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jueves, 6 de octubre de 2011
HONORABLE CONGRESO DEL ESTADO DE COAHUILA
Onésimo Flores Dewey
Hoy dedico esta columna a los diputados del Congreso de Coahuila. A Fernando de las Fuentes. A Francisco Tobías. A Enrique Martínez. A todos los que conforman la súper-mayoría que permitió a Humberto Moreira gobernar con holgura. Me dirijo a ustedes como ciudadano, como representado y en algunos casos como amigo. Sé que mis reclamos pueden resultar injustos. Conozco el innegable talento de muchos de ustedes, y las buenas intenciones que habitualmente guían sus acciones. Entiendo que su trabajo es colegiado, y que lo que aprueban no necesariamente refleja sus opiniones personales. Y me queda claro que su margen de acción está limitado por un sistema político cuyas reglas tácitas castigan la curiosidad y la independencia.
Esto no es un ataque personal, sino una crítica respetuosa. No pretendo insultar, sino poner en la mesa una discusión que buena falta hace sobre la fragilidad de la división de poderes en Coahuila. Y es que tengo que ser claro. Esta Legislatura será recordada como la más dócil y cuestionable de nuestra historia moderna.
Los últimos meses fueron de escándalo. Las campañas electorales y la llegada de Humberto Moreira a la política nacional pusieron a Coahuila bajo la lupa. Semana a semana afloran nuevos detalles, evidenciando lo que muchos suponíamos: las finanzas del Estado fueron devastadas por el exceso y el descontrol. No sólo confirmamos que el monto de la deuda creció exponencialmente durante este sexenio, sino además que el Gobierno estatal nos mintió sistemáticamente sobre su manejo y tamaño.
Resulta que hay deuda por fuera de los libros, que hay deuda contratada con autorizaciones falsificadas y que hay deuda cuyo destino y propósito no está claro. Hubo muchas obras, pero ni de cerca tantas como para justificar más de 140 mil millones recibidos como presupuesto ordinario en el sexenio, más 33 mil millones adicionales en deuda pública. Resulta que hay que cancelar súbitamente programas sociales, desocupar burócratas, subir impuestos y llegar a acuerdos urgentes y poco transparentes con los bancos.
¿Cómo pudo suceder esto? El culpable favorito es Javier Villarreal, el funcionario que hoy nadie defiende. Lo tildan de maldito, de desleal, de irresponsable. Será el diablo mismo, pero parece ridículo pensar que Villarreal actuó solo, como si trabajara desde la estratósfera, sin jefe, sin pares, sin auditores. En todas las democracias existen contrapesos diseñados para evitar o al menos para detectar a tiempo los errores y excesos. Para encontrar qué pasó, debemos preguntarnos por qué fallaron estos mecanismos.
¿Quiénes autorizan los presupuestos? ¿Quiénes estiman los ingresos y fijan el destino del gasto? ¿Quiénes reciben, auditan y aprueban las cuentas públicas del Gobierno? ¿Quiénes tienen la facultad constitucional de autorizar los endeudamientos del estado? ¿Quiénes deben velar por el cumplimiento de las leyes? ¿Quiénes realizan la glosa de los informes de gobierno? ¿Quiénes cuestionan a los funcionarios del gabinete? ¿Quiénes crearon el SATEC, el súper-ministerio que dirigió Javier Villarreal?
Ustedes, señores diputados. Nuestras leyes les otorgan atribuciones suficientes para prevenir, identificar o detener problemas. El Congreso existe precisamente para evitar que el Ejecutivo se desboque, pero ustedes jamás jalaron las riendas. ¿Por qué no lo hicieron?
Quizá estaban engañados. Como bien declaró el presidente del Congreso apenas el 5 de agosto, la deuda autorizada formalmente por ustedes ascendía sólo a 7 mil 700 millones. ¿Pero qué hicieron al descubrir, en fechas recientes, que existen compromisos por 25 mil millones adicionales? No los vi gritar, ni exigir cuentas, ni siquiera plantear preguntas. Se limitaron a aprobar un decreto urgente, un cheque en blanco que no sólo permitió al Gobierno negociar un salvavidas de los bancos, sino que además legitimó retroactivamente todos los compromisos adquiridos a espaldas de ustedes mismos. Si en algún momento fueron víctimas, hoy son cómplices.
