, los niños huérfanos y las niñas huérfanas de México te rogamos:
Déjanos gozar la plenitud de nuestra orfandad.
Nuestros padres murieron porque fue tu Voluntad. Nuestros padres nos abandonaron porque fue tu Voluntad. Porque Tú así lo quisiste, nuestras madres fueron violadas por desconocidos a los que nunca volvieron a ver, y ellas nos arrojaron a un basurero o nos dejaron a las puertas de un Templo.
Déjanos, Señor, honrar tu Divina Voluntad.
Es nuestro privilegio.
No nos entregues a la adopción de parejas del mismo sexo. Por mucho amor que piensen darnos.
Por mucho amor que, de verdad, nos den.
Preferimos el desamor del abandono.
Preferimos el desamor de la indiferencia.
Es nuestro privilegio.
Preferimos, a tener dos padres amorosos o dos madres amorosas, vivir como vinimos a este mundo: sin un solo padre, sin una sola madre. Preferimos, a tener el amor toda la vida de dos hombres o dos mujeres de buenas intenciones y buena alma, no tener el amor de nadie desde siempre y para siempre.
Preferimos el desamor de la orfandad.
Déjanos, Señor, la libertad de vivir como huérfanos en un orfanatorio. De vestir como huérfanos, el uniforme del orfanatorio. De comer, como huérfanos, la miserable comida del orfanatorio. De dormir, como huérfanos, en los multitudinarios dormitorios de los orfanatorios. Déjanos, Señor, que cuando lleguemos a los albores de nuestra adolescencia nos echen a la calle, como a todos los huérfanos, del orfanatorio.
Es nuestro privilegio.
Así honramos tu Divina Voluntad.
Déjanos, Señor, quedarnos sin estudios, crecer sin moral y sin religión, sin nadie a quien aprendamos a amar, sin nadie que nos enseñe a amarte.
Déjanos ser niños de la calle, hombres de la calle, mujeres de la calle.
Déjanos disfrazarnos de payasos y malabaristas para malganarnos la vida en las esquinas.
Déjanos ser franeleros toda la vida. Déjanos ser mendigos.
Es nuestro privilegio.
Déjanos dedicarnos a limpiar los parabrisas de los automóviles.
Déjanos ser presa fácil del crimen y de la droga, del alcohol.
Déjanos ser criminales. Déjanos ser ladrones y narcos.
Déjanos caer muertos a los veinte años de una sobredosis.
Déjanos morir de hambre en un callejón, déjanos ser asesinados en la flor de nuestra juventud.
Déjanos vivir parte de nuestra orfandad en las cárceles.
Es nuestro privilegio.
Danos la oportunidad, como se la diste a nuestros padres biológicos, de fundar hogares que podamos destruir para poder tener hijos que, con su orfandad, sean el espejo de la orfandad de sus padres y de sus madres, de su crueldad, de su irresponsabilidad, de su desapego.
Déjanos, Señor, prostituirnos a los doce, a los trece, a los catorce años.
Déjanos, Señor, ser las putitas y los putitos de los proxenetas.
Déjanos, Señor, ser pasto de los pederastas en las escuelas, en tus templos.
Pero si es tu Divina Voluntad, Señor, darnos un hogar y arrancarnos así el privilegio de no haberlo tenido, Señor, haz que las buenas familias cristianas de México que ya tienen hijos, nos adopten; haz que todas las parejas sin hijos de México, nos adopten. A todos, Señor. Cualquiera sea el color de nuestra piel. Así seamos blancos o indios, negros. Así estemos ciegos, o cojos, o mudos. Tú, si te lo propones, Señor, puedes hacerlo.
No nos des dos padres o dos madres, Señor. Tú nos diste el frío de la ciudad y el silencio de la noche: los preferimos al calor de sus hogares y a la dulzura de sus palabras.
Y si nada de esto puedes hacer porque no lo quieres hacer, porque tu Divina y misteriosa e inescrutable Divina Voluntad se impone a tu Divina Omnipotencia, Señor, déjanos tranquilos.
Déjanos, así como nacimos parias, ser parias toda la vida para salvaguardar tu Voluntad. Déjanos crecer desprotegidos en el desamor de la intemperie, en la periferia de la sociedad, en el vacío del rechazo y el desdén.
Déjanos Tú, tú, el Señor sin cuya voluntad no se mueve la hoja de un árbol, déjanos, Señor, que como hojas nos arrastre el viento de la soledad y la derelicción.
Es nuestro privilegio: somos los privilegiados de la Tierra porque sabemos que, gracias a tu infinita Misericordia, le has prometido, a aquellos que en esta vida habitan un infierno, que en la otra vida serán ciudadanos del Reino de los Cielos.
Gracias, Señor.
lunes, 13 de diciembre de 2010
VIDA Y VIDEOS DE: "EL NIÑO SICARIO
Cuando apenas era un bebé, su padre lo llevó de San Diego, en Estados Unidos, a Juitepec, Morelos, para que viviera con su abuela paterna Carmen Solís Gil. Jamás imaginarían que el pequeño se convertiría en un sicario bajo las órdenes del Cártel del Pacífico Sur.
Documentos del condado de San Diego de 1999 empleados para adopciones señalaban entonces a la señora Solís Gil, nacida en 1926, como la madre de Edgar N y Lina Ericka, mientras que en el acta de nacimiento de Elizabeth la abuela paterna aparece también como la madre.
Estos son algunos de los detalles de la vida de "El Ponchis", quien fue detenido por el Ejército la noche del pasado jueves en el aeropuerto internacional de Morelos, Mariano Matamoros, cuando se disponía a abordar un avión que lo llevaría a la ciudad fronteriza de Tijuana, para luego trasladarse a San Diego, California.
"El niño la adoraba (a la abuela), y veíamos cómo la abrazaba como si ella fuera su madre", señala al diario San Diego Union Tribune un familiar que prefirió ser no identificado por temor a represalias.
Algunos de los vecinos de Edgar en Juitepec aseguraron que su padre se había vuelto a casar, por lo que él fue criado por Carmen Solís, quien falleció hace varios años.
Ya asentados en Morelos, el llamado "niño sicario" comenzó con su educación primaria, pero cuando tenía entre 7 y 8 años fue expulsado del colegio por golpear a una niña y enrolarse constantemente en peleas con otros menores, dice uno de sus profesores de Educación Física.
"Era un niño descuidado. El director (de la escuela) ponía mucha atención en él, lo consentía y le llamaba ‘mi Ponchis' ", sobrenombre que le dio su familia a los cuatro años cuando era apenas un niñito regordete.
De aspecto casi siempre desaliñado, Edgar solía pasar el tiempo vagando con chicos mayores, hasta convertirse en una especia de mobiliario de las calles de la zona, algunas veces esperando a sus amigos afuera del colegio después de clases, agrega el maestro.
"Es difícil imaginar que ha sido tan cruel, que estuvo degollando y desmembrando personas", dice el catedrático, pero finaliza con un "sí, tenía una tendencia a la maldad".
Mientras esto ocurría en Jiutepec, su madre, Yolanda Jiménez Lugo, comenzaba una nueva vida en San Diego, específicamente en el barrio de Logan Heights, donde fue arrestada por la Patrulla Fronteriza y vive desde hace aproximadamente ocho años. Allí compartía un departamento con sus pequeñas y su padre, Gabriel Aguirre Manuel, con quien Jiménez se casó en 2008.
La madre de "El Ponchis" se dedicaba a vender cosméticos en el barrio, y según señalaron vecinos al diario local, frecuentemente tocaba las puertas de otros departamentos para invitar a la gente a la iglesia o para hablarles de Dios.
Incluso el propietario de los departamentos se mostró consternado con la noticia cuando fue contactado por el San Diego Union Tribune. "Estamos muy preocupados por ella. Nunca tuvimos ningún problema".
Ambas hijas de Yolanda, Lina Ericka y Elizabeth visitaron en años recientes a su madre en San Diego. En 2008, las jóvenes pasaron varios meses en Logan Heights y eventualmente recogían del colegio a sus medias hermanas.