Nunca había visto un decreto tan importante ser aprobado con tanta celeridad.
¿Por qué decir “sí” antes de conocer montos, plazos, tasas, garantías y consecuencias de los pagos de la deuda? El Gobierno firmó un acuerdo con la banca casi al día siguiente de que ustedes aprobaron su decreto. ¿Pero acaso conocieron oportunamente el costo y las condiciones del refinanciamiento? ¿Discutieron los funcionarios alguna opción con ustedes? Aún ahora, ¿tienen copia del acuerdo que comprometerá las finanzas coahuilenses por 20 años?
En las democracias los grandes planes y sus financiamientos son aprobados por el Legislativo antes de que el Ejecutivo se aventure a gastar un centavo. Acá el Gobierno gastó por la libre, involucró al Congreso sólo para legitimar y tapar los hoyos, y hasta el final negoció con la banca, ya con la soga en el cuello. El orden de los factores sí afecta al resultado.
Me indigna su falta de indignación. Entiendo que algunos de ustedes miden cada paso, cuidando no caer de la gracia de sus jefes políticos. Pero no se equivoquen. Están en el Congreso para representarnos a nosotros.
Twitter: @oneflores
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miércoles, 20 de julio de 2011
ELBA ESTHER: ¿PODER QUEBRADO?
Sara Lovera
saralovera@yahoo.com.mx
A lo largo de la historia de la humanidad donde el poder de los hombres nos ha dejado una perfecta cultura misógina y machista, ha denostado a cuanta mujer se ha encumbrado con las mismas armas que los poderosos y/o con las armas "femeninas" de la belleza y la seducción.
Cualquier mujer trasgresora, enajenada al poder o no, elocuente, hábil, apetitosa por la ambición de poder, apasionada o simplemente bella y seductora ha puesto de relieve, sin descanso, un odio masculino que acabó con el prestigio y la moral de figuras como La malinche,Cleopatra, Carlota (la mujer del archiduque de Austria), Catalina la Grande o La güera Rodríguez. No importa la época o la situación. Siempre es igual.
Recientemente en México se desarticuló la imagen y el futuro de un puñado de mujeres que lograron tener poder real y que hoy están en el basurero de la historia. Razones ha habido, sin duda. Es suficiente recordar las historias truculentas en las que estuvieron envueltas Martha Sahagún de Fox, Rosario Robles, Amalia García y Beatriz Paredes, llevándose en la cola a otras como Dulce María Sauri y Patricia Mercado, todas ellas juntas para celebrar el 50 aniversario del voto femenino.
Naturalmente hay desmemoria. Estas mujeres que recorrieron los mismos caminos de quienes traicionaron sus ideas, sus ideales y sus propósitos, por alcanzar espacios propiedad de los hombres y como ellos cometieron errores de los más simples a los más tremendos, se les ataca profundamente, en su ser mujer.
El enfrentamiento verbal entre un delincuente como Miguel Ángel Yunes y una dirigente poderosa asentada en una documentada estructura de poder corrupto, Elba Esther Gordillo, nos ha mostrado ampliamente el cinismo de la clase gobernante por una parte y, por la otra, lo único que se les ha ocurrido a las huestes de las redes sociales y de esta rápida comunicación por la internet, es mostrar una fotografía retocada de la profesora, con el busto al aire y una cara de bruja inexpugnable.
A Martha Sahagún, que hábilmente encabezó un proyecto político evidente, se le atacó por su decisión de tomar del poder, no como eso sino por "gobernar tras el trono", llenándola de ideas sexuales y de bruja. Nunca se le dio la categoría que tenía, una hábil operadora política y decidida al poder.
Lo mismo pasó con la romántica Rosario Robles, quien hasta ahora se salvó de un juicio de la historia. Sus acciones ayudaron a derribar el proyecto político, si lo hubo, de un grupo que buscaba emprender la democratización del país. En virtud de la visión misógina, ella contradictoriamente, se salvó de ser calificada como traidora.