Aunque en ocasiones mencionaba a sus hijas, personas cercanas a la familia señalan que Jiménez Lugo jamás les habló de su hijo Edgar.
Documentos del condado de San Diego de 1999 empleados para adopciones señalaban entonces a la señora Solís Gil, nacida en 1926, como la madre de Edgar N y Lina Ericka, mientras que en el acta de nacimiento de Elizabeth la abuela paterna aparece también como la madre.
Estos son algunos de los detalles de la vida de "El Ponchis", quien fue detenido por el Ejército la noche del pasado jueves en el aeropuerto internacional de Morelos, Mariano Matamoros, cuando se disponía a abordar un avión que lo llevaría a la ciudad fronteriza de Tijuana, para luego trasladarse a San Diego, California.
"El niño la adoraba (a la abuela), y veíamos cómo la abrazaba como si ella fuera su madre", señala al diario San Diego Union Tribune un familiar que prefirió ser no identificado por temor a represalias.
Algunos de los vecinos de Edgar en Juitepec aseguraron que su padre se había vuelto a casar, por lo que él fue criado por Carmen Solís, quien falleció hace varios años.
Ya asentados en Morelos, el llamado "niño sicario" comenzó con su educación primaria, pero cuando tenía entre 7 y 8 años fue expulsado del colegio por golpear a una niña y enrolarse constantemente en peleas con otros menores, dice uno de sus profesores de Educación Física.
"Era un niño descuidado. El director (de la escuela) ponía mucha atención en él, lo consentía y le llamaba ‘mi Ponchis' ", sobrenombre que le dio su familia a los cuatro años cuando era apenas un niñito regordete.
De aspecto casi siempre desaliñado, Edgar solía pasar el tiempo vagando con chicos mayores, hasta convertirse en una especia de mobiliario de las calles de la zona, algunas veces esperando a sus amigos afuera del colegio después de clases, agrega el maestro.
"Es difícil imaginar que ha sido tan cruel, que estuvo degollando y desmembrando personas", dice el catedrático, pero finaliza con un "sí, tenía una tendencia a la maldad".
Mientras esto ocurría en Jiutepec, su madre, Yolanda Jiménez Lugo, comenzaba una nueva vida en San Diego, específicamente en el barrio de Logan Heights, donde fue arrestada por la Patrulla Fronteriza y vive desde hace aproximadamente ocho años. Allí compartía un departamento con sus pequeñas y su padre, Gabriel Aguirre Manuel, con quien Jiménez se casó en 2008.
La madre de "El Ponchis" se dedicaba a vender cosméticos en el barrio, y según señalaron vecinos al diario local, frecuentemente tocaba las puertas de otros departamentos para invitar a la gente a la iglesia o para hablarles de Dios.
Incluso el propietario de los departamentos se mostró consternado con la noticia cuando fue contactado por el San Diego Union Tribune. "Estamos muy preocupados por ella. Nunca tuvimos ningún problema".
Ambas hijas de Yolanda, Lina Ericka y Elizabeth visitaron en años recientes a su madre en San Diego. En 2008, las jóvenes pasaron varios meses en Logan Heights y eventualmente recogían del colegio a sus medias hermanas.
Aunque en ocasiones mencionaba a sus hijas, personas cercanas a la familia señalan que Jiménez Lugo jamás les habló de su hijo Edgar.
VIDEO Legado criminal de ‘El Ponchis’ - Univision
Ver videos
Ver videos
Univision
CIUDAD DE MÉXICO - El niño sicario 'El Ponchis' sigue dando de qué hablar. Ahora se trata de violentos videos que tenía guardados en su celular y a los que Univision tuvo acceso.
Según Noticiero Univision, el niño grababa en video los crímenes que cometía supuestamente por órdenes de una banda narcotraficante mexicana.
Las imágenes son fuertes. En varias sale aplicando métodos de tortura a sus víctimas así como descuartizando cuerpos. En el video no sólo aparece 'El Ponchis, sino que también varios de los integrantes del cártel del Pacífico, al que supuestamente pertenece.
Además de la brutal violencia, se ven ritos de iniciación, donde la mayoría de los participantes son menores de edad.
Univision también tiene en su poder una fotocopia de la supuesta acta de nacimiento del menor.
Pretendía huir
Pretendía huir
'El Ponchis' fue capturado por autoridades mexicanas cuando intentaba tomar un avión, junto con sus hermanas, hacia Estados Unidos.
Las autoridades ya le seguían la pista debido a otras evidencias en video que se publicaron en Youtube, en las que aparecían varios jóvenes y adolescentes en actos de violentos.
"El Ponchis" actuaba para el cártel del Pacífico Sur, bajo las órdenes de Jesús Radilla, "El negro" con quien su hermana mantuvo una relación sentimental.
Al ser capturado e interrogado por su actitud criminal, respondió que lo drogaban y que actuaba bajo amenazas de muerte. (Con información de UNIVISION y El Universal).
Etiquetas:
crimen,
El Ponchis,
juventud,
mexico,
NIÑO sicario,
pérdida de valore,
VIDEOS
lunes, 18 de octubre de 2010
GENTE MALA, GENTE BUENA
Jesús Hernández Cuellar
Los golpes de la vida, confusamente, nos hacen creer que el mundo ha sido invadido por gente mala, de la peor calaña, que se ha adueñado de cada rincón del planeta. Guerras, corrupción, trampas, crímenes, dictaduras, fraudes, son sólo algunos elementos de los cuales se nutre esa noción del mundo.
Mientras observaba, en vivo, el rescate de los 33 mineros chilenos a mediados de octubre de 2010, llegué a la conclusión de que ese hecho representaba una gran bofetada para quienes se proponen convertir la vida humana en un infierno. Mil millones de televidentes presenciaron la salida a la superficie de Florencio Avalos, el primero de los trabajadores de la mina San José, en la lejana región chilena de Atacama, que subió a tierra firme. Esa cantidad de televidentes superó a la de la final de la Copa del Mundo 2010 en Sudáfrica, entre España y Holanda. Aquel gran partido en el que el equipo ibérico ganó la copa, fue visto por casi 800 millones de personas apostadas detrás de sus aparatos de televisión.
Al principio, pensé que tanta gente interesada en conocer los detalles del rescate de los mineros, podría ser un hecho motivado por simple curiosidad, tal vez una curiosidad matizada por el morbo. Al final de la jornada, comprendí que esa no era la razón por la que millones de seres humanos habían permanecido en vilo, durante la operación. Hablé con muchas personas en los días siguientes, y un número grande confesó que había llorado al ver salir de las entrañas de la tierra no sólo a Avalos, sino a muchos otros mineros. La gente experimentó una simpatía fuera de serie por el rescatista Manuel González, de 43 años, el primero en entrar a la mina para reunirse con los mineros y el último hombre en salir. Estamos hablando de televidentes no chilenos, latinos de nacionalidades diversas que viven en Estados Unidos.
Los chilenos, por supuesto, pusieron la nota emotiva más alta. Sus rostros tomados por las cámaras de las más grandes cadenas internacionales, reflejaban el miedo, la incertidumbre y la esperanza casi en cada salida a la superficie de sus compatriotas mineros, que habían permanecido en las entrañas de la tierra durante 70 días.
La humanidad tuvo momentos similares en el pasado. El 11 de septiembre de 2001, cuando un grupo de radicales islámicos utilizó aviones comerciales como misiles para destruir las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington, Estados Unidos disfrutó de altos niveles de solidaridad. En una enorme cantidad de ciudades se hicieron vigilias y se rezó por los muertos. En 2004, el terremoto y posterior tsunami en el Océano Indico, que sacudió a Indonesia, Sri Lanka, India y Tailandia con saldo de 230 mil muertos, también estremeció al mundo. Los terremotos de este año 2010 en Haití y el propio Chile, provocaron igualmente reacciones humanitarias de grandes proporciones.
La moraleja de estos acontecimientos es absolutamente clara: en el mundo hay mucha, pero mucha más gente buena que mala. Sólo que los malos saben hacer mucho daño, y mucho ruido.