Ni qué hablar del cambio y conversión de Beatriz Paredes y del mal gobierno equivocado que hizo de su gubernatura en Zacatecas, Amalia García, de ella es preferible decir que ha sido manipulada por su hija, restándole la responsabilidad de Estado que la llevó al fracaso. Y así podríamos hablar de cada una, vista como mujer y hasta con lascivia y no como lo que son: políticas enajenadas al patriarcado, corruptas e irresponsables.
El caso de La maestra, que en los años 60 como sus compañeras de viaje, creía en sus ideas; que en los 70 empezó a tejer su ascenso y llegó hábilmente a la cúpula del sindicato más numeroso, influyente e importante del México contemporáneo.
¿Qué fue lo que a estas mujeres les permitió ese camino? La respuesta es sencilla, incluidas en la vorágine del sistema político nacional, simplemente actuaron como cualquier otro político: usar la demagogia y los recursos de la nación para hacer su juego.
Cualquiera de ellas se parece a Plutarco Elías Calles, a Carlos Salinas de Gortari o a Fidel Velázquez. Su conducta es igualita, pero hay que denostarlas femeninamente, por el busto al aire, el novio o amante corruptor o los favores de un padrino. Que no es eso lo que son sino parte de un engranaje sustentado en la inmundicia, la impunidad y los negocios, en un país que lo resiste todo.
El escandaloso caso de Yunes contra Elba Esther, no es más que el último capítulo de los acuerdos y necesidades del grupoempoderado. Elba Esther fue llamada –yo estuve ahí– en 1971 por el entonces secretario de Educación Pública, Víctor Bravo Ahuja, para hacerse cargo del desmantelamiento de un tipo de sindicato que no servía ya a los intereses centrales, primero en la Secretaría de Conflictos del SNTE; más tarde para controlar la sección de ciudad Netzhualcóyotl, luego en la sección 36 del estado de México y más tarde, al lado de Carlos Jongitud Barrios, para asaltar la Secretaría General del SNTE.
Sus habilidades fueron consentidas y probadas durante 30 años. Ella, naturalmente tuvo cómo y con qué hacerse del control del sindicato, en un espacio favorable. Era tan buena y tan hábil que no dudó Carlos Salinas de Gortari para acercarla al verdadero poder, para amasar desde ahí, entre miles y miles de maestros que podrían ser conducidos a apoyar y sustentar el sistema.
Como a todos los alfiles, piezas de un ajedrez, donde se roba y corrompe, La maestra hizo toda clase de favores.
Un día se encumbró por sí misma y en menos de lo que canta un gallo se enfrentó a su partido y creó su propia organización sindical, dejando débil y sin poder a la Federación de Sindicatos de la Trabajadores al Servicio del Estado, luego creó para ella y sus intereses, un partido político propio: el Partido Nueva Alianza (Panal) y con esas herramientas se le dio la categoría en 2006 de ser la instructora del fracaso de Andrés Manuel López Obrador.
No hay en el SNTE ni en ninguna otra dependencia, verdaderas y eficaces auditorías, ni se levantó el pueblo por el robo a mansalva y permanente de nadie. No pasó nada cuando se supo que el hermano incómodo tenía cuentas millonarias en Suiza, ni se le hace juicio político a quien ha robado sistemáticamente en Petróleos Mexicanos; tampoco ha caído un presidente, que como Felipe Calderón, tranquilamente desde su despacho ha sacado las armas y los ejércitos a las calles. Ni nadie lo llama a cuentas por ser hoy el principal operador de la destrucción de las instituciones.
Elba Esther, de los que todos han recordado en sus sesudos análisis, cómo es que se le dio un cheque en blanco para operar, armar fraudes, movilizar al magisterio y otros sectores para asegurar el poder a un partido y a un presidente, colmando con cinismo por las frases de hace unos días, cuando Calderón reconoce que heredó de Vicente Fox la encomienda para darle a La maestra lo que pidiera, dinero extremo para su sindicato, por no decir que para ella; los puestos que eligiera, los recursos de movilización y acción, sin recato, olvidándose de la educación pública y de todo.
Pero a Elba Esther, la mejor y más completa figura de la tradición carrancista, huertista, del triunvirato y el echeverrismo, entre otros, se le pinta como bruja, enseñando el busto y un abultado vientre desnudo que circula por las redes, sin antes pedir cuentas, indignarse con fuerza por el desgobierno y la mentira en que vivimos.