No es por gusto que desde los días de las grandes tragedias griegas hasta la telenovela de hoy, pasando por todas las obras sobresalientes de la literatura universal y el cine de Hollywood, la presencia de la lucha del bien contra el mal ha sido abrumadora si se la compara con cualquier otro tema. La obsesión humana por hacer el bien nos ha perseguido posiblemente desde la Edad de Piedra. Muchos especialistas aseguran que Hitler y Stalin estaban convencidos de que hacían el bien, mientras el primero masacraba a judíos en sus campos de concentración y el segundo ejecutaba a sus enemigos de un tiro en la nuca o los enviaba a campos de trabajos forzados en Siberia. Otros expertos cuentan que si Hitler y Stalin hubiesen creído que eran criminales, se habrían suicidado. El punto es que el ser humano es intrínsecamente bueno, y cuando no lo es, siente la necesidad de creer que lo es. Ese es el mayor triunfo del bien contra el mal.
(Hernández Cuéllar es director y editor de Contacto Magazine, revista que fundó en julio de 1994 en Los Angeles, California. Ha sido además redactor de la agencia EFE en La Habana, Cuba, San José, Costa Rica, y Los Angeles, California, así como editor metropolitano del diario La Opinión de Los Angeles e instructor de periodismo de la Universidad de California en Los Angeles, UCLA).
Los golpes de la vida, confusamente, nos hacen creer que el mundo ha sido invadido por gente mala, de la peor calaña, que se ha adueñado de cada rincón del planeta. Guerras, corrupción, trampas, crímenes, dictaduras, fraudes, son sólo algunos elementos de los cuales se nutre esa noción del mundo.
Mientras observaba, en vivo, el rescate de los 33 mineros chilenos a mediados de octubre de 2010, llegué a la conclusión de que ese hecho representaba una gran bofetada para quienes se proponen convertir la vida humana en un infierno. Mil millones de televidentes presenciaron la salida a la superficie de Florencio Avalos, el primero de los trabajadores de la mina San José, en la lejana región chilena de Atacama, que subió a tierra firme. Esa cantidad de televidentes superó a la de la final de la Copa del Mundo 2010 en Sudáfrica, entre España y Holanda. Aquel gran partido en el que el equipo ibérico ganó la copa, fue visto por casi 800 millones de personas apostadas detrás de sus aparatos de televisión.
Al principio, pensé que tanta gente interesada en conocer los detalles del rescate de los mineros, podría ser un hecho motivado por simple curiosidad, tal vez una curiosidad matizada por el morbo. Al final de la jornada, comprendí que esa no era la razón por la que millones de seres humanos habían permanecido en vilo, durante la operación. Hablé con muchas personas en los días siguientes, y un número grande confesó que había llorado al ver salir de las entrañas de la tierra no sólo a Avalos, sino a muchos otros mineros. La gente experimentó una simpatía fuera de serie por el rescatista Manuel González, de 43 años, el primero en entrar a la mina para reunirse con los mineros y el último hombre en salir. Estamos hablando de televidentes no chilenos, latinos de nacionalidades diversas que viven en Estados Unidos.
Los chilenos, por supuesto, pusieron la nota emotiva más alta. Sus rostros tomados por las cámaras de las más grandes cadenas internacionales, reflejaban el miedo, la incertidumbre y la esperanza casi en cada salida a la superficie de sus compatriotas mineros, que habían permanecido en las entrañas de la tierra durante 70 días.
La humanidad tuvo momentos similares en el pasado. El 11 de septiembre de 2001, cuando un grupo de radicales islámicos utilizó aviones comerciales como misiles para destruir las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington, Estados Unidos disfrutó de altos niveles de solidaridad. En una enorme cantidad de ciudades se hicieron vigilias y se rezó por los muertos. En 2004, el terremoto y posterior tsunami en el Océano Indico, que sacudió a Indonesia, Sri Lanka, India y Tailandia con saldo de 230 mil muertos, también estremeció al mundo. Los terremotos de este año 2010 en Haití y el propio Chile, provocaron igualmente reacciones humanitarias de grandes proporciones.
La moraleja de estos acontecimientos es absolutamente clara: en el mundo hay mucha, pero mucha más gente buena que mala. Sólo que los malos saben hacer mucho daño, y mucho ruido.
No es por gusto que desde los días de las grandes tragedias griegas hasta la telenovela de hoy, pasando por todas las obras sobresalientes de la literatura universal y el cine de Hollywood, la presencia de la lucha del bien contra el mal ha sido abrumadora si se la compara con cualquier otro tema. La obsesión humana por hacer el bien nos ha perseguido posiblemente desde la Edad de Piedra. Muchos especialistas aseguran que Hitler y Stalin estaban convencidos de que hacían el bien, mientras el primero masacraba a judíos en sus campos de concentración y el segundo ejecutaba a sus enemigos de un tiro en la nuca o los enviaba a campos de trabajos forzados en Siberia. Otros expertos cuentan que si Hitler y Stalin hubiesen creído que eran criminales, se habrían suicidado. El punto es que el ser humano es intrínsecamente bueno, y cuando no lo es, siente la necesidad de creer que lo es. Ese es el mayor triunfo del bien contra el mal.
(Hernández Cuéllar es director y editor de Contacto Magazine, revista que fundó en julio de 1994 en Los Angeles, California. Ha sido además redactor de la agencia EFE en La Habana, Cuba, San José, Costa Rica, y Los Angeles, California, así como editor metropolitano del diario La Opinión de Los Angeles e instructor de periodismo de la Universidad de California en Los Angeles, UCLA).
Etiquetas:
corrupcion,
crimen,
delincuencia organizada,
delitos,
esperanza,
moralidad
jueves, 30 de septiembre de 2010
"USTED DISCULPE" DICE LA FISCALÍA AL ESCRITOR CEDILLO
VANGUARDIA/STAFF
Después de incriminarlo en un citatorio como “presunto responsable” en el homicidio del ex director de Bibliotecas del Estado, Armando Sánchez Quintanilla, la Fiscalía General del Estado se disculpó con el escritor Jesús R. Cedillo.
El titular de la Fiscalía, Jesús Torres Charles, envió ayer una carta al columnista de esta casa editorial, asegurando que se iniciará un procedimiento para sancionar a quien cometió “tan incalificable error”.
“Con motivo de la nota periodística publicada el día de hoy en el periódico VANGUARDIA, titulada ‘... Implican a escritor en crimen de Armando ...’, me permito enviarle una sincera disculpa por haber sido citado erróneamente en calidad de inculpado dentro de los autos de la indagatoria que se instruye en contra de quien o quienes resulten responsables por el delito de homicidio, cometido en perjuicio de quien en vida respondiera al nombre de Armando Sánchez Quintanilla”, señala en el texto.
“Tenga la seguridad”, agrega el Fiscal, “que se ha dado vista al Órgano de Control Interno de ésta Fiscalía, que regula la actuación de los Agentes del Ministerio Público, para que inicie el procedimiento correspondiente en contra de quién cometió tan incalificable error”.
VANGUARDIA publicó ayer que Cedillo fue citado a declarar como “presunto responsable” del crimen cometido el 18 de junio pasado en el domicilio del ex funcionario estatal.
Al respecto, José Ángel Herrera Cepeda, titular de la Agencia para la Investigación de Homicidios, aceptó ayer que firmó el citatorio sin leerlo.
“Se citó al señor para ampliar el testimonio, se trataba de un testimonio-entrevista, el problema fue el citatorio, por error se envió otro formato”, reconoció, “yo fui el que la firmó, me equivoqué en no leerlo”.
Cedillo declaró que funcionarios de la FGE le ofrecieron disculpas y le explicaron que, por un error secretarial, ese mismo formato fue enviado a todas aquellas personas a quienes citaron a declarar en torno al caso Sánchez Quintanilla.
‘Me persiguen por mi crítica’
El hecho de que la FGE lo citara a declarar “por error” en calidad de “presunto responsable”, provocó que Jesús Cedillo supusiera que la acción podría implicar un atentado a la libertad de expresión.