¿Qué hay detrás? Una fácil: Yunes que es un delincuente es simplemente un traidor y la va a pagar ¿Alguien cree que sabremos del mal manejo de recursos en el ISSSTE? ¿O existe la voluntad política por limpiar de corrupción a este país? O son simples pasajes visuales y auditivos de la desvergüenza y el cinismo, de la paradoja y el festín más tremendo que nos agobia, tal vez es una simple estrategia mediática para diluir el reclamo por 8 mil despidos en Mexicana de Aviación, quizá los 45 mil echados a la calle del Sindicato Mexicano de Electricistas o para que veamos como cosa de estadística la matazón en Monterrey y las 10 cabezas que rodaron en Torreón, durante el fin de semana, de siete hombres y tres mujeres.
¿Quién patrocina este nuevo escándalo? Que ha llevado a las primeras planas por 72 horas esta nueva mascarada, que quedará en los diarios como historia, porque al mejor estilo del viejo priísmo se paró la difusión por órden presidencial. En fin que no tiene fin, ni explicación ni nada, que esto pase frente a nuestros ojos, sin respuesta, sin levantamiento o reclamo, ni rendición de cuentas, sin indignación.
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lunes, 22 de noviembre de 2010
VIDA DE DIVA: EL DIRECTOR DE PEMEX
El director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Juan José Suárez Coppel, informó a la Cámara de Diputados que la principal empresa del país tiene pérdidas por más de 80 mil millones de pesos por pasivo laboral y excesivas tasas de impuestos, y pidió 150 mil millones para elevar su rentabilidad.
En respuesta a esas declaraciones, que forman parte de la glosa del cuarto Informe de gobierno de Felipe Calderón, los diputados del Partido del Trabajo (PT), primero Laura Itzel Castillo, y luego Mario Di Costanzo, restregaron “gastos suntuarios” como viajes internacionales a todo lujo realizados por el funcionario.
Laura Itzel Castillo le reclamó los escasos resultados operativos, a lo cual agregó que hubiera pagado 59 mil pesos por un viaje en clase premier a Londres, donde se trasladó en limusina para hospedarse en un castillo situado frente de la casa de la reina Isabel II y luego en Madrid por gastarse varios cientos de euros en una cena con dos botellas de vino.
En su oportunidad Di Costanzo desmenuzó: “Son 57 viajes internacionales en menos de tres años, donde usted llegó a rentar la suite donde filman Sex and the City, en Nueva York; durmió donde pasaron la luna de miel los príncipes de Mónaco; en Madrid pagó 3 mil 567 euros en el hotel Ritz, cifra equivalente a la que le van a dar a un bracero que trabajó toda su vida.
“Es una vida de excesos. Es usted el director general de la empresa de los mexicanos y no una diva. Viaja a Nueva York, Madrid, París, Londres y Arizona. Somos un país donde hay 60 millones de pobres, señor director general”.
Pese al reclamo petista, Suárez Coppel fue cobijado por el presidente de la comisión de Hacienda, el panista Alberto Becerra Pocoroba, quien lo instó a sujetarse en su respuesta al tema de la reunión, es decir, la glosa del cuarto Informe de gobierno.
A lo largo de la reunión, que duró cerca de cinco horas, legisladores de oposición se manifestaron preocupados por la falta de resultados positivos en Pemex, por la diferencia entre las cifras que presenta regularmente la petrolera en sus informes financieros y las que se dieron en el informe presidencial. “Miente”, soltó Laura Itzel Castillo, pero Suárez Coppel se defendió recordando su juramento ante las comisiones de Hacienda y de Energía para conducirse con verdad.
Tambaleo
En su informe a los diputados, Suárez Coppel informó que el rendimiento de operación antes de impuestos es 49 por ciento mejor al del año pasado. “Sin embargo, al 30 de junio de 2010 Pemex cuenta con un patrimonio negativo de más de 80 mil millones de pesos, esto principalmente por el efecto de nuestro pasivo laboral.”
Añadió que la magnitud de las pérdidas refleja, además, la diferencia que existe entre los costos reales y lo que se reconoce en las deducciones en el precio al productor, en adición a los subsidios para cubrir en la operación.
Ante esa situación dijo que “la sustentabilidad financiera de la empresa requiere tanto de eficiencias operativas, incluida la laboral, como una redefinición del trato fiscal y presupuestal que recibe Pemex”.