“Opino que después de que he sido el crítico más puntilloso y más feroz que ha mencionado con índice de fuego desde hace años el errático sistema de gobernar, no sólo de Humberto Moreira, sino de Enrique Martínez, me atrevo a pensar si fue un error o no”, añadió.
Consideró que la acción podría ser un intento de mordaza a su labor periodística.
“Es decir, silenciarme por todo lo que he enseñado en mis columnas publicadas en VANGUARDIA, por todo lo que he denunciado por desvíos en dependencias. Estoy pensando que fue un citatorio con mala leche, donde naturalmente no lo van a lograr si este fue su afán”.
Cuestionado sobre una posible complicidad de la FGE para acallarlo, dijo: “Espero que no. Aún tengo de la Fiscalía una opinión de seriedad. Sería algo muy grave que una institución de este tamaño la utilicen en contra de su servidor”.
Después de incriminarlo en un citatorio como “presunto responsable” en el homicidio del ex director de Bibliotecas del Estado, Armando Sánchez Quintanilla, la Fiscalía General del Estado se disculpó con el escritor Jesús R. Cedillo.
El titular de la Fiscalía, Jesús Torres Charles, envió ayer una carta al columnista de esta casa editorial, asegurando que se iniciará un procedimiento para sancionar a quien cometió “tan incalificable error”.
“Con motivo de la nota periodística publicada el día de hoy en el periódico VANGUARDIA, titulada ‘... Implican a escritor en crimen de Armando ...’, me permito enviarle una sincera disculpa por haber sido citado erróneamente en calidad de inculpado dentro de los autos de la indagatoria que se instruye en contra de quien o quienes resulten responsables por el delito de homicidio, cometido en perjuicio de quien en vida respondiera al nombre de Armando Sánchez Quintanilla”, señala en el texto.
“Tenga la seguridad”, agrega el Fiscal, “que se ha dado vista al Órgano de Control Interno de ésta Fiscalía, que regula la actuación de los Agentes del Ministerio Público, para que inicie el procedimiento correspondiente en contra de quién cometió tan incalificable error”.
VANGUARDIA publicó ayer que Cedillo fue citado a declarar como “presunto responsable” del crimen cometido el 18 de junio pasado en el domicilio del ex funcionario estatal.
Al respecto, José Ángel Herrera Cepeda, titular de la Agencia para la Investigación de Homicidios, aceptó ayer que firmó el citatorio sin leerlo.
“Se citó al señor para ampliar el testimonio, se trataba de un testimonio-entrevista, el problema fue el citatorio, por error se envió otro formato”, reconoció, “yo fui el que la firmó, me equivoqué en no leerlo”.
Cedillo declaró que funcionarios de la FGE le ofrecieron disculpas y le explicaron que, por un error secretarial, ese mismo formato fue enviado a todas aquellas personas a quienes citaron a declarar en torno al caso Sánchez Quintanilla.
‘Me persiguen por mi crítica’
El hecho de que la FGE lo citara a declarar “por error” en calidad de “presunto responsable”, provocó que Jesús Cedillo supusiera que la acción podría implicar un atentado a la libertad de expresión.
“Opino que después de que he sido el crítico más puntilloso y más feroz que ha mencionado con índice de fuego desde hace años el errático sistema de gobernar, no sólo de Humberto Moreira, sino de Enrique Martínez, me atrevo a pensar si fue un error o no”, añadió.
Consideró que la acción podría ser un intento de mordaza a su labor periodística.
“Es decir, silenciarme por todo lo que he enseñado en mis columnas publicadas en VANGUARDIA, por todo lo que he denunciado por desvíos en dependencias. Estoy pensando que fue un citatorio con mala leche, donde naturalmente no lo van a lograr si este fue su afán”.
Cuestionado sobre una posible complicidad de la FGE para acallarlo, dijo: “Espero que no. Aún tengo de la Fiscalía una opinión de seriedad. Sería algo muy grave que una institución de este tamaño la utilicen en contra de su servidor”.
Etiquetas:
Armando Sanchez Quintanilla,
asesinato,
crimen,
escritor
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