Reconoció que la petrolera mexicana difícilmente logrará cumplir este año con la meta planteada de producir 2 millones 602 mil barriles de petróleo crudo por día, en tanto se concretan acciones para reducir costos operativos, como los que se registran en el proceso de refinación donde “tenemos un desempeño todavía menor a estándares internacionales”.
En respuesta a esas declaraciones, que forman parte de la glosa del cuarto Informe de gobierno de Felipe Calderón, los diputados del Partido del Trabajo (PT), primero Laura Itzel Castillo, y luego Mario Di Costanzo, restregaron “gastos suntuarios” como viajes internacionales a todo lujo realizados por el funcionario.
Laura Itzel Castillo le reclamó los escasos resultados operativos, a lo cual agregó que hubiera pagado 59 mil pesos por un viaje en clase premier a Londres, donde se trasladó en limusina para hospedarse en un castillo situado frente de la casa de la reina Isabel II y luego en Madrid por gastarse varios cientos de euros en una cena con dos botellas de vino.
En su oportunidad Di Costanzo desmenuzó: “Son 57 viajes internacionales en menos de tres años, donde usted llegó a rentar la suite donde filman Sex and the City, en Nueva York; durmió donde pasaron la luna de miel los príncipes de Mónaco; en Madrid pagó 3 mil 567 euros en el hotel Ritz, cifra equivalente a la que le van a dar a un bracero que trabajó toda su vida.
“Es una vida de excesos. Es usted el director general de la empresa de los mexicanos y no una diva. Viaja a Nueva York, Madrid, París, Londres y Arizona. Somos un país donde hay 60 millones de pobres, señor director general”.
Pese al reclamo petista, Suárez Coppel fue cobijado por el presidente de la comisión de Hacienda, el panista Alberto Becerra Pocoroba, quien lo instó a sujetarse en su respuesta al tema de la reunión, es decir, la glosa del cuarto Informe de gobierno.
A lo largo de la reunión, que duró cerca de cinco horas, legisladores de oposición se manifestaron preocupados por la falta de resultados positivos en Pemex, por la diferencia entre las cifras que presenta regularmente la petrolera en sus informes financieros y las que se dieron en el informe presidencial. “Miente”, soltó Laura Itzel Castillo, pero Suárez Coppel se defendió recordando su juramento ante las comisiones de Hacienda y de Energía para conducirse con verdad.
Tambaleo
En su informe a los diputados, Suárez Coppel informó que el rendimiento de operación antes de impuestos es 49 por ciento mejor al del año pasado. “Sin embargo, al 30 de junio de 2010 Pemex cuenta con un patrimonio negativo de más de 80 mil millones de pesos, esto principalmente por el efecto de nuestro pasivo laboral.”
Añadió que la magnitud de las pérdidas refleja, además, la diferencia que existe entre los costos reales y lo que se reconoce en las deducciones en el precio al productor, en adición a los subsidios para cubrir en la operación.
Ante esa situación dijo que “la sustentabilidad financiera de la empresa requiere tanto de eficiencias operativas, incluida la laboral, como una redefinición del trato fiscal y presupuestal que recibe Pemex”.
Reconoció que la petrolera mexicana difícilmente logrará cumplir este año con la meta planteada de producir 2 millones 602 mil barriles de petróleo crudo por día, en tanto se concretan acciones para reducir costos operativos, como los que se registran en el proceso de refinación donde “tenemos un desempeño todavía menor a estándares internacionales”.
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domingo, 19 de septiembre de 2010
MIENTRAS WASHINGTON DUERME
Por Moisés Naim-El País
En América Latina está pasando de todo. El dinamismo en la economía, los negocios, la política, la sociedad, en sus relaciones internacionales, y hasta en la criminalidad, es obvio. En contraste, la política de Estados Unidos hacia América Latina es letárgica, poco imaginativa y sorprendentemente irrelevante.
Pero antes de discutir la adormilada política estadounidense repasemos los cambios que están ocurriendo en América Latina. Después de Asia, es la región de mayor crecimiento económico del mundo y una de las que mejor capeó el reciente vendaval financiero. Un nuevo grupo de líderes está tomando las riendas de sus países a través de elecciones democráticas. Hace pocos años Hugo Chávez gozaba de la admiración de grandes mayorías de latinoamericanos que, además, detestaban a George Bush. Hoy es al revés: la popularidad de Chávez en la región ha caído y la de Barack Obama está por las nubes. China e Irán eran remotos y desconocidos en la región. Hoy China tiene una enorme influencia económica en Latinoamérica e Irán ha forjado allí una presencia política sin precedentes. Fidel Castro dice que el modelo cubano ya no funciona y luego explica que fue malinterpretado. Pero tres días después, en La Habana se anuncia el despido de 500.000 empleados públicos (el 10% de la fuerza laboral del país). Según el Gobierno, los despidos son necesarios porque la situación económica se ha hecho insostenible. Mientras las economías de Cuba y Venezuela colapsan, las de Brasil, Colombia, Chile, Perú y otros países crecen de manera sostenida. Millones de latinoamericanos se han incorporado a la clase media.
Pero independientemente de los progresos, las tradicionales tragedias del subdesarrollo siguen azotando a la región. Y hay nuevas: los carros bomba, la tortura y el degollamiento de los enemigos los veíamos en las noticias que nos llegaban de Irak y Afganistán, no desde México como ahora sucede. América Latina es una de las regiones más criminales del mundo en términos de asesinatos y del porcentaje de su economía relacionado con tráficos ilícitos. Este no es un problema de fácil solución. Pero en esto también América Latina nos ha dado una buena sorpresa: Colombia demostró que el progreso en la lucha contra los carteles de la droga y la violencia es posible. Si Colombia pudo, otros podrán.
En resumen, para bien y para mal, América Latina está cambiando a gran velocidad en casi todos los órdenes. Donde nada está cambiando es en la manera en la que el Gobierno estadounidense se relaciona con sus vecinos del sur. Esto no es nuevo y, durante décadas, los expertos se han quejado de que América Latina solo atrae la atención del Departamento de Estado cuando hay guerras o desastres naturales. En el 2006 publiqué un artículo titulado El continente perdido donde mantenía que América Latina era para EE UU la nueva Atlántida, el continente que desapareció de los mapas. Al menos de los mapas de los burócratas de Washington. Los líderes estadounidenses han estado muy distraídos con sus dos guerras, el terrorismo, la proliferación nuclear, la crisis financiera mundial o la reforma sanitaria, como para preocuparse por América Latina.
Pero esto no es óbice para que en Washington se den discursos sobre los planes para América Latina tan desconectados de la realidad como los que da Fidel Castro en Cuba. Según el Departamento de Estado, la política de EE UU hacia América Latina tiene cuatro prioridades: "promover oportunidades sociales y económicas para todos; garantizar un futuro energético limpio; garantizar la seguridad de todos los ciudadanos, y construir instituciones democráticas efectivas". ¿Cómo estar en desacuerdo? Pero esta es una agenda para un organismo de desarrollo económico, no para un ministerio de exteriores. Estos son retos domésticos para los Gobiernos de cada país, no para la diplomacia de otra nación, por más grande que sea. Washington nunca le diría a Asia que el objetivo de su diplomacia es "promover oportunidades" para todos los asiáticos. Además, la actual política exterior hacia América Latina tiene otro pequeño defecto: ni el Departamento de Estado, ni todo el Gobierno estadounidense tiene el dinero, los conocimientos o los recursos humanos para implementarla eficazmente (véase: Irak, Afganistán).
Hablar de estas ilusorias prioridades para la política exterior hacia América Latina ayuda a no tener que hablar de otros temas muy reales: la barrera inútil en la frontera con México, la parálisis en la política sobre inmigración y sobre los acuerdos de libre comercio o el estancamiento de la guerra contra las drogas. Sobre esto último, cabe notar que lo único que está estancado es el Gobierno, ya que los narcotraficantes y sus clientes siguen muy activos: el año pasado en EE UU aumentó el consumo de marihuana, éxtasis y metanfetaminas.
En vista de esto quizás la política de América Latina hacia la superpotencia podría tener como prioridad "ayudar a los estadounidenses a drogarse menos". Nadie la tomaría en serio, pero suena bien. Igual que la de EE UU hacia América Latina.
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